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jueves, 30 de enero de 2014

SALIDA MASIVA DE ORO DEL COMEX




Imagen: thisismoney.co.uk
El Commodity Exchange (Comex, bolsa de intercambio de  futuros y opciones de metales) ha observado durante la última semana de enero, un retiro masivo de oro físico de sus bóvedas, en específico, de la categoría “eligible”.

Ésta corresponde a lingotes propiedad de terceros, ajenos al Comex, que sin embargo deciden dejarlos bajo resguardo en esos depósitos, ante la previsión de futuras nuevas operaciones de compra-venta o bien, por mera seguridad.

En otras palabras, no se trata de metal disponible para pagar contratos de futuros, como sí es el caso de la categoría “registered gold” (oro registrado), aunque estén en el mismo sitio.

El caso es que en cuestión de cuatro días, más de 20 toneladas de oro “eligible” fueron removidas, es decir, sacadas del Comex.

Los grandes retiros de esta última semana están compuestos por uno de 16 toneladas –el 23 de enero, más otro de 10 toneladas adicionales el 27 del mismo mes.

Cabe señalar que cinco depositarios en total integran el sistema del Comex: Brink’s, HSBC, JP Morgan; Manfra, Tordella & Brookes y Scotia Mocatta.

Llama la atención que de las 16 toneladas del primer día, 10 fueron extraídas de los depósitos de JP Morgan –las otras seis de Brink’s, lo mismo que las 10 toneladas de cuatro días más tarde. Eso significa que JP Morgan perdió en total 20 toneladas en menos de una semana.

Si bien ya hay un precedente de retiros de esta magnitud (el 13 de diciembre de 2012), lo cierto es que para JP Morgan esas salidas de 10 toneladas empatan en la categoría de los mayores retiros de un solo día en toda la historia.

Por supuesto, no sabemos a ciencia cierta quién o quiénes decidieron llevarse su oro a casa o a otro depósito, pero sí podemos pensar que su dueño, seguramente desconfía del sistema Comex y quizás, no dude en sacarlo de Estados Unidos. Tal vez ese oro forme parte de las estadísticas de exportación del metal hacia China, del que es el segundo proveedor en importancia vía Hong Kong, después de Suiza.

Conviene recordar que el país alpino solo es un intermediario en la ruta dorada Inglaterra – Suiza – Hong Kong – China continental.

Con todos estos datos, reiteramos lo que hemos advertido en este blog: los inversores más avezados continúan sacando su oro de la circulación. El oro disponible se “acaba”.

Es sorprendente cómo Brink’s, tiene ya tan poco oro en sus manos, tanto “eligible” como “registered”. Pasaron de alrededor de 650 mil onzas hacia el final de 2013, a poco más de 186 mil a la fecha.

A JP Morgan, por su parte, ya solo le quedan al momento algo más de 816 mil onzas en total, de las cuales solo están disponibles poco más de 87 mil onzas “registered”.

Los dos grandes jugadores son HSBC y Scotia, pero aún entre los dos apenas si llegan a tener poco más de ocho toneladas de oro registrado para entrega.

No es casualidad entonces, que en todo el sistema Comex el oro registrado se encuentre en niveles mínimos históricos, ni que el total de “dueños” por onza se ubique por encima de 110.

Las señales “esotéricas” del oro como su condición de “backwardation” que prevalece, más las salidas masivas del Comex, dan luz a quien quiere ver, de que se acerca el día en que las obligaciones de entrega de oro no podrán ser cubiertas.


Llegado el día, bancos y personas clamarán por rescates gubernamentales para subsanar estas pérdidas, pero lo malo, es que ni ellos ni los bancos centrales pueden imprimir oro. Serán pagados con dinero fíat (de papel, digital, etc.), justo cuando tenderá más rápido que nunca hacia su verdadero valor: cero.


martes, 1 de octubre de 2013

EL ORO YA SALIÓ DE “BACKWARDATION”




Hoy el oro y la plata han tenido una fuerte caída en sus cotizaciones, cuyos mínimos del día fueron de 1,281.70 y 20.57 dólares la onza troy, respectivamente.

Hace un mes, relatamos que pese a haberse reducido, el oro había mantenido su anormal condición de “backwardation” (retroceso). Esto es, que el precio “spot” o al contado era superior al de los contratos de futuro más cercanos, o lo que es lo mismo, que su curva estaba invertida.

Cabe recordar la normalidad del mercado es justo la situación opuesta, conocida como “contango”, en que los precios de futuros son más altos que el “spot”.

El análisis de esta relación entre precio actual y futuro se realiza a través de lo que se conoce como Base y Cobase del oro (gold basis and Co- Basis)

La Base tiene su origen en el mercado de materias primas agrícolas. En términos muy simplificados, la Base es la diferencia que hay entre el precio del contrato o contratos de Futuros más cercanos y el del metal al contado (spot).

Una Base alta y creciente (contango) indica abundancia de existencias, y una Base baja y descendente, lo contrario.

La Cobase, en cambio, se obtiene deduciendo del precio “spot”, el del futuro correspondiente.

Una Cobase negativa es señal de que los inventarios de oro son abundantes. Una positiva (backwardation) indica que el oro está “escaso”.

Esto constituye una anormalidad porque en realidad no existe la “escasez” de oro, entendida como un agotamiento de sus existencias. ¿Por qué? Porque casi todo el que ha sido extraído de la tierra permanece con nosotros, atesorado, gracias al elevado valor que la gente le otorga. Esta es la razón principal por la que no debe ser considerado como cualquier “materia prima”. No es una más de ellas.

Ahora, lo estrecho del mercado solo es posible si los tenedores del metal no están dispuestos a enajenarlo a determinados (bajos) precios.

En agosto, le relatamos que la backwardation había disminuido gracias a la subida de precio que el rey de los metales observó desde el 28 de junio, cuando toco piso en 1,192 dólares (London PM Fix), hasta el máximo alcanzado el 28 de agosto de 1,419.50 dólares la onza troy (London PM Fix). Mayor precio convenció a más tenedores a traer su oro al mercado.

Durante septiembre esta circunstancia continuó. Aunque el oro durante todo el mes se mantuvo por debajo de 1,400 dólares la onza troy (1,348.80 fue el promedio del London PM Fix), al final logró salir de la backwardation el 20 de septiembre. La lectura actual de la Cobase es de -0.10 % (-30 centavos).


El gráfico siguiente –cortesía deSandeep Jaitly de Feketeresearch.com, ilustra los momentos exactos en que los contratos de oro a diciembre y febrero (líneas difuminadas) salieron de backwardation. Las líneas rojas representan la Cobase y las azules la Base.



De forma paralela esto también se vio reflejado en que la tasa GOFO (Gold Forward Offered Rate) a un mes, pasó nuevamente a terreno positivo de forma constante a partir del 13 de septiembre.

No obstante, reiteramos que es de esperar que la backwardation vuelva a presentarse a medida que nos acercamos a su vencimiento. El proceso se aceleraría conforme bajen más los precios.

Reiteramos que el análisis y seguimiento de la Base y Cobase del oro, el dinero real, es fundamental para entender lo dañado que está estructuralmente el sistema monetario global, enfermo por tanta deuda e impresión de divisas fíat (sin respaldo).

El Prof. Antal Fekete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, ha insistido que la tendencia es hacia una backwardation permanente del oro, que significa que seguirá siendo acumulado y por ende sacado cada de la circulación, en cantidades crecientes, por los inversores más avezados.

Esto, con un sistema de reserva fraccionario como el que opera en este mercado, significa que el final del camino es un barranco hacia el incumplimiento de pago/entrega del metal, y por tanto, hacia el colapso del mercado de futuros y del sistema financiero internacional. No hay oro suficiente para todos.

De ahí que la preferencia por el dinero real siga prevaleciendo, como se observa en los niveles de Base y Cobase actuales, cuyas lecturas no tienen precedentes.

En estas circunstancias, no debemos perder de vista lo que ocurre en el mercado de futuros del Comex (Commodity Exchange). En este blog le informamos hace un mes, que el “ratio de cobertura” se encontraba en 94 “dueños” por onza de oro registrado (“registered gold”) en sus bóvedas.

Ese indicador se obtiene dividiendo el Interés Abierto por el oro “registrado”, es decir, aquel susceptible de entrega contra algún contrato que no ha sido cerrado.

La actualización de los datos nos confirma que esta posición se sigue agravando, pues el ratio ya se encuentra en el histórico de 108 “dueños” por onza de oro (gráfica de Sandeep Jaitly).



El metal precioso sigue saliendo de las bóvedas del Comex. No hay lingotes que alcancen.

Todo lo anterior, reafirma que la salida de la backwardation será temporal, y que la tendencia sigue siendo hacia la permanencia.

Así pues, los refugios financieros más antiguos que existen, seguirán brindando amparo ante del colapso financiero mundial que se avecina. Las inversionistas con “manos fuertes” deberán seguir aprovechando cada baja importante para incrementar sus tenencias de oro y plata físicos, los últimos extintores de deuda, o de lo contrario corren el riesgo de ser una víctima más de la quiebra inevitable del sistema. La advertencia, ahí queda.

viernes, 12 de abril de 2013

ADVERTENCIA: ¿TIENE ORO EN MANOS DE OTROS? RETÍRELO

Imagen: Forbes
En este blog hemos insistido en una de las reglas fundamentales de la inversión en metales preciosos: si no lo tienes en tu poder, y en cambio cuentas solo con un documento o certificado que afirma que son tuyos, pero en posesión de otro, entonces no eres realmente el dueño. Se tiene una promesa que puede llevarse el viento, nada más.

La razón es muy simple: el propósito de tener oro y plata en las manos, es garantizar que se cuenta con dinero real.

A diferencia de las divisas fíat (dólares, euros, pesos, etc.), que son una mera promesa de pago sustentada a su vez en más deuda, oro y plata son dinero contante y sonante, una liquidación en sí misma que no aparece en la hoja de balance de alguien más. Dicho de otro modo, son el activo de su poseedor y pasivo de nadie.

Esa auténtica seguridad, es la que sigue atrayendo al “dinero inteligente” (smart money) hacia ellos, a pesar de los incesantes discursos anti-oro que alejan muy rápido, a quien tiene lo que se conoce como “manos débiles” (weak hands).

Prueba de anterior, es que en el primer trimestre de este año, los inventarios de oro en los almacenes del COMEX (Commodity Exchange, división del New York Mercantile Exchange para el comercio de futuros de metales), se desplomaron como nunca antes desde que se tiene registro.

La historia fue traída a la luz por Tekoa Da Silva, y se encuentra completa aquí (texto en inglés), en el artículo “Comex Gold Inventories Collapse By Largest Amount Ever on Record”, de su blog Bull Market Thinking.

Da Silva da cuenta de cómo la reducción en las existencias del metal áureo, fue de aproximadamente 1.85 millones de onzas, equivalentes a casi tres mil millones de dólares a precios de ayer (London PM FIX).

Para tener una idea de la dimensión de esta cantidad, recordemos que en 2011, Banxico efectuó la entonces compra más grande de este metal realizada por un banco central, por un total de 100 toneladas (claro, aunque por desgracia en “oro” papel, no físico).

En cambio, el retiro del COMEX que comentamos aquí, fue por más de 57.5 toneladas, que no son poca cosa, en lingotes “good delivery” contantes y sonantes. Alguien prefirió llevárselos.

Quién, por qué y para qué lo hizo, no lo podemos saber a ciencia cierta. Sin embargo, la realidad es que en el contexto de crisis actual, cada día más y más personas se dan cuenta del peligro que representa el tener su riqueza en manos de otros.

Esto desde luego aplica tanto para los tenedores de oro y plata, como para los cuentahabientes de los bancos comerciales.

Esto ha dado pie a que la antigua práctica de ahorrar “bajo el colchón”, retome fuerza por doquier, desde países de la zona Euro –donde el caso del rescate bancario de Chipre ha sentado un negro precedente de riesgo para los ahorradores, que pone la atención ahora en España, hasta Estados Unidos.

Después de todo, los “depósitos” que las personas tienen en muchas instituciones bancarias, son en realidad préstamos, que por el sistema de reserva fraccionaria con que operan, hace imposible que se pueda pagar a todos en caso de recurrir la mayoría a reclamar su efectivo de forma simultánea.

Con las tasas de interés en mínimos históricos, ¿qué ventajas tiene prestar dinero a bancos posiblemente quebrados? Las respuestas, se reducen, y más en países en apuros.

Como quiera, lo cierto es que, lo aquí expuesto nos lleva a entender mejor lo que afirma el propio presidente de la Reserva Federal de San Francisco, John C. Williams, en su interesante ensayo “Cash is Dead! ¡Long Live Cash!": “las tenencias de efectivo tienden a aumentar durante períodos de turbulencia política y económica”.

Ese instinto que lleva a la gente a atesorar los billetes, es el mismo que, con conocimiento, debería llevarlos a cambiar su divisa por oro y plata. ¿Por qué?

Porque lo que muchos desconocen, es que las políticas expansionistas de sus bancos centrales y gobiernos, están dirigidas a aniquilar el poder de compra de su efectivo para “estimular” la economía. Para ello, están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias.

Por eso, emular lo que las manos fuertes están haciendo al reclamar su metal en el COMEX, o al repatriar sus reservas áureas como Venezuela o Alemania, es en definitiva el camino a seguir.

Esta noticia, debe verse como un nuevo llamado de atención tanto para individuos como para empresas y bancos centrales, que como Banxico, tienen sus reservas de oro en poder de terceros. Es tiempo de demandar su entrega, pues más tarde, se los podrían quedar a deber.