AVISO IMPORTANTE

¡BIENVENIDOS AL NUEVO PORTAL GUILLERMOBARBA.COM!

Estimados lectores de Inteligencia Financiera Global: Este blog se ha mudado definitivamente al nuevo portal de GuillermoBarba.com . Agr...

Mostrando entradas con la etiqueta Italia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Italia. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de julio de 2012

MANIPULACIÓN DE LAS TASAS DE INTERÉS: EL ERROR FATAL

Ayer en lo que pareció una acción deliberadamente concertada, tres de los más importantes bancos centrales del mundo lanzaron medidas que pretenden, se supone, coadyuvar a la recuperación económica. El Banco Popular de China recortó su principal tasa de interés por segunda ocasión en un mes, mientras que el Banco Central Europeo hizo lo propio bajándola a un récord histórico de 0.75 por ciento, y su tasa de depósitos a cero. Por su parte, el Banco de Inglaterra incrementó los alcances de su programa de compra de bonos (impresión monetaria) en 50 mil millones de libras (78,000 mdd) para llegar hasta 375 mil millones.

Estos estímulos cumplieron con lo que el consenso de los economistas esperaba para esta semana, sin embargo, lo que suponían sería recibido con agrado por los mercados, no dio los resultados deseados.

No al menos a juzgar por los índices bursátiles que, en toda Europa y América, terminaron mayoritariamente en números rojos. Tampoco por los rendimientos de los bonos soberanos italianos y españoles a 10 años, que se dispararon respectivamente 3.66 y 5.71%.

El oro y la plata también cayeron, cuando las alzas de los días previos habían sido argumento para que los especialistas, especularan sobre la inminente reducción de tasas e impresión de billetes que, debemos decirlo, continuará beneficiando a largo plazo al mercado alcista mayor en que se encuentra la dupla de metales preciosos.

El gran ganador como suele ocurrir en estos casos, fue el dólar estadounidense que vio surgir su índice (DXY) en 1.24%, mientras los rendimientos de los bonos del Tesoro se siguieron comprimiendo.

Lo revelador de estos movimientos coordinados, no es solo que tengan reacciones adversas, sino que constituyen evidencia clara, para el que lo quiere ver, de que los tomadores de decisiones no tienen la mínima idea sobre lo que deben hacer para “estimular” el crecimiento económico. La única receta que conocen –reducir tasas y expandir sus hojas de balance, no solo es vieja sino que además ha demostrado su rotundo fracaso.

De ahí que el mercado las rechace por una razón fundamental: no resuelven el problema de fondo de países que, en lugar de perder el tiempo con rescates inútiles, deberían componer sus finanzas reduciendo drásticamente sus gastos, sí, pero sobre todo enfrentando la dura realidad de que no podrán pagar sus obligaciones. Jugar por más años a que se puede apostar con más dinero barato y derrochándolo, sin que al final los acreedores asuman pérdidas colosales, es un callejón sin salida. El quebrado, debe quebrar de una vez y no prolongar su agonía.

No olvidemos que todas estas medidas ya fueron probadas desde el inicio de la recesión global en 2008, y en el mejor de los casos, provocaron un rebote de una economía de “gato muerto”. Los esfuerzos fueron liderados desde entonces por la Reserva Federal de Estados Unidos que, podemos asegurarlo, volverá a actuar con flexibilizaciones cuantitativas ad infinitum. La situación fiscal de aquella nación es tan adversa, que cuando estalle esa bomba de tiempo hará que la crisis europea parezca un juego de niños.

¿Por qué entonces si en el fondo saben que no funcionará, repiten sin cesar las mismas decisiones? Muy sencillo. El temor supremo de los bancos centrales es la deflación (contracción del crédito) que, por desgracia, no tiene cura. El remedio para la deflación es la deflación misma, que será la consecuencia inevitable de la mayor borrachera inflacionaria (de expansión crediticia) que haya existido en la historia humana. El péndulo, siempre, tiene que regresar al lado opuesto.

Querer presionar a los entes financieros a que presten y a los individuos y empresas a que se endeuden, es un absurdo. Más deuda no solucionará un problema de sobreendeudamiento. En cambio, la manipulación de tasas a niveles ínfimos, como es el caso, solo alentará la especulación (burbuja) en el mercado de bonos considerados “libres de riesgo” (como los treasuries), que redundará en el empeoramiento de la deflación que se quería evitar (http://bit.ly/zfrhYR). De ahí que la reducción artificial de tipos de interés, que en un mercado libre serían muy distintos, quedará marcada, como un error fatal.

memob@hotmail.com

Sígueme en twitter: @memobarba


y léeme también en http://www.oroyfinanzas.com/

viernes, 25 de noviembre de 2011

EL DESASTRE ECONÓMICO QUE SE AVECINA

México D.F., 25 Noviembre 2011 (Guillermo Barba/OroyFinanzas) – El primer contagio real de la crisis de deuda soberana en Europa se ha producido, y la víctima fue Alemania, que esta semana falló en la colocación de casi el 40 por ciento del total de su subasta de bonos a 10 años.

Ese porcentaje, el más alto para ese vencimiento desde 1995, refleja que el mercado ha empezado a ejercer presión sobre el gobierno para que emprenda acciones amplias y concretas que “respalden” al euro.


Este contratiempo alemán pone en perspectiva la gravedad de la situación en la eurozona, pues si su mayor y más solvente economía no es capaz de obtener los recursos que demanda, menos aún lo podrán hacer los PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) por su precaria situación de deuda y déficits excesivos.

Las alzas en los rendimientos de los bonos son el síntoma claro: para conseguir el dinero, tendrán que prometer mayores ganancias o cada día menos inversores estarán dispuestos a prestarles.

Para los deudores es un círculo vicioso que ya atrapó a los griegos, y tiene al borde del abismo a Italia con 1.9 billones de euros de endeudamiento (120 % del PIB), cuyas alarmas suenan ahora que sus bonos rebasan la marca del 7%, que complica el refinanciamiento de 300 mil millones de euros que tendrá que enfrentar antes de que concluya 2012.

Italia es pues el último dique por romperse antes de que la crisis adquiera proporciones insospechadas. Francia lo sabe de sobra, por lo que tiembla al pensar en los más de 416 mil millones de euros entre deuda pública y privada, que sus bancos le han prestado.

Una preocupación lo suficientemente grande como para que el gobierno de Sarkozy, diera algunos visos de inclinarse a recurrir al Banco Central Europeo (BCE) como prestamista de última instancia, con el propósito absurdo de “restaurar la confianza” imprimiendo dinero. La negativa alemana, no obstante, ha sido contundente.

La otra opción que se ha contemplado, la de la creación de los eurobonos que tanto ansían políticos y financieros de todo el mundo, es prácticamente imposible.

Poco se habla en los medios de lo señalado por el presidente de la Corte Constitucional Federal de Alemania, Andreas Vosskuhle (http://tgr.ph/rzNn2D ) en el sentido de que los políticos germanos no pueden ceder más poderes centrales a la Unión Europea, para lo que requerirían antes de una “nueva constitución” y un referéndum. Esta idea además implicaría tener que librar la oposición popular, la del Bundestag y una retractación de Merkel; impensables.

Dado que ambas puertas parecen cerradas, podemos prever que la ingenua dupla franco-alemana pretenderá remediar un problema económico con meros cambios políticos al Tratado de la Unión Europea.
Los sacrificados serían los PIIGS, a los que intentarán presionar con feroces condicionamientos análogos a los impuestos a Grecia: o se comprometen por escrito incluso a recibir sanciones, o no habrá “rescate”.

La candidez reside en el hecho de creer que esta vez será diferente, y que todos cumplirán ¿Habrán olvidado Merkel y Sarkozy que nada de esto estaría ocurriendo, si los compromisos del Tratado original se hubieran cumplido desde el principio? Las promesas, se las llevará el viento, y la Unión Monetaria no sobrevivirá íntegra; un desastre.

En este mar turbulento, los viejos paradigmas se toman un respiro, como el del dólar- refugio. Con el tema de Europa y una inminente recesión global, la volatilidad en los mercados bursátiles y de materias primas provoca que la divisa estadounidense se revalúe.

Lo contradictorio del caso es que el famoso Súper Comité bipartidista encargado de negociar un recorte de 1.2 billones de dólares del déficit estadounidense, ha anunciado su rotundo fracaso. Eso significa que por lo menos hasta 2013, no habrá acuerdo sobre cómo empezar a recomponer las maltrechas finanzas de EEUU, lo que reafirma que es solo cuestión de tiempo para que le llegue su turno en la tragedia de las deudas soberanas.

En este caótico ambiente, es posible que los precios de los metales preciosos también sufran, pero en todo caso serán sanas correcciones en un mercado alcista que dista de haber llegado a su fin. Es por eso que el oro y la plata físicos, en las manos de sus depositarios, seguirán siendo en definitiva la armadura y espada perfectas contra las promesas incumplidas de Europa, y la incesante creación masiva de dinero de Estados Unidos; que de eso, no quepa la menor duda.

© Guillermo Barba/OroyFinanzas
Twitter: @memobarba
memob@hotmail.com