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jueves, 7 de noviembre de 2013

BCE: BAJAR TASA EN GUERRA DE DIVISAS




Imagen: eastwebside.com
Ayer el Banco Central Europeo recortó sorpresivamente su tasa de interés de referencia a un nuevo mínimo histórico de 0.25%. Con ello, se supone que la autoridad monetaria de la zona euro pretende dar un impulso al crecimiento económico de sus países miembros, con un pequeño em
pujón que deprecia su moneda y les ayuda a ganar en “competitividad”.

El presidente de ese instituto central, Mario Draghi, en sus declaraciones dejó claro que su preocupación principal en primer lugar, es que están experimentando un período de muy baja inflación.

Un reporte publicado el 31 de octubre, mostró que la inflación anual en la región cayó de modo inesperado a 0.7 por ciento el mes pasado, la menor tasa desde noviembre de 2009. Ese fue el detonante.

En segundo término, al descartar que en su decisión influyera el tipo de cambio, podemos dar por hecho que sí tuvo mucho que ver. Y es que en lo que va del año el euro se ha fortalecido un 5.3 por ciento, algo totalmente contrario a sus intereses.

No por nada el mundo está enfrascado en una auténtica “guerra de divisas”.

Como sabe, por primera vez en la historia, la mayoría de los bancos centrales del planeta, incluida la Reserva Federal de Estados Unidos y nuestro Banco de México (Banxico), están en una carrera por ver quién devalúa más su moneda, con la creencia de que de esta manera benefician a sus propias economías, abaratando sus exportaciones y encareciendo los productos importados.

No por nada en menos de un año, aquí Banxico pasó de decir que consideraba aumentar su tasa de interés, a bajarla ya en tres ocasiones en 2013, imitando los movimientos de sus homólogos mayores.

La constante pues en el mundo “desarrollado”, donde Europa tiene un papel principal, es que con sus elevadas cargas de endeudamiento tanto público privado, lo peor que puede pasarles es que haya baja inflación. El aumento de los precios se vuelve así no solo una meta, sino una urgencia.

El extremo, el peor de sus miedos, es que se materialice una deflación que volvería aún más pesadas sus impagables cuentas. Como quiera, lo cierto es que esa crisis deflacionaria, como le he explicado en este blog, es justo adonde nos dirigimos de forma inevitable.

Ante su desesperación, los bancos centrales recurren a la única fórmula que conocen o que se atreven a usar, que es a la de bajar más los tipos de interés e imprimir dinero, con la esperanza de que por fin su plan funcione. Fracaso garantizado.

Si mayores bajas acumuladas en el pasado no sirvieron, es de esperar muy poco de un recorte adicional de 0.25 por ciento, o de medidas más desesperadas como el cobro de un porcentaje a los depósitos que podría darse más adelante.

En suma, lo que estos señores banqueros centrales no entienden, o no quieren ver, es algo de sentido común: no se puede curar a un alcohólico queriendo comprarle más botellas de licor, y menos si aquel ya decidió que le vendría bien dejar de beber.
Imagen: Etceter.com

Si lo que nos trajo hasta una crisis global que no se veía desde la Gran Depresión fue una bomba de exceso de deudas, consumo y crédito que estalló en 2008, no saldremos del agujero mientras no estimulemos todo lo contrario: más ahorro que genere capital.

Solo éste hace posible la creación de riqueza y empleo, que no se pueden crear por decreto. Así de claro.

De esta forma, como en la analogía del bebedor, podrán bajar todo lo que quieran las tasas, pero no podrán obligar a que la gente y las empresas, muchas de ellas en quiebra o con cuentas por pagar hasta el cuello como sus propios gobiernos, a que salgan a tomar más préstamos para elevar la demanda que ellos quieren.

Deberían de bastarles todos estos años en que han probado la misma receta sin éxito, pero la verdad es que no saben qué más hacer.

Como hemos explicado en este blog, manipular a la baja por más tiempo las tasas de interés solo agravará el problema, pues incluso si se llegara a castigar a los depositantes, estos optarán por guardar su efectivo en casa o “debajo del colchón”, pero no saldrán a gastarlo. Aumentará cuando más su propensión a acumular, pero fuera del sistema.

Los que sí gasten se dividirán en dos grupos: aquellos que se protejan comprando activos tangibles que seguirán existiendo a pesar de un colapso financiero (tierra, metales preciosos, obras de arte, etc.), y por tanto conservando algo de valor; y los que preferirán adquirir falsos “activos” financieros en burbuja, que por el mismo derrumbe, absorberán terribles pérdidas.

Ojalá, los lectores de este espacio, dondequiera que estén, sean solo de los primeros.

martes, 5 de noviembre de 2013

ATENCIÓN: LA PLATA ENTRÓ EN “BACKWARDATION”




Imagen: theprospectorsite.com
En este blog damos un seguimiento puntual al comportamiento a los mercados del oro y la plata, desde una perspectiva muy poco usual –casi desconocida- en el ámbito financiero. Esto es, analizando su Base y su Cobase.

La razón es que ambos instrumentos, nos dan una luz que ningún análisis técnico nos brinda respecto a la mayor o menor tendencia de los inversores a la acumulación física de dinero real: oro y plata. En los tiempos actuales este saber es indispensable, pues nos revela la verdad respecto a las decadentes condiciones del sistema económico y monetario que nos rige.

En el artículo del lunes pasado le explicamos la correlación que existe entre el oro y las tasas de interés en un sistema auténticamente capitalista de libre mercado. Hoy esto no solo no se cumple, sino que además los tipos de interés son manipulados a la baja por los bancos centrales, para “alentar” el crecimiento económico por la vía del gasto y la expansión de deuda/crédito. Mal hecho.

Si nuestra crisis vigente es consecuencia justo del exceso de deuda, consumo y crédito, podremos percatarnos de que querer sanar al enfermo con más de lo que le causó la enfermedad, es tan absurdo como pretender curar al alcohólico comprándole más botellas de lo que se le antoje.

Así pues, mantener deprimidas las tasas e imprimir billetes no estimulará la producción. En cambio, inflará burbujas en activos que van desde divisas, bonos, hasta diversos índices de bolsas de valores, como ya ocurre.

Pero los inversores más avezados en cambio, pondrán como ya lo están haciendo, grandes capitales en dinero real: oro y plata físicos, contantes y sonantes, que por si fuera poco, están a precios en divisa muy por debajo de sus máximos históricos.

Es aquí donde nos sirven la Base y la Cobase.

Ambos son “termómetros” que nos dicen qué tan alta está siendo esa propensión a acumular metales preciosos no en contratos de futuros, no en fondos cotizados (ETFs), sino en lingotes, monedas, etc.

En un sistema de dinero honesto, con mercados libres, esa salida de reservas de oro de las arcas de los bancos haría que comenzara a subir la tasa de interés, para atraer de nuevo ahorros. Sin embargo, como esto no aplica hoy en día, el oro retirado está yendo a parar a manos privadas para esconderse de la circulación, sobre todo en Asia, y en particular en India y China.

En este blog le hemos dado cobertura amplia a las estadísticas que confirman este dicho.

Mientras tanto, en Occidente, gobiernos y bancos centrales siguen cavando más hondo la tumba, rezando porque algún día sus fallidas políticas keynesianas y monetaristas, rindan resultados positivos.

Nadie sabe cuándo llegará el colapso general de la estructura basada en “dinero” fíat (de papel), pero eso es algo poco relevante para quien, sabedor de que la caída es inevitable, se prepara acumulando metales preciosos como lo ha hecho el ser humano desde tiempos inmemoriales. Entre más tiempo transcurra, y más bajos los precios, mejor.

Ahora, para explicar más a detalle lo que son la Base y la Cobase, debemos decir que son indicadores que de manera inversa miden la relación existente entre los precios de los contratos de futuros de metales preciosos, y el precio al contado o “spot”.

En términos simplificados, la Base se obtiene restando del precio del futuro de que se trate, el “spot”. Dado que la normalidad es que los futuros sean más caros que el precio corriente, la cifra debería ser positiva. Esto se conoce en el argot financiero como “contango”. Pero si el resultado obtenido es negativo, muestra una anómala inversión en la curva que se conoce como “backwardation”.

De manera análoga, la medida de la Cobase es obtenida restando del precio “spot” el del futuro que corresponda. Por eso se está en “contango” cuando el resultado es negativo, y en “backwardation” cuando la Cobase es positiva.

Esto último es señal de que hay en el mercado una “escasez” de existencias del metal de que se trate, oro o plata, ante una amplia demanda física.

En este sentido, 2013 es un año sin precedentes en la historia del oro. A la fecha, en sólo 15 jornadas el contrato activo (es decir el más próximo al vencimiento) ha estado fuera de “backwardation”.

En octubre le dimos cuenta de cómo el oro a diciembre volvió a esta situación de manera súbita en la primera quincena, después de haberla perdido el 20 de septiembre. Ahí se mantiene con una cobase positiva o “backwardation” de 0.11% anualizada al corte de ayer.


En la gráfica (cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com), las líneas azules son para la base y las rojas la cobase. Las más definidas son para el contrato de oro a diciembre, mientras que las difuminadas para el de febrero.

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La nota hoy es que también la plata ha entrado en “backwardation”.

Al mediodía de este martes en Londres, la lectura de la cobase para el contrato de plata a diciembre fue positiva por primera vez en el año: 0.06% anualizado (línea azul base, roja cobase. Gráfica cortesía también de Sandeep Jaitly).

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Este movimiento ha sido más marcado para la plata que para el oro durante la última quincena, lo cual sugiere que el ratio oro/plata, que está en 60.66 al momento de escribir este artículo, podría reducirse más para finales de año. La plata tendería a volverse más cara en términos de oro.

En suma, la escena que ha acaparado el rey de los metales durante los últimos meses, podría ceder espacio y hasta el rol protagónico a su compañera, la plata, en lo que queda de 2013 y/o durante 2014. De esto le estaremos informando con toda oportunidad. No los pierda de vista porque sin duda, esta obra, está lejos de terminar.