jueves, 3 de septiembre de 2015

INFUNDADAS, LAS ESPERANZAS DEL PRESIDENTE EN LA ECONOMÍA GLOBAL

De lo expuesto ayer por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, sobrarán hoy los análisis. En este espacio nos concretaremos por ahora en sus infundadas esperanzas de que la economía global “habrá de mejorar, y cuando llegue ese momento, México será de las naciones con mejores condiciones para crecer aceleradamente.”

Se entiende que un jefe del Ejecutivo siempre hable en tono positivo, optimista, sin embargo, la realidad es que expuso una clara miopía sobre el problema que apenas empieza para los mercados emergentes. Éste, solo de manera temporal podría aliviarse si la Fed lanzara una nueva “flexibilización cuantitativa”, el QE4.

En este espacio hemos dedicado la mayoría de los artículos recientes a revisar muy en particular los pasos que ha dado China en su intento por superar la crisis económico-financiera que le aqueja.

China, como segunda economía del mundo sólo después de Estados Unidos, es a su vez la cabeza de los mercados emergentes. Como sabe, el mes pasado decidieron devaluar al yuan. Esa decisión se suma a otras con las que han intentado evitar el desplome de su bolsa y detener la estampida de capitales que sigue presionando a la baja a su divisa. Para ello, han comenzado una masiva liquidación de reservas internacionales y en especial de bonos de Tesoro estadounidense.

De este modo, el previsible fracaso que significará para ellos la “defensa” del yuan, quedará marcada como una histórica lección de lo que pasa cuando se quiere vencer al mercado. Nadie, ni siquiera quien más reservas tenga, puede vencerlo. Si los capitales están huyendo de China es porque la situación ahí es insostenible, y antes de que el yuan continúe su inevitable caída preferirán huir.

Se sabe que Beijing ha ordenado ya el endurecimiento de los controles de capital. Esa es otra pésima noticia para los chinos, que en lugar de ello deberían dejar “flotar” el tipo de cambio, levantar todos los controles de capital, abrir por completo su economía y dejar que los quebrados quiebren.

¿Se generaría una recesión? Es muy probable, pero de todos modos seguir tratando de inflar una burbuja reventada tendrá efectos peores entre más se posponga esa crisis. El ascenso de China como máxima potencia global que tanto sueña el gobierno de Beijing, se pospondrá quizá por décadas.

Así que mientras el éxodo de capitales sigue, no irán a parar a México o Brasil, economías poco fuertes y con divisas que flaquean, sino a la seguridad que en apariencia les brinda el dólar. Los más avezados irán al oro. Si este mes la Reserva Federal estadounidense inicia su alza de tasas de interés, la “tormenta perfecta” estará más que lista para dichos mercados en desarrollo.

Si la Fed no sube los tipos, podría venir una calma temporal que de nuevo, que será la última oportunidad para hacer lo que se tiene que hacer para sortear de la mejor manera la crisis global por venir. De entrada: recortar masivamente el gasto público, equilibrar el presupuesto (incluida la inversión de Pemex), bajar los impuestos y abrir de forma total la economía.

La economía nacional no puede hacer mucho contra esa reversión del “tsunami” de dólares que ahora se va de los emergentes, pero lo que sí depende de nosotros y es muy importante hacer, debe hacerse pronto. No es posible corregir el rumbo con discursos, decretos o nuevas leyes. Por desgracia, ya no hay esperanzas de corrección de rumbo.

Lo más preocupante es que, si el presidente de verdad cree lo que dijo –y así parece-, entonces lo tiene muy desinformado el secretario de Hacienda, Luis Videgaray. La peor parte es que debido a ese optimismo oficial, la recesión global que se avecina y que es muy probable que le toque en esta segunda mitad del sexenio, tomará al gobierno por sorpresa. Que no le suceda a usted.


Con los tiempos políticos como están, el mayor peligro es que el populismo comience a ganar simpatías. Peña Nieto le tienen pánico al ascenso de López Obrador –y con mucha razón-. El problema es que con sus torpezas en materia económica, le está haciendo un gran favor.

DEPRECIACIÓN, COMPETITIVIDAD Y PRODUCTIVIDAD (I)

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

La depreciación del peso frente al dólar o, dicho de manera distinta, el aumento en el precio del dólar en términos de pesos, ¿beneficia o perjudica a México? La pregunta es errónea porque para tales efectos México no existe. De un lado tenemos a exportadores de productos mexicanos desde México y a su contraparte: consumidores extranjeros de esos productos. Del otro lado tenemos a consumidores en México de productos extranjeros y a su contraparte: exportadores, desde otros países, de productos extranjeros.

A los primeros (exportadores desde México y consumidores en el extranjero de productos mexicanos) la depreciación los beneficia: en términos de dólares las exportaciones de productos mexicanos se abaratan. A los segundos (consumidores en México de productos extranjeros y exportadores desde el extranjero de productos extranjeros) la depreciación los perjudica: en términos de pesos las importaciones de productos extranjeros se encarecen.

Al inicio de enero por cada dólar que pagaban los consumidores extranjeros recibían 14.55 pesos de productos mexicanos. Hoy reciben 16.57 pesos, 13.9 por ciento más. La depreciación les convino, y también a los exportadores de productos mexicanos.

Al inicio de enero por cada peso que pagaban los consumidores mexicanos recibían 0.069 dólares de productos extranjeros. Hoy reciben 0.060 dólares, 13.0 por ciento menos. La depreciación no les convino, y tampoco a los exportadores de productos extranjeros.

La pregunta ¿beneficia o no la depreciación a México? no tiene sentido, porque para tales fines (como sucede siempre en materia de comercio exterior) México no existe: existen en México, por un lado, los importadores mexicanos, a quienes la depreciación perjudica y, por el otro, los exportadores mexicanos, a quienes la depreciación beneficia.

Aclarado lo anterior surge otra pregunta: la depreciación del tipo de cambio peso – dólar, ¿aumenta la competitividad de las exportaciones mexicanas? Dado que la depreciación abarata las exportaciones mexicanas en términos de dólares, parece ser que la respuesta es afirmativa. ¿Lo es? Para responder hay que distinguir entre productividad y competitividad y, sobre todo, tener clara la relación entre las dos.

Continuará.

Twitter: @ArturoDammArnal

miércoles, 2 de septiembre de 2015

BIENVENIDOS A LA “RETRACCIÓN CUANTITATIVA”, ¡ABROCHEN SUS CINTURONES!

Algo grande está sucediendo en los mercados de divisas y tiene mucho que ver con la volatilidad que la gente en México y en otras partes del mundo observa todos los días en el tipo de cambio. El gran jugador que ha sido acusado de provocar estas turbulencias financieras es China, que por el momento es el villano favorito.

Como aquí ya hemos comentado, las decisiones de su gobierno han ido de mal en peor. La regla número uno para salir de un agujero es dejar de cavar. Pues bien, Beijing ha hecho justo lo contrario: se siguen hundiendo, pues lo que comenzó tras la crisis de 2008 -2009 primero con una macro expansión crediticia, una gran acumulación de reservas e inflación de burbujas, ahora se ha comenzado a revertir.

La burbuja de la bolsa reventó en junio en Shanghái, y desde entonces la torpeza de ese gobierno lo ha intentado de todo –desde la compra directa de acciones hasta una auténtica “cacería de brujas” contra periodistas que le estorben en los medios-, con tal de evitar que los desplomes continúen. El resultado han sido más caídas, un empeoramiento de la estampida de capitales y presiones crecientes sobre el tipo de cambio del yuan frente al dólar.

En este contexto, el mes pasado Beijing decidió devaluar su moneda y comenzar a vender en masa bonos de Tesoro de Estados Unidos para “defenderla”. Como resultado, se estima que pudieron huir de China hasta 200 mil millones de dólares (mdd) en agosto. Esto es, perdieron más del 100 por ciento del total de reservas actuales del Banco de México en unas cuantas semanas.

Ese es justo el punto medular de la crisis que está comenzando: China ha marcado el principio del fin de la “Gran Acumulación” de reservas por parte de los mercados emergentes. Esto, al tiempo que sus datos de manufacturas y servicios han sufrido la mayor contracción desde principios de 2009. Un síntoma más de cómo la economía global se sigue “enfriando” rápidamente.

El punto aquí es que una desacumulación de reservas de los mercados emergentes –liderados por China- equivale a la reversión de la llamada “flexibilización cuantitativa” (Quantitative Easing, QE), hacia una “retracción cuantitativa” (Quantitative Tightening, QT) como lo ha bautizado el Deutsche Bank (DB) en un reciente reporte. De mantenerse el ritmo actual, hacia finales de 2016 se estima que las reservas de mercados emergentes habrán caído en 1.5 billones de dólares desde su pico (continúa después del gráfico).



Así, todo lo que huela a riesgo tiene un panorama muy complicado enfrente, en especial, si la Fed a pesar de esta retracción de facto, decide de todos modos subir su tasa de interés. De ocurrir podemos esperar un dólar mucho más fuerte, más liquidación de bonos por parte de emergentes –los del Tesoro y de otros países como los “bunds” alemanes- para “defender” sus monedas, y gran volatilidad en todos los mercados. México por supuesto no sería la excepción. Hay fuertes vientos en contra.

Evidentemente, la “retracción cuantitativa” sí complica a la Fed y los demás mayores bancos centrales del orbe la “normalización” de sus políticas monetarias que, en realidad, no tienen puerta de salida. A estas alturas en la Fed, el BCE, el BoE, BoJ, etc. ya deben saberlo, pero jamás lo admitirán.

Ahora que si Janet Yellen recula y no mueve aún los tipos, es posible que se presente una breve calma temporal, pero ni siquiera eso detendrá el éxodo de capitales desde los emergentes. Este podría acelerarse de todas maneras en especial como consecuencia de lo que pase con China.

Al final, no debe descartarse una posible fase QE4 de flexibilización cuantitativa, pues la gran desacumulación requerirá un comprador de bonos de última instancia, y no podrá ser otro que la Fed. Bienvenidos pues a la “retracción cuantitativa”, ¡abrochen sus cinturones!

DISPARATES Y ABUSOS DE LA PROFECO (II)

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

La Profeco ha dicho que no permitirá aumentos injustificados de precios lo cual, más allá de la respuesta a la pregunta ¿cuándo un aumento de precios resulta injustificado?, supone poner en práctica el control de precios, fijando un precio máximo por arriba del cual no se debe ofrecer una mercancía, lo cual desde el punto de vista ético resulta injusto y desde la perspectiva económica ineficaz. Injusto porque el gobierno prohíbe al vendedor ofrecer su mercancía al precio que considere más conveniente, precio ante el cual el demandante decide si compra o no. Ineficaz porque, si realmente se trata de un precio máximo, el mismo genera escasez de la mercancía en cuestión. Lo primero supone un abuso y lo segundo un disparate, ¡cometidos por el gobierno!

Cualquier procuraduría del consumidor debe velar por los derechos del consumidor, no por sus intereses. ¿Tiene el consumidor el interés de que las mercancías se le ofrezcan el menor precio posible? Claro que sí. ¿Tiene el derecho de que se le ofrezcan a tal precio? Claro que no. La amenaza de la Profeco en el sentido de que no permitirá aumentos injustificados de precios supone una actuación a favor de los intereses de los consumidores y no de sus derechos, pese a que su misión es, y cito del documento oficial, “proteger y promover los derechos de las y los consumidores”. ¿Arbitrariamente han identificado intereses con derechos?

El tema del control de precios inicia en la Constitución, en cuyo artículo 26 leemos que “las leyes fijarán bases para que se señalen precios máximos a los artículos, materias o productos que se consideren necesarios para la economía nacional o el consumo popular”, algo que, de llevarse a la práctica, resultaría injusto e ineficaz, razón más que suficiente para que se elimine de la Constitución. De hecho debe eliminarse todo su capítulo económico, que no es más que un enorme disparate, inspirado, fundamentalmente, en el marxismo, en contra de la libertad individual, la propiedad privada y la responsabilidad personal.


Twitter: @ArturoDammArnal

martes, 1 de septiembre de 2015

¿CHINA SE DESHACE AHORA DE BONOS ALEMANES?

La semana pasada le informamos en este espacio que China ha “contraatacado” a Estados Unidos por la vía de la venta masiva de bonos del Tesoro, de la que al menos hasta junio pasado era el mayor tenedor. Desde enero de este año, los chinos comenzaron a vender estos valores por medio de su intermediario y custodio –Bélgica-, con lo que se deshizo de 115 mil millones de dólares (mdd).

Esa impresionante cifra sin embargo, quedó opacada con lo que Beijing ordenó liquidar desde la devaluación del yuan el mes pasado: al menos 106 mil mdd, en su mayoría por supuesto, treasuries estadounidenses.

Dado que un golpe de ese tamaño no pasa desapercibido, autoridades de alto nivel de Beijing se comunicaron con Washington, aunque no se revelaron los contenidos de las conversaciones. Seguramente habrán dicho los chinos que no se trataba de un ataque, sino de una mera estrategia para contener la presión sobre el yuan debido a la enorme fuga de capitales que están padeciendo.

La estrategia china de “defensa” del yuan tiene como propósito además, presionar a la Fed para que no suba las tasas de interés en su próxima reunión de este mes. Si lo logra, es posible que disminuya la presión y la volatilidad en los mercados emergentes, sus divisas y materias primas. Si falla, de todos modos un alza precipitada del dólar podría provocar una venta global de bonos del Tesoro al estilo chino, para contener el colapso de las divisas emergentes.

Si esto ocurre, es de esperar que las tasas de rendimiento de los bonos estadounidenses comiencen a subir, y entonces, el riesgo de un nuevo colapso del mercado inmobiliario como consecuencia podría disparar una nueva fase de compra de bonos por parte de la Fed, un QE4. El resultado sería el mismo: una tensa calma en los mercados globales que presagiará una nueva tempestad.

Pero Beijing podría no solo estar liquidando papeles de deuda americanos, sino también alemanes. Esto a juzgar por el alza en sus rendimientos (o lo que es lo mismo, una caída de sus precios) que se está observando en el mercado de los “bunds”, que ayer llegaron a un máximo de seis semanas.
Gráficos:Bloomberg/Zerohedge


Así que a juzgar por el rastro que dejan los chinos, su avidez por efectivo continúa. Por increíble que parezca, no se han dado cuenta de que tratar de volver a inflar una burbuja es un esfuerzo inútil. Inyectar más liquidez a su sistema financiero no puede terminar bien.

De seguir por esa vía, la desaceleración de su economía empeorará antes que mejorar, y la sangría de capitales los seguiría condenando a futuras devaluaciones. Así sea un “arsenal” el que tienen en reservas –para usar términos de Agustín Carstens, gobernador del Banco de México-, nadie, ni siquiera el banco central con las mayores reservas del mundo tiene más dinero que todo el mercado.

La recomendación sigue vigente: si llega la tensa calma a los mercados emergentes como el nuestro, a nuestra divisa y a las materias primas, será momento de hacer previsiones para lo que venga después. Cuando una nueva recesión global se haga presente, el dólar podría inflarse en burbuja y entonces, disparar oportunidades muy interesantes que en su momento, aquí estaremos comentando.

DISPARATES Y ABUSOS DE LA PROFECO (I)

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

Las autoridades de la Profeco han dicho que sancionarán a los comerciantes que aumenten precios injustificadamente, dicho ante el cual pregunté, por medio de Twitter, cuándo el aumento de un precio resulta injustificado, y esta es la respuesta que recibí de alguien (¿quién habrá sido?) de la Profeco: “Cuando no corresponde al aumento de insumos”, respuesta que, mejor redactada, queda así: “Cuando el aumento de precios no corresponde al aumento en los precios de los insumos de la mercancía en cuestión” o, dicho de otra manera: “Cuando el aumento en el precio no corresponde al aumento en el costo de producción”, respuesta que es un rotundo disparate porque supone, uno, que el precio se fija nada más por el costo de producción y, dos, que los aumentos en los precios se deben únicamente a los aumentos en los costos de producción. ¿Y el papel que juega la interacción entre los oferentes y los demandantes en la determinación de los precios? Las autoridades de la Profeco, o por lo menos quien me respondió el tweet, ¿nunca han oído hablar de ella? ¿No tienen los conocimientos más básicos de economía? Y si no los tienen, ¿no es un peligro, por las distorsiones que sus medidas puede ocasionar en los mercados (por ejemplo: crea escasez con imposición de precios máximos), que estén al frente de una institución como Profeco que, dicho sea de paso, debe velar por el respeto a los derechos de los consumidores, no por la promoción de sus intereses, algo muy distinto?

Desde el punto de vista de la respuesta de la Profeco, ¿son capaces las autoridades profequianas de conocer con exactitud los costos de producción, no nada más del precio de algún insumo, y los aumentos en los costos de producción, y no nada más en el precio de algún insumo, de las mercancías cuyo precio quieren controlar? Y lo más importante, ¿qué derecho tiene la Profeco de prohibirle a cualquier vendedor ofrecer su producto al precio que considere más conveniente? Ninguno.

Continuará.
E-mail: arturodamm@prodigy.net.mx

Twitter: @ArturoDammArnal

lunes, 31 de agosto de 2015

LA SEMANA DEL LUNES NEGRO

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

No faltaron quienes, desde la tarde del domingo 23 (ya lunes en Asia), ante la caída de 8.45 por ciento de la bolsa de valores china, predijeron que al día siguiente, lunes 24, se experimentaría un Black Monday, un Lunes Negro, y algo de ello hubo: el CAC-40 de París perdió 5.35 por ciento; el índice Footsie 100 de Londres retrocedió 4.67 puntos porcentuales; el DAX 30 de Frankfurt cayó 4.70 por ciento; el Ibex 35 de Madrid disminuyó el 5.01 por ciento, por citar algunos ejemplos europeos.

Black Monday, Lunes Negro, ¿cuál es el origen de tal denominación? Todo empezó el martes 29 de octubre de 1929, con el famoso crack bursátil en Wall Street, fecha considerada el inicio de la Gran Depresión. De entonces a la fecha, cada vez que se registran caídas importantes en las bolsas de valores, sobre todo si se genera contagio, ese día se califica como black, negro. Pues hace una semana, el lunes 24 de agosto, se registró un Lunes Negro, un Black Monday, lo cual obliga a preguntar: ¿qué tan negro (grave) fue y qué tanta repercusión (duración) tuvo, sobre todo en México?

Centro la atención en la Bolsa Mexicana de Valores, que el viernes 21 de agosto, antes del contagio chino y del Lunes Negro, terminó la jornada con una pérdida de 2.05 por ciento. ¿Qué pasó el lunes 24, el Lunes Negro, consecuencia del contagio chino? La bolsa de valores terminó el día con una pérdida de 1.64 por ciento, si bien es cierto que al inicio de la jornada llegó a perder hasta 6.38 por ciento, pérdida que disminuyó considerablemente al final del día.

¿Y cómo terminó la semana que comenzó con el Lunes Negro? Con una ganancia semanal de 2.67 por ciento.

¿Qué tan negro fue en México el Lunes Negro y qué tanta repercusión tuvo? Y si no fue tan negro como en otros lugares, y si las repercusiones no fueron tan graves, ¿qué nos dice eso de nuestra economía?


Twitter: @ArturoDammArnal

LOS PROMOTORES DEL PATRÓN ORO, ¿SON TERRORISTAS?

En noviembre del año pasado, el diario británico Daily Mail publicó una nota respecto a las intenciones del denominado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) de introducir su propia moneda en metales preciosos. Estas serían el dinar de oro y los dírhams de plata que prescribe el Islam.

Pues bien, el sábado subieron a Dailymotion.com un video de casi una hora de duración –supuestamente producido por el ala mediática de ISIS, al Hayat- titulado The Rise of the Khilafah and the Return of the Gold Dinar (El ascenso del califato y el regreso del dinar de oro). En él se dice que quieren romper "el sistema financiero capitalista de esclavitud, apoyado por un pedazo de papel llamado billete de la Reserva Federal", por supuesto, refiriéndose al dólar.

Sin embargo, la presunta producción de ISIS llama a la sospecha por varias cosas. Para empezar, es hablada en perfecto inglés con subtítulos en árabe, salvo los últimos minutos. Pero concedamos por ahora que esto forma parte de sus ánimos expansionistas. Aun así, no se puede olvidar lo confirmado gracias a un documento desclasificado del gobierno estadounidense obtenido por Judicial Watch: que gobiernos occidentales –en alianza con los países del Golfo Pérsico y Turquía-, financiaron a grupos extremistas y terroristas con el propósito de crear condiciones de inestabilidad en Siria y facilitar el derrocamiento del presidente de ese país, Bashar al-Asad. De ahí nació ISIS.

Así que ahora que Obama y sus aliados los están combatiendo, no se puede descartar que recurran a toda clase de estrategias como el propio video, para matar así “dos pájaros de un solo tiro”.

En este espacio dijimos ennoviembre del año pasado que los radicales del Estado Islámico se enfrentarían a un gran reto si querían poner a circular monedas de oro y plata: la Ley de Gresham.

En términos simples podemos decir que consiste en que, cuando dos monedas están en circulación entre el público, la gente optará por usar y gastar la de menor calidad, y guardar la que estima superior. Subrayamos que, mientras hubiera en circulación dinares de papel del Banco Central de Irak, liras o cualquier otro billete en la región, sería éste el que se usaría, mientras que las monedas de metal precioso se esconderían de la circulación.

Bloomberg publicó ayer una nota en la que confirma –si es que de verdad las mentadas monedas se han acuñado-, que en efecto se están ocultado en manos privadas. Era inevitable.

Ese medio entrevistó por teléfono a residentes en Mosul y Ramadi, ciudades iraquíes que han sido tomadas por el Estado Islámico, y dijeron que hasta ahora no han visto ninguna de estas monedas, ni recibido detalle alguno de cómo funcionaría el nuevo sistema monetario.

Un economista iraquí consultado por Bloomberg dijo que el metal a emplear podría provenir de bancos, hogares cristianos y de otras minorías que han huido del país. No obstante, no hay datos o evidencias contundentes hasta el momento de que haya oro o plata fluyendo a territorio de ISIS para una masiva acuñación como la que se supone pretenden hacer.

En fin. Todo lo anterior abona a las sospechas expresadas ayer también en Zerohedge de que el verdadero autor del video propagandístico no sea ISIS, sino “alguien más” con la intención de asociar a todo aquel promotor del patrón oro y del dinero sólido –como los economistas de la Escuela Austríaca-, con el terrorismo. Dos pájaros de un solo tiro en favor del dólar.


Como quiera, la grabación a todas luces no fue hecha para “consumo interno” en los territorios dominados por ISIS, y si a ese “alguien” tanto le incomoda que cada vez se hable más del retorno del patrón oro, tenemos entonces una confirmación más de que ese es justo el camino que debemos de seguir.

viernes, 28 de agosto de 2015

CHINA “CONTRAATACA”, LIQUIDA EN MASA BONOS DEL TESORO DE EEUU

Para nadie es un secreto que a pesar de ser socios comerciales, entre China y Estados Unidos hay una fuerte rivalidad. En el más reciente episodio de este conflicto fuentes de Bloomberg le informaron que el “dragón” asiático ha recortado sus tenencias oficiales de bonos del Tesoro estadounidense este mes para dar soporte al yuan. Su divisa, se ha visto afectada por la huida masiva de capitales que ha sufrido desde hace más de un año y que ya comentamos en este espacio.

Según el reporte, autoridades chinas se han comunicado con sus homólogas estadounidenses para informar de las ventas, aunque no se han revelado aún los montos. Según el portal del Tesoro, al cierre de junio China era el mayor tenedor de estos títulos con 1.27 billones de dólares.

Sin embargo, aunque este es el inicio público y formal de dichas ventas, la realidad es que ya lo venían haciendo desde hace un año. Como lo ha documentado Zerohedge, los chinos usaron desde 2013 a Bélgica como su pantalla y custodio para disfrazar sus movimientos en los papeles de deuda americanos. El país europeo disparó así sus niveles habituales de reservas en treasuries –entre 170 y 180 mil mdd-, a 380 mil mdd en marzo de 2014. En solo cinco meses más que las duplicó cortesía de Beijing.

En contraste, este año inició una espectacular liquidación gracias a la cual, “Bélgica” pasó de tener 354 mil mdd en bonos estadounidenses en enero a solo 207 mil mdd según la cifra más actualizada de junio, una caída de 147 mil mdd. En este mismo periodo, el país asiático aumentó su posición en 32 mil mdd, lo que nos da una diminución neta en sus tenencias de treasuries de 115 mil mdd.

Pero esa enorme cifra queda opacada por la velocidad con la que habrían vendido tan solo durante las pasadas dos semanas, al menos 106 mil mdd de sus reservas –en su gran mayoría bonos de Tesoro- según cálculos de Société Générale. Esto para la inyección de liquidez que pretende hacer con el propósito de apuntalar su sistema financiero. Para dimensionarlo, vendieron el equivalente al 56% del total de reservas del Banco de México en sólo dos semanas.

China pues, se embarcó en una “defensa” del yuan –al estilo de la Comisión de Cambios mexicana con el peso pero con muchos “esteroides”- para aligerar las presiones sobre su tipo de cambio. Aun así, la huida de capitales fue tan grande que los doblegó y llegó la devaluación de este mes.

¿Qué quiere decir lo anterior? Todo apunta a que una vez que los chinos casi se agotaron los valores que tenían en custodia en Bélgica, no les ha quedado de otra que comenzar a vender de abiertamente sus treasuries. Ya no lo puede esconder.

En este contexto aparecieron ayer las palabras de Yao Yudong, titular del Instituto de Investigaciones de Finanzas y Banca del Banco Popular de China (banco central), quien dijo a Reuters que las caídas bursátiles de las últimas semanas no han sido culpa de su devaluación, sino de las preocupaciones por una eventual elevación de tasas por parte de la Fed.

De manera que la liquidación masiva de treasuries ordenada por el gobierno debe ser vista como un “contraataque”. Gracias a éste, Beijing presionará a la Fed para que no suba los tipos.

Dicho de otro modo, en esta guerra de divisas que inició Estados Unidos con la flexibilización cuantitativa (QE), China ha contraatacado con la venta masiva de bonos de la que puede salir más perjudicado que beneficiado. Toda “defensa” de una moneda implica deshacerse de activos de reserva que, aunque parezcan abundantes, siempre serán limitados. No podrán vender bonos del Tesoro por siempre y menos al ritmo actual. Alguien tiene que ceder. Lo más probable es que lejos de aminorar la fuga de capitales con esa “defensa” del yuan, la sangría se acentúe ante la previsión de los inversores de un mayor colapso de esa divisa. Deberían saberlo.

Si China “gana” y la Fed no sube las tasas por ahora, será a un costo muy alto. Si pierden y la Fed sube las tasas, la fortaleza del dólar presionaría al resto de países emergentes a liquidar sus reservas. Citi estima que por cada 500 mil mdd que liquidaran los mercados emergentes la tasa de rendimiento del bono estadounidense a 10 años se dispararía 108 puntos base. Esta debe ser la apuesta de Beijing, que los demás lo sigan. Y es que si se disparan dichas tasas de rendimiento, se pondría en peligro al mercado inmobiliario estadounidense.

De este modo, sería cuestión de tiempo para que la Fed lanzara la cuarta fase de flexibilización cuantitativa (QE4) que la mayoría descarta, como “comprador de última instancia”, para bajar los tipos.

En ambos escenarios, es previsible un nuevo “respiro” temporal para mercados emergentes, sus divisas y materias primas. Más pronto llegaría si la Fed no sube los tipos en septiembre, y más tarde si sí lo hace, cortesía del QE4.


Eso sí, que nadie se vaya a creer los discursos políticos respecto a que las cosas se habrán calmado. Esa calma será la que presagie una nueva tormenta, pues como aquí hemos reiterado, una nueva recesión global con o sin alza de tasas, se sigue “cocinando”.

MÁS SOBRE LAS “CULPAS” DEL CAPITALISMO

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

En un Pesos y Contrapesos anterior afirmé que los problemas económicos por los que atravesamos hoy en día no se deben, como afirman los ignorantes y/o calumniosos, al capitalismo, mucho menos si por tal entendemos el sistema económico basado en el respeto a la libertad individual, la propiedad privada y la responsabilidad personal de los agentes económicos, algo que ni remotamente sucede en las economías contemporáneas, que los calumniosos y/o los ignorantes califican de capitalistas.
En el verdadero capitalismo no hay políticas económicas, que son “los medios mediante los cuales el gobierno intenta regular o modificar los asuntos económicos de una nación” (Diccionario de Economía; Arthur Seldon; Ediciones Orbi), lo cual supone modificar los resultados obtenidos, mediante la libre interacción de los agentes económicos, en los mercados, lo cual solamente se justificaría si ese resultado fuera, desde el punto de vista ético, injusto (y nunca lo es dado que las partes involucradas participan voluntariamente) y/o, desde la perspectiva económica, ineficaz (y nunca lo es dado que el resultado es un mayor bienestar para todas las partes involucradas), políticas económicas (fiscal, monetaria, comercial, industrial, etc.), que siempre suponen la actuación del gobierno a favor de una de las dos partes involucradas en cualquier intercambio. En el verdadero capitalismo la tarea del gobierno se limita a velar por el cumplimiento de los contratos, sin participar, ni definiendo los términos de los mismos, ni inclinando la balanza a favor de una de las partes contratantes.

Hoy el verdadero capitalismo brilla por su ausencia. En todos los países, en mayor o menor medida, los gobierno interviene para modificar los resultados del mercado y cito los dos ejemplos ya usados en otro Pesos y Contrapesos: la manipulación de la tasa de interés en los Estados Unidos y la manipulación del tipo de cambio en China, nada de lo cual permite que el mercado crediticio y cambiario opere de manera natural, sin manoseos gubernamentales. Y son esas manipulaciones, y las distorsiones que ocasionan, las causas de los problemas económicos.

Twitter: @ArturoDaammArnal

jueves, 27 de agosto de 2015

El verdadero culpable es la FED, no China

COLUMNA: Capitalista Inteligente
Allan Ramírez Casarrubias*

La escalofriante corrección de los mercados financieros vividos esta semana, es constantemente atribuida a China por los medios de comunicación, sin embargo, en el fondo, la verdadera razón de las caídas vertiginosas es que ambos mercados están respondiendo a la amenaza de la Reserva Federal de subir los intereses. Institución que claro ha estado apuntalando la primera economía mundial, y los activos desde hace 6 años con flexibilización cuantitativa y tasas al 0%, por lo que las amenazas de quitar el flujo perpetuo de dinero ya muestran las señales de implosión en los mercados.

Prueba de esto es, que los mercados americanos están en una fase correctiva desde principios de año, incluso antes de la devaluación del Yuan.

Así que desde el punto de vista de los grandes inversores, la FED realmente nunca planeó un aumento de tasas, ya que no lo hizo en su debido momento hace años y los sucesos les darán las excusas perfectas para volver a un nuevo programa de estímulo (QE4) como lo comenté en mi anterior entrega, perjudicando a la economía real como lo hizo el QE3 en su momento, sin embargo, dispuestos a soplar las burbujas y continuar con la fiesta del dinero gratuito. Así que aún no es el fin de la bolsa como los titulares fatalistas expresan, las oportunidades de trading sin duda son muy buenas con la volatilidad al tope.

El gigante Barclays entre otras instituciones financieras, ya están cambiando sus pronósticos de subidas de tasas de septiembre del presente año a Marzo de 2016. Es gracioso, ya que a principios de año, eran dos bandos los que pensaban que la subida de tasas sería en Marzo de 2015 y el otro en Junio de 2015, ambos estaban siendo engañados una vez más por el lenguaje confuso de Janet Yellen. No pueden maniobrar sin pinchar su propia burbuja.

Los dos escenarios ante lo que la FED debe y lo que hará, se resumen en lo siguiente:

Deben aumentar las tasas y dejar que la crisis que comenzó en 2008 siga su curso, es decir, la celebración de la recompra de acciones por las grandes empresas termine, que Los demasiados grandes para caer es decir, los bancos que fueron rescatados por los contribuyentes, quiebren, en otras palabras, las sanguijuelas de la economía. Obviamente siendo muy doloroso para el sistema entero y algo que la élite sin duda no tiene en mente hacer. Entonces, al no subir ni siquiera el cuarto de punto las tasas, están evitando la falta de credibilidad que se generarían por lanzar el QE4 inmediatamente en una economía recesiva, así que reunirán más argumentos en los próximos meses que los lleven a comenzar una vez más con el programa.

Curiosamente, el oro no ha funcionado como valor refugio, ya que las masas cegadas por la propaganda financiera aún creen en el billete verde como valor seguro, también viéndose en la semana la apreciación del Euro, el Yen Japonés y el Franco Suizo. Por otro lado, las monedas vinculadas a materias primas o de países emergentes como sabemos se ven trituradas por el dólar.

Lo que es un hecho, es que la gente no tardará mucho en darse cuenta que el oro y la plata fueron los activos por excelencia para protegerse ante la siguiente ronda de engaño por la FED, y entonces será demasiado tarde.



*Promotor y operador de derivados, así como del mercado de divisas. Formador de traders en la academia de trading Entrenador Bursátil.

Escríbeme a cp.allan.rc@gmail.com

Twitter @Capitalista1


Entrenador Bursátil
http://www.entrenadorbursatil.com/

Capitalista Inteligente
http://capitalistainteligente.blogspot.mx/

SUBASTA DE DÓLARES, ¿SIRVE DE ALGO?

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

¿Han servido de algo las subastas multimillonarias de dólares que, ante la depreciación del peso frente al dólar, ha llevado a cabo el Banco de México? Nunca lo sabremos, y ello por una razón muy sencilla: las autoridades de la Comisión de Cambios nunca definieron un objetivo cuantificable contra el cual comparar el comportamiento del tipo de cambio.
En los comunicados de la Comisión de Cambios se nos informa que el objetivo de las subastas es “reducir la probabilidad de que presiones adicionales pudiesen perturbar el funcionamiento ordenado del mercado cambiario nacional”, sin explicar qué debe entenderse por “funcionamiento ordenado del mercado cambiario nacional”, es decir, sin decirnos a partir de qué porcentaje de depreciación diaria el mercado cambiario nacional deja de funcionar ordenadamente.

Con la subasta diaria de dólares (200 millones diarios sin precio mínimo más otros 200 millones cada día con precio mínimo igual al tipo de cambio Fix del día hábil anterior multiplicado por uno por ciento, todo ello a partir de 31 de julio pasado), los integrantes de la Comisión de Cambios no pretenden, ni mantener un tipo de cambio fijo, ni evitar una depreciación mayor a un determinado porcentaje diario, ni fijar una banda de fluctuación, ni ocasionar una apreciación de tanto por ciento en el tipo de cambio, ni nada parecido. No, lo que los integrantes de la Comisión de Cambios pretenden es, como claramente lo señalan en sus comunicados, “reducir la probabilidad de que presiones adicionales pudiesen perturbar el funcionamiento ordenado del mercado cambiario nacional”, cualquier cosa que ello signifique, afirmación esta última que tiene sentido sobre todo si quienes integran la mentada comisión no explican qué rayos quieren decir con “funcionamiento ordenado del mercado cambiario nacional”.

Hay quienes creen que ante la depreciación del tipo de cambio, y ante los máximos históricos alcanzados una y otra vez, las subastas de dólares del Banco de México han fracasado. Desde las perspectiva de la Comisión de Cambios, y ante la ausencia de un objetivo cuantificable, no necesariamente.


Twitter: @ArturoDammArnal

miércoles, 26 de agosto de 2015

CAPITALISMO, ¿EL CULPABLE?

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

No han faltado ignorantes o calumniadores que afirman que los actuales problemas económicos que enfrentamos, que muchos califican ya de crisis económica, son el resultado inevitable de las contradicciones inherentes al capitalismo y que, mientras no se elimina tal sistema económico, los problemas y las crisis seguirán apareciendo una y otra vez. ¿Es el capitalismo, y sus contradicciones inherentes, el causante de la actual situación económica, por demás problemática?

Si por capitalismo entendemos el sistema con el cual hoy operamos, la respuesta no puede ser más que afirmativa, puesto que con ese sistema estamos obteniendo los resultados que estamos obteniendo. La pregunta, entonces, es esta: el sistema con el cual estamos operando, ¿es el capitalista? La respuesta depende de la definición, y definiciones de capitalismo puede haber tantas como personas lo definan.

Si por capitalismo entendemos, como debe ser, el arreglo institucional (reglas del juego) que reconoce plenamente, define puntualmente y garantiza jurídicamente la libertad individual para trabajar, emprender, invertir, producir, distribuir, vender, comprar, consumir y ahorrar, y la propiedad privada sobre los ingresos, el patrimonio y los medios de producción (que siempre son patrimonio del alguien), con el único límite de respetar los derechos de los demás, y sin ninguna manipulación gubernamental de ningún mercado, el sistema económico con el que operamos hoy los agentes económicos no es capitalista, sino una mezcla de capitalismo con mercantilismo, socialismo y keynesianismo, que impiden que el capitalismo funciones correctamente, creando distorsiones en los mercados que, cuando llega el momento de corregirlas, y ese momento siempre llega, dan lugar a los problemas y a las crisis, tal y como está sucediendo hoy en día.

Dos ejemplos: la manipulación en los Estados Unidos de la tasa de interés (de inspiración keynesiana) y la manipulación en China del tipo de cambio (de inspiración mercantilista), todo ello contrario al capitalismo.

El camino a seguir no supone eliminar al capitalismo, sino liberar al capitalismo de los elementos socialistas, mercantilistas y  keynesianos que lo distorsiona. ¿Lo seguiremos? No, claro que no.


Twitter: @ArturoDammArnal

“MONTAÑA RUSA” EN MERCADOS GLOBALES ¿FALTA LO PEOR?

Esta semana ha sido de locos para los mercados del mundo. Primero, el llamado “lunes negro” que comenzó con el colapso de la bolsa de Shanghái y que causó un auténtico “efecto dominó” hacia Occidente. Ayer fue otro día de “montaña rusa” debido a que el Banco  Popular de China (banco central) recortó sus tasas de interés y redujo el monto de reservas mínimas que deben mantener los bancos, por segunda vez en dos meses.

Se supone que la medida del instituto central chino busca impulsar la economía y sus índices bursátiles. Sin embargo, la realidad es que a estas alturas las autoridades de Beijing tendrían que haberse dado cuenta, de que son sus decisiones intervencionistas el origen de la debacle.

Como no lo han hecho –y esta es la constante de gobiernos y bancos centrales de todo el planeta-, siguen tropezando y tropezando cada con la misma piedra.

La regla número uno para salir de un agujero es dejar de cavar más profundo. Esto es válido para las autoridades chinas, las mexicanas, estadounidenses, etc., que pese a los desbalances y crisis que ocasionan, siguen intentando solucionar un problema de exceso de deuda, consumo y crédito, ¡estimulando más de lo mismo! Un absurdo colosal.

Ahora bien. La explosión de la burbuja china no fue inesperada para el que lo quiso ver. De hecho, sólo hacía falta saber el momento en que estallaría, pues luego de haber inyectado crédito a niveles estratosféricos tras la crisis de 2008-2009, la economía se expandió de forma artificial. No ha habido burbuja financiera en la historia que no haya explotado y esta no podía ser la excepción. ¿Quién la provocó? Los propios chinos, que decidieron “estimular” la economía con crédito/deuda.

La baja de tipos de esta semana se suma así a la más reciente serie de decisiones desesperadas de Beijing para tratar de levantar su maltrecha economía, como la de intervenir directamente el mercado bursátil y devaluar al yuan.

Pero el más reciente “terremoto” financiero que ha provocado el “dragón asiático” es en realidad un síntoma más –no la causa- de la enfermedad económica global. Es el sistema monetario global basado en el dólar el que está enfermo y corrompido.

Por eso se equivocan los que afirman que China desató una nueva “guerra de divisas”. En realidad, sólo se trata de una nueva batalla dentro de la gran “guerra” que, debemos decir, la inició Estados Unidos. Esto fue cuando la Reserva Federal (Fed) inició su programa de inyección de liquidez conocido como “flexibilización cuantitativa” (QE en inglés) y deprimió las tasas a casi cero por ciento. Su interés explícito de devaluar al dólar –cosa que logró de manera temporal- fue el banderazo de salida de la “guerra de divisas”.

La oleada de dólares que la Fed provocó hacia el mundo, como un auténtico “tsunami” financiero, ahora se le está revirtiendo. Contrario a lo que piensan en Beijing, devaluar su moneda o recortar las tasas no mejorará las cosas, sino que las empeorará para ellos, las economías emergentes –incluida la mexicana- y todo aquello que huela a riesgo.

El vuelo hacia la “seguridad” que en apariencia brinda el dólar, tenderá a acelerarse antes que a detenerse. Las probabilidades apuntan a que a pesar del fortalecimiento del dólar y las caídas bursátiles, la Fed comenzaría su alza de tasas en septiembre. Solo si esto no sucede, podría venir un breve respiro para el peso, las materias primas, mercados emergentes, etc. No obstante, cualquier rebote deberá aprovecharse para salir de dichas posiciones, pues la racha alcista del dólar podría continuar ante la aparente ausencia de refugios “seguros”.

Por supuesto, los amables lectores de este espacio saben que en realidad los cimientos del dólar son de papel –papel de deuda-, por lo que un eventual colapso de los precios de verdaderos refugios como el oro y la plata, deberán aprovecharse más tarde. Lo peor de la crisis y una nueva recesión global están por venir. El tiempo de evitar ser arrollado por ellas, se está agotando.


En México, el gobierno debe de pensar muy bien las cosas antes de presentar el Paquete Económico para 2016. Aún no es demasiado tarde para proponer un verdadero recorte que acabe con el déficit fiscal primero, y prepare el terreno para poder bajar los impuestos. Es el gobierno, no la gente, quien debe amarrarse las manos.