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jueves, 23 de julio de 2015

¿Qué le pasa al peso?

Ayer el dólar tocó un nuevo máximo histórico al cerrar en 16.125 pesos de acuerdo con las cifras publicadas por Banco de México (Banxico). Este es el octavo récord alcanzado en lo que va del año y el sexto en julio. Al menudeo se vendió hasta en 16.44 pesos. Lo que explica esta subida no es otra cosa que la reducción de posiciones de los inversionistas en nuestra moneda, para cambiarse a dólares.

Son varios los factores que explican estos movimientos, pero los más importantes son: la expectativa de un alza de tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) estadounidense tan pronto como en septiembre, la debilidad del mercado accionario y la caída de los precios del petróleo.

El origen real de la depreciación del peso

Sin embargo debemos decir que esas coyunturas son solo efecto, no la causa real, del origen del problema: la inyección masiva de liquidez de parte de los principales bancos centrales y en particular la Fed, así como la manipulación a mínimos históricos de sus tasas de interés. Todo lo anterior con el propósito explícito de estimular la demanda agregada por la vía de la expansión crediticia.
Así que México desde 2009 –año en que la crisis, la recesión y el peso tocaron fondo, nuestro frágil peso se infló y se infló no por fortalezas internas, sino por circunstancias y factores externos de extraordinaria liquidez.

Claro está que a los políticos y funcionarios del banco central les gustaba alardear de lo “bien” que marchaba la economía y decían que la apreciación de nuestra divisa no era artificial, sino un signo de la “confianza” que los inversores tenían en los “sólidos fundamentos” del país.

En congruencia con su discurso de entonces, deberían decir ahora que el alza del dólar es fruto de la desconfianza en la débil economía mexicana.

Para ser objetivos, ni la economía era tan sólida como decían los burócratas ni el tipo de cambio se está depreciando por pura desconfianza en México. La realidad en ambos casos, reiteramos, es que son causas externas las que nos han conducido. Se agradecería que dejaran de colgarse medallas que no son suyas nuestros funcionarios encargados de las finanzas nacionales.

Liquidez extraordinaria fluirá de regreso al dólar

En nuestro artículo explicamos que si antes la oleada de dólares que inundó el planeta propició que se inflaran burbujas en bolsas de valores, divisas y toda clase de mercados de activos en países emergentes, ahora la reversión de esos flujos que ya ha empezado tendrá justo el efecto contrario.

De manera que lo que es bueno para la fortaleza del billete verde, es malo para el precio de las materias primas como los metales preciosos, el petróleo, etc., pero también para las monedas de países como el nuestro. No es casual entonces que todo esto se siga desplomando y que la inflación siga sin preocupar. Después de todo, con precios bajos de materias primas, es poco probable que la depreciación cambiaria se refleje rápido en los precios.

Alza de tasas prolongaría alza del dólar

Reiteramos que no creemos que sea una decisión tomada el alza de tasas de la Fed en septiembre, sino que dependerá de los datos decrecimiento económico de Estados Unidos en los meses por venir. Si son buenos y en efecto llega el alza de tipos, es de prever que ante la mayor debilidad del crecimiento del resto del mundo, la fortaleza temporal del dólar se consolide en perjuicio del peso.

Por eso Hacienda y Banxico deberían dejar de meterle "mano negra" al mercado cambiario y de quemar reservas. A su vez la institución que gobierna Agustín Carstens debería anticiparse a la Fed y comenzar a subir paulatinamente las tasas de interés. El gobierno por su parte tendría que equilibrar sus finanzas, pues ni siquiera con el llamado "Presupuesto Base Cero" esto se va a lograr.


Nuestra recomendación vuelve a ser: salga de deudas, en especial si están en dólares, y mantenga un presupuesto que le permita ahorrar e invertir en activos que, justo por la apreciación del dólar, podrían estar relativamente más baratos en el futuro hasta el punto de oportunidad de compra. Manténgase atento.

INGRESOS, DESIGUALDAD Y POBREZA (III)

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

En México, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2014 (ENIGH14), el ingreso total de los hogares ubicados en el 10 por ciento más rico fue 18.2 veces mayor que el ingreso total de los hogares ubicados en el 10 por ciento más pobre, desigualdad que muchos ven como un problema y como la causa de la pobreza, por lo que, para ellos, eliminando la desigualdad (en el mejor de los casos) o disminuyéndola (en el peor) se matan dos pájaros de un tiro: se resuelve el problema y se termina con la pobreza. ¿Será?

¿Es la desigualdad en materia de ingresos un problema? Si la respuesta es afirmativa, ¿cuál es ese problema? ¿Es la desigualdad en materia de ingresos causa de problemas? Nuevamente, si la respuesta es afirmativa, ¿cuáles son esos problemas? Si A, realizando honestamente un trabajo lícito, genera más ingreso que B, quien también realiza de manera honesta un trabajo lícito, ¿cuál es el problema o qué problema podría generar esa desigualdad?

¿Es la desigualdad la causa de la pobreza? Si A genera más ingreso que B, siendo el ingreso de A suficiente para satisfacer sus necesidades, y el de B insuficiente, ¿la situación de pobreza de B se debe a la desigualdad (A genera más ingreso que B) o a su baja remuneración (B no genera ingreso suficiente)?

En 2014 el ingreso total mensual del 10 por ciento de los hogares más pobres fue de 2,572.00 pesos. El del 10 por ciento más rico alcanzó los 46,927.67 pesos, resultando 18.2 veces mayor. Si por arte de magia el ingreso de todos los mexicanos se multiplicara por cien, el ingreso total mensual del 10 por ciento de hogares más pobres sería 257,200.00 pesos, el del 10 por ciento de hogares más ricos alcanzaría los 4,692.767.00, la desigualdad sería la misma, 18.2 veces, pero, al nivel de precios actual, no habría pobreza.

¿Es la desigualdad de ingresos la causa de la pobreza? Y si no, ¿cuál es?

Continuará.
E-mail: arturodamm@prodigy.net.mx

Twitter: @ArturoDammArnal

miércoles, 22 de julio de 2015

INGRESOS, DESIGUALDAD Y POBREZA (II)

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2014 (ENIGH14) muestra la desigualdad que, en materia de ingresos, prevalece en el país, desigualdad que para muchos es la causa de la pobreza, razón por la cual es el problema a resolver. Lo primero   –en México hay desigualdad en materia de ingreso– es cierto. Lo segundo –esa desigualdad en los ingresos es la causa de la pobreza–  no lo es.

Según la ENIGH14 el ingreso corriente total (monetario más no monetario) promedio mensual por hogar el año pasado fue de 13,239.67 pesos. El ingreso del 10 por ciento de los hogares más pobres (decil I) fue de 2,572.00 pesos (80.6 por ciento por debajo del promedio). El del 10 por ciento más rico (decil X) resultó de 49,927.67 pesos (277.1 por ciento por arriba del promedio). El 10 por ciento de los hogares más ricos tuvo en 2014 un ingreso 1,724.6 por ciento mayor que el del 10 por ciento más pobre: 18.2 veces. ¿Qué tenemos? Una considerable desigualdad en materia de ingreso, que sin embargo va cediendo: en 2010 el 10 por ciento de los hogares más ricos tuvo un ingreso 1,819.4 por ciento mayor que el del 10 por ciento más pobre: 19.2 veces; en 2012 la diferencia fue de 1,800.7 puntos porcentuales; en 2014 fue del 1,724.6 por ciento: 19.0 veces.

La desigualdad en el ingreso existe, es considerable, pero hay que preguntar lo siguiente: esa desigualdad, ¿es la causa de la pobreza? Me mantengo en los extremos: el que el ingreso del 10 por ciento de los hogares más ricos haya sido el año pasado 18.2 veces mayor que el del 10 por ciento más pobre, ¿es la causa de la pobreza de este 10 por ciento? Solamente si el 10 por ciento más rico le robó (lo suficiente) al 10 más pobre.
Ese robo, ¿tuvo lugar? Y si lo tuvo, ¿es la regla, de tal manera que la desigualdad es siempre la causa de la pobreza? No.

Continuará.


Twitter: @ArturoDammArnal

LA “CATÁSTROFE” DEL #ORO

En la entrega de ayer resaltamos que el oro y la plata son los verdaderos activos financieros refugio por excelencia, no las divisas de papel y menos aún el dólar, la moneda del país más endeudado en la historia de la humanidad. Sin embargo, eso no quiere decir que sus precios por onza no puedan desplomarse o que el billete verde no pueda inflarse en una macro-burbuja global. De hecho, es altamente probable que así ocurra.

Para hacer rebotar las economías del mundo después de la crisis de 2008-2009, los bancos centrales se embarcaron en una impresión monetaria generalizada sin precedentes, y en la depresión de las tasas de interés a mínimos históricos. El miedo a la “deflación” (caída de los índices de precios al consumidor, IPC) y la aplicación de teorías económicas equivocadas, los condujo a tomar esas medidas con el ánimo de impulsar el endeudamiento, el consumo, el crédito y así “estimular” el crecimiento.

El resultado –contrario a lo esperado-, no fue el aumento de precios al consumidor sino una auténtica inflación –entendida como expansión crediticia- que hinchó burbujas en activos de todo tipo en diferentes latitudes. Lo malo es que los banqueros centrales nunca ven las burbujas que ellos mismos crean en los mercados bursátiles, de bienes raíces, divisas, bonos, obras de arte, etc.

De manera que los bancos centrales quieren combatir la “deflación” o el “poco” aumento del IPC con medidas que la empeoran porque entre otros factores, al recortar los tipos de interés y con ello aumentar el valor de los bienes de capital, propician la sustitución de trabajadores por nueva maquinaria que aumenta la productividad y generan distorsiones económicas estructurales.

La mayor eficiencia y producción de bienes y servicios deriva en menores precios finales, su tan odiada “deflación”. O sea que los bancos centrales combaten ese incendio con la gasolina de la impresión monetaria y la reducción de los tipos, un absurdo. Que bajen los precios es bueno, pues así más personas pueden acceder a un mejor nivel de vida. A esto se oponen gobernantes y banqueros que prefieren la “benéfica” inflación del IPC que empobrece a todos.

Mientras tanto, con sus políticas crean auténtica inflación en activos que se convierten en burbuja y predisponen que, al reventar sus exorbitantes precios, ocurra una verdadera deflación (sin comillas) que sí es muy dañina. Esa deflación –es decir la contracción del crédito- aniquila el capital de los bancos, empresas, cuentas bancarias y destruye el valor de los activos de los inversionistas. La economía colapsa.

Por eso ahora que se espera que la Reserva Federal, banco central de Estados Unidos, comience este año a subir las tasas de interés, el mercado comienza a anticiparse y los flujos que antes salieron hacia países emergentes inician un retorno a la “seguridad” del dólar.

Esa fortaleza del dólar podría continuar si se confirma el alza de tipos de la Fed. Si antes inflaron burbujas, ahora al pincharlas todo se vendrá abajo con respecto a esa divisa. El problema aquí –y por ello en este espacio aún no descartamos que el alza de tasas se siga posponiendo- es que una moneda fuerte es lo que menos quieren y necesitan en Estados Unidos, sobre todo si en este segundo semestre los datos de crecimiento empeoran.

Como quiera que sea, es cuestión de tiempo para que las burbujas alrededor del planeta comiencen a reventar, si no es que ya lo han hecho como en el caso del mercado bursátil chino.

Reiteramos, en un nuevo escenario de adversidad, el dólar podría ser la próxima gran burbuja fruto de la reversión de capitales hacia él. Su duración, es incierta. Lo que es bueno para el dólar no lo es para el peso, el oro, la plata, el petróleo, etc., cuyos precios podrían seguirse desplomando.

Pese a todo lo anterior, sería un error considerar que la dupla de metales preciosos monetarios está “muerta”. Al contrario. Barras, monedas y lingotes continúan saliendo del sistema para ser atesorados en manos privadas en anticipación a la gran crisis que significará la explosión final, la de la burbuja de la divisa estadounidense. Poco importa cuándo ocurrirá, pues su inevitabilidad es lo que no debe perderse de vista.

Hay más obligaciones pagaderas en oro y plata de las que es posible redimir en metal físico, por lo que mientras haya existencias disponibles los inversores en valor seguirán agotándolas.

Al final, no se acabará el mundo, pero lo cierto es que habrá un gran “reset” global del sistema monetario del cual los tenedores de oro y plata físicos saldrán mejor librados. Ese dinero real a diferencia del de papel, no puede ser destruido o borrado de ninguna hoja de balance ni llegar a valer cero. Es más, si la burbuja del dólar colapsa los precios, su explosión los disparará.


Para quien en cambio sí espera el Fin del mundo, entonces quizás el oro y la plata no sean la mejor opción y les convenga más hacer acopio de víveres, un arma y equipo de supervivencia. La decisión, es de cada uno.

martes, 21 de julio de 2015

INGRESOS, DESIGUALDAD Y POBREZA (I)

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

La publicación de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2014 (ENIGH14), que el INEGI levanta y publica cada dos años, ha tenido, como una de sus principales reacciones, el señalamiento de la persistencia de la desigualdad en materia de ingresos, misma que, para muchos, sigue siendo el principal problema a resolver, solución hacia la cual, simple y sencillamente, no avanzamos.

En 2012 el coeficiente de Gini, que mide la desigualdad en materia de ingresos (cero significa perfecta igualdad –todos tienen la misma cantidad de ingreso– y uno perfecta desigualdad –uno tiene todo el ingreso y el resto tiene nada–) fue 0.496 y en 2014 se ubicó en 0.491, lo cual dio como resultado una reducción marginal de solamente cinco milésimas de punto. Para todo efecto práctico la desigualdad en 2014 resultó la misma que en 2012, ello sin considerar las transferencias de ingresos (el gobierno le quita a A para darle a B) por medio del gasto social del gobierno.

Considerando las transferencias, ¿cuál fue el resultado? En 2012 el coeficiente de Gini, después de transferencias, fue 0.440, 56 milésimas de punto menos que sin transferencias (0.496). En 2014 se ubicó en 0.438, 53 milésimas de punto por debajo de sin transferencias (0.491). ¿Qué efecto tuvieron las transferencias de ingresos realizadas por el gobierno sobre la desigualdad? El resultado, ¿justifica la redistribución gubernamental del ingreso, es decir, que el gobierno le quite a A parte del producto de su trabajo para darle a B lo que no es producto del suyo?

El hecho es que entre 2012 y 2014 la “distribución” del ingreso, para todo efecto práctico, no mejoró (ya veremos más adelante porqué entrecomillo la palabra distribución), algo que muchos consideran el principal problema a resolver en el país, mismo que no se está resolviendo con la redistribución gubernamental del ingreso, misma que, entre 2012 y 2014, tuvo un efecto marginal en el coeficiente de Gini, tal y como lo muestran los datos proporcionados por el INEGI.

Continuará.

Twitter: @ArturoDammArnal

lunes, 20 de julio de 2015

¿Es hora de invertir en oro y plata?

Onza de oro "Libertad"
Guillermo Barba

El mejor consejo de inversión que me hayan dado jamás es: “compra barato y vende caro”. Esta frase sin embargo, pese a su aparente obviedad, en el mundo de los mercados no lo es tanto. En realidad, es ignorada de forma reiterada por la absoluta mayoría de inversionistas sin importar cuantas veces cometan el mismo error.

Es curioso que las personas en sus compras de la vida cotidiana, busquen de manera natural los precios más bajos y aprovechen las ofertas de toda clase de artículos para recibir más por menos. Pero cuando se trata de inversiones, lo barato no les gusta. Ejemplos hay miles. Las dos fuerzas que mueven el mercado, miedo y ambición, lleva a estos inversores a comprar justo cuando determinado activo está caro y por tanto los riesgos de desplome son mayores, y a vender cuando está barato y el riesgo es menor.

En este contexto, el oro y la plata –los metales preciosos monetarios, no son la excepción.

Oro y plata en mínimos de varios años

Los últimos días la plata y en especial el oro han sufrido importantes caídas que los han llevado a mínimos no vistos desde septiembre de 2009 y abril de 2010, respectivamente.

Pueden leerse como es habitual toda serie de notas y artículos de opinión que hablan de lo mal que se ha comportado el precio del oro desde 2011 y que su atractivo como activo refugio “se ha perdido”. Otros más hablan de que los metales preciosos “ya perdieron brillo”. Nada está más alejado de la realidad.

La verdadera historia de los metales preciosos se está viviendo en el mercado físico, no en el especulativo de papel donde abundan los nerviosos vendedores. Desde Asia, y en particular China, se continúa importando cantidades enormes de oro que jamás volverá a Occidente. El rey de los metales es un asunto de poder.

China reveló reservas de oro que nadie cree

Hace unos días el Banco Popular de China actualizó sus cifras de reservas áureas y dijo tener 1,658 toneladas. Los números no cuadran, por lo que es evidente que Beijing –al estilo de lo que se presume hace con sus cifras de crecimiento del PIB, está publicando lo que quiere y que considera le conviene más. Pero que a nadie le quede duda: los chinos tienen mucho más oro del que admiten, y seguirán acumulándolo como estrategia de largo plazo contra el dólar y a favor del yuan.

“Escasez” de oro manda mensaje entre líneas

Más allá de ello, el oro y la plata siguen en “backwardation”, es decir, su precio al contado o “spot” es más alto que el precio del contrato de futuros más activo, una anomalía. La interpretación de esto es que hay relativa “escasez” de metal físico en el presente y cierta urgencia de determinados inversores por llevárselo a casa.

O sea que mientras hay grandes, arteras y manipuladoras ventas de ese oro y plata papel en el mercado que tiran los precios por la borda, hay otro grupo de inversores que entre más baja, más metal físico compran y retiran del sistema. Ellos están felices por comprar en masa un activo de gran valor a un precio cada vez más accesible. Es a estos avezados y discretos inversores a quienes hay que seguir, por la sencilla razón de que las existencias disponibles se están agotando.

Por eso la backwardation aumenta cuando las cotizaciones se desploman, pues atraen a más inversionistas que prefieren el metal físico. Dicho de otro modo, hay una paradoja: una alta demanda física es acompañada con precios que se desploman por las ventas de papel. Los medios predominantes lo atribuyen al desprecio de los inversores que "pierden la fe", pero ahora usted ya sabe lo que no se ve a simple vista observando solo las gráficas de precios.

La dupla de metales preciosos monetarios, en físico, son la apuesta para los inversores en valor. Estos son quienes no soltarán sus barras, monedas o lingotes del mismo modo que nadie vendería su bote salvavidas en un barco que zozobra.

Oro y plata, no el dólar, el mejor refugio

Nada en el mundo se ha resuelto de fondo: las deudas se siguen acumulando de manera exponencial y la emisión monetaria sigue desenfrenada. No hay recuperación. Esto no parará: una nueva crisis se sigue “cocinando”.

Ante ese escenario, es cierto que el dólar podría inflarse y convertirse en la próxima burbuja, pues la gente lo percibe todavía como un “refugio seguro”. Eso seguiría presionando sin duda los precios del oro y la plata, que si llegan a un nivel de 900 y 10 dólares la onza, respectivamente, significarían una histórica oportunidad de compra que nadie debería desaprovechar. Al final, la madre de todas las crisis será justo la del billete verde: lo peor está por venir.

El oro y la plata son activos que cuando se tienen en propia mano, no son pasivo de nadie más, y por ello, su valor no puede ser borrado de un plumazo como sí ocurre con otros activos financieros. Justo por eso constituyen el verdadero refugio financiero por excelencia y deben formar parte de cualquier portafolio, más aún, cuando se avecinan tiempos complicados.

EFECTOS DEL “ATORÓN”

PESOS Y CONTRAPESOS

ARTURO DAMM ARNAL

En 2011 y 2012 la economía mexicana creció, medido el crecimiento por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, 4.1 y 4.0 por ciento respectivamente. En 2013 atravesamos por lo que he llamado el “atorón” y el crecimiento fue de solamente 1.4 por ciento, mismo que repuntó a 2.1 por ciento en 2014.

El “atorón” afectó no solamente a la producción de bienes y servicios, sino también a la generación del ingreso, la otra cara de la moneda. Al decir que el crecimiento de la economía en 2013 fue del 1.4 por ciento estamos diciendo que la producción de bienes y servicios, ¡y la generación del ingreso!, con relación al 2012, crecieron 1.4 puntos porcentuales, 65 por ciento menos que en el 2012.

Los efectos del “atorón” pueden verse en los resultados de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2014 (ENIGH14), misma que el INEGI levanta y publica cada dos años.

En 2010 el ingreso promedio corriente total (monetario: 79.6 por ciento, y no monetario: 20.4 por ciento) mensual, de los hogares mexicanos, fue de 13,523.67 pesos. Dos años después, en 2012, antes del “atorón”, alcanzó los 13,722.33 pesos, 198.66 pesos más, equivalentes al 1.5 por ciento. En 2014, con el “atorón” de por medio, el ingreso promedio corriente total mensual, de los hogares mexicanos, fue de 13,239.67 pesos, 482.66 pesos menos que en 2012, equivalentes al 3.5 por ciento.

El ingreso promedio corriente total monetario (79.6 por ciento del total) se redujo, en 2014 con relación al 2012, en 1.9 por ciento, mientras que la reducción del no monetario (20.4 por ciento del total) fue del 7.9 por ciento, ingreso no monetario de alguien (por ejemplo: remuneraciones o transferencias en especie) que depende del ingreso monetario de alguien más.

Los resultados de la ENIGH14 muestran el efecto del “atorón” en los ingresos de las familias mexicanas y, por ello, también en su gasto (consumo), que en 2014, con relación al 2012, se redujo 4.8 por ciento.


Twitter: @ArturoDammArnal

domingo, 19 de julio de 2015

VUELVE LA ESCASEZ DE ONZAS DE PLATA LIBERTAD

Guillermo Barba

En febrero pasado le trajimos la historia de cómo las famosas onzas de plata Libertad estaban escaseando, debido a un factor que nada tenía que ver con la falta de oferta del metal fino: Banco de México (Banxico) se estaba negando de plano a surtir a sus clientes mayoristas por motivos que nunca aclaró. Voces enteradas nos hicieron saber que todo se debió a la indecisión de los funcionarios del banco central sobre a qué precio sobre el “spot” internacional debían vender.

Nuestro país sigue siendo el principal productor mundial de plata con 192.9 millones de onzas en 2014, según The Silver Institute. De lejos le siguen Perú, China, Australia y Chile. Por lo anterior, es lamentable que siendo los máximos productores, las monedas de inversión más populares entre el público no se puedan conseguir en cantidades suficientes.

Y es que de acuerdo con fuentes muy bien informadas, Banxico ha vuelto a limitar la provisión de onzas a sus distribuidores mayoristas. Esto porque dichas monedas estarían llegando desde la Casa de Moneda –donde son acuñadas, no impecables como siempre sino manchadas. Es normal hasta cierto punto que la plata se manche, y en el mercado hay limpiadores que la gente puede comprar en joyerías para dejarlas como nuevas de una manera muy rápida, sencilla y económica.

No obstante, está claro que Banxico no las puede poner a circular así de origen.

Dado que la plata en los mercados internacionales ha sufrido importantes caídas en días recientes, es posible que veamos –como ya se reporta en Europa y Estados Unidos, que la demanda se dispare hasta el punto en que se agotan las existencias.

Hasta el momento, en México el alza del dólar ha compensado en parte la caída del precio de la plata, por lo que los consumidores mexicanos no han observado una disminución sensible de los precios. Pese a ello, si la tendencia continúa y las monedas Libertad se negocian a la venta por debajo de los 300 pesos, es posible que la demanda aumente, y dada la restricción en la oferta por estas causas “técnicas”, podrían volverse a agotar como sucedió en febrero. Se perdería para muchos una oportunidad de compra.

Ojalá no se repita el escenario de escasez que duró varias semanas, pues los ahorradores e inversionistas que han estado esperando con ansia que los precios mejoren saldrían muy afectados: los precios en teoría serían bajos, pero no habría monedas disponibles.

Banxico tiene la obligación de vigilar que el abasto sea suficiente, incluso a pesar de estos problemas técnicos. Sería bueno que la Casa de Moneda de México explicara qué está sucediendo. Esa institución goza de un gran prestigio mundial que debe cuidarse.

Estamos ya buscando al director de la Casa de Moneda y esperamos tener respuestas pronto. Le mantendremos informado.

Mientras tanto, los inversionistas previsores deberían aprovechar mientras haya existencias, pues los grandes vendedores como Banco Azteca –que tiene la mayor participación del mercado, seguramente seguirán recomprándolas del público, pero sin inventarios nuevos, la venta se suspenderá por fuerza en algún momento.


Desde este espacio hacemos un urgente llamado a Banxico y a la Casa de Moneda para que resuelvan este asunto. Como encargados del abasto, deben garantizar que el público pueda comprar todas las onzas Libertad que necesite.

viernes, 17 de julio de 2015

Un esquema Ponzi no puede aflojarse


TRADER MENTOR.
Allan Ramírez Casarrubias

El esquema Ponzi hace alusión a los sistemas que se basan en obtener ganancias o interés a través de los últimos incautos que se suman a la estafa, así como lo hizo el autor de esta palabra, el Italiano llamado Carlo Ponzi quien defraudó a muchos de sus clientes y acuñó el término.

Actualmente, vivimos en el Esquema Ponzi más grande de todos, que se basa en crear riqueza para muy pocos a costa de los demás, por eso es que los funcionarios de la banca y la política, buscan dar explicaciones largas y complejas para mantener a los inversionistas y a la población cegada. La historia muestra que la manipulación económica nunca terminará bien para el 99% de la población y para las generaciones venideras. Janet Yellen claro ejemplo de esto, participó en su segunda comparecencia ante el congreso y habló de cómo la economía Americana puede tolerar tasas más altas en algún momento este año, ante la supuesta mejora que puede notarse, aunque sabemos que las tasas no han subido desde el 2006 en EEUU y se mantienen entre .0% y .25% desde el 2008, es decir ¿cómo pretende aflojar el esquema en este punto?. Inusual fue para algunos que ella resultara verse un poco más optimista que en otras ocasiones recientes, dando buena perspectiva al futuro cercano del mercado laboral y opinando que sólo era transitoria cierta debilidad que se mostraba, también le pareció que mejoró la confianza del consumidor y la economía en general.

Sin embargo, durante su discurso, fue cuestionada una vez más por la falta de transparencia del banco central en casos específicos y en su falta de claridad.

No solo Yanet Yellen, si no los diferentes funcionarios de la  FED siempre son y serán criticados, por el uso de su lenguaje ambiguo, sin un contexto real y poco objetivo, no es que sean estúpidos, más bien les gusta crear una opinión libre de sus palabras, es decir, que los mercados y los individuos lo interpreten a su antojo y conveniencia. Lo cierto es que ya van varios años con las tasas en niveles tan bajos y diciéndose que se subirán algún día, un cuento viejo para quienes escuchamos casi todos sus discursos. Por lo que la falta de transparencia tal vez seguirá siendo cuestionada por congresistas que poco o nada entienden la magnitud de la política monetaria y del rol de la FED en la economía.

Septiembre sigue siendo la tan aclamada fecha de aflojarse un poco la estafa Ponzi, la realidad es que los mercados son profundamente adictos al esquema, que necesitan de alimentarse de más y más dinero barato, donde ya en este punto no hay herramientas para sostener la economía sin manipulación alguna. 

La segunda economía mundial, es otro ejemplo de ello, China tuvo una tasa de crecimiento en el segundo trimestre del 7% cuando muchos economistas esperaban el 6.8%, por supuesto con un truco todo esto, se apuntaló la economía con el famoso estímulo de tasas bajas, pero los niveles de deuda han incrementado a un ritmo más rápido, los préstamos pendientes para las empresas y los hogares se situaron en un record de 207% del PIB a finales de Junio, en comparación con el 125% del 2008 según Bloomberg.

Paul Singer un multimillonario gestor de fondos, incluso advirtió que la caída de la bolsa alimentada por la deuda de China, podría tener implicaciones más grandes que la crisis de las hipotecas suprime de Estados Unidos, desde su máximo el 12 de Junio, la bolsa no ha dejado de caer a pesar de las medidas tomadas por el gobierno. Incluso otro gestor de la misma talla llamado Bill Ackman mencionó que es una mayor amenaza global que el caso Griego y al ver el sistema financiero chino, se nota la banca en las sombras, enfatizó en la economía sobre apalancada y lo desesperante que trabajan para mantener el mercado de valores hacia arriba, para él, esto se ve peor que Estados Unidos en el 2007.


Está claro que estos esquemas una vez puestos en marcha no pueden aflojarse, sin ocasionar la ruina, que al final de cualquier manera tarde o temprano llegará, como le ocurrió a los clientes del autor de esta famosa frase Carlo Ponzi. 



*Promotor y operador de derivados, así como del mercado de divisas. Es coordinador de la academia de trading TRADER MENTOR.

Escríbeme a cp.allan.rc@gmail.com
Twitter @Capitalista1
Capitalista Inteligente
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EL SECRETO DE GRECIA DETRAS DE SU “CAPITULACIÓN”

La tragicomedia griega parece no tener fin. En el más reciente episodio, el eurogrupo acordó utilizar el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera para dar al país helénico un crédito puente por siete mil millones de euros, hasta que concluyan las negociaciones del siguiente rescate. Ese programa sería a tres años luego de que el Parlamento griego ya aprobó las reformas a que se comprometió para recibirlo.

Al mismo tiempo, el Banco Central Europeo (BCE) incrementó el techo de financiamiento de emergencia a los bancos griegos en 900 millones de euros, con lo que de todos modos es dudoso que puedan abrir a partir del lunes.

¿Se acabó el problema para Grecia y el euro? Todo lo contrario.

Las exigencias para Atenas son tan altas y sus deudas tan grandes, que hay garantía de 100% de que no las cumplirán. Si cualquiera de las partes –los griegos y los acreedores- se creen el cuento de que las metas y compromisos son alcanzables, los primeros pecan de mentirosos y los segundos de ingenuos. En realidad, creo que ambos saben la verdad, pero piensan que lo más conveniente es seguir el juego. Patear la bomba para después.

La prueba más clara de que los griegos están mintiendo de nuevo, es que si estuvieran dispuestos a cumplir con la austeridad y las reformas pactadas, hubiesen tenido el valor de salirse de la eurozona, y de hecho, era lo mejor para ellos. Con las políticas que ahora dicen aceptar, no tendría caso seguir en la divisa única porque al hacerlo, aseguran prolongar su depresión por décadas y al final, de todos modos no tendrán con qué pagar a menos que les hagan una gigantesca quita que Alemania no quiere aceptar. Y es que en los hechos, eso significa que sus acreedores se sacrificaron para que los griegos, deudores, disfrutaran de la buena vida.

Es entonces una mentira que Grecia piense cumplir, sólo ganó tiempo.

La amarga medicina que no quieren tomar y por lo cual no quisieron salir del euro, significaría para los griegos el ponerse a trabajar más duro, apretarse el cinturón y hacer sacrificios de inmediato, porque la depresión por la que atraviesan se profundizaría al instante.

La parte positiva es que tendrían una auténtica oportunidad de recuperarse en el mediano plazo y levantarse como lo han hecho muchos otros países a lo largo de la historia que han implementado políticas de libre mercado.

Pero no, los griegos no quieren eso y no es un asunto de opinión. De hecho, eso nos dijeron de forma explícita al votar por el “Oxi” (no) en el referéndum: austeridad y sacrificio, ni pensarlo.

Tsipras hizo cálculos políticos erróneos y, cuando se volvió a sentar a la mesa, en Europa le mostraron la puerta de salida del euro, suplicó, capituló y aceptó todas y cada una de las condiciones que Alemania quiso. ¿Era un arrepentimiento o una reconsideración sincera? No. Tsipras solo fue el reflejo de un pueblo que se ha acostumbrado a vivir de otros: está dispuesto a actuar, humillarse o lo que sea, con tal de continuar viviendo del contribuyente europeo, mientras le presten. Nada cambió. Unos volvieron a prometer y los otros a abrir la cartera.

No debe soslayarse que ya hasta el mismo presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ha reconocido que el Fondo Monetario Internacional tiene razón: es necesaria una quita de deuda para Grecia. Alemania se sigue resistiendo bajo el pretexto de que las leyes europeas no permiten una condonación así, pero todos sabemos que cuando quieren, los políticos buscan la manera de darle la vuelta a todo.

Qué razón tenía el alemán Arnulf Baring, de la familia de banqueros germano-británica Baring. Zerohedge citó esta semana lo que Baring publicó en 1997: “Estarán subsidiando gorrones que estarán pasando el rato en cafés en las playas del Mediterráneo. La Unión Monetaria, al final, resultará en una gigantesca operación de chantaje. Cuando nosotros los alemanes demandemos disciplina monetaria, otros países culparán a esa misma disciplina de sus males económicos, y por extensión a nosotros. Más aún, nos percibirán como una especie de policía económico. Corremos el riesgo otra vez de convertirnos en el pueblo más odiado de Europa”.

Pero como aquí expusimos, la culpa no es ni de Alemania ni de Grecia en particular o de los países europeos acreedores y deudores en sí, sino de la falta de mecanismos de aplicación y corrección obligatoria de desbalances como sí los hay en el patrón oro. Esa gran debilidad estructural –no solo del euro sino del sistema monetario global, lo condena al colapso porque solo puede subsistir mediante la acumulación de deuda exponencial. Ello es insostenible porque las deudas tarde o temprano se tienen que pagar, y eventualmente, la gente siempre termina repudiando el “pago” en papel moneda.

Justo por ello los inversores más avezados, sabedores de esta situación siguen acumulando oro y plata a manos llenas, sobre todo, cuando los precios están bajando como ahora. Sobre este tema abordaremos el próximo lunes.