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miércoles, 29 de octubre de 2014

UNA GRAN DEFLACIÓN SE APROXIMA (IV)




Imagen: Reuters
En el artículo anterior describimos el proceso de destrucción de capital que la política de operaciones de mercado abierto de la Reserva Federal (Fed) estadounidense –en esencia compra de bonos para monetizar la deuda gubernamental–, está trayendo al mundo. Como resultado de ello, se prepara el terreno económico para una devastadora gran deflación que, en el fondo, era lo que se supone buscaban evitar a toda costa los banqueros centrales con sus “estímulos” de creación ilimitada de dinero.

Como ya se explicó, a través del mecanismo de transmisión de la especulación “libre de riesgo” en el mercado de bonos, producto de aquellas intervenciones en el mercado abierto, las tasas de interés tienden a caer en todos los vencimientos. Las consecuencias centrales que comentamos en el artículo anterior son tres: el incremento en el valor de liquidación de la deuda, el deterioro de los términos de intercambio del trabajo y el desvanecimiento de las cuotas de depreciación.

De manera que la reposición a tiempo del capital desgastado se vuelve imposible. El Prof. Antal Fékete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía (NASOE, por sus siglas en inglés), explica que lo mismo le ocurre a los bancos, que ven cómo su capital es insuficiente en un ambiente de tasas descendentes de interés. Critica asimismo que la práctica de la contabilidad pase por alto los mencionados efectos de esta manipulación del mercado. A causa de ello, las pérdidas pasan disfrazadas como ganancias, y falsas utilidades son pagadas como dividendos y compensaciones. Este proceso se acelera cada vez más conforme empeora la caída en los tipos de interés. El resultado no puede ser otro que la deflación.

El desgaste del capital, su destrucción, provoca que cada vez más empresas cierren sus operaciones, y las que quedan, se vean obligadas a competir más ferozmente por la menguante demanda en un ambiente recesivo, a través de la baja de precios. La Fed volverá cada vez a intentar crear inflación comprando bonos del Tesoro, pero como ya vimos, eso solo empeora las cosas al tirar aún más los tipos de interés, y el capital productivo se erosiona cada vez más rápido.

Fékete argumenta que la especulación juega un papel principal en la formación de los precios, y de este modo, las bajas de estos en el mercado de materias primas por erosión de capital, se ven agravadas en la medida en que los especuladores saquen sus fondos de éste hacia el mercado de bonos, donde existen las citadas ganancias “sin riesgo”, desconocidas en la esfera de las “commodities”. En suma, el círculo vicioso se cierra así: la “mano negra” de la Fed empuja la especulación “libre de riesgo”, que es el impulso inicial para la caída en las tasas de interés, las estructura descendente de estas causa una erosión del capital que dispara la baja de precios, y esto, aumenta la presión sobre las tasas de interés que se comprimen más. El banco central quiere catapultar la inflación, pero en ese afán, sus operaciones de mercado abierto solo crean más especulación y el ciclo se repite.

Las enseñanzas de Fékete y la NASOE por supuesto, se ubican dentro de la tradición de la Escuela Austríaca fundada por el gran Carl Menger, y luego continuada por Ludwig von Mises y Hayek en el siglo pasado. En este sentido, existe plena coincidencia con la teoría austríaca del ciclo en la cual, la manipulación a la baja de la tasa de interés a través de la política monetaria resulta en malas inversiones de los empresarios. Sin embargo, Fékete va más allá en el sentido de explicar el rol protagónico que juega la especulación generada por las intervenciones del banco central, que comprime los tipos de interés en todos los plazos.

Asimismo, Fékete expone lo que llama el “talón de Aquiles” del keynesianismo, la corriente económica predominante, que predica los peligros del “exceso de ahorro” y el “subconsumo”. El profesor los califica de tonterías, debido a que no hay razón para que la sociedad no sea capaz de ajustar las necesidades de aquellos de sus miembros que tienen que ser ahorradores netos, por lo general los más jóvenes, y de aquellos que son consumidores netos –las personas mayores. Lo anterior claro está, solo es posible en un sistema de dinero sólido con mercado libre, no bajo el fraudulento dinero fíat. Ese talón de Aquiles keynesiano se halla pues en su tratamiento del capital, o mejor dicho, en su omisión al no exponer los peligros de la destrucción de capital. Cuando esta ocurre, aquel debe ser repuesto, de lo contrario, las consecuencias económicas son devastadoras.

Como advierte Fékete, la sociedad no puede seguir viviendo con el mismo nivel de seguridad y confort con menos capital. En el keynesianismo, como señala la Escuela Austríaca, no se observa en el ahorro un objetivo de incrementar el poder de compra futuro de los ahorradores. Para ellos, la inversión está en función de la tasa de interés, que entre más baja, la propicia más. Su error pues está en no comprender que esa tasa no ha ser manipulada, y que si desciende, debe ser solo en un mercado libre y gracias a la abundancia de ahorro, que por cierto, junto con el capital, están aniquilando con cada recorte artificial de los tipos. Manipularlos pues, sólo conduce al colapso. La NASOE va más allá y critica además la confusión keynesiana entre crédito y capital, y en especial, entre expansión del crédito y acumulación de capital. No son lo mismo.

Por lo anterior, es absurdo que nuestras autoridades financieras y monetarias continúen siguiendo las recetas equivocadas de solución a la crisis global actual. La siguiente entrega, estará dedicada justo a las confusiones keynesianas entre causa y efecto que mantienen a la economía global, navegando en aguas turbulentas.

miércoles, 22 de octubre de 2014

NUEVA ESCUELA AUSTRÍACA DE ECONOMÍA: EL ENCUENTRO DE LONDRES (I)




Antal Fékete y Guillermo Barba
NASOE, London 2014
La semana pasada en Londres, Inglaterra, se celebró el más reciente encuentro de la Nueva Escuela Austríaca de Economía (NASOE por sus siglas en inglés), fundada por el Prof. Antal Fékete. Este analista participó en el Seminario y, con esta entrega, comenzamos una serie de artículos respecto de los temas que ahí se abordaron. La intención en todo caso, es exhibir los destructivos efectos de las políticas de expansión monetaria de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, capital del sistema, que ante los ojos de los académicos y prensa afines a las corrientes predominantes –el keynesianismo y monetarismo, pasan desapercibidos. Esto se vuelve indispensable toda vez que las consecuencias se harán sentir en México, tanto como en todos los países del orbe.

Las exposiciones centrales corrieron a cargo del propio Fékete, quien comenzó señalando que, mientras que se pretende sembrar inflación, la Fed está cosechando deflación. Dicho con todas sus letras, la política de compras de deuda gubernamental en el mercado abierto (Policy of Open Market Operations), es contraproducente. Sin embargo, pese a que se ha vuelto a hablar más de ella sobre todo a raíz del programa de “flexibilización cuantitativa” (QE, abreviado en inglés) de la Fed, la realidad es que no se trata de algo nuevo. De hecho, Fékete explicó que en 1921, tras el desastroso colapso en el valor de los bonos del Tesoro estadounidense que disparó las tasas de interés y aniquiló el capital de los bancos, éste y la Fed conspiraron para que, en 1922, formalizaran su ilegal unión para iniciar la señalada política de compra de bonos. Así fue como “controlaron” el problema. Desde entonces el crédito de la Fed ha sido creado de manera rutinaria a partir de la deuda del gobierno de Estados Unidos. En realidad, aquella política –que no es otra cosa que monetización de la deuda, estaba prohibida en la Ley de la Reserva Federal original de 1913.

De acuerdo con ella, el colateral para los pasivos de los bancos de la Reserva Federal estaba restringido a oro y letras reales, esto es, papel comercial de corto plazo generado a partir de producción y distribución doméstica de bienes de consumo. La deuda del Tesoro no era un activo elegible. Si se descubría que algún banco no tenía suficientes valores elegibles, sin importar cuánto papel del gobierno tuviera, era multado de manera progresiva por deficiencia de garantías. Fékete argumenta que la ley original de la Fed de 1913 no era mala per se, sino que lo peor fue que la hicieran a un lado los enemigos oficiales del dinero sólido para imponer su voluntad.

Pero Fékete aclara que la conspiración comenzó incluso más atrás, en 1914, casi al mismo tiempo que los doce bancos de la Reserva Federal abrían sus puertas. La decisión la tomó en secreto el presidente Wilson, quien decidió financiar los esfuerzos bélicos de la Entente Cordiale. La razón de hacerlo en forma encubierta se debió a que violaba tanto la supuesta neutralidad americana como la Ley de la Reserva Federal. El Tesoro fue el intermediario para proveer de crédito a la Entente, y el responsable de “olvidarse” de multar a la Fed por aceptar deuda pública como colateral, una prueba de la conspiración. Después de todo, “no había” motivos para castigarlos por aceptar sus propios bonos. La ley no les importó.

Para 1920, las letras reales habían desaparecido de la hoja de balance de los bancos de la Fed, pues los victoriosos aliados no permitieron que regresaran, sino que se quedaran sólo los papeles de deuda del gobierno. Esta por cierto, es una de las causas por las que el patrón oro clásico fue condenado a muerte y más tarde, culpado injusta y sospechosamente como causa de la Gran Depresión. En realidad como vemos, fueron los errores y torpeza políticos junto con la mala fe, los que la originaron.

A propósito del tema, la NASOE apoya la Doctrina de las Letras Reales de Adam Smith, que más tarde fuera abrazada por Carl Menger, fundador de la Escuela Austríaca de Economía. La razón de esto, comenta Fékete, es que la demanda de crédito es estacional, por lo que las existencias de oro más la producción anual de este resultan insuficientes para satisfacerla. Las letras reales dotan al sistema de ese necesario crédito cíclico. Este papel debe vencer en no más de 90 días y ser pagadero en moneda de oro, como antes la NASOE ha explicado en su propuesta de las “letras de oro”, necesaria para retomar un patrón áureo renovado y sostenible. De esta manera se conforma un crédito “autoliquidable”, en oposición a uno que se autoperpetúa como en el sistema actual, cuyas bases de papel, se establecieron como vemos hace 100 años.

En suma, podemos decir que la política de operaciones de mercado abierto funcionó de manera ilegal de 1921 a 1935, cuando una enmienda a la ley de la Fed de 1913, la legalizó de manera retroactiva. Eso sí, antes en 1933, el gobierno americano había expropiado el oro de la gente, el dinero constitucional. La enmienda se presentó como un cambio “insignificante”, un “tecnicismo” relacionado con la práctica de la banca central de inyectar o drenar fondos del sistema bancario, nada más. Ni una palabra respecto de la monetización de la deuda que continúa más fuerte que nunca.

Fékete asegura que pese a que lo que hoy llama la atención es la creación de dinero “de la nada” de la Fed, en realidad hay algo mucho más grave y preocupante detrás: la política de operaciones de mercado abierto aquí expuesta. Y es que aquella le otorga a la Fed un poder ilimitado para deprimir artificialmente las tasas de interés en todos los vencimientos, a través del mecanismo de transmisión de la “especulación libre de riesgo” en el mercado de bonos, que explicaremos en la siguiente entrega. Esa estructura descendente de la tasa de interés destruye el capital, lo que anticipa que viviremos una nueva Gran Depresión que hará que la del siglo XX, luzca como un día de campo.

NO TE PIERDAS LA SEGUNDA PARTE:

FED PROPICIA “GANANCIAS SIN RIESGO” EN MERCADO DE BONOS (II)

domingo, 31 de agosto de 2014

REPORTE CONTANGO: EL ORO SEGUIRÁ DANDO SORPRESAS




Hace un mes le informamos que las lecturas de Base y Cobase del oro –indicadores exclusivos de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, para el contrato de futuros con vencimiento a diciembre, mostraban que se encontraba aún en contango, pero con un aparente rompimiento que indicaba que podría dirigirse hacia la backwardation en el futuro cercano. En la actualización de este mes, la confirmación ha llegado: el oro se dirige de manera consistente a una nueva fase de “escasez” física en el mercado, por lo que quien no lo tenga en propia mano, debería reclamar su entrega y sacarlo del sistema bancario.

Conviene que recordemos que la Base es la diferencia entre el precio del contrato de futuros más activo al momento (en este caso el de diciembre) y el precio “spot”, o sea, al contado. Dado que la normalidad es que los futuros sean más caros que el spot, dicha diferencia debe ser positiva. Esto es, hay contango y la curva de los precios de futuros es ascendente. Pero si el resultado es negativo, muestra una inversión de la curva que es lo que llamamos backwardation.

Lo mismo pero a la inversa ocurre con la medida de la Cobase, que se calcula restando del precio spot el del contrato de futuro más activo. De ahí que se esté en contango cuando el resultado es negativo, y en backwardation cuando hay Cobase positiva.

Mientras que el contango es señal de normal abundancia de oro fluyendo al mercado, la backwardation lo es de “escasez”, una seria anomalía. El metal precioso es escaso en la naturaleza pero no tiene por qué serlo nunca en el mercado, pues de hecho es la “materia prima” con el mayor ratio existencias/flujo de todas. Lo que esto significa es que para fines prácticos casi todo el oro que se ha extraído en la historia permanece con nosotros, porque por su valor nadie lo tira directamente a la basura, sino que es atesorado. Además, por sus características no puede ser ni quemado como el petróleo ni consumido como el arroz o el trigo. De ahí que la producción de oro sea siempre una pequeña porción de los inventarios totales.

Entonces, ¿por qué ocurre la “escasez” de oro manifestada en su backwardation? La razón es que la disociación entre valor y precio del metal conduce a los inversores a preferir no venderlo en físico, y aquellos que lo hacen, exigen un “premio” o sobreprecio para entregarlo al contado.

En este sentido, el gráfico siguiente (cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com) nos muestra con claridad que hay una nueva tendencia de la Cobase hacia arriba, por lo que se confirma que solo es cuestión de semanas para que entre en territorio positivo conforme nos acercamos al vencimiento. Las líneas continuas corresponden a los datos para el contrato a diciembre, las discontinuas para el de febrero. En azul aparece la Base y en rojo la Cobase. Desde 2013 la constante ha sido que el oro entra y sale de backwardation, pero la tendencia de largo plazo es a que se vuelva permanente con todos los peligros que eso implica: escaseará hasta que llegue el punto en que no haya oro suficiente para cubrir las obligaciones contenidas en los contratos de oro-papel, que son superiores en decenas de veces.




Asimismo, el comportamiento del ratio de bases y cobases oro/plata (gráfica siguiente) de los contratos de diciembre, indica que el mejor desempeño de la plata contra el oro es probable que continúe, por lo que el ratio mínimo observado en lo que va del año de alrededor de 60 onzas de plata por una de oro, se rompería a la baja. Ese ratio se encontraba en poco más de 66 al corte del viernes pasado. Dicho de otro modo, la plata tiende a encarecerse con respecto al oro y al dinero de papel, por lo que no es mala idea convertir posiciones áureas en plata, sobre todo entre más alto sea el ratio como ahora.



En suma, se mantiene vigente la recomendación de que, en caso de presentarse de nueva cuenta bajas pronunciadas tanto en el oro como en la plata en septiembre, se debe aprovechar para acumularlos más. Eso sí, siempre en físico. Su incomparable posición como refugios monetarios de largo plazo, más las cada día peores condiciones de la economía global, los vuelve indispensables en cualquier portafolio tanto de pequeños como de grandes inversores.

La expansión del crédito así como del dinero en circulación, continúa inflando burbujas por todo el planeta, por lo que al reventar, el oro y la plata seguirán dando muchas sorpresas que no podemos dejar pasar. Más vale estar preparados.

domingo, 13 de abril de 2014

ANTAL FEKETE: SE APROXIMA UNA CATÁSTROFE ECONÓMICA (ENTREVISTA EXCLUSIVA)





Prof. Fekete
El blog de Inteligencia Financiera Global se complace en presentar la siguiente entrevista exclusiva con el Prof. Antal E. Fekete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, científico monetario, proponente del nuevo patrón oro y un crítico del sistema monetario basado en dinero irredimible (dinero fiduciario o fíat).
 Gracias por aceptar esta entrevista.

- Profesor Fekete, ¿por qué decidió fundar la “Nueva” Escuela Austríaca de Economía (NASOE, por sus siglas en inglés)? ¿Encontró algo equivocado en la “vieja escuela”? ¿Qué hay de Carl Menger y Ludwig von Mises?

- Lo que encontré fue que los economistas austríacos después de Mises, pero también el propio Ludwig von Mises, se habían desviado sustancialmente para mal de las enseñanzas de Carl Menger. Así que en mi opinión una gran parte de las investigaciones de los economistas austríacos es un error. Me di a la tarea de criticar por mí mismo la desviación de las enseñanzas de Menger y corregirla. La lista incluye el haber desestimado la Doctrina de las Letras de Oro de Adam Smith, la teoría del interés como distinta de la teoría del descuento, por nombrar algunas. La Nueva Escuela Austríaca de Economía fue lanzada bajo el eslogan: “¡De vuelta a Menger!”

- Sabemos que no apoya las teorías keynesianas ni monetaristas. ¿Por qué están equivocadas? ¿Cuál es su mayor error si es que lo tienen?

El mayor error del keynesianismo y del monetarismo al estilo Friedman es que favorecen la desestabilización de la estructura de la tasa de interés que antes era estable, pero que comenzó a fluctuar y, más recientemente, a hundirse en el agujero negro del interés cero. Todo esto fue consecuencia del éxito de Keynes y Friedman en socavar y finalmente derrocar al patrón oro.

- Si estas dos teorías están equivocadas, ¿por qué piensa usted que se convirtieron en las teorías predominantes alrededor del mundo? ¿Fueron impuestas por alguien?

- Se convirtieron en predominantes por razones de su demagogia. Están diseñadas para apelar al propio sentido de justicia: el antídoto contra la miseria en medio de la abundancia. Sacan provecho del terriblemente bajo nivel de educación basado, como es, en la envidia. Se caracteriza por un abandono casi total de las ramas apriorísticas de la ciencia: la lógica, las matemáticas y la economía. Y lo digo como un matemático profesional. Keynes cautivó a F.D. Roosevelt; Friedman a Nixon. Estos dos presidentes estuvieron felices de pisotear la Constitución de los Estados Unidos durante sus mandatos. Como consecuencia, el patrón oro fue destruido y las divisas irredimibles fueron impuestas a los ciudadanos americanos en 1933, y a cada ciudadano de la Tierra en 1971. Al mismo tiempo el oro del pueblo fue saqueado por el gobierno.

- ¿Puede el capitalismo auténtico prosperar en un sistema de dinero fíat, que se basa en las deudas que crecen exponencialmente?

- Es obvio que no. Las señales de que el gran experimento con la divisa irredimible mundial es un fracaso sin paliativos están a nuestro alrededor.

- ¿Es legítimo el llamado “Estado del Bienestar” bajo el capitalismo o es un tipo de socialismo?

- El Estado del Bienestar es un desvergonzado esquema Ponzi donde los costos son pateados hacia delante y cargados a las futuras generaciones. Es un esquema para esclavizar a los que aún no nacen. El hecho de que el electorado permitiera ser estafado para aceptarlo es indicativo del nivel extremadamente bajo de educación en el mundo. Ni siquiera merece llamarse "educación". Un término más preciso sería "entrenamiento de futuros siervos”.

En contraste, el socialismo no es un esquema de estafa. Ha sido adoptado por algunas personas muy inteligentes que permitieron que sus acciones fueran guiadas por su compasión y emociones en lugar de su intelecto y el razonamiento frío. Había un dicho en Alemania durante las últimas décadas del siglo XIX que iba así: "Si usted está en sus veinte años y no es socialista, entonces no tienen corazón. Pero si usted está en sus cuarenta años y sigue siendo socialista, entonces no tiene cerebro."

- Si nuestro sistema monetario fíat está condenado, ¿deberíamos regresar al dinero sólido usando monedas de oro y plata otra vez? ¿Cómo podríamos tener un “renovado” y práctico patrón oro?

- La transición es más simple de los que la mayoría piensa. No hay necesidad de desafiar la autoridad de la Reserva Federal (Fed), que sería inútil de todos modos, ni tampoco hay necesidad de agitar el capote rojo del patrón oro enfrente del toro de papel. Bastaría con que una jurisdicción, por ejemplo, el Reino Unido con su soberano (moneda) de oro, Suiza, con su Vrenely de oro (moneda de 20 francos suizos), Francia con su Napoleón de oro o Hong Kong con su Panda de oro abrieran su Casa de Moneda a la acuñación de este metal (y plata).

Con más detalle, si una jurisdicción garantizara que la Casa de Moneda permanecerá abierta a la acuñación ilimitada de oro y plata en las buenas y en las malas, en particular, si acuñara todo el oro que le fuera llevado independientemente de la cantidad, entonces el problema se solucionaría en gran medida. Las minas de oro de todo el mundo acudirían a la Casa de Moneda a entregar su producción a cambio de Letras de Oro pagadas en la moneda estándar en 91 días (el tiempo que toma refinar el metal y acuñar las monedas). Las minas de oro a su vez subastarían sus Letras de Oro al mejor postor (a la parte que ofrezca el descuento más bajo con respecto al precio facial). De esta manera se establecería una tasa de descuento de oro creíble, que no está amañada por los bancos centrales y el sistema bancario.

Hay una enorme demanda latente para este tipo de letras de oro, ya que a partir de los últimos ochenta años el mundo ha sido privado por la fuerza de la posibilidad de intercambiar oro por ingresos en oro. Las grandes compañías de seguros y fondos de pensiones se lanzarían a conseguir estas letras de oro, ya que actualmente no tienen buenos activos para cubrir sus crecientes pasivos. Pero también lo harían las grandes casas comerciales que financian el comercio mundial de alimentos, combustible y forraje, debido a que el petrodólar está mostrando fatiga a un nivel peligrosamente alto y podría colapsar bajo estrés en cualquier momento. La competencia de otras divisas por ponerse en los zapatos del petrodólar es en vano. No pueden competir con la letra de oro. Solo pueden participar en la mezquina guerra de divisas.

Del mismo modo, los productores de plata recibirían letras de plata en la Casa de Moneda y las subastarían a la tasa de descuento de la plata, proveyendo así financiamiento alternativo para el comercio de otros productos de primera necesidad. Esto sería equivalente a la remonetización de la plata, que recapitalizaría la economía mundial que hoy tiene su capital hecho un desorden. Sería una increíble reversión de la historia.

La belleza de este plan es que no hay necesidad de atacar e invadir la sede de la Fed sobre Constitution Avenue para echar a los pillos. La Reserva Federal puede seguir con su irracional inundación del mundo con dólares de papel. Una vez que su monopolio se haya roto, la decisión de elegir la moneda reside en el pueblo. ¡Que el pueblo decida si quiere dinero de papel, o si quiere monedas de oro a cambio de sus productos y servicios! Si el Congreso no está dispuesto o no puede restaurar las cláusulas monetarias de la Constitución (de EE.UU.), y si los poderes Ejecutivo y Judicial no pueden cumplir con su deber de proteger al país de los estragos de la degradación de la divisa a causa del poder ilimitado de la Fed, entonces la gente debe tomar la ley en sus manos. Pueden hacerlo acuñando su oro y su plata en cualquier Casa de Moneda que puedan.

- ¿Qué tan probable es que las letras respaldadas en oro comenzarán a circular espontáneamente como usted sugiere? ¿Podría ser en cuanto una Casa de Moneda se abriera al oro en alguna parte del mundo?

- Muy probable. Si no ha ocurrido aún, es porque los países descontentos con el petrodólar están compitiendo por elevar su moneda al status de “divisa mundial de reserva” para reemplazarlo. Ese es el punto. El euro fue concebido en el pecado, ya que sentía envidia y quería apoderarse del territorio del petrodólar. No quería una reforma genuina. Desconocido para la mayoría de los observadores, estamos en medio de una mezquina guerra de divisas para decidir el tema de la hegemonía entre los contendientes. ¿Cuál promesa fallida servirá mejor al mundo? Tarde o temprano, las partes en conflicto se darán cuenta de que sus esfuerzos son en vano. La letra de oro es muy superior a cualquier promesa irredimible, sin importar qué tan bonita nos la puedan pintar.

- La plata fue desmonetizada en el siglo XIX y el oro cien años más tarde. ¿Usted cree que fue un ataque premeditado? ¿Podría ser parte de un “plan de largo plazo” para pavimentar el camino al dinero fíat?

- Me tomó mucho tiempo encontrar la respuesta a esta pregunta. El patrón plata ha sido víctima de una conspiración de dos estados advenedizos: la Unión victoriosa en la Guerra Civil contra la Confederación (en Estados Unidos), y el recién nacido Reich alemán victorioso en la guerra franco-prusiana contra Francia. Sólo tienes que hacer la pregunta: ¿cui bono? (¿quién se beneficia?, ¿en el interés de quién se libraron estas guerras?) Por supuesto, las teorías conspirativas son notoriamente difíciles de probar. Pero luego, también son difíciles de rebatir. El culpable fue un consorcio secreto de casas bancarias multinacionales del siglo XIX que operaron con la complicidad de los gobiernos victoriosos. El consorcio aceptó la disciplina de un patrón oro temporalmente. Habiendo tenido éxito saboteando el patrón plata, era más que seguro que a su debido tiempo también tendrían éxito en sabotear el patrón oro. Y he aquí, eso es exactamente lo que hicieron durante los 100 años transcurridos.

- ¿Qué es dinero desde el punto de vista de Menger?

- Menger definió el "dinero" como la moneda estándar acuñada en un metal monetario (oro o plata). El metal superior (oro) es más mercadeable que cualquier otra mercancía. Esto significa que su utilidad marginal declina a la menor tasa de lo que cualquier otra. En términos prácticos, el diferencial entre el precio a la venta y a la compra de la mercancía más mercadeable  disminuye más lentamente que el de cualquier otra mercancía a cada vez mayores cantidades ofrecidas a la venta en los mercados. Nos guste o no, el producto más mercadeable es el oro. El metal junior (la plata) es más mercadeable que cualquier otra mercancía excepto el oro. Nos guste o no, el segundo producto más comercializable es la plata, incluso después del abuso sin precedentes del que fue objeto durante el período de cien años entre 1873 (año en que se desmonetizó la plata) y 1973 (cuando se terminó por desmonetizar al oro).

- Sabe, muchas personas siguen el precio del oro y dicen “el oro está subiendo (o bajando)”. Olvidan un concepto más importante: el valor. ¿Podría decirnos cuál es la diferencia entre “precio” y “valor” del oro? ¿La gente debería fijarse más en el precio o en el valor de los metales preciosos monetarios?

- Es correcto, el "precio de oro" es tan insignificante como “el largo de la vara de medición”. Me divierto mucho viendo jugar a los fanáticos del precio del oro en las manos de sus torturadores. Parlotean a los medios que “el precio del oro ha subido muy rápido de 1,000 a 1,300 dólares”, cuando lo que deberían decir es que “el dólar ha perdido 23% o casi la cuarta parte de su valor en un dos por tres”. A los ojos de la gente el precio del oro es lo mismo que el valor del oro (debido a que en todos los otros bienes estos dos conceptos coinciden). Eso es exactamente lo que los administradores del dólar irredimible quieren que la gente crea. Esto pone el catastrófico colapso del dólar bajo una óptica más favorable. Pero es un hecho que el precio del oro y el valor del oro son dos cosas diferentes. El valor del oro es constante mientras que su precio fluctúa, lo que significa que el valor del dólar fluctúa. Este hecho debe ser escondido a como dé lugar. La gente debe mantenerse en la ignorancia en lo que concierne al peligro de que el valor del dólar, como el World Trade Center, amenaza con colapsar y enterrarlos bajo los escombros en el momento en que menos lo esperen.

- Muchas personas incluyendo académicos muy famosos creen que el actual sistema monetario con el dólar como la divisa de “reserva” es sostenible, a pesar del hecho de que la Fed y todos los demás bancos centrales estén ocupados imprimiendo cantidades ilimitadas de dinero fíat. ¿Usted está de acuerdo?

- Por supuesto que no. No voy a cuestionar la honestidad intelectual de estos caballeros. En cambio, trato de racionalizar su pensamiento. Sólo pueden pensar en términos de modelos lineales, ignorando así por completo la dinámica del caso. Hay un punto crítico a partir del cual la degradación (de la divisa) se vuelve no-lineal, es decir, incontrolable. Ignoran deliberadamente las consecuencias que vienen detrás con la inevitabilidad de las leyes de la ciencia.

- Ahora bien, muchos analistas aseguran que las rondas de flexibilización cuantitativa (QE, en inglés) nos llevarán a la “hiperinflación”. ¿Qué opina?

- Estoy enfáticamente en desacuerdo. Muy por el contrario, el QE (un eufemismo estúpido para lo que simplemente debería ser llamado monetización de la deuda gubernamental) nos lleva a la deflación a través de la erosión del capital. La cadena de la causalidad es la siguiente: QE significa comprar bonos, o aumentar el precio de los bonos. Pero esto no es una buena noticia para los empresarios. Son muy malas noticias de hecho. Esto significa que su capital está siendo vaporizado. ¿Por qué? Bueno, su capital es similar a la deuda en bonos. Debe ser cargada en la columna de pasivos de la hoja de balance, no en la de activos. Por lo tanto, el incremento del precio de los bonos fuerza un decremento del capital, no un incremento como piensan los ingenuos. La erosión del capital en todos los ámbitos es deflación, no inflación. El déficit de la cuenta de capital debe ser reemplazado por medio de una inyección de nuevo capital, de la misma manera que el capital físico de una firma debe ser reemplazado después de que lo destruyó un incendio accidental. Si no es así, entonces la empresa colapsará inesperadamente a su debido tiempo. Se le conoce como el "síndrome de la muerte súbita".

El amargo final del QE no es la hiperinflación. Es la depresión, la descapitalización, la parálisis de la economía. Eso es lo que estuvo ocurriendo en la década de 1930, y eso es lo que está sucediendo en estos momentos. A principios de 1920 la Reserva Federal, de modo totalmente ilegal, introdujo la política de compras de bonos en el mercado abierto, como se le llamó al QE entonces. Eso fue letal para una economía en dificultades que ya se estaba pudriendo como fruto en el árbol, lista para caer en cualquier momento. Puedo ser una minoría de uno, pero tenazmente sostendré que la Gran Depresión fue provocada por el hombre: fue el resultado del debilitamiento artificial de la estructura de la tasa de interés a través de la compra de bonos de la Reserva Federal.

- ¿Entonces es falsa la Teoría Cuantitativa del Dinero?

- La Teoría Cuantitativa del Dinero es el seudo-teoría más destructiva en la historia de la ciencia, causando un enorme daño. Es difícil ver cómo científicos serios pudieron tratarla con respeto. Puede que sea válida únicamente bajo las circunstancias más restrictivas, como la ausencia total de mercados financieros y de bienes raíces en la economía, cuando el dinero extra no se puede utilizar para nada más que para la compra de materias primas.

- Usted ha dicho que el oro NO obedece las leyes de la Oferta y la Demanda. ¿Por qué?

- El oro es un metal monetario. Su utilidad marginal para todos los efectos prácticos, es constante. Cuando la patología del régimen de moneda irredimible se manifiesta, la demanda de oro va en aumento, pero eso no trae consigo un aumento de la oferta. Por el contrario, da lugar a una disminución. Es la antigua (Ley de) Gresham: el dinero malo saca de la circulación al dinero bueno. El oro es el mejor dinero que tenemos.

- ¿Podría explicar los conceptos de Base y Cobase del oro y por qué la NASOE estudia su interrelación?

- El concepto de base surgió por primera vez en los mercados de futuros de granos en Chicago en el siglo XIX. Por supuesto, en ese momento no había comercio de futuros de oro, por lo que no había base del oro. El comercio de futuros de oro comenzó en la Bolsa de Materias Primas de Winnipeg (Winnipeg Commodity Exchange), Canadá, en 1972 (antes de 1975, cuando todavía era ilegal en los Estados Unidos poseer y comerciar el oro monetario). Fui a Winnipeg para estudiar de primera mano la Base del oro. Creo que fui el primero en introducir el concepto de base del oro en el discurso académico.

Tomó varios años antes de que quedara claro que el comportamiento de la base de oro es muy diferente al de la base del trigo, por ejemplo. Le costó el puesto al economista en jefe del COMEX (Commodity Exchange) quien no pudo resolver el rompecabezas. La base del trigo muestra un patrón cíclico indicativo del año de cosecha. La base del oro muestra un patrón de desaparición indicativo de que el oro monetario vuela a esconderse. Estrictamente sobre la base de la lógica predije la llegada de la backwardation del oro.

- A propósito. ¿Qué es la backwardation del oro y por qué es importante como indicador de desastre financiero actual? ¿Se puede volver permanente la backwardation?

- Backwardation simplemente significa que la base se vuelve negativa. Es una característica habitual de los mercados de futuros de materias primas agrícolas. Se produce al final del año de cosecha cuando se dispone del grano de los elevadores (de grano), los cuales se están preparando para recibir la nueva cosecha. En ese momento se restaura el contango. Contango es lo contrario de la backwardation; significa que la base es positiva.

A diferencia de la backwardation en los granos, la backwardation del oro es altamente anómala. Es indicativa de una gran perturbación oculta. El estado normal del mercado de futuros de oro es el contango.

La definición de la base del oro es la diferencia entre el precio de los futuros de oro más cercanos y el precio del oro con entrega al contado (spot).

Mi alumno Sandeep Jaitly, siguiendo el pensamiento de Menger, introdujo un refinamiento que resultó ser significativo y muy importante para la teoría de la base, el contango y la backwardation. En el mundo de Menger el precio nunca es monolítico; se divide en el precio más alto, a la venta y el más bajo, a la compra. Las transacciones reales se llevan a cabo entre los dos, y el problema que la economía está llamada a resolver es cómo se forman el precio a la compra y a la venta. En consecuencia, Sandeep refinó la definición de base como la diferencia entre el precio a la venta para el contrato de futuro más cercano y el precio a la compra al contado (spot). Al mismo tiempo introdujo el concepto de Cobase como la diferencia entre el precio a la compra del futuro más próximo y el precio a la venta con entrega al contado. (spot). La Base es la estrella guía del almacenista cuando decide que prefiere llevarse el bien físico que el contrato de futuros (esto es, que incrementa netamente su inventario); la Cobase es su estrella guía cuando decide “descargar” el bien físico y prefiere el contrato de futuros (esto es, que decrece su inventario en forma neta). Así, la teoría del intercambio en el mercado de futuros es vista como la teoría del almacenamiento (opuesta a la mal construida teoría del seguro de Keynes).

La interacción entre la base y la Cobase del oro es de lo más importante. El hecho es que, aunque primero la base del oro solo está “mordisqueando” valores negativos, conforme continúa sin cesar la salida de circulación del oro monetario, el mercado de futuros de oro finalmente se hunde en backwardation permanente desde la que no hay retorno (justo como tampoco hay retorno de un agujero negro en la física). La NASOE hace un trabajo pionero en esta área y estamos muy orgullosos de ello. Nadie puede predecir el día exacto en que el dólar irredimible morirá, y tampoco podemos en la NASOE. Pero, a diferencia de otros, podemos hacer declaraciones cualitativas sobre las circunstancias bajo las cuales tal escenario se desarrollará. No hay duda de que la backwardation permanente del oro, cuando venga, anunciará no sólo la muerte del dólar irredimible, sino también la reducción del comercio mundial de multilateral a bilateral, totalmente insuficiente en una economía compleja como la nuestra.

- Desde una perspectiva académica, ¿usted cree que los mercados del oro y la plata son manipulados?

- No creo que estén más manipulados de lo que siempre han estado. Todos los gobiernos de la historia han participado en ello. Siempre han luchado para acumular tanto oro como les sea posible, por las buenas o por las malas. La manipulación del oro incluso tiene un nombre: se llama mercantilismo. No es una política muy inteligente. Una política más inteligente sería alentar el uso del oro en la vida cotidiana en vez de tenerlo detenido y encarcelado en las bóvedas de los bancos centrales.

Las personas deben sentirse seguras en su posesión de oro. Este es un requisito previo a lo que se conoce como una “era dorada”, y que se refiere a una época en que la gente está feliz y dispuesta a gastar su moneda de oro, porque tienen confianza en que siempre podrán tenerla de regreso en los mismos términos. Cuando esta confianza se pierde, el oro se esconde. Esto es cierto no sólo bajo el patrón oro, sino también bajo el régimen de divisa irredimible. Cuando el oro goza de gran visibilidad, es indicativo de buenos tiempos. Cuando el oro corre a esconderse, los buenos buenos tiempos dan paso a tiempos difíciles.

- Profesor Fekete, como sabe, China está actualmente comprando cantidades impresionantes de oro. ¿Se están preparando los chinos para el colapso del sistema monetario global?

- Pienso que es prudencia. La civilización china es mucho más antigua que la nuestra. Una de sus ventajas es la alta estima que tienen por la virtud del ahorro. Nuestra propia civilización falló esta prueba: ha sido víctima de los cantos de la sirena del keynesianismo y, más tarde, del monetarismo estilo Friedman, cantando la canción del consumismo a costa de los ahorros y la providencia.

Es posible, por supuesto que China, además de simplemente ser prudente y previsor esté también preparándose para el Armagedón del colapso del sistema monetario internacional, peligro que muy pocas personas en Occidente reconocen. Ciertamente, los Estados Unidos cometieron un error colosal en dejar que China tomara el liderazgo en la promoción del oro como metal monetario. Pagará un precio muy alto por esta estupidez. Las universidades de Estados Unidos están poco preparadas para hacer frente a la crisis monetaria que se avecina. Han eliminado sistemáticamente de sus planes el estudio del dinero de oro. Los garabatos de académicos sicofantes, representando seudo-ciencia diseñada para probar que la divisa irredimible es la ola del futuro, han sustituido a la investigación imparcial. El keynesianismo como un esquema de lavado de cerebro es eclipsado sólo por el Lysenkoísmo en su alcance. No es un mérito que el keynesianismo no tuviera que recurrir al Gulag y al pelotón de fusilamiento en la discusión con sus oponentes. Estos sabían cuál era su deber y cedieron.

- Así que, ¿Estados Unidos es una especie de Nuevo Imperio Romano que cae? ¿Es el dólar americano el nuevo denario romano que está siendo degradado hasta no valer nada?

- Parece ser el caso. El Imperio Romano representó la cima del conocimiento científico de su tiempo, sin embargo, sucumbió a la tentación de la devaluación monetaria que fue la causa primordial de su caída. Del mismo modo, los EE.UU. representa la cumbre de los conocimientos científicos de nuestra época, pero esto no los protegió de la charlatanería del keynesianismo y el monetarismo estilo Friedman. Si logramos escapar del desastre esta ocasión, será de milagro.
Fekete y Barba

- ¿Qué puede hacer la persona común para protegerse a sí misma de esta catástrofe?

- Tener oro y una parcela de tierra en el campo para enterrarlo en la noche y para el cultivo de alimentos cuando ya no esté disponible en las ciudades.

- Usted se ha referido a la especulación, sus causas y efectos, tanto en esta entrevista como en sus discursos y otros artículos. ¿Podría decirnos unas palabras respecto al rol económico de la especulación en general?

- La especulación es el talón de Aquiles de la economía. La especulación está ausente en la teoría económica keynesiana, marxista, walrasiana y austríaca –como lo señala el artículo de Wikipedia respecto a mi trabajo. Pero como dijo Mises, sólo hay dos maneras en que los seres humanos pueden hacer frente a la incertidumbre del futuro: por la ingeniería y la especulación. Si se me permite añadir, la primera es ampliamente reconocida, la segunda por completo ignorada. Para empeorar aún más las cosas, la especulación se confunde a menudo con el juego, aunque la diferencia entre los dos es bastante clara. La especulación se ocupa de los riesgos creados por la naturaleza; el juego trata con los riesgos creados artificialmente por el hombre. En contraste con el primero, este último no aporta nada al bienestar humano. La economía predominante, intencionalmente oscurece el tema tergiversando la especulación en bonos y la especulación en oro como si fueran riesgos inherentes a la naturaleza. Pero eso es una mentira: los riesgos en el mercado del oro como aquellos en el mercado de bonos son creados por el hombre, más precisamente, hechos por el gobierno siguiendo por completo los malos consejos de keynesianos y monetaristas estilo Friedman.

Por disposición de la naturaleza el oro es estable y también las tasas de interés bajo el patrón oro. Pero por la artillería de los gobiernos el oro y los bonos han sido desestabilizados, causando un daño incalculable a la economía mundial.

- ¿Algún comentario final?

- Me gustaría llamar la atención de tus lectores hacia tres de mis publicaciones recientes que se pueden encontrar en mi sitio web http://www.professorfekete.com/. Se refieren a las mismas preguntas que hemos tratamos en esta entrevista.

Bonds may be defiying dire forecasts – but they are not defying logic;  Parts I, II  (March 3, 2014)




- Gracias por su tiempo, professor Fekete. Esperamos tenerlo pronto de nuevo en este blog.

viernes, 7 de marzo de 2014

ORO Y PLATA SALEN DE BACKWARDATION ¿POR QUÉ?




En la actualización de febrero le comentamos que el fenómeno conocido como backwardation, se mantenía en el oro pero que se había disparado en la plata, debido a lo bajo de sus precios. Esto la convertía en una opción preferible a la del oro, que desde inicios de 2014 ha vivido un rally (alza) que llevó su precio de 1,225 dólares a los niveles actuales alrededor de 1,350 dólares la onza troy. La plata en el mismo período ha tenido también un comportamiento positivo, pero menos vigoroso.

Como mero recordatorio, en los metales preciosos monetarios hay backwardation cuando el precio al contado (spot) del metal, es superior al del contrato de futuros más cercanos.

Esta condición que suele ser “normal” y temporal en otras materias primas, no lo es en el oro y la plata. Y es que si la backwardation nos dice que hay cierta escasez de una mercancía determinada, eso no tendría por qué presentarse en estos metales, pues ambos son las commodities con los ratios existencias/flujo más altos de todas.

En otras palabras, siempre habrá inventarios físicos disponibles en el mercado, pues por su valor –que les dio históricamente el rol de dinero en el mercado, son atesorados en su totalidad como el oro, o bien de manera parcial como la plata. Cabe explicar que al ser un metal industrial además de monetario, una parte de la producción de plata sí es consumida y por tanto, “desaparece” de los inventarios existentes.

¿Por qué hay entonces escasez/backwardation en ellos? Solo puede deberse a una cosa: la relativa reticencia de sus tenedores a venderlo, sea por razones de precio bajo o porque consideran que desprenderse de sus metales preciosos los deja sin la protección financiera que brindan.

Como hemos explicado en este espacio, en la Nueva Escuela Austríaca de Economía sostenemos las teorías del Prof. Antal Fekete, en el sentido de que el oro y la plata tienden a una situación única en su tipo de backwardation permanente. Antes de que ésta sea definitiva, oscilarán por períodos entre backwardation y contango (su opuesto).

Lo que esto quiere decir es que los dos están en un proceso de salida de la circulación hacia lo que se denomina “manos fuertes”: inversores que no están dispuestos a soltar sus lingotes, barras o monedas de metal fino casi a ningún precio, pues lo guardan como refugio seguro ante lo que perciben como un inevitable colapso del sistema universal de dinero irredimible (fíat). En el camino, sobre todo al subir los precios, “manos débiles” y especuladores venderán, y con más oferta física, se saldrá de backwardation. No obstante, la tendencia se retomará.

Por eso cada día se suman nuevas bóvedas privadas sobre todo en Asia, que sirven como custodias de grandes tesoros de inversionistas de todas latitudes, y que prefieren no tenerlo más en Occidente, donde se quedarán con sus montañas de deudas, trillones de billetes y “oro” papel. Lo mismo explica por qué China es ya el mayor consumidor de oro del planeta, y por qué Shanghai habrá de sustituir en el futuro a Londres como la capital global de este mercado: están anticipando este cambio de era donde jugarán el rol protagónico, gracias al oro.

En esta actualización al corte de marzo, justo le informo que ante el rally del oro ya no está en backwardation.

Los indicadores que nos permiten medir la intensidad de esta condición son la Base y la Cobase. Estos miden de diferente manera la relación que guarda el precio spot con el de futuros. En términos simplificados, la Cobase se obtiene restándole al precio spot (al contado), el precio del futuro. La Base, restándole al precio del futuro, el spot.

De esta forma cuando tenemos Cobase positiva (línea roja), estamos en backwardation. Como lo muestra el gráfico siguiente (cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com), esto ya no es así para el contrato de oro activo (abril).



Asimismo, la más moderada subida del precio de la plata la mantiene en un nivel bajo de backwardation para el contrato de marzo, pero no así para el de mayo, que es ahora el contrato activo.


Lo que esto podría indicarnos es que en el corto plazo, las cotizaciones en dólares podrían caer de manera importante. De presentarse esta baja, volveríamos a la backwardation muy pronto. Si no, de cualquier manera regresaremos a ella, pues las “manos débiles” que ahora abastecen el mercado físico son finitas, y las fuertes, reiteramos, no estarán dispuestas a enajenarlo ni aun a precios más altos.

¿Cómo se comportará el mercado? Muy pronto lo veremos.

martes, 21 de enero de 2014

¿CÓMO MEDIR CORRECTAMENTE LA #DEFLACIÓN?




Imagen:
www.cmi-gold-silver.com/
Antes de entender lo que es el “precio” de algo, debe tenerse claro qué es qué no es lo que conocemos como dinero, pues el primero siempre será entendido en términos de determinada cantidad del segundo.

El dinero es una institución social y no una creada por el Estado. El origen de éste fue perfectamente explicado por Carl Menger –fundador de la Escuela Austríaca de Economía, en obras como “El Origen del Dinero” y “Principios de Economía”. En este espacio hacemos una invitación a conocer la valiosa obra de Menger, que ha sido ninguneada por las actuales escuelas predominantes: la monetarista y la keynesiana.

Pues bien, el dinero se define en términos de “mercadeabilidad”. Así pues, es el bien más vendible en determinado tiempo y espacio el que tenderá a convertirse en el medio de intercambio general. Es por eso que a lo largo de la historia de la humanidad, mercancías tan diversas como la sal, el cacao, conchas de mar, té o ganado han jugado este importante rol.

La razón es que el ser humano económico se dio cuenta de la necesidad de minimizar sus pérdidas a la hora de comerciar. Al principio, un sujeto A solo podría cambiar sus mercancías con el sujeto B si éste, a su vez, estaba dispuesto a entregar las suyas en reciprocidad.

Las complicaciones y problemas de este mecanismo directo conocido como trueque son obvias: si la persona B no quería recibir las mercancías de A, ni viceversa, tendrían ambas que salir a encontrar no solo quien sí las quisiera, sino además, que esa persona a su vez estuviera ofreciendo lo buscado por A y por B.

El desarrollo mismo del mercado, sin la intervención del Estado, permitió que aquellos más perspicaces notaran las ventajas de intercambiar sus mercancías primero por una más comúnmente aceptada por la mayoría, aunque ésta solo la deseara y utilizara para canjearla a su vez, por el bien que quería desde un principio. Un intercambio indirecto.

Esa segunda mercancía, usada como medio para llegar a un fin, es la que fungiría como dinero.

Ese proceso de ir descubriendo el mejor de los “dineros”, tanto en distintos lugares al mismo tiempo, como en los mismos lugares en diferentes momentos, ha concluido siempre en el descubrimiento de los metales preciosos, oro y plata, como los más convenientes para esa función.

Sus características y propiedades pues, los elevaron al rango de dinero por excelencia, como las mercancías más vendibles de todas y con el menor diferencial (spread) entre el precio de compra y de venta, gracias al apetito humano por aceptarlas y hasta acumularlas de manera casi ilimitada, en una palabra, por su valor.

La vieja frase de que una “monedita” de oro cae bien a todos, resultó cierta. De hecho, el comienzo de la acuñación de moneda, esta sí por parte del Estado al establecer contenidos y grado de pureza de las mismas, elevó aún más la por sí “vendibilidad” más alta de los metales preciosos.

Siendo el oro el dinero supremo, cualquier precio verdadero tiene que ser expresado en función de él. 
Imagen: www.coinnews.net
Todo “precio” (así entrecomillado) medido en dinero fíat (pesos, dólares, euros, etc.), es aparente, pues para conocer su precio real, debe ser comparado a su vez con el “precio” fíat del oro para saber su equivalencia en masa del metal.

Recordemos que por lo general, el “precio” fíat que se da a conocer es el de la onza de oro puro (31.1 gr.) en dólares de Estados Unidos.

En este entendido, nada importa la desmonetización forzada del oro que hicieron los gobiernos del mundo para imponer sus esclavizantes divisas de papel, cualquier “precio” para ser entendido en términos de precio verdadero o real, debe ser a su vez convertido a precio en oro (sea en gramos, onzas, etc.).

Por lo tanto, cuando se va a analizar el desarrollo futuro de los “precios”, o sea si habrá inflación (subida) o deflación (baja), debe examinarse si las mercancías en el comercio serán intercambiadas por más oro (precios verdaderos al alza), o por menos (precios reales a la baja).

Deflación no es otra cosa entonces que los precios verdaderos (cantidad de oro) desplomándose.

Aquí le he explicado cómo por medio de la utilización de dos herramientas de análisis como la Base y la Cobase del oro –que miden de diferente forma inversa la relación que guarda el precio al contado o spot del metal con el de los contratos de futuros más próximos, podemos darnos cuenta de que éste se encuentra desde el año pasado en una situación de “backwardation” que tiende a la permanencia.

En términos simplificados, esa backwardation nos dice que el oro tiende a salir de la circulación, por la creciente montaña de deudas impagables en dinero fíat que se acumulan en el mundo, cortesía del derroche universal de los gobiernos, y de la monetización que de ella hacen los bancos centrales al imprimir billetes “de la nada”.

Otra cara de esas deudas impagables es por cierto el sobreapalancamiento que hay de oro en el planeta.

En palabras sencillas, hay más oro del que es posible entregar en físico (a causa de los derivados de oro, préstamos de bancos centrales y el sistema de reserva fraccionaria con que operan los especializados Bullion Banks), y ante esta anomalía, de nuevo los más avezados están corriendo apresurados para acumularlo en manos privadas, antes de que se “agote”.

Imagen: Oroyfinanzas.com
Como en el juego de las sillas, cuando la “música” de la recuperación económica deje de tocar y de pronto todo el planeta descubra el monstruo deflacionario que ha nacido, todos correrán a por sus lingotes y monedas

Para desgracia de la mayoría, el oro ya no estará ahí, ni en el Comex (Commodity Exchange) ni en el Banco de Inglaterra ni en ninguna parte, o sí, pero lo estará en manos de quien no lo enajenará jamás a ningún “precio” fíat.

¿Quién en medio de un naufragio a mitad del océano querría vender el bote salvavidas de su familia, así le ofrecieran a cambio todo el dinero del mundo?

Ese colapso de los “precios”, su desaparición de facto, la imposibilidad convertir dólares, euros, pesos, etc. en oro contante y sonante, o dicho de otro modo, que no valgan nada en términos del metal, es hiperdeflación: el cese del intercambio de “dinero” fíat por dinero real, la extinción de su “precio”.

Ese que aquí podríamos llamar el Gran Colapso Original, que ha sido predicho por el análisis científico del Prof. Antal E. Fekete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, de inmediato se trasladará a todos los demás mercados, y más que nada al de materias primas.

A eso se refiere el gurú de las commodities Jim Rogers, cuando ha hablado de que “no habrá comida a ningún precio”. Sí, a ningún “precio” fíat. Los tenedores de materias primas solo aceptarán trueque, es decir, ser pagados a precios reales a cambio de dinero real, verdadero (oro y plata físicos), para a su vez tener capacidad de canjearlo por lo que necesiten.

Esta deflación puede verse como encarecimiento del oro en términos de mercancía, o bien, como que a cambio de “X” o “Y” bienes como pueden ser petróleo o trigo, podrá obtenerse menos oro, y mucho menos del que se puede obtener hoy. Un desplome de los precios verdaderos.

Con esto presente, puede comprenderse mejor que el que los asiáticos –sobre todo China- se estén llevando el oro y vaciando las arcas occidentales, no implica nada más un cambio de lugar de almacenamiento para el metal, sino una transferencia colosal de riqueza y poder real, que marcará sin duda el inicio de una nueva era para la humanidad.


Una, en la que por desgracia, habrá solo dos bandos: los que anticiparon el cambio… y los que se quedaron atrás.

miércoles, 16 de octubre de 2013

LA HIPERDEFLACIÓN QUE VIENE




Imagen: Forbes México
En ésta, la última entrega de la serie sobre el Manifiesto de la Nueva Escuela Austríaca de Economía (NASOE), explicaremos por qué el Prof. Antal Fekete ha reiterado su advertencia de que el desenlace del actual experimento global con divisas irredimibles será hiperdeflacionario.

En el artículo anterior, tocamos el punto de que la falta de profundidad en el estudio de la especulación por parte de los seguidores de la Escuela Austríaca “clásica” post Mises, los llevó a no desarrollar indicadores como el de la Base y la Cobase del oro –estudiados por la NASOE, que evidencian de manera inequívoca que, otra vez, este metal junto con la plata están saliendo de la circulación para “esconderse” en manos privadas.

La Base tiene su origen en el mercado de materias primas agrícolas. Una Base alta y creciente indica abundancia de existencias; una Base baja y descendente, escasez del producto.

En términos muy simples, la Base es la diferencia que hay entre el precio de los contratos de Futuros más cercanos y el del metal al Contado (spot). La Cobase es la que se obtiene de deducir del precio “spot”, el del futuro correspondiente.

Si la base es positiva –como normalmente ocurre, la condición de mercado es de “contango”, y si es negativa, hay “backwardation”.

Esta última situación es la que nos envía el mensaje de que los metales preciosos monetarios (oro y plata) se están “escondiendo”, escaseando, pues la backwardation del oro solo puede presentarse si cada vez más y más tenedores de metal físico se resisten a venderlo, sobre todo, a causa de los bajos precios.

La tendencia de la backwardation por lo tanto, es a agravarse hasta el extremo en que se convierta en una condición de mercado permanente, como consecuencia de la impresión masiva de billetes de los principales bancos centrales, y de las impagables deudas que se siguen acumulando sobre todo en Occidente, en los países llamados “ricos” que en realidad son solo los más endeudados.

El punto crítico se alcanzará cuando ningún propietario de dinero real (oro y plata) esté dispuesto a enajenar su tesoro a precio alguno expresado en divisa fíat (dólares, euros, pesos, etc.).

A principios de este mes reportamos que el contrato de oro a diciembre había salido temporalmente de backwardation, pero las recientes bajas en los precios hacen prever que, de nuevo, habrá de presentarse. Por supuesto, estaremos actualizando la información en unos días más.

Como quiera, lo cierto es que pocos se dan cuenta de que por un tiempo más estaremos entrando y saliendo de esta condición anómala, hasta que se cumpla la previsión de su permanencia.

Menos aún se percatan de lo que implicará el llegar a que nadie quiera desprenderse de su oro y plata a precios en divisa fíat, para comenzar a aceptar tratos solo en intercambio directo (trueque).

A eso se refiere el profesor Fekete, pues el trueque es el último estadio del proceso deflacionario en que nos encontramos, de la que pueden encontrarse pistas también en la descendente velocidad del dinero, sobre todo en los Estados Unidos, que está en niveles mínimos de los últimos 60 años.

Habrá entonces, nos dice Fekete, un “contagio” a otros mercados que incluirán los de combustibles y alimentos. El “efecto dominó” causará un mega colapso de empresas, más desempleo, hambre y desde luego el rompimiento del orden público alrededor del mundo.

La NASOE sigue advirtiendo a las autoridades políticas y  monetarias que lo peor de esta gran depresión aún está por venir, y al corregir los errores de la Escuela Austríaca después de Ludwig von Mises, propone la alternativa real de solución con un patrón oro que de verdad sea funcional –con letras reales pagables en el metal, y del cual ya le dimos detalles en entregas anteriores disponibles en este blog.


El precio a pagar por mantener las actuales estructuras e instituciones financieras y monetarias que nos llevaron a la ruina, es demasiado alto como para no cambiar el rumbo. Esa posibilidad, gracias a la NASOE, por fin está en nuestras manos.

domingo, 13 de octubre de 2013

3a. PARTE: LAS OMISIONES DE LUDWIG VON MISES

Ludwig von Mises
En las dos primeras entregas –el Manifiesto de la Nueva Escuela Austríaca de Economía (NASOE, por sus siglas en inglés) y Los Errores de la Escuela Austríaca post Mises, abordamos los aspectos generales y las fallas de los economistas “austríacos” que, al alejarse del método y filosofía originales de su fundador, Carl Menger, se desviaron también de la posibilidad de ofrecer una solución real y actual al problema de la crisis económica de nuestro tiempo.

Por ello, es conveniente exhibir ahora las tres omisiones de Ludwig von Mises, identificadas por el Prof. Antal Fekete, cabeza de la NASOE.

Los economistas post Mises fallaron al no desarrollar una auténtica teoría “mengeriana” del interés, a pesar de que las pistas se encontraban desde la explicación que dio el propio Menger en El Origen del Dinero.

Así pues, el ascenso del dinero es resultado de una evolución en la cual, el mercado fue discriminando a las materias primas menos vendibles hasta encontrar las dos más mercadeables de todas (oro y plata), que por esta característica se pudieron convertir en el medio de intercambio general, en una palabra, en dinero.

El oro es la sustancia cuya utilidad marginal es tan alta –la mayor de todas, que para todos los fines prácticos es constante. El apetito por el rey de los metales, es casi insaciable, seguido de la plata que tiene el segundo puesto en esta materia.

Como es obvio, el intercambio directo de bienes (trueque) dio origen, conforme aumentó la complejidad y cantidad del comercio, al cambio indirecto con dinero (oro y plata).

Éste es por tanto resultado de la “negociabilidad en lo grande”. El del interés es el resultado de un proceso análogo, el de la “negociabilidad en lo pequeño”, conocido también como “acumulabilidad”.

El Prof. Fekete explica que después de que el Protestantismo hizo moralmente aceptable el cobro y pago del interés, éste apareció conforme la conversión directa de riqueza en ingreso (acumulación y desacumulación), dio pie a la misma conversión pero indirecta (a través de la compra y venta en el mercado de bonos).

Más aún, los “austríacos” post Mises fallaron en desarrollar todas las implicaciones del Principio de Marginalidad, en particular, en lo que se refiere a la preferencia temporal. Y es que ésta sólo tiene sentido cuando se le considera en términos de una preferencia temporal marginal.

Ésta es la del ahorrador marginal, quien es el primero en vender su bono de oro como protesta por las bajas tasas de intereses que recibe del gobierno y de los bancos, que las han empujado por debajo de la tasa de preferencia marginal del tiempo a causa de la abundancia de ahorro. Al hacerlo, recibe sus monedas de oro en propia mano.

El ahorrador marginal mantendrá su oro o preferirá gastarlo hasta que los bancos, suban la tasa para atraer más metal, y permitan así que la tasa de interés regrese al nivel de la tasa de preferencia marginal del tiempo. Como es evidente, esto lo tienen que hacer los bancos obligadamente como consecuencia del arbitraje que hará siempre el ahorrador marginal entre el mercado del oro y el mercado de bonos de oro.

Es este arbitraje el que le da “dientes”, dice Fekete, a la preferencia temporal: drena las reservas de oro del sistema bancario que, en consecuencia, tiene ahora que empujar hacia arriba la tasa de interés hasta regresarla a la tasa de preferencia marginal del tiempo, cuando el ahorrador marginal soltará su oro para recomprar su bono de oro con ganancia.

Cabe recordar que los bonos y sus tasas de rendimiento se mueven en sentidos opuestos: a bonos caros, menores tasas de interés; a bonos más baratos mayores las tasas. El ahorrador marginal sabe esto y venderá su bono de oro a un precio alto (baja tasa), para recomprarlo a uno más bajo (alta tasa).

Mises y sus seguidores fallaron en revelar el nexo inseparable que hay entre el oro y el interés.

Así, se demuestra que promesas de pago en moneda de oro, en cualquiera de sus formas (como los certificados de oro emitidos por el Tesoro estadounidense antes de 1933 u otros) no siempre sustituyen a la moneda de oro como tal, refutando la posición de Mises. Al vender su bono de oro, el ahorrador marginal se negará a tomar “oro” papel e insistirá en que se le pague en moneda de oro contante y sonante, nada más.

La segunda omisión importante de Mises fue el no aportar una teoría positiva del patrón oro.

Él y sus seguidores sostienen de manera equivocada que la utilidad marginal del oro no puede ser constante, porque implicaría que su demanda y su precio subirían de modo infinito. Como ya se vio, esto no es así pues la tasa de interés de los bonos de oro, con el que arbitra el ahorrador marginal, es la que define el techo y el piso para la demanda de oro físico.

El piso de la tasa de interés lo pone la tasa de preferencia marginal del tiempo, como ya se vio. El límite superior en cambio estará definido por la productividad marginal del capital, pues al subir la tasa de interés por encima de ese nivel, el empresario preferirá vender sus activos y preferirá comprar bonos de oro.

Es un error grave de Mises el rechazar el postulado de Menger sobre la utilidad marginal constante del oro, pues así se perdió de vista que el metal, es la única cura a las malas deudas, por ser un pago en sí mismo, y junto con la plata, los únicos activos monetarios que no son al mismo tiempo, un pasivo en la hoja de balance de alguien más.

De este modo, no se puede construir una montaña exponencial de deuda bajo un auténtico y funcional patrón oro, como el que propone la Nueva Escuela Austríaca de Economía, con base en su teoría del interés y la teoría cualitativa del dinero.

La omisión final de los economistas “austríacos” post Mises, es no haber estudiado la especulación a profundidad, en especial después del embargo al oro impuesto de forma unilateral por Estados Unidos en 1971, y el inicio poco tiempo después del comercio de futuros de oro, con la que el sistema se dotó de la (falsa) capacidad de crear oro de la nada vía el apalancamiento de “oro” papel.

Antal E. Fekete
En consecuencia, pasaron por alto el desarrollo de dos conceptos como son la Base y la Cobase del oro (más sobre estos puede encontrar aquí en el Blog de Inteligencia Financiera Global), que sirven de indicadores inequívocos, que trascienden el precio del metal, de que habrá un “evento cataclismico” –como lo denomina Fekete, solo comparable al colapso del Imperio Romano de Occidente.

Esto, porque la Base y Cobase permiten identificar el momento en que el oro entra en “backwardation” (cuando el precio al contado es más alto que el de sus contratos de futuros más cercanos), que en la práctica significa que el metal físico está “desapareciendo” de la circulación para ser acumulado fuera del sistema, en anticipación del derrumbe económico que se avecina en la forma de una hiperdeflación.


Para explicar esto y todas las consecuencias de la backwardation del oro y lo que ocurre cuando se vuelve permanente, los invitamos a seguir la próxima entrega de esta serie sobre el Manifiesto.

ÚLTIMA PARTE: LA HIPERDEFLACIÓN QUE VIENE