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lunes, 15 de junio de 2015

Ahora hasta Texas “repatriará” sus reservas de oro

Alemania, Holanda y Austria encabezan la lista de países que han decidido repatriar sus reservas de oro físico desde Londres y Nueva York, principalmente. En este espacio nos hemos dedicado a dar seguimiento de estas noticias por su importancia: dado que el oro es dinero real y un seguro financiero –por estar fuera del sistema bancario y no ser pasivo de nadie más, tenerlo en manos ajenas implica un riesgo de expropiación.

De hecho, incluso no todo aquel que cree tener oro en su portafolio goza de todos sus beneficios y protección. La razón es que muchas veces no se tiene en propia mano sea como lingotes, barras o monedas, sino como un certificado que dice que se es dueño de él, pero bajo custodia de un tercero.
Es una pena pero la mayoría personas, bancos centrales y privados están en esta situación, incluido por desgracia el Banco de México. Debido al sistema de reserva fraccionaria de los bancos de lingotes, hay mucho más oro en el papel del que es posible entregar en físico. No hay oro suficiente.

Es por lo anterior que los inversores individuales e institucionales más avezados han comenzado a reclamar su oro para tenerlo en su mayoría dentro de sus fronteras.

Esta (justificada) desconfianza creciente en el sistema monetario y financiero internacional ahora ha alcanzado a estados dentro de la propia Unión Americana.

El viernes pasado el gobernador de Texas, Greg Abbott, firmó la Ley 483 (Capriglione, R-Southlake; Kolkhorst, R-Brenham) para establecer un depósito de lingotes de oro estatal administrado por la Oficina del Contralor. Con ello además, Texas “repatriará” 1 mil millones de dólares en lingotes desde la Reserva Federal de Nueva York.

El depositario del oro será el custodio, tutor y administrador de las barras que podrán ser transferidas o hasta adquiridas por el estado de Texas.

El gobernador Abbott declaró que con la aprobación de la ley, la bóveda texana se convertirá en la primera de su tipo a nivel nacional, “incrementando la seguridad y estabilidad de nuestras reservas de oro y evitando que los fondos de los contribuyentes tengan que salir de Texas para pagar cuotas de almacenamiento fuera de nuestro estado”. También se podrá almacenar monedas de plata.

Epoch Times (ET) reporta que la Sección A2116.023 de la Ley establece que la “confiscación, requisa, embargo o cualquier otro intento de controlar la propiedad (de los lingotes)... es nula ab initio y sin vigencia ni efecto”. Lo anterior protege en teoría el oro de la bóveda texana incluso de una expropiación decretada por el gobierno federal. Cabe recordar que dicha expropiación ya ocurrió en la década de los 30 del siglo pasado.

En los hechos, dado que será posible transferir la propiedad del oro sin retirarlo, los ciudadanos podrían operar en el futuro, un sistema monetario independiente del sistema federal basado en el dólar. Cabe señalar que la Constitución estadounidense prohíbe a los estados la emisión de moneda que no sea de oro y plata. Edwin Vieira, abogado constitucional y experto en oro citado por ET, vaticina una posible batalla legal con el gobierno federal que llegaría a la Corte Suprema, pero considera que Texas se encuentra amparada por la Constitución.


Como sea, la tendencia hacia la tenencia física de oro en manos de sus legítimos propietarios, continuará. Los inversores que aún no lo hagan deberían recuperarlo pronto. ¡Bien por Texas!

martes, 2 de diciembre de 2014

GOBERNADORA DEL BNU, AL BANQUILLO POR RESERVAS DE ORO




Imagen: Interfax
Una corte de Kiev ha ordenado a la fiscalía que presente cargos por “abuso de poder” y “mal uso del puesto” para obtener beneficios ilícitos, contra la gobernadora del Banco Nacional de Ucrania (BNU), Valery Gontareva. Esta noticia la dio a conocer la agencia Interfax- Ukraine, que citó información del diario Vesti. El antecedente claro es la admisión de la funcionaria de que el oro de las reservas ucranias, ya no está en sus bóvedas. Se esfumó.

El demandante es el abogado Rostyslav Kravets, quien confirmó la información a través de su cuenta de Facebook, y señaló que la decisión fue tomada por la corte después de tres intentos, pues en noviembre pasado, los fiscales se negaron a emprender la acción. La decisión fue tomada este lunes, y ahora la fiscalía tendrá que iniciar las investigaciones por violación al Artículo 364 del Código Criminal de Ucrania.

Los cargos contra Gontareva incluyen intervenciones en el mercado de divisas en agosto de este año, en las que según la demanda, el BNU perdió 19 kopeks (centavos) de grivna –la  divisa ucrania– por dólar.  Asimismo, Kravets reclama que la gobernadora “ha cometido intencionalmente una transacción muy desfavorable para las reservas de oro y divisas de Ucrania, a pesar del hecho de que bajo la Constitución de Ucrania, es el Banco Central el que está a cargo del mantenimiento de las reservas de oro del país.”

De manera que más que solo referirse a malas operaciones en el mercado de divisas, parece que el descontento está también enfocado contra el saqueo de las reservas de oro de su país.

Conviene que recordemos que aquí le informamos que la misma Gontareva en declaraciones televisivas durante noviembre, dijo que en las bóvedas del BNU ya solo quedaba el 1 por ciento de las reservas de divisas totales, en oro físico. De acuerdo con nuestros cálculos, eso implica solo un poco más de 3 toneladas. El resto de los lingotes que se encontraba en el país –18 tons., habría sido primero saqueado y trasladado en secreto a la Reserva Federal de Nueva York, y más tarde, vendido casi en su totalidad. Seguro que los sumisos líderes ucranianos pensaron que esto pasaría desapercibido para los ciudadanos, pero la demanda contra Gontareva, evidencia que no es así.

Y es que el BNU, aunque en el teoría todavía cuenta con 26 toneladas de oro en reservas, 23 de ellas están solo en papel (certificados), que acredita la supuesta posesión de lingotes pero que se encuentran bajo custodia extranjera. La debilidad financiera y monetaria de Ucrania es tal, que ha venido agotando sus reservas de divisas desde mayo, que a partir de ese mes, se han desplomado 30 por ciento. No podrán seguir dilapidando sus reservas a ese ritmo por mucho tiempo.

En fin, que sólo el tiempo nos dirá si esta acción legal contra Gontareva prospera, pero el simple hecho de que exista y haya procedido, ya dice mucho.

En este sentido, ayer el portal Capital.ua informó que la directora del Departamento General de Política Monetaria del BNU, Olena Shcherbakova, acaba de renunciar. Es evidente pues que el barco monetario ucraniano se está hundiendo, y pronto veremos si esto es un síntoma de algo más grande: el resquebrajamiento del régimen pro-occidental de Kiev.

Como sea, lo cierto es que hay señales de que cada día más gente comienza a oponerse de frente a las autoridades ucranias, y si esta tendencia continúa, será cuestión de tiempo para que los nacionalistas encuentren serias dificultades para mantenerse en el poder, aun con el apoyo de Washington. El peor de los escenarios para Ucrania, el de perder para siempre las regiones del Este, es más probable que nunca.

La moraleja de la historia se repite: aquellos dispuestos como Ucrania a someterse a los intereses de Occidente bajo la falsa promesa de “libertad”, corren un serio riesgo de ser saqueados, utilizados, vencidos y de quedar en la ruina. Dejarse seducir por el canto de sirena del “Tío SAM”, es siempre una mala idea.

viernes, 22 de marzo de 2013

SUIZA TAMBIÉN QUIERE REPATRIAR SU ORO ¿NOSOTROS CUÁNDO, BANXICO?

Imagen: Swissinfo.ch

Es innegable que existe en el mundo, una creciente ola de países que comienzan a demandar la repatriación de sus reservas soberanas de oro. Esto no debe parecernos raro, pues vivimos en un ambiente de crisis, causada precisamente por la corrupción del sistema monetario actual, que pretende seguir expandiendo al infinito el crédito, las deudas y el consumo. Un absurdo.

De ahí que las principales medidas de “estímulo” para la decadente economía actual, sigan siendo el deprimir de forma artificial las tasas de interés –que deberían ser determinadas por el libre mercado, el gasto público deficitario y la impresión monetaria sin límite (QE, o Quantitative Easing en inglés).

Esa concepción de “dinero infinito” es muy destructiva, pues si bien se pueden imprimir tantos billetes como se desee, no ocurre lo mismo con la riqueza que estos pueden adquirir, pues es finita y escasa. De este modo, lo único que le queda al dinero de papel, para compensar su exceso, es la devaluación.

Entonces, ¿por qué se sigue recetando la misma dañina y fracasada medicina?

La respuesta tiene que ver con los juegos del poder. Y es que esa creación desmedida de divisas (dinero fíat), desde luego, beneficia en gran medida a unos cuantos que son los que primero lo reciben –como los grandes banqueros y gobiernos derrochadores, a quienes poco importa que se merme de modo irreversible el poder adquisitivo de las mayorías.

Los tiene sin cuidado por una razón: el robo es sigiloso, pues llega disfrazado en forma de alza de precios, algo a lo que toda persona en el planeta ya se ha acostumbrado. Es más, esa “normalidad” ya ni siquiera es cuestionada. La estabilidad de precios queda como una mera aspiración en las leyes y mandatos de bancos centrales como el de México.

Lo que todo lo anterior nos dice, es que más que nunca necesitamos al único dinero real en el sistema, a la divisa que cumple con todas las funciones dinerarias que las demás tienen, pero con una cualidad que la hace superior a todas: no puede ser reproducida a voluntad. Nos referimos por supuesto, al oro.

Ese enemigo indeseable del dispendio, que justo por ello fue “pateado” fuera del sistema, será al final de este trágico experimento el último refugio de pie.

Así fue, ha sido y seguirá siendo siempre, como lo demuestra la fuerza implacable de la historia. Nada de esta crisis es nuevo, excepto que por primera vez la impresión monetaria es global, y por ende, serán iguales sus terribles alcances de miseria y destrucción.

Aún son pocos los que anticipan la llegada de este “día del juicio”, pero no por eso han callado. Sus voces se hacen sentir por diversas latitudes, advirtiendo del peligro y de la necesidad de que como medida de autodefensa, personas y naciones se preparen con “escudos” de oro, y de su eterna compañera la plata.

En este sentido, puede entenderse por qué la corriente que demanda la repatriación del oro a sus respectivos territorios, va adquiriendo fuerza.

Llegado el día crítico, ¿alguien cree que las grandes potencias como Inglaterra o Estados Unidos, que se supone son los principales custodios, lo van a entregar a sus propietarios cuando lo soliciten? Valdría la pena recordar que Estados Unidos ya incumplió antes, cuando en 1971 declaró que ya no entregaría más oro a cambio de sus propios dólares. Insistimos, nada de lo que se atestigua hoy es “sin precedentes”.

Pero vayamos todavía más lejos. ¿Se puede confiar en que tienen ese oro, cuando los propios bancos centrales como Banco de México, tienen simples papeles que los acreditan como dueños de lingotes que ni siquiera han comprobado que existan?

No. La única manera es contar con el metal áureo en propias manos, y por eso, naciones tan diferentes como Venezuela y Alemania ya han demandado su repatriación. La primera ya la ha concretado, pero el Bundesbank de forma inexplicable lo hará de forma paulatina, hasta tener la mitad de su oro en Fráncfort hasta 2020.

Ahora es Suiza. Esta semana, un grupo ha entregado más de 106 mil firmas a las autoridades federales, buscando un voto nacional que permita detener la venta de sus reservas áureas, y el traslado de sus barras, que se supone están en gran parte almacenadas en la Unión Americana, al Banco Nacional Suizo (SNB).

La iniciativa busca asimismo que su Constitución, obligue al banco central a mantener un mínimo de 20% de sus activos en oro, el doble del nivel actual, y que el gobierno revele abiertamente en qué otros países se encuentran sus reservas.

El parlamentario Luzi Stamm lo ha dicho de modo contundente: “las reservas de oro garantizan la estabilidad del Franco suizo. Aseguran que los ahorros privados, salarios y pensiones conserven su valor”, y que “solo está manos seguras si lo mantenemos en Suiza”.

Esperemos que aquí, Banco de México detenga ya la venta del muy poco oro físico que está en el país, incremente su posición aprovechando los bajos precios actuales y ordene la repatriación de esa valiosa parte de nuestro patrimonio nacional. El tiempo y la crisis, no se detienen.