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lunes, 4 de agosto de 2014

REPORTE BACKWARDATION: ¿CONVIENE MÁS EL ORO O LA PLATA?




El mes pasado advertimos que las presiones bajistas continuaban para los metales preciosos monetarios, y en particular sobre el oro. Desde entonces la onza áurea pasó de 1,327.50 el 1 de julio a 1,285.25 dólares al 31 de ese mes (London PM Fix). La razón de ese pronóstico fue que según las lecturas de la Base y Cobase, el mercado se encontraba en Contango, dando señal de que había abundante metal físico fluyendo al mercado.

La Base es la diferencia entre el precio del contrato de futuros más activo y el precio “spot” actual, es decir al contado. Dado que la normalidad es que los futuros sean más caros que el precio al contado, dicha diferencia debe ser positiva. Esto es, hay Contango y la curva de los precios de futuros es ascendente. Pero si el resultado es negativo, muestra una inversión en la curva para el contrato de futuros activo llamada Backwardation.

Por su parte, la Cobase se calcula restando del precio al contado el del contrato de futuro más activo. Por eso se está en Contango cuando el resultado es negativo, y en Backwardation cuando hay Cobase positiva.

Mientras que el Contango es señal de abundancia de metal fluyendo al mercado, la Backwardation es evidencia de “escasez”. El oro es escaso en la naturaleza pero NO en la superficie del planeta, debido a que es una “materia prima” que no es consumida sino atesorada por su valor. Esta característica lo dota del mayor ratio existencias/flujo (lo que se extrae de las minas) de todas las commodities. Lo que en español significa es que el oro producido es siempre una pequeña parte de los inventarios que, sobra decir, siempre tienen dueño sobre la faz de la Tierra.

Es por ello que la backwardation constituye una anomalía, pues la “escasez” del oro solo puede deberse a la reticencia de sus poseedores a enajenarlo, sobre todo a determinados (bajos) niveles de precio.
No es casualidad que desde 2013 se haya observado que cada vez que ocurre una caída pronunciada en el precio del oro, este salga a “esconderse” de la circulación. El nivel de gravedad de este problema que se manifiesta como backwardation, se mide a través de la Base y Cobase, indicadores exclusivos de la Nueva Escuela Austríaca de Economía fundada por el Prof. Antal Fékete.

En esta actualización de agosto, le informo que de acuerdo a las lecturas del cierre de mes que se aprecian en el gráfico siguiente (cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com), el contrato de oro de agosto en líneas discontinuas se disparó a backwardation. El de diciembre –ahora el contrato más activo, si bien continúa en contango, parece haber roto hacia arriba: de –0.41% a –0.29%. Esto sugiere que la fase de oro en contango podría estar por terminar en las próximas semanas, sobre todo si hay bajas pronunciadas en las cotizaciones.
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Por otro lado, el comportamiento del ratio de bases y cobases oro/plata (gráfico siguiente), sugiere que el relativo mejor comportamiento del precio de la plata con respecto al del oro, podría continuar este mes. O sea, en caso de que ambos caigan la plata lo haría en menor medida, y de irse al alza, sería en mayor proporción que el oro. Por supuesto, también podría suceder que el oro cayera mientras la plata se aprecia.

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Dado que aún no estamos en backwardation para el contrato activo del oro (diciembre), es posible que en agosto veamos aún presiones bajistas, pero de presentarse un desplome, desde luego, no debe verse como una mala noticia sino como la oportunidad de fortalecer las posiciones personales en metal precioso físico.

Ahora, debido al aludido mayor potencial de la plata, es más conveniente preferirla sobre el oro.

Y es que al final, como hemos advertido antes, la tendencia de la backwardation es a la permanencia. Lo que esto significa es que las “manos fuertes” siguen esperando pacientes a que se presenten los desplomes en los precios de los metales preciosos monetarios para acumularlos más y sacarlos de la circulación.

Así sucederá hasta que el metal disponible se acabe, pues aunque estará ahí, sus las “manos fuertes” no lo soltarán a un precio que no refleje su valor. ¿Qué implicaciones tendrá esto en un mundo en el cual hay más “oro” y “plata” papel de los que es posible entregar en físico? La respuesta, para quien no los tiene en propia mano sino confiados a terceros, es aterradora.

viernes, 7 de marzo de 2014

ORO Y PLATA SALEN DE BACKWARDATION ¿POR QUÉ?




En la actualización de febrero le comentamos que el fenómeno conocido como backwardation, se mantenía en el oro pero que se había disparado en la plata, debido a lo bajo de sus precios. Esto la convertía en una opción preferible a la del oro, que desde inicios de 2014 ha vivido un rally (alza) que llevó su precio de 1,225 dólares a los niveles actuales alrededor de 1,350 dólares la onza troy. La plata en el mismo período ha tenido también un comportamiento positivo, pero menos vigoroso.

Como mero recordatorio, en los metales preciosos monetarios hay backwardation cuando el precio al contado (spot) del metal, es superior al del contrato de futuros más cercanos.

Esta condición que suele ser “normal” y temporal en otras materias primas, no lo es en el oro y la plata. Y es que si la backwardation nos dice que hay cierta escasez de una mercancía determinada, eso no tendría por qué presentarse en estos metales, pues ambos son las commodities con los ratios existencias/flujo más altos de todas.

En otras palabras, siempre habrá inventarios físicos disponibles en el mercado, pues por su valor –que les dio históricamente el rol de dinero en el mercado, son atesorados en su totalidad como el oro, o bien de manera parcial como la plata. Cabe explicar que al ser un metal industrial además de monetario, una parte de la producción de plata sí es consumida y por tanto, “desaparece” de los inventarios existentes.

¿Por qué hay entonces escasez/backwardation en ellos? Solo puede deberse a una cosa: la relativa reticencia de sus tenedores a venderlo, sea por razones de precio bajo o porque consideran que desprenderse de sus metales preciosos los deja sin la protección financiera que brindan.

Como hemos explicado en este espacio, en la Nueva Escuela Austríaca de Economía sostenemos las teorías del Prof. Antal Fekete, en el sentido de que el oro y la plata tienden a una situación única en su tipo de backwardation permanente. Antes de que ésta sea definitiva, oscilarán por períodos entre backwardation y contango (su opuesto).

Lo que esto quiere decir es que los dos están en un proceso de salida de la circulación hacia lo que se denomina “manos fuertes”: inversores que no están dispuestos a soltar sus lingotes, barras o monedas de metal fino casi a ningún precio, pues lo guardan como refugio seguro ante lo que perciben como un inevitable colapso del sistema universal de dinero irredimible (fíat). En el camino, sobre todo al subir los precios, “manos débiles” y especuladores venderán, y con más oferta física, se saldrá de backwardation. No obstante, la tendencia se retomará.

Por eso cada día se suman nuevas bóvedas privadas sobre todo en Asia, que sirven como custodias de grandes tesoros de inversionistas de todas latitudes, y que prefieren no tenerlo más en Occidente, donde se quedarán con sus montañas de deudas, trillones de billetes y “oro” papel. Lo mismo explica por qué China es ya el mayor consumidor de oro del planeta, y por qué Shanghai habrá de sustituir en el futuro a Londres como la capital global de este mercado: están anticipando este cambio de era donde jugarán el rol protagónico, gracias al oro.

En esta actualización al corte de marzo, justo le informo que ante el rally del oro ya no está en backwardation.

Los indicadores que nos permiten medir la intensidad de esta condición son la Base y la Cobase. Estos miden de diferente manera la relación que guarda el precio spot con el de futuros. En términos simplificados, la Cobase se obtiene restándole al precio spot (al contado), el precio del futuro. La Base, restándole al precio del futuro, el spot.

De esta forma cuando tenemos Cobase positiva (línea roja), estamos en backwardation. Como lo muestra el gráfico siguiente (cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com), esto ya no es así para el contrato de oro activo (abril).



Asimismo, la más moderada subida del precio de la plata la mantiene en un nivel bajo de backwardation para el contrato de marzo, pero no así para el de mayo, que es ahora el contrato activo.


Lo que esto podría indicarnos es que en el corto plazo, las cotizaciones en dólares podrían caer de manera importante. De presentarse esta baja, volveríamos a la backwardation muy pronto. Si no, de cualquier manera regresaremos a ella, pues las “manos débiles” que ahora abastecen el mercado físico son finitas, y las fuertes, reiteramos, no estarán dispuestas a enajenarlo ni aun a precios más altos.

¿Cómo se comportará el mercado? Muy pronto lo veremos.

martes, 7 de enero de 2014

¡SE DISPARA BACKWARDATION DEL ORO!




Hace un mes le trajimos en exclusiva la historia de cómo el oro y la plata se encontraban ya juntos en “backwardation”. Esta anómala condición de mercado se presenta cuando el precio del metal al contado hoy, es más alto que el de contratos de futuros (en el que la entrega se realiza en el mes de vencimiento), y por tanto se presenta una inversión en la curva que normalmente es ascendente.

La anomalía consiste en que la backwardation es un indicador de escasez, y dado que el oro es la materia prima con el ratio stocks-to-flow (existencias sobre flujo) más elevado de todas, en realidad siempre hay este metal precioso sobre la faz de la Tierra. El Consejo Mundial del Oro estima que son unas 175 mil toneladas, que en físico, tienen un dueño en todo momento.

Esto se debe a que la mente humana, por sus características y propiedades físicas, le ha otorgado siempre un alto valor. Por ello su tendencia será a apreciarlo y atesorarlo en lugar de ser consumido o arrojado a la basura. Cada onza extraída de las minas cada año es una parte muy pequeña en comparación con el “stock” ya existente del metal, por lo que la única escasez posible del oro es está en el suelo, no en el mercado.

Sabiendo todo esto cabe preguntarse: ¿cómo se explica que exista de facto una escasez de oro y plata expresada en su backwardation?

La respuesta es que cada día menos y menos inversores están dispuestos a enajenar su metal, y los que lo hacen, sólo aceptan si se les paga un “premio” (sobreprecio) sobre el precio futuro.

Lo grave es que, como lo ha predicho las Nueva Escuela Austríaca de Economía del Prof. Antal Fekete, estamos entrando a una fase de backwardation permanente del oro. Las luces de alerta se encienden de inmediato, pues en el fondo lo que implica es que hay oro físico que está cambiando de manos y saliendo de la circulación.

La tendencia nos conduce a un callejón sin salida: tarde o temprano, las manos dispuestas a vender su metal se acabarán, y no habrá oro físico suficiente para satisfacer la demanda de un sistema en el que existe mucho más oro en papel del que es posible entregar.

Hay quien subestima el impacto que tendrá en la economía la cadena de impagos (default) que se presentará en el mercado del oro. Sin embargo, el efecto dominó se hará sentir en todos los mercados apalancados del mundo –de materias primas, bursátiles, bonos de deuda, etc., por lo que podrá entenderse que el impacto deflacionario tendrá consecuencias devastadoras a escala global.

Ahora bien, la forma de medir el grado de backwardation alcanzado por el oro y la plata, es a través de la Base y la Cobase (basis and co- basis, en inglés), a los que aquí damos seguimiento puntual. Ambos indicadores miden la relación que guarda el precio “spot” con respecto a los de futuros. Existe backwardation cuando la Cobase (spot – futuro) es positiva y Base negativa (futuro – spot).


La gráfica siguiente cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com, nos revela que el contrato de oro a febrero está actualmente en un nivel récord de backwardation para el mismo, equivalente a una lectura de Cobase de 0.44% anualizada o 77 centavos por onza. Esto quiere decir que la backwardation se disparó en un solo mes (diciembre a enero) en más de 83 por ciento.


El contrato de abril (líneas discontinuas) está a punto de entrar también en fase de backwardation permanente.

La plata por su parte permanece asimismo en backwardation para el contrato de marzo, aunque con una Cobase de apenas 0.10% (ver gráfico de abajo). Es de esperar que el contrato de mayo (líneas discontinuas) entre también en backwardation conforme se aproxime a su vencimiento.


Aún así, como comentamos en el artículo anterior, es previsible que las presiones bajistas puedan continuar por varios meses más.

Por cierto, ayer ocurrió de nuevo una de esas recurrentes bajas abruptas que llaman a la sospecha en el mercado de metales preciosos.

A las 10:14:13 horas de ayer, el oro se desplomó 30 dólares en alto volumen de operaciones. La venta de cerca de 4,200 contratos tumbó los precios y disparó una interrupción de 10 segundos en las mismas. Una vez reanudadas, el precio rebotó.

El portal de Nanex Research reporta que “la actividad (venta) empieza en los futuros de oro (intercambiados en Chicago), seguidos aproximadamente cinco milisegundos más tarde por actividad en el GLD (fondo cotizado de oro intercambiado en Nueva York).” El énfasis es agregado.

Imagen: Nanex. Clic para ampliar

Pese a esas presiones, lo cierto es que 2014 podría ser un nuevo año de quiebre –esta vez al alza, pues la demanda física sigue llevando la voz cantante, por cierto, en mandarín.

La backwardation del oro se ha disparado. De nuevo, el mensaje está puesto ahí en blanco y negro para mayor claridad. Si alguien quiere cerrar los ojos a esta realidad, está bien. Nada más recuerde que no habrá nunca peor ciego, que el que no quiera ver.