viernes, 27 de marzo de 2015

Banco de México, siempre a la zaga

Ayer el Banco de México (Banxico) consideró lo obvio: que las acciones de política monetaria de Estados Unidos, podrían tener “repercusiones sobre el tipo de cambio, expectativas de inflación y la dinámica de precios en el país”. Esto al mismo tiempo que informó que su Junta de Gobierno decidió mantener en 3 por ciento, un mínimo histórico, el objetivo de su Tasa de Interés Interbancaria a un día. En esta ocasión, dejaron muy claro que "no puede descartarse un nuevo incremento en la volatilidad internacional", y que la actividad económica en México ha tenido un desempeño que calificó como “un tanto débil”.

Lo que en español nos quiso decir la institución que gobierna Agustín Carstens, es que por ahora no piensa subir tasas de interés, debido a que observa que la actividad económica en el país no es vigorosa, y teme que si encarece el crédito pueda ser una especie de empujón a la orilla del barranco de nuestra economía. Aunque esa concepción es equivocada, la parte positiva de su análisis es que cuando menos se nota que sí está consciente de que en los próximos meses, el dólar podría irse de nuevo para arriba, sobre todo, si acaso la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos actúa y sube sus tasas de interés.

Como recordará, la mayoría de especialistas esperaba hasta antes de la más reciente reunión de la Fed, que el alza de tasas en ese país llegara en junio. Sin embargo, después del encuentro ahora se dice que podría ser en septiembre o quizá hasta finales de año cuando eso ocurra. Nuestra apuesta sigue siendo que ese escalamiento de tipos no ocurrirá. La Fed está en un callejón sin salida y, lo más probable, es que prefiera llegar hasta las últimas consecuencias lo más tarde posible, a ser acusada de precipitar una recesión con un alza de tasas. Ya veremos.

En este sentido, es posible que el respiro que han tomado divisas como el peso mexicano continúe durante varios meses. Será momento de tomar posiciones de defensa financiera, pues aquí hemos señalado que de cualquier manera, una nueva recesión global está más que garantizada.

Pero Banxico también advirtió que la producción de petróleo de México sigue a la baja y que algunos de los indicadores más relevantes relacionados con el consumo, siguen sin levantar. En suma, es un avance que el Instituto Central haya moderado el tono casi siempre optimista que maneja y se note más realista: el entorno internacional este y los años próximos será bastante adverso.

La parte no tan buena es que Banxico se nota autoconvencido –como la mayoría de analistas, de que debe esperar a ver lo que hacen en Estados Unidos. Pero ir siempre a la zaga es un error. Al propiciar bajos tipos de interés, Banxico está dañando severamente a los ahorradores y así, no puede haber crecimiento sostenido de la inversión en el país.

Banxico ya intentó “estimular” la economía bajando las tasas y no funcionó porque no puede funcionar. Una economía que pretenda basarse en la expansión del crédito –como lo ha declarado de manera abierta el gobierno Federal, tendrá pies de barro. No fue casual que el banco central comprimiera su tasa objetivo a un mínimo histórico, se lo ordenaron. Así que ya es hora de que la Junta que lo gobierna ejerza su presunta autonomía y vaya hacia el otro lado –subiendo ya las tasas, pues mientras no fomentemos el ahorro y más en un momento internacional adverso, nunca podremos crecer como lo necesitamos.


Claro está que las tasas de interés, como cualquier otro mercado, deberían funcionar sin ningún tipo de intervención oficial. Pero como en México y el mundo eso no es más que un sueño por el momento, menos dañino sería mover las tasas al alza que deprimirlas. Entre más nos tardemos, más duras serán las consecuencias que tendremos que pagar.

miércoles, 25 de marzo de 2015

¿Hay supremacía militar rusa?

USS Roosevelt
Imagen: DailyMail
En este espacio, por sus implicaciones político-económicas, hemos dado seguimiento a las tensiones bélicas entre Estados Unidos, sus aliados y Rusia. Una de las más recientes es la posible presencia de un submarino nuclear ruso en aguas territoriales del Reino Unido. Liveleak.com reporta la versión de Angus Macleod, capitán escocés de un barco pesquero quien dijo que él y su tripulación apenas si lograron salvarse de morir el domingo pasado, luego de que sus redes se prendieron de “lo que solo puede ser un submarino”, a solo diez millas de la costa.

Macleod de 46 años de edad, relató cómo su barco comenzó a ir más lento y que las redes eran jaladas hacia adelante. Lo que más les importaba en ese momento era salir de la situación y mantener despejados los motores. Más tarde, junto con sus cuatro compañeros –con quienes dice acumulan más de 110 años de experiencia entre todos, llegaron a la conclusión de que lo que los había arrastrado era un submarino. “Ninguno de nosotros había visto algo así antes”, sentenció. Para DailyMail, Macleod dijo que “de haberse sumergido hacia aguas profundas quizá nos habríamos hundido con él”.

Según Liveleak un alto funcionario de la Royal Navy británica confirmó que ningún submarino de su país o de la OTAN estuvo operando en el área de Butt of Lewis, al norte de la Gran Bretaña, donde ocurrieron los hechos. El ministerio de Exteriores rechazó hacer comentarios, pero una fuente dijo al medio que esperaban los resultados de una pesquisa del área de Investigación de Accidentes Marinos.

Los indicios apuntan pues a la presencia de un submarino enemigo “paseándose” en las narices británicas sin ser detectado.

Coincidencia o no, el polémico periodista estadounidense Steve Quayle afirma que según fuentes militares, el poderoso portaaviones USS Theodore Roosevelt habría sido puesto en la mira de un submarino ruso el pasado fin de semana. Según esta versión la gigantesca nave fue blanco de un ataque con armas electrónicas en su camino hacia Stokes Bay, al sur del Reino Unido, donde arribó también desde el domingo.  La llegada de la nave fue anunciada oficialmente como una escala de este barco como parte una gira mundial.

Quayle dice que el incidente del Roosevelt y otros, como cuando los rusos “forzaron” la salida a la superficie de un submarino nuclear americano en el ártico hace tres semanas, no han salido a la luz. Tampoco que Moscú acaba de activar un nuevo radar de largo alcance. “Las armas electrónicas rusas son invencibles en este momento”, opinó.

Los dichos de Quayle deben tomarse con reservas, porque en los casos que menciona no hay ninguna otra fuente pública, ni siquiera rusa, que los confirme o desmienta.

Como quiera, lo que es un hecho es que la vulnerabilidad de los portaaviones americanos ha quedado expuesta con anterioridad. Por ejemplo, en febrero pasado el mismo T. Roosevelt fue “hundido” durante ejercicios militares celebrados cerca de Florida. El responsable fue un submarino francés que también “eliminó” a la mayoría de su escolta. El ministerio de Defensa y la Armada francesas lo habían presumido en uno de sus portales de internet, pero la información fue de inmediato eliminada.

En este contexto, conviene recordar que hace casi un año un avión de combate ruso sobrevoló uno de los destructores más avanzados de la flota americana, el USS Donald Cook, cargado con decenas de misiles antiaéreos y más de 150 misiles Tomahawk en aguas del Mar Negro. Fuentes de ambos bandos confirman el encuentro y que el avión SU-24 no llevaba bombas ni misiles. Sin embargo, sólo medios rusos informaron que cargaba un arma electrónica llamada “Khibiny” con el que se supone, deshabilitó los sistemas electrónicos del destructor. El Pentágono por supuesto, no lo reconoce.

Como sea, lo cierto es que después del incidente el barco fue llevado a puerto en Rumania. Por las circunstancias de los hechos, no hay terceras versiones que confirmen quién tiene la razón. Sería ingenuo esperar que en Washington admitieran una humillación como la de perder control sobre todos sus aparatos de última generación. De igual manera resulta difícil imaginar que los rusos hicieran pasar 12 veces un avión de guerra sobre un peligroso barco enemigo sólo por diversión. Es probable en cambio que los rusos estuvieran utilizando un instrumento cuyos efectos ya hubieran sido probados antes: sus famosas armas electrónicas.

En suma, de ser efectivo dicho armamento ruso, más otras ventajas que hemos comentado en este espacio –como la calidad y cantidad sus tanques en el Teatro de Operaciones Europeo o la superioridad de sus Fuerzas Nucleares Estratégicas, esto podría retrasar por ahora una gran guerra. Sólo la OTAN sabe en estos momentos cuáles serían sus ventajas o desventajas frente a las armas enemigas, pero en todo caso la advertencia sigue vigente: más vale no meterse con Rusia. Ojalá Obama y sus amigos entiendan el mensaje, pues en una conflagración global todos perderíamos, y la victoria de los aliados, no estaría asegurada.

domingo, 22 de marzo de 2015

Aliados dan la espalda a Obama, abrazan a China

Imagen: news.hitb.org
Hace un par de semanas le señalamos la manera en la que el gobierno de Barack Obama, se había mostrado muy celoso con el de David Cameron, primer ministro de Reino Unido, por sus “constante entendimiento” con China. La inconformidad salió a la luz por la solicitud formal que ese país hizo a Beijing, de ingresar como “miembro fundador” del Banco de Inversión en Infraestructura Asiática (AIIB, por sus siglas en inglés). Esta institución financiera internacional –liderada por los chinos, pretende competir con el Banco Mundial (BM), y en particular, con el Banco de Desarrollo Asiático (BDA) –encabezado por Japón.

Washington no solo se oponía a la creación del AIIB, sino que había presionado a sus aliados y simpatizantes para abstenerse de participar. Como es usual, todos habían obedecido.

Pero todo cambió de manera súbita con la adhesión de Gran Bretaña. Y es que si el que se supone es el mayor amigo de los americanos tuvo el valor de desafiarlos, el efecto dominó era inevitable. Al día de hoy han decidido sumarse también Alemania, Italia y Francia, mientras que lo están “considerando” Australia, Corea del Sur y hasta el propio Japón. En total, se espera que sean más de 35 los afiliados para finales de mes, límite para ser considerado fundador.

Por si fuera poco, el Fondo Monetario Internacional (FMI) a través de su directora-gerente, Christine Lagarde, el fin de semana dijo sentirse “encantada” de cooperar con el AIIB. Se confirma pues lo que todos sabíamos: la política exterior de Obama es un desastre.

De hecho, la frustración americana ante el avance chino quedó de manifiesto la semana pasada cuando el secretario del Tesoro, Jack Lew, declaró ante legisladores que “nuevos jugadores están desafiando el liderazgo de Estados Unidos en el sistema multilateral”. Lew urgió al Congreso a aprobar ya la reforma pendiente al FMI que daría a los países emergentes un mayor poder de decisión, pero que preservaría el poder de veto estadounidense. El funcionario aseguró que ese retraso estaba provocando “que otros países incluyendo algunos de nuestros aliados, cuestionen nuestro compromiso con el FMI y otras instituciones multilaterales”. La credibilidad e influencia americana “están siendo amenazadas”, sentenció.

No por nada de última hora le informo que, según el Wall Street Journal (WSJ), ante la estampida de socios hacia los brazos de China, Washington dobló las manos. Al no quedarle de otra, no solo no se opone más al AIIB, sino que ahora está proponiendo que se asocie con el BM y el BDA para cofinanciar los proyectos. Según la publicación, su propósito es que el nuevo banco se dirija hacia los objetivos de las principales economías del mundo, y no se convierta en un instrumento de la política exterior de Beijing.

Por más que se quiera negar, la vieja potencia hegemónica que era Estados Unidos, ya no disfruta a cabalidad de su amplio poder e influencia indiscutible.

China no está dispuesta a esperar sentada a que Washington le ceda su liderazgo. Sin desafiarlo de frente ni de manera belicosa –todavía, hará lo que tenga que hacer para expandir su influencia. Beijing tiene los bolsillos llenos, devora el oro del mundo y sus planes para posicionar al yuan como una divisa de reserva, avanzan de manera consistente.

Las acciones hasta ahora mencionadas, se inscriben en la abierta política china de avanzar por un mundo “desamericanizado”, que hicieron pública en 2013.

Estados Unidos, por su parte, no está haciendo lo correcto para evitarlo. En cambio, es la capital del corrupto sistema monetario que vivimos. Su moneda, el dólar, está destinada a terminar enterrada en el mismo panteón de la historia en el que terminan todas las divisas fíat.

El pecado americano es haberse alejado de los valores y principios capitalistas de libre mercado que los ascendieron al poder, incluyendo por supuesto, el de la solidez monetaria que brinda el oro. El síntoma más reciente de su decadencia es el caso del AIIB, pero no es el único.


En Asia están tomando el relevo del liderazgo mundial de la mano del oro y del capitalismo, que los han llevado a convertirse en los grandes acreedores del mundo, mientras Occidente, es el gran deudor. Esta es una lección para aquellas naciones que, como México, aún sueñan con desarrollarse a pasos acelerados. El ejemplo a seguir está en Oriente, aunque no le guste al Tío Sam.

viernes, 20 de marzo de 2015

¿Subirá o no la Fed las tasas de interés?

Imagen: sexenio.com.mx
No hay espacio económico en el que no se aborde el tema de la posible alza de tasas de interés que la Reserva Federal (Fed), banco central de Estados Unidos, podría efectuar en su reunión de junio próximo. Conviene recordar que desde diciembre de 2008, la Fed bajó su rango objetivo para la tasa de fondos federales de 0 a 0.25% –un mínimo histórico, y se puso a inyectar dólares para tratar de estimular el crecimiento a través de la compra de activos.

Así las cosas, la economía estadounidense logró maquillarse y lucir mejor en apariencia, y países como México, se beneficiaron de flujos de capital que no dejaban de llegarnos. Pero claro, la expectativa comenzó a cambiar el año pasado cuando la Fed, contuvo la inyección de dinero y lo que se espera, es que las tasas comiencen a subir.

Con motores como Japón, China y Europa en serios apuros y con la imprenta de dinero en marcha, los capitales han comenzando a regresar al dólar, que todavía es visto como refugio. Esa es la razón principal de que haya subido tanto y de que economías emergentes como la mexicana estén padeciendo las consecuencias.

Sin embargo, podría venir un respiro, porque a diferencia de la mayoría de analistas, en este espacio hemos sostenido desde hace un año que la Fed no subirá las tasas, no porque no quiera, sino porque de hacerlo, provocaría una auténtica estampida de capitales hacia el dólar, tumbaría las bolsas y el mercado de bonos, y entonces sí, entraríamos de golpe a una recesión global.

Este analista consultó con tres expertos internacionales al respecto: Jim Rogers, el gurú de las materias primas; Jim Rickards, autor del best seller “Currency Wars” y al Prof. Antal Fékete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía (NASOE por sus siglas en inglés).

En exclusiva para Inteligencia Financiera Global, Rogers opinó que aunque no tiene idea de si la Fed subirá o no las tasas, en realidad “casi siempre sigue al mercado, a pesar de la sabiduría convencional que cree que son ellos los que están a cargo”. De ocurrir, asegura, “la mayoría de los mercados emergentes se vendrían abajo primero, pero subirían después”. Para protegerse de esa eventualidad, recomendó “aprender de coberturas como la venta ‘en corto’ y/o sobre otras divisas y/o activos reales, como la agricultura.”

Por su parte, Rickards considera que la Fed es probable que no suba tasas este año, porque al abandonar la política de orientación hacia adelante, “sólo les quedan los datos como guía para su política. Los datos que vienen son muy débiles y la inflación está cayendo. El resultado será que no haya alzas de tipos”. Eso sí, aclara que si sucediera, quien esté endeudado en dólares tendría problemas porque la divisa se fortalecería, sobre todo en mercados en desarrollo como México.  Rickards recomendó comprar bonos del Tesoro a 10 años como protección para esa contingencia, pues si la Fed actúa, “empeoraría la deflación y esos bonos se desempeñarían aún mejor”.

Antal Fékete fue mucho más profundo y explícito: Janet Yellen “insinuó que un aumento de tasas no está considerado. Es ‘flexibilización cuantitativa’ (QE) por los siglos de los siglos, amén.” Para el profesor, la Fed ha perdido todo margen de maniobra que pudo haber tenido alguna vez, “Janet está moviendo una palanca de velocidades que no está conectada a la transmisión.” Aún así, opinó que si escalara los tipos, las consecuencias serían terribles y rompería la columna vertebral de la economía, que colapsaría.

Fékete advirtió que la única manera de elevar las tasas de interés sería eliminando la compra de bonos –recordemos que aunque ya terminó oficialmente el QE, la Fed mantiene las compras de reinversión para mantener expandida su hoja de balance–, lo que tiraría por la borda sus precios. De este modo “el capital del sistema sería aniquilado y la economía se hundiría en depresión. El oro es el único refugio bajo esas circunstancias”. Por lo anterior, para el fundador de la NASOE, es más probable que la Fed mantenga el curso actual, haciendo libre de riesgos la especulación en el mercado de bonos, que a la larga, también nos dirige hacia la deflación y la depresión.

Por eso, en un ambiente en que la economía está condenada, insistió en que “el oro es una de las dos formas de capital que pueden sobrevivir la destrucción de capital, la otra, es la plata.” Su recomendación para México y otras economías emergentes es que incentiven a que la gente compre estos “seguros” como escudo contra la depresión.

En suma, aunque la mayoría de analistas espera el alza de tasas en junio, lo cierto es que la Fed no tiene mucho margen de maniobra. Los futuros de la tasa de fondos federales anticipan que la subida podría llegar en septiembre, pero como vemos, la realidad es que la Fed no tiene vías de escape que no impliquen un colapso del sistema. Si espera, malo, si desespera, peor.

La Fed entonces está ante el dilema de si saltar al precipicio o esperar, caminando a la orilla del barranco hasta que también se acabe el camino. Si opta por esta segunda vía, llegará el respiro al que nos hemos referido para divisas y mercados sobre todo de países como México. Será entonces la última oportunidad de preparase para lo que vendrá, porque, como podrá entenderse, una nueva crisis ya no se puede evitar.

lunes, 16 de marzo de 2015

¿Hacia dónde va el precio del petróleo?

Imagen: Bloomberg
En todo el mundo la pregunta de hacia dónde irán los precios del petróleo aparece todos los días. Por eso, es más que relevante seguir los pasos de uno de los jugadores más importantes del mercado no solo por razones de producción y de sus supuestas enormes reservas, sino por su cercanía y juego político al servicio de Washington: Arabia Saudita. En este espacio  por ejemplo, hace un par de meses reprodujimos en el artículo “Nunca más petróleo a 100 dólares por barril” las declaraciones vertidas en ese sentido por el príncipe saudí Alwaleed bin Talal, quien además de ser miembro de la familia real, es considerado como el árabe más influyente y rico del mundo.
Unas cuantas semanas más tarde, tanto el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, como el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, declararon públicamente lo que anticipamos en aquella entrega: el bajo precio del “oro negro” durará por años, no solo algunos meses.
Pues bien, este pronóstico parece confirmarse ahora gracias a las palabras de otro árabe influyente, el Dr. Ibrahim Al-Muhanna, asesor del ministro de Petróleo y Recursos Minerales de Arabia Saudita. Durante sus participación en el foro denominado “Energía Global en punto de inflexión”, organizado por el Instituto de Finanzas Internacionales (IIF por sus siglas en inglés) en Doha, Qatar, Al-Muhanna  tocó el tema de las causas que tumbaron el precio del crudo, al tiempo que evadió hablar de cuál será su futuro.
El asesor dijo que en los últimos 40 años la cotización ha variado al alza y a la baja de manera pronunciada al menos 12 veces por causas como la guerra, asuntos políticos, desastres naturales y sanciones. Otro tanto a causa de “las fuerzas del mercado, fuerte crecimiento económico o desaceleración, o debido a varias crisis financieras”.
Al-Muhana reveló un encuentro que sostuvo con el gobernador del banco central británico, Mark Carney, quien le cuestionó también a qué se debía el desplome del crudo y cuál sería el curso que tomaría. Sus declaraciones son muy reveladoras por lo que dijo y por lo que omitió. Por ejemplo, reconoció que los fundamentales de oferta y demanda no justificaban una caída tan precipitada. Sin embargo, descartó las “teorías conspirativas” de un acuerdo saudí-americano para atacar por esta vía a dos enemigos de Washington –Rusia e Irán, mientras al mismo tiempo los árabes se beneficiaban de aniquilar la costosa industria del petróleo “shale” estadounidense. Un ganar-ganar. Para el experto todo se trató de cambios en las expectativas de demanda y oferta futuras y de “especulación”.
Al-Muhana se suma pues a la insistencia observada también en Bin Talal por desacreditar –sin  habérsele preguntado de forma expresa al respecto, la idea del acuerdo entre ambas naciones socias para inundar de petróleo al mercado. Una explicación no pedida con la que llegó a calificar aquellas teorías como “completa fantasía”. Asegura también que no fue fácil convencer a la gente de esta supuesta falsedad, dando por hecho de manera equivocada que ahora todo mundo les cree.
El asesor saudí agregó que a finales del año pasado la OPEP tomó la decisión de mantener el mismo nivel de producción “y dejar que el mercado se equilibrara por sí mismo”. No obstante, es evidente que mantener una oferta elevada era parte del juego acordado para continuar deprimiendo los precios del crudo.
Por otra parte por cierto, los inventarios de petróleo son tan abundantes que la capacidad de almacenamiento de un país como Estados Unidos se está acabando, según la Agencia Internacional de Energía (IEA por sus siglas en inglés). Quizá por eso Al-Muhana prefirió evadir el tema del futuro que le espera a los precios del barril, asunto que platicó con el banquero central británico. En vez de eso, se limitó a declarar que “si supiera la respuesta estaría en Las Vegas”.
La realidad en cambio, como podemos leer entrelíneas, es que ante su insistencia en negar el evidente acuerdo saudí-americano para deprimir las cotizaciones, el futuro para el petróleo no puede ser más que negativo. Así que si el barril cayera a nuevos mínimos cercanos a los 35 dólares, nadie debería sorprenderse. Lo anterior, a pesar de que en público Al-Muhana se diga optimista y convencido de que “la demanda es y será más fuerte” gracias sobre todo al crecimiento de economías emergentes.

Lo opuesto es más certero: la economía global se seguirá desacelerando hasta caer en recesión en un ambiente de crudo abundante, y esta vez, el líder de las naciones emergentes, China, también mermará su crecimiento si es que de verdad está creciendo aún. No se trata de que algunos analistas hagamos previsiones “extremas” para que nuestro trabajo sea leído, como acusa Al-Muhana, sino de una visión realista de las cosas. Un trabajo nada fácil cuando desde los gobiernos y bancos centrales tratan, como él, de convencer al público de que exponemos solo “teorías conspirativas y desinformación”. Usted elige.

viernes, 13 de marzo de 2015

El affair Reino Unido-China y los celos de Obama

Imagen: Financial Times
Barack Obama está celoso, y no precisamente de Michelle, su esposa, sino de uno de sus más cercanos aliados: David Cameron, primer ministro británico. De hecho, según el Financial Times la administración del presidente estadounidense acusó al gobierno del Reino Unido de tener un “constante entendimiento” con Beijing. Esto, luego de que Londres decidiera unirse a una institución financiera –liderada por China, que pretende competir con el Banco Mundial. Se trata del Banco de Inversión en Infraestructura Asiática (AIIB, por sus siglas en inglés).

Washington se ha opuesto a la creación de dicho banco desde su inicio, y de hecho, cabildeó para que varios países de la región se abstuvieran de participar. A causa de ello, entre los 21 países que firmaron de inicio el acuerdo por el que fue creado, no estaba ningún europeo. Australia, Indonesia y Corea del Sur, se abstuvieron a pesar de que habían mostrado interés. Todo, por la presión americana.

El objetivo central del AIIB es crear nuevas rutas comerciales hacia Europa, una “Ruta de la Seda” para el siglo XXI. No obstante, una vez que esté en plena operación, otorgará además préstamos, garantías y hará inversiones en sectores como energía, telecomunicaciones, agricultura y desarrollo urbano.

Ayer el gobierno británico hizo el anuncio de que pretende convertirse en uno de los “miembros fundadores” del AIIB, y la molestia americana, fue expresada de inmediato.

Pese a ello, no parece que haya forma de que en Downing Street se vayan a echar para atrás. De hecho, a juzgar por lo expresado por el Canciller de Hacienda, George Osborne, están más que entusiasmados. Osborne declaró estar “encantado” de hacer este anuncio. No por nada aprovecharán la oportunidad dada por Beijing para que todo país que signe y ratifique los acuerdos del AIIB, sea considerado todavía como “fundador”.

En Washington no deberían enojarse porque conocen de sobra aquello de que antes de los amigos, están los intereses. Osborne fue explícito al decir que pretenden dar a sus empresas “la mejor oportunidad de trabajar e invertir en los mercados de más rápido crecimiento del mundo”. Es decir, en Londres entienden muy bien que el futuro está en Asia, no más en América.

Pero no vaya a pensar que esto último es lo único que molesta a Obama. Sin duda hay otros temas que han distanciado en cierto modo a estos aliados, como el hecho de que Londres sea un importante centro de negocios y de comercio del renminbi (RMB), la divisa china, y que bancos chinos vayan a participar en el próximo LBMA Gold Price, nuevo precio referencial del oro que será lanzado este mes.

Todo lo anterior es uno de los muchísimos síntomas de que Estados Unidos es una potencia en decadencia. Eso sí, conviene recalcar que el ascenso chino al liderazgo mundial no será fácil ni un camino pavimentado. De hecho, como aquí le hemos dado cuenta por lo menos desde 2013, Beijing tiene que enfrentar una “nueva normal” de bajo crecimiento. De este modo, China, la mayor economía mundial por paridad de poder de compra, no será más un motor a toda máquina, sino un ancla para el precio de las materias primas y países que dependen de ellas, como Rusia, Australia o Brasil.

Los errores que están cometiendo en aquel país del lejano Oriente, son análogos en algunos casos a los occidentales: “estimular” la economía con expansión crediticia, bajar tasas de interés, intervencionismo por parte de Estado en el mercado cambiario, etc. Debido a esto el crecimiento económico chino podría desacelerarse más de lo esperado –sin mencionar lo dudoso de sus estadísticas, pues han inflado burbujas que de manera literal, los ha llevado por ejemplo a construir ciudades fantasma, infinidad de edificios y centros comerciales vacíos, etc., que obligan a que el Banco Popular de China siga inyectando dinero o el sistema colapsa. Desde luego, esto no lo podrá hacer para siempre. El rebase de Estados Unidos en términos absolutos, tendrá que esperar más de lo que algunos creen.


Eso sí, un acierto de Beijing es la acumulación masiva del oro mundial que, a la larga y luego del bache económico que tendrá que sufrir, le ayudará para posicionarse como la máxima potencia del siglo, y al RMB, como divisa de reserva. En este contexto adverso, reiteramos nuestra advertencia de que una nueva recesión global se aproxima. Los motores asiáticos se apagan igual que los europeos, y el americano no tardará en seguirlos. Mientras eso pasa, en México nuestras autoridades o no tienen idea o prefieren mirar hacia otra parte. Si creen que el crecimiento nacional está asegurado gracias a las reformas que de nuevo están “cacareando”, están cometiendo un grave error.

miércoles, 11 de marzo de 2015

OLVIDEN AL DÓLAR, ¡AMEN AL ORO!

Como sabe, los últimos meses ha prevalecido una fortaleza del dólar que se ha acentuado en semanas recientes. Los 16 pesos mexicanos por unidad están a la vuelta de la esquina, y no se ve hasta dónde podría parar. En este espacio anticipamos desde el año pasado que los “sólidos fundamentos” de la economía mexicana no eran tales. Debido a diversos factores como la deuda creciente, el déficit público del gobierno no visto en décadas y los números rojos de Banco de México en su balance general, entre otros, nuestra divisa debía ser evitada. Quien tomó posiciones ahora celebra y llena sus bolsillos. El resto, seguirá lamentando el no haberse posicionado a tiempo contra la devaluación de nuestra moneda.

En fin, en este contexto no han dejado de multiplicarse las voces de “expertos” que tratan de explicarnos que no es que el peso esté débil, sino que es el dólar el que está ganando fuerza. De esto último no hay ninguna duda. El Índice Dólar –que es calculado con base en su tipo de cambio frente al euro, yen japonés, dólar canadiense, libra esterlina, corona sueca y franco suizo–, se encuentra en niveles alrededor de 100 puntos, no vistos desde 2003. En el gráfico siguiente (cortesía de Bloomberg) puede apreciarse su subida desde mediados del año pasado.

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Pese a lo anterior, se equivocan quienes buscan justificación o consuelo para la divisa mexicana. Tanto el gobierno Federal como el Banco de México (Banxico) no han hecho bien las cosas. Por desgracia, el primero aunque ya anunció un recorte al gasto, la realidad es que resulta insuficiente para balancear las finanzas públicas y, por si fuera poco, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dijo ya que bajar los impuestos está descartado. Eso sí le daría impulso real a nuestra economía, pero no lo quieren hacer porque implicaría que dejaran de derrochar el erario, un impensable.

Banxico por su parte, sigue dormido frente a una realidad que le demanda una subida de su objetivo de tasa de interés interbancaria a un día, a niveles muy por encima de la tasa inflacionaria. Para quien dice que esto dañaría la “recuperación” en marcha, cabe responderle que no hay tal recuperación, y que mantener las tasas a niveles mínimos históricos no ha servido para impulsar el crecimiento, ni en México ni en el mundo. Lo único que han conseguido los banqueros centrales con estas políticas es expandir aún más los niveles de endeudamiento y que los ahorradores sean aniquilados.

Una economía que destruye el ahorro, destruye también capital y por tanto, está condenada no solo al estancamiento, sino a caer en el hoyo negro de la depresión. Tratar de resolver un problema de exceso de deuda, créditos, consumo e impresión monetaria con más de lo mismo, es simplemente estúpido.

A propósito, como recordará, la Reserva Federal (Fed) –banco central estadounidense, concluyó el año pasado su programa de “flexibilización cuantitativa” (QE por sus siglas en inglés). Con él, lanzó un “tsunami” de dólares al mundo que, en el caso de México, trajo consecuencias como la sobrevaluación del peso y que los valores gubernamentales mexicanos en poder de extranjeros alcanzaran niveles récord. Hoy, la estafeta de la impresión monetaria ha sido pasada a otras latitudes con serias tribulaciones económicas como Europa y Japón, motivo por la cual la oleada se está revirtiendo y el dólar apreciando.

Dicho de otro modo, todo el esfuerzo de la Fed para devaluar al dólar fue en vano. Lo único que logró fue desencadenar una “guerra de divisas”, que pese a sus esfuerzos, ha perdido de manera contundente: el billete verde está “vitaminado”.

Este hecho, sumado a una baja inflación y a que la economía estadounidense muestra signos de estancamiento y posible recesión, hace que la tan esperada “alza de tasas” de interés de la Fed que el consenso espera para este año, los deje esperando sentados. Un breve recordatorio de que nunca es buena idea seguir a la masa.

Subrayamos lo anterior porque hoy casi todos aman al dólar y desprecian al oro. Es cierto que debido a esta temporal fortaleza de la divisa americana, puede llegar a niveles insospechadamente altos frente a otras monedas y al oro. Pero que nadie se confunda. Si con el empujón de la manipulación del mercado el oro se quiebra y rompe el soporte todavía lejano de los 1 mil dólares, la bandera de la oportunidad de compra estará ondeando a todo lo que da.


De manera análoga a como advertimos en julio que el peso se devaluaría –y que por cierto pocos creyeron, recordamos que en el fondo la economía global y el sistema financiero no son hoy más fuertes que en 2008-2009, sino más débiles. Después de este auge de duración desconocida, una crisis de divisas está garantizada y el dólar, será el protagonista. Por eso mejor olvídenlo, amen al oro.

lunes, 9 de marzo de 2015

Provocaciones: la idea de un “Ejército europeo” vs. Rusia

Imagen: Jean-Claude Juncker (welt.de)
Ayer el periódico alemán Die Welt publicó el contenido de una entrevista que sostuvo con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, quien propuso crear un ejército europeo para demostrar a Rusia “que nos tomamos en serio el defender los valores europeos”. El tono de Juncker denota una preocupación por la abrumadora superioridad de las fuerzas armadas rusas, tanto convencionales como nucleares en el Teatro de Operaciones Europeo.

Según el funcionario, un ejército conjunto “es una visión europea cuyo tiempo ha llegado". Señaló además que los estados de la Unión Europea (UE) gastan enormes sumas de dinero para fines militares, sin embargo, mantener pequeños ejércitos es una política “inadecuada” cuando se habla de encarar a los rusos.

De acuerdo con Die Welt, las palabras de Juncker serán respaldadas por el ex Alto Representante del Consejo para la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, y ex secretario general de la OTAN, Javier Solana. El español presentará en Bruselas las conclusiones de un grupo internacional de expertos en materia de Defensa, quienes recomiendan una nueva estrategia y mayor integración.

Pero quien está detrás de esta propuesta es Alemania. Para Hans-Peter Bartels, presidente del Comité de Defensa del Bundestag –quien colaboró en el documento aludido, el tema de la defensa conjunta necesita un impulso. Para ello, se debe desarrollar un concepto que incluya a toda la UE, y comenzar por acuerdos entre estados miembro. Por su parte, citada por el Financial Times (FT), Ursula von der Leyen, ministra alemana de Defensa, en entrevista para la radio de su país habló en favor de un Ejército europeo, señalando que de hecho una brigada de soldados holandeses ya está bajo órdenes alemanas.

Pese a ello, los británicos se oponen. Un portavoz del gobierno de David Cameron, primer ministro del Reino Unido, dijo también citado por FT: “nuestra posición es muy clara en cuanto a que la Defensa es una responsabilidad nacional, no de la UE”. Expresó además que no ven ninguna posibilidad de cambiar de posición ni para la conformación de un ejército europeo.

La respuesta de Moscú, no obstante, no se ha hecho esperar. El primer vicepresidente de Rusia Unida –partido gobernante y mayoría en la Duma Estatal, Frants Klintsevich, dijo ayermismo a los medios que en el caso de que se crearan fuerzas armadas comunes europeas, podrían tener un papel provocador. Agregó que “En la era nuclear, ejércitos adicionales no proporcionan ningún tipo de seguridad adicional”.

Dicho de otro modo, para Rusia la creación de un “Ejército Europeo” no tendría otra intención que la de provocar, pues en realidad, en un mundo en el que predominan las armas nucleares, este tipo de tropas no hace ninguna diferencia real.

En el fondo, es claro que Alemania quiere expandir su hegemonía en Europa al ámbito de las armas. Por supuesto, este hecho garantiza que los “rebeldes” británicos jamás lo aceptarán. Cualquiera que sea el mando que adoptara el ejército de la Unión, es un hecho que la influencia alemana llevaría la voz predominante, por lo que pensar siquiera en que Londres confiaría su defensa a los alemanes, es un imposible.

Más allá de si esta propuesta se concretará, destaca el hecho mismo de que en la agenda europea se insista tanto en buscar maneras de enfrentar la “amenaza” rusa. Desde luego, todos saben que hay un apoyo armado encubierto de Moscú a los rebeldes separatistas del Este ucraniano, pero poco o nada se dice en los medios occidentales de que, en primer término, la crisis de Ucrania fue orquestada desde Washington.


Rusia reaccionó como los “expertos” americanos y europeos debieron prever. De manera que solo hay dos opciones: fueron demasiado torpes al creer que los rusos dejarían pasar tal intromisión americana en su vecindario, o de plano, el que escalaran las tensiones con Moscú a niveles no vistos desde la Guerra Fría, era el plan desde el comienzo. Esta última es la más probable. ¿Qué pretende Washington al encender una antorcha que podría meter al mundo entero en una guerra? Eso está por verse. El punto en todo caso es que hay políticos europeos que le siguen haciendo el juego a Estados Unidos. ¡Cuidado Europa! Dejarse seducir por el canto de la sirena americana, es una mala experiencia que deberían aprender del caso Ucrania. No agredir ni provocar a Rusia, es el mejor camino para llevar la fiesta en paz.

viernes, 6 de marzo de 2015

Del “súper peso” al peso súper débil

Imagen: El Financiero
El peso sigue en caída libre frente al dólar estadounidense, que ayer al menudeo se vendió por arriba de los 15.50. Al mayoreo cerró en 15.20 pesos por dólar, por lo que ya están a la vista los 15.49, su máximo histórico alcanzado hace seis años. De hecho, la fortaleza del billete verde es tal que no solo nuestra moneda está depreciándose frente a él, sino también otras divisas como el propio euro, que ya se encuentra a niveles mínimos de más de 11 años y medio.

Como el dólar es todavía visto como la divisa de reserva global, ante la aparente ausencia de mejores opciones, cada vez que Europa, China, Japón, etc., son percibidos como económicamente débiles, como hoy, el refugio típico son los bonos del Tesoro americano y su moneda. En este escenario internacional, nuestro frágil peso mexicano no es la excepción.

China, la mayor economía mundial por paridad de poder de compra, rebajó ayer a 7 por ciento su meta de crecimiento para 2015, la tasa más baja en quince años. Aunque su (equivocada) política fiscal continuará intentando “estimular” su economía, lo cierto es que los chinos tienen que acostumbrarse a una “nueva normal” de menor expansión de lo que estaban acostumbrados. Así que ese motor está reduciendo velocidad.

En Europa, si bien este jueves Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo, elevó sus estimaciones de crecimiento de la zona euro desde 1.0 a 1.5 por ciento anual, lo cierto es que su mayor temor, la deflación, sigue rondando. Por cierto, su propio programa de compra de bonos que iniciará este lunes, lejos de ayudar a combatir la baja de precios la empeorará.

En este adverso escenario económico, hay quien dice que Estados Unidos es una especie de oasis de crecimiento y centra en ellos las esperanzas de economías como la mexicana. Mal hecho. Ayer supimos que los nuevos pedidos de bienes manufacturados en ese país durante enero, cayeron 0.2%, tras una baja de 3.5% en diciembre, con lo que acumulan seis meses consecutivos de caída. Como se aprecia en el gráfico siguiente, las dos ocasiones anteriores en que los pedidos fabriles cayeron a estos niveles, la economía americana ya se encontraba en recesión (continúa después del gráfico).

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De manera que quien espera que Estados Unidos “jale” a la economía de México, mejor debería sentarse a esperar. De hecho, como sabe, los analistas consultados por Banxico ajustaron ya a la baja –por sexto mes consecutivo también, su pronóstico de crecimiento para el presente año, a 3.08 por ciento, desde un 3.29 por ciento.

En este sentido, a pesar de que para muchos analistas la debilidad del peso es pasajera y hasta inesperada, la realidad es que aquí le anticipamos desde el año pasado que los fundamentos de la economía mexicana, no eran tan sólidos como se argumentaba.

Si nuestro peso lució fuerte durante los años anteriores, se debió a que de nuestros vecinos del Norte salieron oleadas enormes de liquidez producto de la impresión masiva de billetes que aún realiza su banco central. Recordemos que aunque el programa de “flexibilización cuantitativa” esté terminado, la Reserva Federal (Fed) estadounidense sigue interviniendo para mantener su hoja de balance. A propósito, se espera de forma equivocada que suban la tasa de interés. No lo harán y menos con una economía débil y un dólar fortaleciéndose.

Pues bien, decíamos que muchos capitales golondrinos de aquella oleada americana entraron a México a beneficiarse de que les pagamos una mayor tasa de interés. El peso tomó fuerza. Mientras haya flujos de capital hacia un país y su divisa, todo siempre lucirá mejor de lo que en realidad es. Sin embargo, esa falsa realidad se viene abajo en momentos en que si bien no se vive aún una gran crisis global, sí hay claros signos de que cada día que pasa se aproxima más.


De manera que la debilidad del peso, aunque con fluctuaciones, llegó para quedarse. En julio 2014 dijimos en este espacio que el peso era una divisa a evitar. Aun así, aunque ya sea algo tarde, más vale que empresas y personas continuemos tomando acciones de defensa y previsión, pues ya sabemos que la devaluación del peso, no nos trae cosas buenas.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Ganancias “sin riesgo” en el mercado del oro

Hace un par de semanas le informamos que la dupla de metales preciosos monetarios, había entrado aceleradamente en fase de “escasez”. Esto debido a la caída precipitada (y manipulada) de sus cotizaciones que sufrió en aquellos días. Conviene recordar que no es normal que escasee el oro, ya que se trata de la “materia prima” con el mayor número de existencias en el mercado de entre todas las que hay. Es así porque para fines prácticos, gracias a su elevado valor siempre tiende a ser atesorado en alguna forma. No termina en la basura, no es quemado ni consumido como otras commodities.

A lo largo de los últimos años el oro y la plata han oscilado entre la normal abundancia y la anormal escasez. En materia de precios, esta última situación se observa con claridad cuando el precio para entrega al contado (spot) es más elevado que el de promesa de entrega a futuro, y la curva respectiva se invierte para el contrato más activo. En términos técnicos esa inversión de la curva se denomina “backwardation” (porque en lugar de ir hacia arriba y adelante la curva parece ir “hacia atrás”), que es mayor entre más alta sea la diferencia entre el precio al contado y el del futuro próximo.

En la entrega aludida de hace quince días, el nivel de backwardation alcanzó 37 centavos de dólar por onza troy de oro en el contrato de entrega en abril, misma que sigue subiendo y ya se encuentra en 42 centavos por oz. o +0.23% anualizado  (ver gráfico de abajo a la izquierda). Las ratios de base y cobase del oro sobre las de la plata, nos siguen indicando que por ahora, la reina de los metales está siendo más demandada y su escasez en términos relativos es mayor que la de su compañero  (gráfico de abajo a la derecha. Ambos, cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com).

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Como recordatorio, la única manera en que puede presentarse esta falta de oferta física de oro y plata, es por la reticencia de sus tenedores a desprenderse de ellos, sobre todo, a niveles de precios bajos que no reflejen el valor que ellos les atribuyen. Por esta causa, aquellos dispuestos a venderlos exigen un “premio” que hace que quien quiera comprarlos hoy, tiene que pagarlo si de verdad quiere llevárselos. La opción “B” es comprar el futuro, que en comparación es más barato, y esperar al vencimiento para su entrega.

¿Cuál es la urgencia entonces de algunos inversores por llevarse el oro a casa aunque sea más caro? Las razones más importantes se encuentran en la corrupción misma del sistema monetario y financiero. Al estar basado en la impresión ilimitada de divisas que continúan haciendo los mayores bancos centrales del orbe, y en la acumulación exponencial de deuda, los inversores más sagaces aprovechan cada desplome de precio para acumular lingotes como refugio contra esa insostenible situación.

A la larga, este retiro de la circulación de metal contante y sonante, implica que cada vez sea más frecuente el estado de backwardation. De acuerdo con las teorías del Prof. Antel Fékete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, tarde o temprano esa escasez se tornará permanente. Llegado el momento el colapso financiero sería total, pues los contratos de futuros –que no son más que promesas de entrega, serán repudiados para reclamar el oro y la plata físicos de forma inmediata. Así como ocurre hoy, los tenedores reclamarán premios cada vez mayores a cambio de enajenar sus tesoros, que al mismo tiempo, son su seguro financiero contra la crisis. Quedará demostrado entonces que las ganancias “sin riesgo” tampoco existen en el mercado del oro, como en ningún otro.

Y es que la existencia de backwardation en nuestros días, supone que al menos en teoría, es posible obtener esa ganancia libre de riesgos. Pensemos por ejemplo que usted es tenedor de lingotes por 1 mil onzas (en la realidad los montos son mucho más altos) y que hay backwardation porque el precio spot es, como le digo, 42 centavos por oz.  más alto que el de entrega en abril. Si usted al mismo tiempo vende sus lingotes al contado y compra el futuro, estaría percibiendo una ganancia de 420 dólares por no hacer casi nada y “sin riesgo”. En abril, tendría de vuelta su oro, al vencer el contrato.


El problema es que los metales preciosos están saliendo de la circulación y fluyendo al lejano Oriente. Una vez que la backwardation fuera permanente, no importa lo baratos que fueran los futuros y la ganancia que en teoría podría alcanzarse haciendo lo del ejemplo anterior, nadie querrá hacerlo. La razón es que la promesa de que le entreguen al tenedor su oro y plata de vuelta, tendrá cada día un riesgo mayor de incumplimiento. La liquidación sería pues, en dólares u otra divisa, justo en el momento en que nadie quiera ser “pagado” en monedas que pueden ser creadas de la nada. El castillo de naipes que es el actual sistema financiero y monetario, estará colapsando.

lunes, 2 de marzo de 2015

China lanzará su propio “gold fix” este año

Imagen: ahametals.com
Los amables lectores de este blog están informados acerca de los planes de China de internacionalizar a su divisa –el yuan, y que para hacerlo, quieren que esté ampliamente respaldada por reservas de oro físico. Asimismo, que en los planes futuros de Beijing está el de desplazar a Londres y Nueva York como las capitales globales del comercio del metal –el dinero real, para tener una influencia mayor en el establecimiento de sus precios. No por nada Reuters publicó el viernes que lanzarán su propio “gold fix” (precio referencial del oro) este mismo año.

Y es que la sombra de la manipulación de las cotizaciones de los metales preciosos monetarios, ha estado presente por décadas. Los chinos lo saben de sobra. Sin embargo, no tienen ninguna prisa por acabar con el precio deprimido que mantienen las potencias occidentales, en especial, Estados Unidos y Reino Unido. Esto porque gracias a ello, la descomunal demanda física de oro de los chinos pasa más desapercibida, y además, porque le permite a sus ciudadanos adquirir gran valor a precios de ganga. Pese a ello, las limitadas existencias materiales de oro, hacen imperativo que China se prepare para el momento en el cual la capacidad de deprimir los precios de los bancos centrales de Occidente, se vea limitada. Para entonces, Asia habrá absorbido la absoluta mayoría del oro disponible en el planeta.

Fuentes de Reuters informaron que este nuevo referencial chino estará denominado en yuanes –o renminbi (RMB) como también se le denomina, y que se derivará de transacciones de contratos de 1 kg. en la Bolsa de Oro de Shanghái (SGE por sus siglas en inglés). Como es obvio, la presión que ya existe sobre el viejo “fix” del oro de Londres, aumentará. Hasta hoy, ese fix es el principal precio usado para contratos entre productores, refinadores y bancos centrales. Justo por eso, dijo la fuente, en el “dragón” asiático necesitan un referencial propio que sería “complementario al oro-fix de Londres denominado en dólares”.

Claro está que para la plena internacionalización del nuevo referencial áureo –cuyo nombre formal no ha sido todavía revelado, seguirá haciendo falta una libre convertibilidad del yuan, que apenas está en proceso. Aún así, como aquí le informamos en septiembre, la SGE abrió ya una división internacional en la Zona de Libre Comercio (ZLC) de esa ciudad. Shen Gang, vice administrador general de la bolsa, fue claro al señalar en su momento que el banco popular (central) de China les había “encargado la misión de explorar maneras de impulsar el uso del yuan en el mundo”. No hace falta decir que cada paso que avance el RMB, es uno que retrocede el dólar como divisa de reserva.

No por nada la intención china es la de que su próximo fix del oro sea más transparente y, a diferencia del centenario referencial londinense, nazca siendo por completo electrónico y claro. Pese a ello, hay cierto escepticismo natural en la comunidad de metales preciosos, que debe cuidarse de no caer en el error de subestimar a los chinos, que no pararán hasta que su fix sea el predominante.
En este contexto, otras regiones del continente asiático están haciendo esfuerzos al respecto. Por ejemplo, el CME Group lanzó un contrato de futuros liquidable en oro físico en Hong Kong a principios de año, y en Singapur hicieron lo propio con un contrato de 25 kilogramos.

Por si fuera poco, hace un mes la Asociación del Mercado de Lingotes de Londres, (LBMA por sus siglas en inglés) informó que había bancos chinos “muy interesados” en participar en el remplazo del London Gold Fix: el nuevo LBMA Gold Price. Por cierto, este nuevo referencial británico empezará a funcionar el 20 de marzo próximo. Los precios se “fijarán” como hasta ahora dos veces al día, a las 10:30 y 15:00 hrs. (hora de Londres) en tres divisas: dólares estadounidenses, euros y libras esterlinas.


Como podrá darse cuenta, para Beijing el oro es un asunto de seguridad nacional financiera y de poder. No sólo tendrán influencia en el centenario fix de Londres, sino que además –con la llegada de su propio referencial, se preparan para ese momento en el que se convertirán en la potencia dominante en este siglo, de la mano del rey de los metales.

viernes, 27 de febrero de 2015

Jugar con fuego: tropas americanas rozan frontera con Rusia

Imagen: Washington Post
El martes pasado vehículos de combate estadounidenses desfilaron en la ciudad estonia de Narva, y llegaron a menos de 300 metros de la frontera con Rusia. En asuntos de poder –y más si se trata de asuntos militares, las casualidades no existen. El hecho –sucedido en el marco de la conmemoración del día de la independencia de Estonia, es solo el mensaje bélico más reciente que la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha enviado a Rusia, desde que el año pasado se recrudeció su rivalidad que data de la Guerra Fría.

Los soldados del Segundo Regimiento de Caballería del Ejército americano circularon con la bandera de su país. Cabe recordar que en noviembre, tanques estadounidenses desfilaron también en la capital de la vecina Letonia. La diferencia ahora es que la aproximación fue extrema. En términos de la propia OTAN, podemos decir que se trata de un descarado acto de provocación.

No olvidemos por ejemplo que una semana antes dos jets de la Real Fuerza Aérea británica interceptaron dos bombarderos rusos Tu-95 frente a la costa sur del Reino Unido, en aguas internacionales. Horas más tarde, el secretario de la Defensa de ese país calificó a Rusia como una “amenaza real y presente”, que podría emprender campañas para desestabilizar a antiguos miembros de la Unión Soviética y a la propia alianza atlántica. Pero, si según ellos los aviones rusos son una amenaza a pesar de encontrarse en aguas internacionales, es decir, a kilómetros de espacio aéreo británico, ¿qué será entonces la OTAN para Moscú cuando exhibe sus armas y soldados a unos cuantos metros de su territorio?

Como es obvio, la queja de Rusia ante la evidente expansión de los aliados en su vecindario está más que sustentada. Las repúblicas bálticas –Estonia, Letonia y Lituania– forman desde 2004 parte de la alianza que encabeza Estados Unidos. No por nada el presidente ruso Vladimir Putin teme que Ucrania, con quien se encuentra en disputa, se integre a los actuales 28 países miembro.

En respuesta al desafío del martes, Moscú ordenó maniobras militares con dos mil efectivos y 500 unidades de vehículos y armas en Pskov, muy cerca de la frontera común entre Rusia, Estonia y Lituania. Estos ejercicios durarán hasta mañana sábado, y según informes, se practicará la invasión y destrucción de un aeropuerto enemigo, así como acciones para la defensa de la frontera.

Como podrá darse cuenta, ambos bandos están retándose y enseñando los dientes, antecedente de lo que podría convertirse en un conflicto de grandes dimensiones.

El problema de fondo es que tanto la OTAN como Rusia, pecan de soberbia. El que ambos estén tan envalentonados nos habla de que están autoconvencidos de la propia superioridad que tienen sobre el otro. Sin embargo, el que más podría dar la sorpresa es Moscú.

Empecemos por decir que es un mito que Washington comanda el ejército “más poderoso del mundo”. Pese a esa idea, hay noticias de que el armamento ruso podría ser muy superior en varios aspectos. Por ejemplo, aquí ya mencionamos en una entrega anterior el reporte del Departamento de Estado norteamericano publicado en septiembre pasado, en el cual se rinde cuenta de que por primera vez desde el colapso de la URSS, Rusia alcanzó la paridad con Estados Unidos en materia de armas nucleares estratégicas. Estas son ya incluso más avanzadas que las americanas que, quizás por el exceso de confianza del gobierno americano, se quedaron rezagadas. En cambio, el programa de modernización nuclear y convencional de Rusia está en marcha. La muestra son las pruebas que ha realizado con éxito de misiles balísticos intercontinentales de nueva generación lanzados desde submarino nucleares.

En materia de armas convencionales, según el portal Pravda.ru, a la caída del Muro de Berlín el acomodo de la principal fuerza de combate de tierra –los tanques, era más o menos la siguiente: 6 mil tanques Abram de la OTAN por 20 mil tanques rusos en el Teatro de Operaciones Europeo. Desde entonces, los aliados comenzaron a remplazar estos vehículos en una proporción de un tanque nuevo por cada 10 a 15 viejos. A principios de 2013, los americanos retiraron de Europa el último grupo de tanques Abrams. Según la publicación, el resultado es que a mediados de 2014, el balance favorable para Moscú era absoluto –con más de 18 mil tanques operables, cuya  mayoría, está estacionada en sus bases. Que nadie dude que serían utilizados en caso necesario.

Por si fuera poco, un tercer país más cercano políticamente a Rusia que a Estados Unidos, China, según el Vicealmirante Joseph Mulloy ya sobrepasa en número de submarinos a los americanos. A pesar de que matiza que la calidad de los mismos –tanto nucleares como a diesel– sigue siendo inferior, dice estar preocupado por la expansión del área operativa y de su duración de despliegue. Esta semana ante el Comité de Defensa de la Cámara de Representantes, Mulloy citó como ejemplo el caso de la misión de tres submarinos chinos que patrullaron el Océano Índico por 95 días. Funcionarios americanos han expresado su preocupación ante el crecimiento militar de China y sus lazos estratégicos y tecnológicos con Rusia.


De manera que Estados Unidos y la OTAN, en vez de estar jugando con fuego, deberían de sacar las manos de Ucrania y dejar de acorralar y sancionar a Rusia. Meterse a jugar con el “oso” es muy peligroso. Ya suficiente daño están haciendo desde sus bancos centrales imprimiendo billetes sin control, manipulando las tasas de interés y destruyendo capital a escala global, como para orillar al mundo a una guerra que la absoluta mayoría de sus habitantes, no desea.

miércoles, 25 de febrero de 2015

More Important Than the Price of #Gold! (video blog)

Hi!

This is the latest edition of my video blog.

I hope you enjoy!


El Plan B: ¿dracma y moneda de plata para Grecia?

Imagen: Wikipedia
El lunes expusimos la débil posición griega en los encuentros con las “Instituciones” –como ahora llaman a la Troika integrada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional–, que ha llevado al nuevo gobierno de extrema izquierda que encabeza Alexis Tsipras, a incumplir sus populistas promesas de campaña.

Ayer se supo que Atenas “envió” el paquete de medidas que se compromete a cumplir a cambio de cuatro meses de ampliación de su rescate financiero. Sin embargo, el borrador del documento ni siquiera fue elaborado por el gobierno griego, ¡sino por la propia Comisión Europea!

El periodista Yannis Koutsomitis publicó en su cuenta de Twitter que en las propiedades del documento filtrado en PDF, se lee que el autor fue “COSTELLO Declan (ECFIN)”. Costello es jefe del equipo de la Comisión Europea sobre el tema Grecia.

La anécdota ilustra cómo del envalentonado liderazgo de izquierda radical de Syriza al llegar al poder, ya no queda nada.

Debido a ello hay una creciente inconformidad al interior de dicha coalición. Una de las voces más críticas ha sido la de Stathis Kouvelakis, miembro del comité central de Syriza. Kouvelakis afirmó en un artículo publicado ayer en jacobinmag.com, que la extensión del rescate griego bajo las condiciones impuestas por las Instituciones, “marca el final de la estrategia de ´una solución positiva a toda costa dentro del euro´".

Dicho de otro modo, los radicales más extremos dentro de Syriza quieren abandonar la moneda única y volver al dracma. Esta divisa permitiría a Grecia imprimir tantos billetes como quisiera, pero justo por eso, el ínfimo valor que tendría su nueva/vieja moneda se desvanecería cada segundo a una velocidad vertiginosa. Pese a ello, después de tocar fondo podría haber una recuperación. El problema es que en Europa, el precedente marcaría la ruta para países más grandes como España, razón por la cual, Alemania cederá y presionará para retener a los griegos en el euro.

Solo hay de dos: quedarse o salirse de la divisa única. Pero si Tsipras acabara optando por la segunda opción, más le valdría volver a leer una carta que le envió en julio de 2012 el empresario mexicano Hugo Salinas Price, y que nunca contestó. Salinas Price –principal promotor de la monetización de la plata en México, publicó ayer en su portal plata.com.mx una epístola que hizo llegar al entonces opositor Alexis Tsipras.

En aquella ocasión, el magnate le dijo que tenía enfrente la oportunidad de convertirse en estadista si, a la par de declarar una moratoria de pagos y volver al dracma, se dotara a la gente de una protección contra la inevitable espiral inflacionaria que se desencadenaría. Ese refugio financiero sería nada menos que la moneda de plata. Con ella, habría un estímulo para que la gente ahorrara de manera natural, la demanda de estas monedas sería enorme y Grecia podría de forma paulatina volver al equilibrio fiscal. Salinas resaltó el enorme orgullo por Grecia que sentirían sus ciudadanos, indispensable para lograr la recuperación.

Otra de las ventajas políticas para Tsipras sería que la inestabilidad social y política sería limitada, pues toda la población, incluidos los empresarios, contendrían su disgusto por la crisis gracias a la protección de la plata. 

La circulación del dracma ordinario en paralelo con la moneda de metal fino, dijo Salinas, sería “una fórmula para la unidad nacional y la reconstrucción. La reconstrucción de Grecia va a requerir de ahorro y nada propicia mejor el ahorro más eficientemente que la moneda de plata.” Tiene razón.

Para que los nuevos Búhos –como se le conoce al típico dracma antiguo de plata– de 1/10 de onza circularan como dinero, sería necesario que tuvieran un valor monetario expresado en dracmas corrientes. Ese valor le sería asignado por la Autoridad Monetaria pero NO lo llevaría grabado. Ese valor asignado tendría que ser un poco más alto que el valor de la plata contenida en la moneda. De otro modo, tarde o temprano terminaría en la fundición cuando su valor metálico rebasara el nominal.

Cada vez que la plata subiera de precio, la Autoridad Monetaria deberá ajustar al alza el valor asignado del búho, para mantenerlo siempre a “flote” sobre el valor de la plata que contiene. Un “bote salvavidas” contra la inflación. En cambio si el precio de la plata se desplomara, el valor asignado debe permanecer inmóvil. Así, la gente las seguiría utilizando en sus pagos diarios, tal cual se hace con las monedas actuales de metales básicos cuyo valor como metal es mínimo.

Salinas Price vaticinó que la fuga de capitales se detendría, porque “los griegos preferirán tener sus búhos, en vez de cualquier otra moneda extranjera.” Es cierto, como que también, monetizada y sin pagar impuesto como mercancía, el búho de plata se convertiría en un producto griego de exportación –que tanta falte le hace. De manera que luego de su quiebra, Grecia resurgiría “con una moneda mejor que el euro”, sentenció el empresario.


Este “Plan B” podría llevarse a cabo en cualquier país, empezando por el nuestro. Por desgracia los principales opositores son los banqueros centrales, incluido Banco de México, que de hecho actúan como sucursales de la Reserva Federal de Estados Unidos y su dólar. Ojalá que pese a ello, llegue el momento en el cual los tomadores de decisiones opten por el camino de la plata, que sin duda, sería muy benéfica para toda la gente.

lunes, 23 de febrero de 2015

Grecia o cómo vivir para siempre del contribuyente europeo

Imagen: lamiradacritica.com
El viernes se llegó a un acuerdo tras el tercer Eurogrupo desde que Syriza ganó las elecciones en Grecia, y con él se decidió extender por cuatro meses más el programa de rescate griego que expira el 28 de febrero. El nuevo texto también fue acordado con las tres instituciones que supervisan dicho rescate: la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) conocidos hasta ahora como Troika.

Mientras que los funcionarios griegos confiaban en que aquella les aprobara hoy el paquete de reformas que propondrán, un mal paso dieron al decir que será hasta mañana cuando las presenten. Por eso los alemanes tampoco están optimistas. Según el periódico Handelsblatt, Hans Michelbach, un experto financiero miembro de la Unión Social Cristiana –de la coalición gobernante–, es “inconcebible que el parlamento alemán pueda tomar una decisión final sobre el programa puente para Grecia antes de que termine febrero.” Como quiera, si las “Instituciones” –como ahora llamarán eufemísticamente a la Troika, dieran el “no”, se convocaría de inmediato a una reunión de emergencia del Eurogrupo.

Como es obvio, las propuestas griegas de reforma que prometerán implementar, no generan mucha confianza. Otra vez, han dicho que quieren pagar sus deudas, pero se sabe que en realidad no están dispuestos a cumplir... y no pueden hacerlo. El gobierno de izquierda radical que encabeza Syriza, al cual muchos celebraban como si su llegada al gobierno fuera el principio de una bonanza económica, está comenzando a quedar mal con sus propios electores. Recordemos que Alexis Tsipras, primer ministro griego, llegó al poder gracias a la campaña en la que abanderó propuestas como: abandonar la austeridad gubernamental para “estimular” la economía, aumentar los empleados públicos, aumentar el salario mínimo al nivel anterior a la crisis, nacionalizar organismos y empresas privatizados, entre otras.

Este incumplimiento –evidente después de los acuerdos del viernes, ha comenzado a generar algunas divisiones al interior de Syriza. Uno de sus eurodiputados más prominentes, Manolis Glezos, dijo que “El cambio de nombre de la 'troika' a 'instituciones', el del 'memorando' por 'acuerdo' y el de 'prestamistas' por 'socios' no cambia la realidad anterior”.

Como queda claro, Tsipras tiene dos opciones: cumplir su palabra ante el electorado a costa de abandonar el euro y arruinar más al país, o quedar mal con los votantes para permanecer en la moneda única. Alemania lo acorraló por una sencilla razón: el que paga, manda. Y es que por más deseos que tenga, la realidad es que dio su brazo a torcer porque resulta imposible terminar con la austeridad si lo que no se tiene, es dinero para gastar. Por eso su demanda se puede resumir en tres cosas: euros, euros y más euros. La opción de abandonar esta divisa, pese a lo atractivo que era para quienes votaron por Syriza, implicaría regresar al dracma, una moneda cuyo valor sería ínfimo y que cada segundo se devaluaría aún más debido a la hiperinflación. El plan pues para acabar con la austeridad, nació muerto.

Del lado alemán, aunque sin admitirlo, están más dispuestos a seguir dando dinero a Grecia a cambio de más promesas de cambio y pago, que a permitir que una salida del euro que siente un precedente para otras naciones mucho más grandes e importantes como España. Así que el país helénico representa un enorme riesgo sistémico, tan grande, que es capaz de doblar a Alemania. Esta, en contraataque, hará firmar a Tsipras los compromisos que espera de él, aunque ya se sabe que en el futuro, la palabra griega vale un centavo. Todos se hacen los tontos. Lo que quieren los griegos es seguir viviendo de los contribuyentes europeos para siempre, pues sin más rescate, Atenas no puede pagar.

De hecho, Grecia enfrentará de marzo a agosto compromisos de pago por 11 mil millones de euros que no tiene, menos aún cuando sus ingresos se han desplomado. De manera que el gobierno de Tsipras tiene que encontrar la manera de mantener un superávit primario para que sus acreedores hagan como que le creen. Atenas dice que logrará esto combatiendo el lavado de dinero, la evasión fiscal y con recortes en el servicio público. Como quiera, transcurrido el plazo de los cuatro meses, será inevitable que se requiera un tercer rescate financiero para Grecia, que el Financial Times estima en cuando menos 37.8 mil millones de euros para este año. ¿Qué dirá entonces Tsipras para justificar una petición o aceptación de este tipo cuando lo que lo llevó al poder fue su lucha por acabar con las exigencias del segundo rescate?


Como debe quedarnos claro, el euro para ser sostenible necesita que los estados miembros tengan disciplina fiscal y no que se sigan acumulando deudas impagables, como la griega. Esta asciende a unos 323 mil millones de euros que por donde se vea, no podría cubrir jamás. Con esa claridad, lo mejor para la eurozona y los propios griegos sería que aceptaran esta realidad. Tarde o temprano el contribuyente europeo dirá “no más” y habrá dos alternativas: patear a Grecia fuera del euro con las consecuencias aludidas para la eurozona, o perdonarle la mayor parte de su deuda como debió ocurrir desde un inicio. Esto último es lo más probable. Los propios miembros de la zona euro –tenedores del 60% de sus pasivos, serían quienes asumirían la mayor parte de las pérdidas. Nadie niega que habría una crisis enorme, pero al menos, el precedente y la lección de que no se debe echar dinero bueno al malo, servirían de ejemplo y se podría comenzar a hablar por fin de una verdadera salida. Mientras esto no ocurra, cualquier supuesta solución no es más que pura fantasía.