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viernes, 19 de junio de 2015

DOS VOCES DISCORDANTES EN BANCO DE MÉXICO

Ayer el Banco de México (Banxico) publicó la minuta de la Reunión de la Junta de Gobierno, con motivo de la decisión de política monetaria que anunció el 4 de junio pasado, y en la que dejó sin cambios su objetivo de Tasa de Interés Interbancaria a un día en un mínimo histórico de 3 por ciento. En las minutas se revela, sin mencionar nombres, las opiniones y comentarios de los miembros de la Junta, que de acuerdo con el Artículo 38 de la Ley del Banxico, está compuesta por cinco miembros: cuatro subgobernadores y un gobernador –Agustín Carstens.

La mayoría de sus integrantes consideró que la economía mundial ha continuado en desaceleración, y que las presiones por la vía del alza de precios han disminuido. Respecto a la economía mexicana, la mayoría señaló que continúa mostrando un ritmo de crecimiento “moderado”, y estima que los riesgos para el crecimiento futuro se mantienen sin cambios. Los miembros de la Junta no prevén presiones inflacionarias por el lado de la demanda, por lo que anticipan que ésta se mantenga por debajo del 3 por ciento anual, a pesar de la depreciación que ha sufrido el peso mexicano.

En suma, para el Instituto Central las condiciones cíclicas de la economía nacional se muestran débiles, por lo que la posible alza de tasas de interés en Estados Unidos hacia finales de año, podrían tener repercusiones considerables. Por eso Banxico se dijo atento a la evolución de los determinantes de la inflación y sus expectativas de mediano y largo plazos –en especial a la postura monetaria relativa entre México y Estados Unidos, al desempeño del tipo de cambio y al grado de holgura en la economía.

La intención –concluyó la Junta-, es “estar en posibilidad de tomar las medidas necesarias para asegurar la convergencia de la inflación al objetivo de 3 por ciento en 2015 y consolidarla.”

Aunque la reunión de la minuta se celebró con anterioridad al encuentro de la Reserva Federal (Fed) estadounidense de esta semana, lo cierto es que el banco central que preside Janet Yellen tampoco dio pistas claras de cuándo comenzará a subir su tasa de fondos federales. No tiene idea de cuándo actuará. Eso sí, cuando lo haga, no tenga la menor duda de que el dólar se irá para arriba y habrá más repercusiones que entonces sí podrían pegar a la inflación. Por eso Banxico se dice “atento” a las circunstancias.

El problema sin embargo es que, cuando se decida a actuar, podría ser demasiado tarde. Por eso en este espacio hemos insistido sin éxito en la necesidad de que comience a subir ya, de manera paulatina, su objetivo de tasa de interés de referencia.

Afortunadamente, al menos desde la reunión de enero uno de los miembros de la Junta de Gobierno ha coincidido con nuestra postura, y desde el mes pasado, ya se ha sumado una voz discordante más. Uno dijo que una reacción tardía de Banxico sería “costosa para la estabilidad financiera”, mientras que el otro aseguró que ante la probabilidad de que los mercados se anticipen a la decisión de la Fed, “sería necesario apretar la política monetaria en México antes que en Estados Unidos” si se observan signos de inestabilidad o inflación.

Es una pena que no sepamos de quiénes se trata, pero por sus declaraciones públicas sabemos que Carstens no es uno de ellos. Eso sí, él y dos más “mayoritean” al resto, por lo que la posición de Banxico sigue siendo la de ver y esperar. Al final, el voto ha sido unánime por mantener la tasa interbancaria en 3 por ciento. Ojalá se decidieran a actuar ya, el tiempo corre y más vale prevenir que lamentar.

Porqué gana el PRI

Columnista Invitado: 
Luis Pazos

El PRI es el único partido con verdadera cobertura nacional, los demás todavía son regionales. Una de las causas por las que regresó a la presidencia, además de los pleitos internos en el PAN, fue porque la mayoría de los gobernadores, todavía priistas, invirtieron millonarios recursos para pagar operadores políticos que los 365 días del año, durante 12 años, reclutaron votantes para aumentar su voto duro o comprometido. El día de las elecciones, si es necesario, los van a buscar a sus casas y los  transportan a las casillas, y posteriormente les dan “regalitos” en especie, vales o efectivo. Un ex gobernador de Veracruz decía que no hay voto caro, él no solo compró votos, sino candidatos de otros partidos, dividiendo a la oposición.  

Cuando fui candidato a gobernador por Veracruz reuní dinero para mantener dos automóviles de tiempo completo con  tres personas cada uno, para hacer proselitismo durante  toda la campaña. No más de una veintena de personas del comité estatal nos ayudó de tiempo completo. Gastamos 14 millones de 20 que teníamos autorizados; mientras el candidato del PRI gastó más de 200 millones y tuvo de tiempo completo, pagados subrepticiamente con dinero de los impuestos, como promotores del voto, a 6,000 maestros de la SNTE, a otro tanto del sindicato de PEMEX y de centrales campesinas. A pesar de ello, aunque ganaron, redujeron el porcentaje de su votación y la oposición lo aumentó.

Entre los mejores aliados del PRI se encuentran los de escaza educación cívica,  líderes de sindicatos, los que no votan (más de la mitad del padrón electoral) y quienes anulan su voto. En las recientes elecciones hubo aproximadamente 1 millón 800 mil votos anulados, que representaron casi el 5% de la votación. Si esos votos le hubieran llegado a partidos de oposición, aunque el PRI fue el que más gastó legal e ilegalmente, hubieran perdido más diputaciones, dos Estados más y no alcanzarían la mayoría del Congreso ni con sus aliados.


La solución no es solo quejarse, denunciar, criticar o llamar a la anulación de votos, sino  continuar la lucha por la vía democrática y pacífica, que dará mejores resultados en tanto más mexicanos, con más conocimientos sobre los efectos reales de las políticas económicas demagógicas, asistan a las urnas, no a quemarlas ni para anular su voto, sino a votar racional, pacífica y honestamente.

El Mercado de Divisas

COLUMNA INVITADA: TRADER MENTOR
ALLAN RAMÍREZ CASARRUBIAS*

Los lectores de economía o finanzas seguramente hemos escuchado hablar del mercado Forex o publicidad de intermediarios financieros (Brokers), que prometen alta rentabilidad para los que inician. Es por ello que surgen dudas sobre si deberíamos invertir nuestro capital o primero educarnos en el tema.

Podríamos comparar esto con una persona que no tiene experiencia conduciendo un auto, el hecho que se haya subido alguna vez a uno, no significa que éste sepa cómo conducirlo, por lo que invertir en los mercados requiere una curva de aprendizaje como cualquier actividad y de educación financiera en la que tanto enfatizo. Es cierto que este tipo de mercado se destaca por su velocidad de retorno en rendimientos, pero también por su volatilidad implícita. Forex incrementa año con año la cantidad de dinero operado, debido a la inyección ilimitada que promueven los bancos centrales, actualmente mueve 5 trillones de dólares diarios según el BIS, lo cual lo convierte en el mercado con mayor volumen de negociación a nivel mundial, por lo tanto, una extraordinaria oportunidad de beneficiarnos de las actuales políticas de exceso de liquidez.

El mercado consiste en la compra-venta de divisas o monedas. Las divisas son negociadas a través de un broker o dealer y son comerciadas en pares, por ejemplo, el par más transado es el Euro Dólar/Americano. Al contrario de otros mercados financieros, éste es descentralizado y no tiene una localización física, considerado como un mercado interbancario que opera las 24 horas del día de manera totalmente electrónica.

A finales de los 90 se podía iniciar en Forex con 10 millones de dólares, concebido solo para bancos e instituciones financieras. Pero debido a la revolución de internet, hoy en día cualquier persona educada en este ámbito con una tablet, smartphone o PC puede invertir unos cuantos dólares y vivir la intensidad del trading. En este mercado participan Bancos Centrales, Bancos Comerciales, Brokers e inversionistas, pero seguimos preguntándonos, ¿Qué factores mueven las divisas o los tipos de cambio?
Cuando vamos al banco y vemos en ventanilla el dólar en cierto precio a la compra y en otro a la venta o la enorme depreciación de nuestro peso mexicano, tomemos en cuenta que los acontecimientos político-sociales, así como los datos macroeconómicos, por ejemplo el PIB,  índice de manufactura, tasa de desempleo, inflación, tasas de interés, entre otros, impulsan la volatilidad. Sin embargo, todos los mercados están regidos por dos de las emociones humanas más fuertes, el miedo y la codicia.

Si hemos aprendido algo como traders, es que más que tener el simple gusto por temas económico-financieros, les sacamos ventaja,  tanto a lo bien que le vaya la economía de un país, como a lo malo, ya que es un mercado bidireccional, es decir, se gana tanto a la alza como a la baja de la moneda contra la otra, por ejemplo, la reciente noticia del Grexit (salida de Grecia del Euro), desploma la moneda beneficiando a muchos operadores que van con la tendencia.

Nosotros no dependemos de la suerte, sino las probabilidades de las tendencias que interpretamos en el mercado, de acuerdo a nuestro análisis técnico y fundamental. En mi próxima entrega explicare más de la mecánica de este apasionante negocio.


*Promotor y operador de derivados, así como del mercado de divisas. Es coordinador de la academia de trading TRADER MENTOR

Escríbeme a cp.allan.rc@gmail.com
Twitter @Capitalista1
 http://capitalistainteligente.blogspot.mx/

EL BANCO DE MÉXICO Y LA REGLA MONETARIA

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

Termino esta serie de cuatro Pesos y Contrapesos dedicados al Banco de México, y a la conveniencia de que Agustín Carstens repita como gobernador de la institución, reconociendo, de manera realista, que tendremos banco central para rato y que, por ello, tendremos el sistema monetario que sintetiza los peor de tres mundos: 1) el mundo del dinero fiduciario, sin respaldo de ningún tipo, sin ningún valor intrínseco; 2) el mundo del dinero fiduciario, ofrecido de manera monopólica por una entidad estatal, el banco central; 3) el mundo del dinero fiduciario, ofrecido monopólicamente por bancos centrales, e impuesto por ley (es decir: por la fuerza), como único dinero de curso legal, todo lo cual abre la puerta a los abusos en la producción de dinero, mismos que no se conjuran con señalar, tal y como se hace en la Constitución, y luego se repite en la ley de banco, que la tarea primordial del Banco de México es “preservar el poder adquisitivo de la moneda nacional”, lo cual señala el fin, pero no el medio para conseguirlo: la regla monetaria.

Si por preservar el poder adquisitivo de la moneda nacional entendemos que no haya ni inflación, pero tampoco deflación, entonces la cantidad de dinero que se intercambia en la economía, que depende en parte de la cantidad de dinero que se produce para la economía, deberá aumentar o disminuir según aumente o disminuya la oferta de bienes y servicios, compuesta por la producción interna y la importación de esos bienes y servicios. 

Esta debe ser la regla monetaria en los sistemas monetarios que tienen como fin, tal y como es el caso del nuestro, preservar el poder adquisitivo de la moneda nacional, momento de preguntarnos si el Banco de México, a la hora de decidir cuánto dinero producir para la economía, decide en base al comportamiento de la oferta de bienes y servicios. La aplicación de la regla monetaria supone problemas que resolver, pero no por ello debe descartarse como impracticable. No lo es.


Twitter: @ArturoDammArnal

jueves, 18 de junio de 2015

¿Qué mensaje oculta la Reserva Federal?

Ayer concluyó la más reciente reunión del Comité de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos con la publicación de su comunicado y conferencia de prensa de la presidenta Janet Yellen. Las grandes preguntas sigues siendo si la subirá o no su tasa de interés, en cuánto y cuándo es que esto se daría. Es un error seguir a la masa de analistas de los medios predominantes que tratan de adivinar cuándo ocurrirá todo lo anterior.

Basta recordar que en 2010 la mayoría de ellos pensaba que el primer movimiento alcista en los tipos se daría en 2012, y de entonces a la fecha lo han venido posponiendo. En enero de este año había casi un consenso de que en el encuentro de junio se anunciaría la tan esperada alza y una vez más fallaron. Es el problema de tratar de ser adivinos. Ahora lo que se dice es que será hasta “finales de 2015” cuando ocurrirá: septiembre o diciembre. Nadie lo sabe en realidad.

Aumentan probabilidades de alza de tasas

En este espacio seguimos convencidos de que todavía es posible que esa escalada de tasas NO llegue. Sin embargo, no hay análisis estáticos ni definitivos porque las condiciones financieras y económicas están en permanente movimiento. Es por ello que tenemos que reconocer que las probabilidades de que la Fed suba las tasas han aumentado, y no porque la economía esté fuerte como se especula, sino porque el mercado ya lo da por hecho. De modo que el movimiento del FOMC no haría más que cumplir con lo que se espera de él. Contrario a lo que la mayoría de inversores cree, es la Fed que sigue al mercado, no al revés.

De manera que el mensaje que oculta Janet Yellen, es que ni ella misma está segura de cuándo dará el primer tímido paso al alza de la tasa de fondos federales. Y es que nadie debe tener dudas de que el movimiento será muy, muy lento, en ningún caso más allá de un cuarto o máximo medio punto porcentual, cuando llegue.

Septiembre y diciembre, meses clave

Lo único relevante del comunicado de ayer es que la Fed está ganando tiempo: si la debilidad económica estadounidense del primer trimestre se acentuara, la primera alza se pospondría hasta diciembre. Para este analista ese escenario es el más probable. Pero si acaso de aquí a septiembre los reportes de ventas minoristas, casas y salarios mejoran de manera notable, septiembre sería el mes de un posible anuncio.

Una señal de que las declaraciones del FOMC no fueron contundentes para indicar una alza en septiembre se pudo ver en el comportamiento del Índice del Dólar, que aunque sí cayó, sufrió una baja de apenas 0.75%, no se desplomó ni se disparó. Si el mensaje de la Fed y Yellen hubiese dado pistas de dicho movimiento dentro de tres meses, el dólar se hubiese ido para arriba. En México el billete verde cerró en 15.26 pesos.


¿Está el país preparado como presumen Banxico y el gobierno Federal para ese golpe externo? En este espacio no somos tan optimistas, por lo que reiteramos nuestro llamado a acciones de autodefensa financiera personal.

CARSTENS, ¿CUMPLIÓ?

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL


Lectores de estos Pesos y Contrapesos me preguntan por qué, si he sido muy crítico de los bancos centrales, en lo general, y del Banco de México, en lo particular, estoy a favor de que Agustín Carstens repita como gobernador de la institución. La repuesta es muy sencilla: porque considero que con él al frente del Banco de México los posibles excesos de todo banco central, sobre todo en lo que a la producción de dinero respecta, se verían minimizados, tal y como lo muestran los resultados en materia de inflación durante la “era Carstens”.

Realistamente hay que reconocer que vamos a seguir teniendo un banco central, es decir, un sistema monetario que sintetiza lo peor de tres mundos: 1) el mundo del dinero fiduciario, sin respaldo de ningún tipo, sin ningún valor intrínseco; 2) el mundo del dinero fiduciario, ofrecido de manera monopólica por una entidad estatal, el banco central; 3) el mundo del dinero fiduciario, ofrecido monopólicamente por bancos centrales, e impuesto por ley (es decir: por la fuerza), como único dinero de curso legal, todo lo cual hace posible los excesos en la producción de dinero, que es la principal tarea de cualquier banco central: imprimir billetes, acuñar monedas, es decir, producir dinero. Carstens, ¿garantiza que, más allá del mandato constitucional de preservar el poder adquisitivo del peso, no se produzca dinero de manera excesiva, lo cual genera inflación y, por ello, la pérdida en el poder adquisitivo de los consumidores y, ¡mucho más importante!, de los ahorradores? Para responder preguntémonos si Carstens ha cumplido, y para saberlo comparemos los resultados de los tres primeros gobernadores del Banco de México.

Inflación promedio anual durante la gubernatura de Miguel Mancera (abril 1994 – diciembre 1997): 23.2 por ciento; a lo largo de la gubernatura de Guillermo Ortiz (enero, 1998 – diciembre 2009): 6.5 por ciento; durante la gubernatura de Agustín Carstens (enero 2010 – diciembre 2015, suponiendo una inflación de 2.9 por ciento para este año): 3.8 por ciento. Carstens, ¿lo ha hecho bien?


Twitter: @ArturoDammArnal

miércoles, 17 de junio de 2015

LA ERA CARSTENS

COLUMNA INVITADA: PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

En el Pesos y Contrapesos publicado el miércoles 10 de junio escribí que “el Banco de México no ha cumplido, ni con su tarea institucional (preservar el poder adquisitivo del peso), ni con la meta que él mismo se ha fijado (inflación no mayor al 4.0 por ciento)”, y como prueba apunté que la inflación promedio anual del 2001 al 2014 fue del 4.3 por ciento. El peso siguió perdiendo poder adquisitivo (la inflación acumulada del 2001 al 2014 fue del 80.5 por ciento), y el banco central no cumplió con su meta.
En el Pesos y Contrapesos publicado ayer anoté que “Carstens recibió la gubernatura del Banco de México con una inflación anual de 3.57 por ciento (2009) y (que) terminará su primer período (según los resultados de la Encuesta Sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, correspondiente a mayo), con una inflación de 2.96 puntos porcentuales”, cumpliendo con la meta de inflación (3.0 por ciento, más menos un punto porcentual de margen de error), que la misma autoridad monetaria se ha fijado, lo cual debe tomarse en cuenta a la hora de decidir si Carstens debe, o no, repetir como gobernador del Banco de México.
De 2001 a 2009, antes de la “era Carstens”, la inflación promedio anual fue del 4.4 por ciento, por arriba de la máxima permitida, según la meta señalada por la misma autoridad monetaria. Durante los cinco primeros años de la “era Carstens”, del 2010 al 2015, la inflación promedio anual fue del 3.8 por ciento, por debajo de la máxima permitida. Suponiendo que este año la inflación termine en 2.96 por ciento, la inflación promedio anual durante la “era Carstens”, del 2010 al 2015, sería del 3.8 por ciento, por debajo de la máxima permitida.
En la “era Carstens”, considerando la inflación promedio anual, el Banco de México sí ha cumplido con su meta, lo cual debe tomarse en cuenta a la hora de decidir si Carstens se queda o se va.

Twitter: @ArturoDammArnal

Banco de China, tras el Precio del #oro de Londres

La Asociación del Mercado de Lingotes de Londres (LBMA por sus siglas en inglés) anunció ayer que a partir de la próxima semana, el Banco de China (no confundir con el Popular de China, su banco central), estará participando activamente en el referencial Precio del Oro de Londres. Tras la reforma del viejo London Gold Fix –precio de referencia anterior, el nuevo es determinado dos veces al día pero a través de un proceso de subasta electrónica, ya no por teléfono.

Según el comunicado de prensa de la LBMA, el Banco de China (BdC) se convertirá en la octava institución que participa en la determinación del nuevo precio referencial que, todavía, sigue siendo el más importante del mundo. Los otros siete bancos son: Barclays Bank, Goldman Sachs International, HSBC Bank, JP Morgan, Societe Generale, The Bank of Nova Scotia y UBS.

La llegada de bancos chinos era ya esperada y confirma, por una parte, el interés explícito del gobierno de Beijing de llevar mano en la determinación de las cotizaciones. Este movimiento debe ser visto como una señal más de que  a largo plazo el mercado alcista del oro sigue más vivo que nunca.

Y es que China, el mayor productor y consumidor global del metal, tiene como meta consolidar el liderazgo de su país como potencia en este siglo de la mano de él. No es casual que siga acumulando lingotes a manos llenas y que en sus planes se encuentre también el tener este año su propio precio de referencia en yuanes. Hasta ahora, las dos grandes capitales del oro –Londres y Nueva York, llevan la voz de mando en la determinación de los precios, pero son mercados donde se intercambian papeles. China en cambio va por el comercio de oro físico, que poco a poco domina y llegará a controlar.

A futuro, el yuan se convertirá en moneda de reserva –aspiración final de Beijing- ampliamente respaldada en oro, aunque no al 100%.

Pero en el camino, primero, usarán su propio precio “fix” en yuanes para poder articular una devaluación de éste frente al dólar –aumentando el precio del oro en su divisa- y así ganar competitividad y empleos en tiempos de crisis, como los actuales. No olvidemos que los chinos viven una nueva normal de bajo crecimiento.

De manera que la inscripción del Banco de China es muy importante porque de algún modo, el “dragón” asiático tendrá “voz y voto” en el mercado londinense y el precio reflejará de mejor manera la oferta y demanda chinas. La manipulación de la baja de los precios que llevan a cabo bancos centrales y gobiernos occidentales, no podrá continuar para siempre.

En el corto, las presiones deflacionarias podrían seguir tirando las cotizaciones del oro y la plata, y como hemos insistido en este espacio, de presentarse bajas pronunciadas se deben aprovechar las oportunidades de compra en niveles de 1,000 y 10 dólares la onza, respectivamente. Nada, claro está, garantiza que dichas oportunidades se presentarán.


Según fuentes citadas por Kitco, un total de tres bancos nuevos se unirán al referencial londinense. En cualquier caso, la alerta sigue brillando para todos aquellos que no tienen oro y plata físicos como seguro financiero. Si China va por el oro, es allá hacia donde nos debemos dirigir.

martes, 16 de junio de 2015

¿Controles de capital en la eurozona?

La tragedia económica griega no deja de ser noticia, ni dejará de serlo mientras no se acepte lo obvio: Grecia está quebrada y no solo no puede, sino que no quiere pagar sus obligaciones, y a estas alturas, hace bien. Su salida de la Euro Zona es inevitable y entre más pronto suceda, mejor para ellos porque necesitan tocar fondo. Nada bueno se obtiene de prolongar la agonía.

Si los griegos entran en impago total y escapan del euro –como deberían haberlo hecho desde el principio, tendrán la oportunidad de hacer las necesarias reformas que necesitan y tomar la amarga medicina de la crisis de una vez por todas. No hay duda de que la depresión en el país helénico sería brutal y que una nueva moneda propia –seguramente el dracma, perdería valor a una velocidad vertiginosa.

La crisis, una oportunidad

Sin embargo, es cierto que la crisis será una nueva oportunidad de reestructurarse. Para ser sinceros, se antoja difícil que pudieran hacerlo bajo la dirección de un gobierno de izquierda radical como Syriza.

Quizá por eso es que el propio primer ministro Alexis Tsipras acusa a los acreedores europeos de “motivos políticos” para desestabilizar su gobierno. En el fondo, la tragedia griega comenzó años atrás cuando derrocharon aprovechando la entrada de su país a la moneda común europea.

A Grecia le quedarán pocos aliados, pero entre ellos debería recurrir a Rusia, y asumir nuevos compromisos de recorte masivo de gastos. Dentro del euro o fuera de él, la austeridad es una condición indispensable para el gobierno griego, pues de hecho, para poder progresar el país necesita volverse atractivo para los capitales no solo por medio de la devaluación de su divisa, sino también bajando impuestos. Eso no sería posible si sueña con que puede seguir manteniendo su obeso Estado, pues en el fondo sólo estará pauperizando a sus habitantes.

Claro que es poco probable que lo anterior lo hagan, pero el costo de no hacerlo sería más elevado. Grecia no puede salvarse ya de una depresión pues ya está en ella, pero sí puede hacer que dure menos haciendo lo correcto. Dejar que los griegos sufran menos impuestos tiene más probabilidades de éxito a mediano y largo plazos que la garantía de fracaso de continuar el dispendio y los altos tributos.

Impago griego, inevitable

Los acreedores deberán perdonar la mayor parte de la deuda y asumir los costos de haber prestado a un quebrado, o Grecia de todos modos incumplirá. Así de fácil.

Tsipras fue electo en gran parte por su desafiante tono hacia Europa, y aunque ya en el puesto moderó su discurso, lo cierto es que de algún modo tendría un respaldo popular si manda al diablo al euro.
No obstante, no será tan sencillo. Desde Bruselas y Berlín ya maquinan la imposición de controles de capital que podría darse esta misma semana.

Se estima que Francia y Alemania perderían con el impago griego unos 160 mil millones de euros, pero no hay opción. La realidad es que Grecia tiene menos que perder si incumple los pagos, que si aceptas las condiciones europeas. Atenas afronta un compromiso de pago de 1.6 mil millones de euros para el próximo 30 de junio, pero su calendario de pagos millonarios se prolonga por décadas. No pasará que desde el centro de Europa expriman al contribuyente griego sin límites.


No hay plazo que no se cumpla. La hora decisiva para Atenas ya es inminente y los efectos de lo inevitable, harán parecer a ese pequeño país como si fuera un “Titanic”. ¡Abrochen sus cinturones!

CARSTENS Y LA INFLACIÓN

COLUMNA INVITADA: PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL


El medio indispensable para lograr, por medio del ahorro, la inversión directa y el comercio, un mayor progreso económico, una mayor producción, de mejores bienes y servicios, para un mayor número de gente, es el dinero, el medio de intercambio de la riqueza, y a la prueba me remito. 
Si con contáramos con dinero, y por lo tanto nos viéramos limitados al trueque, qué pasaría con nuestras posibilidades para ahorrar, invertir de manera directa y comerciar: ¿mejorarían, quedarían iguales, empeorarían?

El dinero es el medio indispensable para, mediante el ahorro, la inversión directa y el comercio, potenciar las actividades económicas, y conviene que ese dinero sea sano y fuerte, que preserve su poder adquisitivo, siendo esta preservación la principal tarea de los bancos centrales, el Banco de México incluido, institución que, en los últimos meses, ha conseguido llevar la inflación a niveles no registrados desde 1968: 2.88 por ciento, anual, el pasado mes de mayo.

Lo anterior viene a cuento porque se acera el fin del primer período de Agustín Carstens al frente del Banco de México, y Peña Nieto tendrá que decidir si lo propone para otros seis años al frente de la institución, propuesta que, de darse, tendrá que ser ratificada por el Senado, o si, por el contrario, propone a alguien más para sustituirlo a partir de 1 de enero del 2016. ¿Cuál es la decisión correcta? Para responder tomemos en cuenta, en primer lugar, la evolución de la inflación en la “era Carstens”, comportamiento de los precios que debe ser, si no el único, sí el criterio más importante para decidir su permanencia o reemplazo.

Carstens recibió la gubernatura del Banco de México con una inflación anual de 3.57 por ciento (2009) y terminará su primer período (según los resultados de la Encuesta Sobre las Expectativas de los Especialistas en Economía del Sector Privado, correspondiente a mayo) con una inflación de 2.96 puntos porcentuales. Estos resultados, ¿aconsejan un segundo período de Carstens al frente del Banco de México? Sí.


Twitter: @ArturoDammArnal

lunes, 15 de junio de 2015

¿Qué pasó realmente el 7 de Junio en México?

Articulista Invitado: Alberto Zuarth* 

Si queremos cambiar a México tenemos que cambiar al ciudadano, gritaba con el rostro desencajado Diego Fernández de Ceballos en su reaparición pública tras ser secuestrado aquél 14 de Mayo de 2011. Los políticos le quedamos a deber a la ciudadanía, más nos vale reaccionar bien y hacerlo pronto, abrió la conferencia de prensa del ya histórico domingo 7 de Junio de 2015 el líder nacional del PRI César Camacho Quiroz. Me voy del partido porque el PRD no esta siendo útil a las transformaciones que el país requiere dijo Cuauhtémoc Cárdenas al abandonar la organización política que fundó hace poco más de 25 años. 
 Si hay un debate recurrente en los últimos días en la vida política de la nación mexicana es la cuestión que envuelve a quién ganó, pero sobretodo quién perdió en las pasadas elecciones intermedias; la democracia, el poder, los partidos políticos o los ciudadanos. Seguramente, la mejor forma de responder a esta intriga es saber que nos dicen los números y como nuestros nuevos representantes interpretarán los deseos ciudadanos. Así, la primera pregunta a responder será: ¿Qué pasó realmente el domingo 7 de junio en nuestro país?
 Nadie gana y nadie pierde para siempre. El poder político no es monolítico, sino plural y diverso y esa diferenciación ha sido una de las conquistas de la democratización, siendo la democracia la mejor forma de gobierno que permite a una organización humana enfrentar la complejidad y el cambio.
 Las elecciones intermedias en el mundo se han convertido en una especie de referéndum respecto de la gestión del gobierno en turno, el banderazo de salida rumbo a la sucesión presidencial.  La actual administración ha salido bien librada de esta “consulta”, pues continúa ostentándose como la primera fuerza política en el país, aunque este triunfo debe matizarse.
 En su último censo de población y vivienda, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía nos dice que somos un total de 112 millones 336 mil  538 ciudadanos. Por otro lado, el listado nacional de electores del recién “creado” Instituto Nacional Electoral registra 76 millones 97 mil 576 posibles votantes.
 De acuerdo a los conteos finales, el PRI consigue un triunfo incuestionable en el Cámara Baja, junto con sus aliados tendrá como principal ventaja la capacidad de aprobar el presupuesto de egresos sin tener que negociar con la oposición, obtuvo 11 millones 638 mil 556 sufragios, pero representa únicamente al 15.29% de los ciudadanos del país, más del 60% votó por opciones diferentes a este instituto político y todo apunta a que su condición de primera fuerza se debió a la fragmentación del voto opositor. Acción Nacional queda como segunda fuerza política, consigue 8 millones 379 mil 270 votos, arranca en la segunda posición por la carrera presidencial representando al 11.01% del electorado mexicano. El PRD alcanza 4 millones 335 mil 731 y el 5% de la representación de los ciudadanos, dejando a la izquierda mexicana dividida y fragmentada. Además, se confirma la tendencia de una reducción de la votación a favor de los tres principales partidos, es decir, uno de cada cuatro mexicanos optó por opciones marginales. Votaron pues, 35 millones y 40 millones de ciudadanos mexicanos prefirieron abstenerse, duro golpe a la estructura de nuestro sistema de partidos.
Por otro lado, las campañas electorales se dieron en medio de una crisis política con múltiples expresiones mayormente relacionadas a la pérdida de credibilidad y confianza en nuestras instituciones políticas, particularmente hacia los partidos. Así como, una demanda creciente en contra de la corrupción en la política. Asimismo, las campañas de la oposición no fueron lo suficientemente eficaces como para colocar en la agenda pública temas centrales como la corrupción, inseguridad o la desaparición de estudiantes de Ayotzinapa. La campaña más exitosa parece haber sido otra vez la del PRI.
De ahora en adelante, los partidos políticos deberán responder al desafío de un desconocido jugador en el tablero político;  las candidaturas ciudadanas,  que se convirtieron en una alternativa viable para candidatos frustrados con los partidos, o bien, ciudadanos con capacidad de convocatoria. Los candidatos independientes no garantizan en absoluto mejores gobiernos, pero una estructura no partidizada de nuestra democracia tendría una carga muy ligera para el fisco, justo lo que necesitamos en épocas de austeridad. También, con este tipo de candidaturas la tendencia hacia la individualización de la política en México comienza a expandirse y quizás se convertirá en una de las piedras angulares del sistema político mexicano porque los resultados nos dicen que en nuestros tiempos los liderazgos personales están superando la gran potencia de las ideologías. Un tipo de ciudadano que no ha existido nunca en la historia de México pide la palabra frente a una estructura de poder cada vez más cerrada y opaca. Intentando definir claramente, la nueva cuestión social del siglo XXI.
Esa cuestión social que ha sido asustada por varios fantasmas que se han convertido en los grandes retos de la gobernabilidad y la eficacia del accionar gubernamental del estado mexicano, esos miedos que asientan sus bases en la frustración de no estar generando el crecimiento y el desarrollo económico por el que se ha trabajado incansablemente, eso que se traduzca en menor desigualdad, en un mejoramiento de la seguridad pública y el estado de derecho, pero sólo haciendo política, trabajando con otros y a favor de todos, lejos de ser el problema, la política es la solución a los problemas colectivos. Sólo haciendo política acabaremos con todos los que hasta ahora han sido nuestros enemigos; la pobreza, la corrupción y la exclusión. Sólo participando podremos hacer denuncias, desplazar a los políticos abusivos, presentar nuevos rostros y servir a quién más lo necesita. Es probable que haciendo esto no pasemos a la historia pero es seguro que cambiaremos la nuestra.  
Bienvenido el ciudadano que apuesta por el ser y no el parecer, que lucha por elevarse a niveles cada vez más altos de moralidad y de conducta, porque el amor a lo que somos y sobre todo el amor a lo que hacemos es lo único que nos garantiza la felicidad y el éxito como nación. Muchos hombres y muchas mujeres de esta noble tierra han hecho en cada tiempo lo que la responsabilidad les ha exigido ya nada más faltaba que nosotros no hagamos lo que nos corresponde. Todo esto ha sucedido un 7 de Junio en México. 
*Alberto Zuarth: Politólogo chiapaneco, candidato a Doctor en Sociología por la Universidad Complutense de Madrid y maestro en Estudios Avanzados en Comunicación Política por la misma institución.
Contacto: azuarth@hotmail.com
Twitter: @Beto_Zuarth

Ahora hasta Texas “repatriará” sus reservas de oro

Alemania, Holanda y Austria encabezan la lista de países que han decidido repatriar sus reservas de oro físico desde Londres y Nueva York, principalmente. En este espacio nos hemos dedicado a dar seguimiento de estas noticias por su importancia: dado que el oro es dinero real y un seguro financiero –por estar fuera del sistema bancario y no ser pasivo de nadie más, tenerlo en manos ajenas implica un riesgo de expropiación.

De hecho, incluso no todo aquel que cree tener oro en su portafolio goza de todos sus beneficios y protección. La razón es que muchas veces no se tiene en propia mano sea como lingotes, barras o monedas, sino como un certificado que dice que se es dueño de él, pero bajo custodia de un tercero.
Es una pena pero la mayoría personas, bancos centrales y privados están en esta situación, incluido por desgracia el Banco de México. Debido al sistema de reserva fraccionaria de los bancos de lingotes, hay mucho más oro en el papel del que es posible entregar en físico. No hay oro suficiente.

Es por lo anterior que los inversores individuales e institucionales más avezados han comenzado a reclamar su oro para tenerlo en su mayoría dentro de sus fronteras.

Esta (justificada) desconfianza creciente en el sistema monetario y financiero internacional ahora ha alcanzado a estados dentro de la propia Unión Americana.

El viernes pasado el gobernador de Texas, Greg Abbott, firmó la Ley 483 (Capriglione, R-Southlake; Kolkhorst, R-Brenham) para establecer un depósito de lingotes de oro estatal administrado por la Oficina del Contralor. Con ello además, Texas “repatriará” 1 mil millones de dólares en lingotes desde la Reserva Federal de Nueva York.

El depositario del oro será el custodio, tutor y administrador de las barras que podrán ser transferidas o hasta adquiridas por el estado de Texas.

El gobernador Abbott declaró que con la aprobación de la ley, la bóveda texana se convertirá en la primera de su tipo a nivel nacional, “incrementando la seguridad y estabilidad de nuestras reservas de oro y evitando que los fondos de los contribuyentes tengan que salir de Texas para pagar cuotas de almacenamiento fuera de nuestro estado”. También se podrá almacenar monedas de plata.

Epoch Times (ET) reporta que la Sección A2116.023 de la Ley establece que la “confiscación, requisa, embargo o cualquier otro intento de controlar la propiedad (de los lingotes)... es nula ab initio y sin vigencia ni efecto”. Lo anterior protege en teoría el oro de la bóveda texana incluso de una expropiación decretada por el gobierno federal. Cabe recordar que dicha expropiación ya ocurrió en la década de los 30 del siglo pasado.

En los hechos, dado que será posible transferir la propiedad del oro sin retirarlo, los ciudadanos podrían operar en el futuro, un sistema monetario independiente del sistema federal basado en el dólar. Cabe señalar que la Constitución estadounidense prohíbe a los estados la emisión de moneda que no sea de oro y plata. Edwin Vieira, abogado constitucional y experto en oro citado por ET, vaticina una posible batalla legal con el gobierno federal que llegaría a la Corte Suprema, pero considera que Texas se encuentra amparada por la Constitución.


Como sea, la tendencia hacia la tenencia física de oro en manos de sus legítimos propietarios, continuará. Los inversores que aún no lo hagan deberían recuperarlo pronto. ¡Bien por Texas!

PRODUCTIVIDAD A LA BAJA

COLUMNA INVITADA: PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL*

La productividad, bien definida (y que no hay que confundir con la competitividad), consiste en la capacidad para hacer más con menos, es decir, en el poder para producir más bienes y servicios (riqueza) con menos factores de la producción (recursos naturales -incluido el tiempo-; instalaciones, maquinaria y equipo; trabajo; recursos financieros; etc.), siendo un elemento fundamental para poder minimizar el problema económico básico de la escasez: no todo alcanza para todos, y menos en las cantidades que cada uno quisiera. En la medida en la que, con menos factores de la producción, seamos capaces de producir más bienes y servicios, iremos en la dirección correcta, enfrentando menor escasez y con posibilidades de mayor bienestar.

Trimestre tras trimestre el INEGI calcula y publica el Índice Global de Productividad Laboral, a partir de dos subíndices: el Índice del Producto Interno Bruto (IPIB) y el Índice de Horas Trabajadas (IHT). El primero mide la producción de bienes y servicios por persona ocupada y el segundo por hora trabajada. Para el primer trimestre de este año, estos fueron los resultados: IPIB, 111.9 puntos; IHT, 110.9 unidades. ¿Buenos o malos resultados?

Comparemos, primero, con los resultados del primer trimestre del 2014: IPIB, 109.1, mejora del 2.5 por ciento; IHT, 108.6, mejora del 2.1 por ciento. Desde este punto de vista, comparando un trimestre con el mismo trimestre del año anterior, la productividad laboral en México aumentó. Bien.

Comparemos, en segundo término, con los resultados del trimestre inmediatamente anterior, el cuarto del 2014: IPIB, 116.7, desmejora del 2.5 por ciento; IHT, 111.0, desmejora del 0.1 por ciento. Desde este punto de vista, comparando un trimestre con el trimestre inmediatamente anterior, la productividad laboral en México bajó. Mal.

¿Cuál de las dos mediciones nos muestra de mejor manera cómo vamos en materia de productividad? La segunda, y esta muestra, para el primer trimestre del año, un retroceso en un renglón, la capacidad para hacer más con menos, la facultad para reducir costos de producción, crucial para el progreso económico.


Twitter: @ArturoDammArnal

viernes, 12 de junio de 2015

LA TECNOLOGÍA: ¿ENEMIGA DE LOS EMPLEOS?

Esta semana publicamos en el blog de Inteligencia Financiera Global la entrevista completa que le hicimos a Mike “Mish” Shedlock, uno de los blogueros financieros más importantes del mundo. Entre lo más destacado que mencionó está el que México se beneficiará de la tendencia de las manufacturas estadounidenses a volver a casa, o a estar cerca de ella en Norteamérica. Sin embargo precisó: los empleos no volverán con ellas debido a la robótica.

Esto me hizo asociar recientes quejas contra la tecnología al estilo de las protestas de los taxistas contra Uber por “atentar” contra sus fuentes de trabajo.

Las manifestaciones contra la mecanización de los procesos productivos no son nada nuevo y nos remontan al ludismo, movimiento de trabajadores textiles que hacia la segunda década del siglo XIX protestó y destruyó máquinas con las que se prescindiría de sus empleos.

Los neoluditas modernos creen que el progreso de la tecnología será tan rápido que logrará una mecanización absoluta de los procesos productivos, y con ello, millones de trabajadores quedarán en el desamparo. Pese a estas visiones catastrofistas la realidad es que el mundo debe tender hacia una mecanización masiva del trabajo. Hay cosas que ni el ser humano más capacitado podrá hacer más rápido y mejor que un robot.

Quien en nuestros días se opone a ello parte de supuestos equivocados, que si fueran ciertos, en su extremo conducirían a la muerte de hambre sin remedio de la gente que no podría hacer otra cosa. Nada hay más alejado de la realidad. Del mismo modo que el antiguo ascensorista, operador telefónico, farolero, etc. encontró diferentes modos de emplearse y subsistir, los nuevos trabajadores desplazados sea en el sector manufacturero, del transporte o el que sea, harán lo mismo.

La razón por la cual la mecanización del trabajo debe ser la constante, es porque con la elevación de la productividad que conlleva se hace más con menos, y hay una ganancia en el poder adquisitivo de las personas vía la “deflación” –entendida en este contexto como una caída en los precios al consumidor por la mayor abundancia de mercancías.

Gracias a eso bienes que antes fueron considerados de lujo como la ropa misma o los zapatos, han podido llegar de forma masiva y económica a cada vez más consumidores. Las mejoras tecnológicas permiten que alcancemos grados cada vez más elevados de nivel de vida para las mayorías.

Ahora, sí es cierto es que para que el reacomodo de la gente en nuevos puestos de trabajo y empresas sea posible de la manera más rápida posible, es necesaria la liberalización del mercado laboral. Las regulaciones que en teoría permiten la preservación de los empleos en realidad impiden la generación de nuevos. Se trata de un sacrificio de una mayoría en favor de una minoría que conserva su trabajo. Todos pierden pero en especial los jóvenes, que no pueden aspirar a ocupar puestos a los que los más viejos se aferran.

Lo anterior atenta además contra el libre ejercicio de la empresarialidad de las personas, inhibe la atracción de inversiones y, por supuesto, la generación de más riqueza y empleo. No hay competencia abierta de la que todos salgan beneficiados.

La innata función empresarial del ser humano capaz de detectar siempre nuevas oportunidades de ganancia, por tanto, debe propiciarse con un Estado que tenga una mínima o nula intervención y regulación en la economía. El mercado debe funcionar por sí solo, pues no es más que fruto de la interacción voluntaria de las personas que en él realizan sus intercambios.

Así, del mismo modo que las diligencias fueron sustituidas por el auto, las cartas por el correo electrónico y ahora aparecen distintas opciones de transporte privado diferentes a los taxis, más y más empleos manufactureros serán reemplazados por robots. Pero nadie debe asustarse.

En su momento lo que hoy llega, como el servicio de chofer privado de Uber, también será desplazado por los vehículos sin conductor que ya son una realidad probada, que se irá convirtiendo poco a poco en la regla para dejar de ser la excepción, empezando por el sector comercial.


La lucha pues no debe centrarse en los inertes frutos de la tecnología y que beneficia a las masas, sino en todo aquello que impide al ser humano el ejercicio de su creatividad para descubrir nuevas formas no solo de empleo, sino sobre todo de creación de valor. Ahí donde las máquinas tardarán mucho –o quizás nunca puedan llegar a sustituir a las personas, abundan infinitas posibilidades de negocio que claman por ser descubiertas. El progreso, no lo debemos detener.

Enseñanzas ocultas de las elecciones

Articulista Invitado:
Luis Pazos

Aparentemente la importancia de las fuerzas políticas no se movieron después de las recientes elecciones intermedias: el PRI siguió como primera fuerza, el PAN, segunda y el PRD como tercera; pero al analizar con un poco más de profundidad lo sucedido en el reciente proceso electoral, hubo lecciones y cambios importantes.

Un partido dividido, pierde votos, como el PRI en el año 2000. De la división del PRI en 1989 nació el PRD y de la división del PRD nació MORENA en 2012, partido que captó cerca del 9% de la votación para diputados federales. MORENA introduce en el Congreso posiciones extremistas, que obstaculizarán la aprobación de leyes bajo la óptica de una izquierda radical; lo positivo es que no tienen excusa para justificar o recurrir a la violencia. Ojalá no sigan la línea del 2006, que cuando perdieron, denunciaron fraude y bloquearon calles.

Las divisiones internas del PAN lo llevaron a desaprovechar la oportunidad para convertirse en la primera fuerza del país y se quedó más o menos igual. El PRI solo no alcanzaba mayoría, por lo que le apostó a su socio el Verde Ecologista, a quien le dio carta abierta para cometer toda clase de violaciones electorales con tal que le completara la mayoría del Congreso. El triunfo de un candidato independiente en Nuevo León, de los Estados más adelantados, refleja que sus votantes, así como millones en otros Estados, están decepcionados de la partidocracia.

El PRI solo mejorará la economía si se olvida de las elecciones por lo menos en lo que resta del 2015 y 2016 y se pone a chambear para terminar con la inseguridad y la impunidad de grupos violentos, que lo chantajearon con boicotear elecciones en Oaxaca, Guerrero y Chiapas, si no les da más dinero, suprime evaluaciones y les deja controlar las plazas de maestros.


Es necesario rectificar la mal llamada Reforma fiscal, que solo fue un aumento de impuestos y reducción de deducciones. La Reforma laboral hizo más costosa la creación de empleos y desincentivó la inversión. Si el PRI no apoya una reducción de impuestos, de multas y de gasto, simplificación de leyes y reglamentos, no aumentará el empleo y el crecimiento, y sus ganancias políticas del 2015, que le dan poder para obstaculizar o hacer cambios, serán un factor de derrota el 2018.

SOCIALISMO Y ECONOMIA

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL*


Ingredientes del progreso económico son el laissez faire (dejar hacer) y el laissez avoir (dejar poseer): dejar trabajar (para poder emprender, invertir, producir, distribuir, intercambiar y consumir) y dejar poseer el producto de ese trabajo (para poder consumirlo, ahorrarlo o invertirlo). La izquierda, en su versión comunista, está en contra del laissez faire y del laissez avoir. En su versión socialista acepta lo primero y rechaza lo segundo: está a favor de la redistribución del ingreso, de que el gobierno le quite a A, lo que es producto de su trabajo, para darle a B, lo que no es producto de su trabajo, lo cual, por violar el derecho de propiedad privada sobre el producto del trabajo, es injusto, y, por favorece la redistribución de la riqueza sobre su creación, ineficaz. ¿Qué tan atractivo resulta el socialismo para los mexicanos?

En las elecciones intermedias del 2009 los partidos socialistas (Partido de la Revolución Democrática, Partido del Trabajo y Convergencia) obtuvieron el 18.4 por ciento de los votos. En las elecciones pasadas consiguieron (Partido de la Revolución Democrática, Partido del Trabajo, Movimiento Ciudadano y Morena) el 29.7, lo cual significó un aumento del 61.4 por ciento a favor del socialismo.

Para tener la imagen completa hay que considerar que el PRI es esencialmente un partido de izquierda (accidentalmente ha sido muchas cosas, desde comunista hasta neoliberal), afiliado a la Internacional Socialista, claramente a favor de la redistribución de la riqueza (muestra de este gobierno: la cruzada nacional contra el hambre) y, en mayor o menor medida, en contra de su creación (muestra de este gobierno: la contrarreforma fiscal).

Si al 29.7 por ciento de votos que obtuvieron los partidos socialistas le sumamos el 29.0 por ciento que obtuvo el PRI el resultado es un 58.7 por ciento favorable al socialismo, a favor del laissez faire pero en contra del laissez avoir, posición contradictoria porque ambos son las dos caras de la misma moneda: dejar trabajar y, consecuencia lógica, dejar poseer el producto del trabajo.


Twitter: @ArturoDammArnal

jueves, 11 de junio de 2015

No necesitamos a los partidos políticos

El triunfo de candidatos independientes en las elecciones del pasado domingo, es de la mayor trascendencia para la vida política de México. Gracias a ellos muchas personas abrirán los ojos respecto a un hecho innegable: los partidos políticos no son necesarios. Y es que aunque en realidad siempre ha sido así, lo cierto es que nos han hecho creer que sí a los ciudadanos no solo en México, sino en buena parte del mundo donde se ejerce el sufragio.

Victorias tan sonadas como las de Jaime Rodríguez “El Bronco” para gobernador de Nuevo León, la de Manuel Clouthier para diputado federal en Sinaloa o la del joven Pedro Kumamoto para diputado local en Jalisco entre otras, no deben ser tomadas a la ligera: podríamos tener un sistema electoral que no significara una carga para el contribuyente. No hay razón que lo justifique.

Veamos por ejemplo que este año el Instituto Nacional Electoral (INE) destinará a los partidos políticos nacionales en total casi 5.5 mil millones de pesos de financiamiento público para el sostenimiento de las actividades ordinarias permanentes, gastos de campaña, “actividades específicas” (educación, capacitación, investigación socioeconómica y política, así como a las tareas editoriales), “la capacitación, promoción y el desarrollo del liderazgo político de las mujeres” así como franquicias postales y telegráficas. Desde luego, en la práctica poco sabemos de adónde van a parar en realidad gran parte de esos recursos.

Es una pena pero en un país donde el intervencionismo del Estado se encuentra en todas partes –lo que obstruye el libre ejercicio de la empresarialidad de las personas y por tanto el crecimiento y desarrollo económicos-, la política se vuelve un botín, un fast track a la riqueza de manera ilegal. Siempre será más fácil “morder” el presupuesto público que jugársela en libre competencia empresarial por el dinero de los consumidores. Eso tiene que cambiar si lo que anhelamos es crecimiento para México.

La complicidad de la clase política ha hecho que nos den una doble cara: en público condenan la corrupción y hablan de austeridad, pero en la práctica, todos callan y poco cambia porque actúan muchos de ellos de la misma opaca y dispendiosa manera. Saben que si necesitan más dinero –y es lo que siempre quieren, basta estirar la mano al gobierno que ellos mismos controlan en conjunto, para resolver sus problemas de financiamiento con cargo a impuestos y deuda que pagamos todos.

Un sistema electoral en el que los partidos políticos tuvieran que competir por financiamiento privado los obligaría a la austeridad, de entrada, y no implicaría cargos para el fisco o estos serían mínimos. Es importante que para las candidaturas ciudadanas independientes haya una cancha pareja, y para todos, mecanismos de rendición de cuentas de origen y destino de los recursos privados recaudados.
Ahora, si bien los partidos políticos no son necesarios tampoco implica que deban desaparecer pues se tiene que respetar el derecho a la libre asociación. No obstante, el financiamiento público es el que no debería de continuar.

Casos muy destacados como el de Pedro Kumamoto en Jalisco, callan la boca a aquellos que aseguran que en las contiendas electorales siempre gana el que más recursos tiene. Es falso entonces –como se suele argumentar en contra del financiamiento privado de partidos y candidatos, que ese sistema privilegiaría en automático los intereses de los acaudalados. Con dinero o sin él hace falta ganarse el voto de los electores.

Kumamoto por ejemplo, derrotó con holgura a candidatos de los partidos teniendo todo en contra. Según ha revelado él mismo en entrevistas, todos sus activistas fueron voluntarios, contó con solo 18 mil 626 pesos de financiamiento público y gracias al apoyo de “micro-donantes” logró reunir poco más de 250 mil pesos para su campaña. Con el 20 por ciento del tope de gastos de campaña, “Kuma” le da a México una gran lección de cómo debe ser el futuro sistema político-electoral de México: con apertura a ciudadanos en igualdad de circunstancias y donde los partidos políticos compitan por el financiamiento privado. Todos, deberán rendir cuentas de manera pública.


Un sistema electoral transparente, desde luego, no es suficiente. Gobernantes de todos los niveles deben ser ejemplo de austeridad y honradez, y para eso hace falta atarles las manos del gasto público que debe ser siempre equilibrado y el mínimo posible. Son los trabajadores y los empresarios los que deben decidir qué hacer con su dinero y el gobierno no debe confiscárselos por la vía impositiva más allá del mínimo indispensable para sus funciones. Por eso la victoria de los independientes es histórica y representa una nueva oportunidad. No la dejemos pasar.

VIDEGARAY: LOS DICHOS Y LOS HECHOS

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

En la Reunión Nacional de Consejeros de BBVA Bancomer, el secretario de Hacienda afirmó que empieza a acelerarse el crecimiento de la economía mexicana o, lo que es lo mismo, que el crecimiento económico en nuestro país va en ascenso, afirmación no avalada por los hechos. Lo muestro.

El crecimiento de una economía se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, el Producto Interno Bruto, el PIB, y se puede medir en términos anuales (comparando un determinado trimestre con el mismo trimestre del año anterior) o en términos trimestrales (comparando un trimestre con el trimestre anterior), y en ambos casos se puede hacer de manera desestacionalizada, eliminando los efectos calendario y estacionales, lo que cual hace posible una mejor comparación.

De todas estas posibles maneras de medir el crecimiento de una economía, ¿cuál es la que mejor muestra el desempeño reciente de la misma? La trimestral (comparando los resultados de un trimestre con los del trimestre anterior) desestacionalizada (eliminando efectos estacionales y de calendario). Desde este punto de vista, ¿cuál es el resultado más reciente en materia de crecimiento? Veámoslo, poniéndolo en perspectiva.

A lo largo de los cuatro trimestres del 2014 el PIB creció, trimestral y desestacionalizadamente, así: 0.5, 0.9, 0.5 y 0.7 por ciento. Durante el primer trimestre del 2015 el crecimiento, trimestral y desestacionalizado, del PIB fue 0.4 por ciento, el menor de los últimos cinco trimestres. ¿Crecimiento económico en ascenso?

Consideremos el crecimiento para el primer trimestre del 2012 al 2105: 0.8, 0.6, 0.5 y 0.4 por ciento. ¿Aceleración del crecimiento económico? Y si del PIB pasamos al Indicador Global de la Actividad Económica, IGAE, que mide el crecimiento mes tras mes, tenemos, para enero, febrero y marzo, de manera desestacionalizada, estos resultados: 0.3, 0.3 y menos 0.6 por ciento.

Lo que los números muestran es una desaceleración del crecimiento, un crecimiento cada vez menor. ¿Quién tiene la razón: el INEGI (que reporta los números) o el secretario de Hacienda (quien dijo lo que dijo)?


Twitter: @ArturoDammArnal