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miércoles, 24 de octubre de 2012

MEXICO'S PAST, THE WORLD'S FUTURE CURRENCY DEVALUATIONS

It seems the world is doomed to repeat the same mistakes, from wars to large economic shocks that could have been avoided. All this, without a doubt, is the responsibility of leaders, who are often blinded by today's apparent prosperity, or by the desire to postpone the inevitable, leading entire nations to what will eventually end in tragedy.

José López Portillo

The influential forces that these leaders possess, including political, economic, monetary, and even military, impede for actions to be openly taken against them, forcing the people to act discreetly and individually.

Of course, this does not imply we should not rise in opposition to faulty government and monetary policies.  On the contrary. Nevertheless, bear in mind that rulers often hide or suppress movements and initiatives for change until they prove unstoppable. By then it is too late for any preventive action and panic ensues.

In this sense, Mexico has been no exception experiencing several such episodes in its recent history.  Mexico's experiences from the past can serve as a model for other nations as an example of what to avoid. 

It's 2012, and Mexico is nearly thirty years past its period of devaluations, yet it is once again on a path toward recurring crises, which have coincided almost exactly with its changes in government every six years.

The famous crisis of 1982 was the unwinding of a global process, not only relevant to Mexico but to the world, as the first consequences of the break from the gold standard (Bretton Woods in 1971) became evident.

Mexican President at the time, Luis Echeverria (1970-1976), did something that is all too common today.  He raised the fiscal deficit and financed it with freshly printed currency (pesos), very much in the style of today's Federal Reserve.  Mexico was unable to adapt to the realities of the newly created fiat currency system, and quickly abused it, hoping to create new wealth with little or no effort.  

Inflationary consequences took hold of the economy, which combined with a fixed exchange rate and low business competitiveness, increased imports and the trade imbalance.

A political decision was made to avoid a devaluation of the peso at all costs, this further closed the economy with additional tariffs, while the trade deficit was financed with more debt. That is, they dug an even deeper hole than the one Mexico was already in.  
                                                                               
In 1976 the bomb went off and Mexico was forced to devalue the peso.  The exchange rate jumped from 12.50 to 20.50 pesos per US dollar overnight (a sudden 64% currency devaluation).

The president who followed Echeverría, José López Portillo (1976-1982), used the "boom" in oil prices at the time to justify spending in oil-related projects, using the country's newfound oil wealth to request additional borrowing from other countries.  Debt levels more than doubled during this period ($20 to $50 billion).   These times were marked by an artificial boom, yet the economy remained highly constrained. 

During this period the United States struggled to contain its own inflation.   Affected by peaking oil prices, the United States rose interest rates, increasing Mexico's debt payments which quickly became unserviceable.  Lastly, oil's bull market cycle was concluding, soon to be followed by a long collapse in prices rapdily destroying Mexico's previously perceived wealth.   

The magnitude of the devaluation during this period was severe, moving from an exchange rate of 21.25 pesos to the US dollar in 1977 when Lopez Portillo took office, to 149.25 pesos per US dollar in 1982 (approxomately a 600% currency devalutaion). This was a crushing loss of value for the Mexican peso, crippling the purchasing power of the majority Mexico's population.

Few managed to protect their wealth during these crises. Typically the very well informed people, and those who enjoyed privileged information from senior government officials anticipated the currency devaluations.

Today we live in a new age of information, thus the crises ahead will be different.  These advances in communication and technology will be instrumental in educating and positioning the public on the correct side of this coming wealth transfer.  The upcoming crisis will be global and its magnitude will surpass anything seen in history, impacting a global monetary system.

The era marked by excessive spending, consumption, and debt is coming to an end.  The basic and elemental will defeat the "sophisticated" and "modern".  The United States, Europe, and Japan will be forced to understand that more deficits, bailouts, and currency printing ( QE or Quantitative Easing ) will only aggravate and extend the problem.  

Looking at history however, we must understand that their policies will not change and we must take individual and discreet measures, as described at the beginning of the article, to protect ourselves and our loved ones, . To put it in a clearer way, you need to seek financial protection in real assets such as gold and silver, which have demonstrated time after time that they are not a "barbaric relic", but true money, offering the only time proven store of value.

martes, 23 de octubre de 2012

EL MÉXICO DEL PASADO, ESPEJO DEL MUNDO...


José López Portillo
El mundo parece estar siempre condenado a repetir sus mismos errores, desde guerras hasta grandes crisis económicas que pudieran haberse evitado. Todo esto, sin duda, es responsabilidad de los líderes que, casi siempre cegados por la aparente prosperidad de hoy, o por los deseos de posponer lo inevitable, conducen a grandes grupos que pueden llegar a ser países enteros, a enormes tragedias.

Las descomunales fuerzas que esos líderes suelen manejar, tanto políticas como económicas, monetarias y hasta militares, hacen que muchas veces las mejores acciones que se pueden emprender en contra de aquellas, para defenderse, sean las realizadas a escala individual y de manera discreta. 

Por supuesto, esto no significa que no se deban hacer manifestaciones públicas de rechazo a las malas políticas. Todo lo contrario. Sin embargo, se debe tener muy en cuenta que con frecuencia, los gobernantes suelen reprimir u ocultar esas expresiones hasta que son incontenibles. Para entonces, ya es demasiado tarde para cualquier acción preventiva, y el pánico, hace su aparición.

En este sentido, México no ha sido la excepción, y por tanto, ha pasado a lo largo de su vida independiente por varios de estos episodios críticos. De ahí que sus vivencias del pasado puedan servir para otros, como uno de los muchos ejemplos de lo que no se debe hacer.

En 2012 estamos justo a 30 años de haber vivido la segunda de lo que más tarde, se convertiría en una senda de crisis recurrentes, que coincidirían casi con exactitud con los cambios de gobierno cada seis años. 

La famosa crisis de 1982, fue la culminación de un proceso en el que no solo en México, sino en todo el planeta, se cometieron errores que comenzaron en la década anterior, partiendo del abandono oficial de lo que quedaba del patrón oro en 1971.


El presidente mexicano de ese tiempo, Luis Echeverría (1970-1976), hizo algo que hoy en día nos parece muy familiar, por ser la misma receta que gobiernos y bancos centrales de todas partes del orbe, al estilo de Obama y de la Fed, están aplicando: elevar el déficit fiscal y financiarlo con impresión fresca de divisas (pesos). México no se supo adaptar a una nueva realidad en la que las divisas fíat, que pueden ser creadas de la nada, sedujeron con la esperanza de riqueza pronta y sin esfuerzos.

Desde luego, llegaron las consecuencias inflacionarias que, sumadas a un tipo de cambio fijo y una escasa competitividad de las empresas, incrementaron las importaciones y el desbalance comercial.

Se tomó la decisión política de evitar a toda costa la devaluación del peso, para lo cual se cerró más la economía con aranceles y se financió el déficit comercial con más deuda externa. Es decir, se cavó cada día más profundo el agujero en que nos encontrábamos. 

En 1976 la bomba estalló y se tuvo que devaluar el peso de todos modos. De un día para otro el tipo de cambio saltó de 12.50 a 20.50 pesos por dólar.

El presidente que sucedió a Echeverría, José López Portillo (1976-1982), aprovechó el “boom” de los precios del petróleo de entonces para construir la plataforma explotadora de crudo del país, pero con la misma estrategia del endeudamiento que subió a más del doble (de 20 a 50 mil millones de dólares). Fueron momentos de un auge artificial en el que la economía seguía en extremo cerrada.

Nuestro vecino, Estados Unidos, comenzó en serio una lucha por abatir su inflación afectada por los altos precios del “oro negro”, y al elevar sus tasas de interés nos arrastró a una todavía mayor deuda que se hacía impagable, pues además, el ciclo alcista del petróleo estaba terminando y solo faltaba la caída. 

La devaluación en este período también fue crítica, pues López Portillo asumió el poder con un tipo de cambio de 21.25 pesos por dólar, y llegó a subir en 1982 hasta $149.25. Una aplastante pérdida de valor que significó, una debacle en el poder adquisitivo de la gran mayoría de los mexicanos.

Muy pocos fueron los que lograron proteger su patrimonio en cada crisis, ya sea por estar informados o por tener contactos con altos funcionarios del gobierno que les anticipaban las devaluaciones.

Hoy que vivimos una nueva era de información, la situación será distinta, pues gracias a ella serán muchos más los que lograrán salvar su riqueza personal a tiempo, de una crisis que no será exclusiva de un país, sino de todo un sistema monetario global.

El fin de esa época de grandes excesos en el gasto, consumo y deuda está llegando, y como desde el inicio de los tiempos, lo básico y elemental vencerá a lo “sofisticado” y moderno. Un mensaje que Estados Unidos y Europa deberían entender: más déficits, “rescates” (bailouts) y rondas de impresión de divisas (Quantitative Easing) solo empeorarán las cosas.

Como de antemano sabemos que sus políticas no cambiarán, habrá entonces que emprender las medidas individuales y discretas de las que escribíamos en un principio. Para decirlo de otra manera, es necesario buscar protección financiera en activos reales como el oro y la plata, que habrán de demostrar una vez más que no son “reliquias barbáricas”, sino los refugios monetarios por excelencia.


(Lee la continuación: México 1994, la crisis que no se olvida y que mucho enseña)

Twitter: @memobarba

lunes, 22 de octubre de 2012

AUDIO:ENRIQUE GALVÁN CON ARISTEGUI CITA ESTE BLOG POR EL ORO DE BANCO DE MÉXICO!!

Estimados Lectores:

Hoy en su sección "Dinero", dentro del noticiero radiofónico de Carmen Aristegui, el analista económico Enrique Galván Ochoa comentó en vivo el tema expuesto por este periodista, en su blog Inteligencia Financiera Global, respecto a la localización de las reservas de oro del Banco de México.

Aquí les comparto el enlace al podcast (audio), para que lo puedan escuchar:

Podcast. BANCO DE MÉXICO REVELA: ¿DÓNDE ESTÁN SUS RESERVAS DE ORO?

Gracias, Enrique!

domingo, 14 de octubre de 2012

BANK OF MEXICO REVEALS: WHERE ARE ITS GOLD RESERVES?


Last year the story went around the world: Banco de México (Banxico) refused to reveal in what country its reserves of gold were stored. Mexico was on the world stage as regards gold, after it purchased 93 tonnes, and rose in the global ranking of gold reserves calculated by the World Gold Council.

Today, thanks to the Federal Transparency Law, Banxico has become perhaps the first central bank to reveal in writing the amounts of its gold holdings as well as the names of its custodians and the locations where it s gold holdings are supposedly held.

It was quite difficult to obtain this information, for the Bank refused again and again to hand over the information until compelled to do so by a ruling of its own “Department of Management for Rules Control”, which is the entity in charge of dealing with appeals presented as “Appeals for Revision”.

The wrangling went on for four months, during which Banxico insisted that it was necessary to classify as “Reserved” all information refering to its gold position; it claimed that revelations might “harm the financial, economic or monetary stability of the country”.

Once the four cases were resolved favorably, the Liaison Unit of the central bank notified this journalist  through the following documents: REF.: 22.25.2012, I22.27.2012, I22.28.2012 y REF.:I22.29.2012, as follows:

  •    “At month’s end, April 2012, Banco de Mexico maintained a position in fine gold of 4,034,802 ounces, of which only 194,539 ounces are located in the territory of the United Mexican States.”  [Our emphasis]    
  •  Banxico “has been informed and knows the specific location of the gold position that forms part of its reserve of International assets”
  • The countries where these reserves are located are “United States of America, England and Mexico.”  And also, “the acquisitions of gold during March and April 2012 are under custody in England”. 
  • And besides, it is precisely there in “the city of London, England, where more than 99% of the    gold which the Bank of Mexico maintains outside the country is presently under custody…”


The distribution would be: in England ˃94.23%; México, 4.82%; United States ˂1% Voilá.

Though the figures refer to past April, they are still current.

This is so, because from then up to the present, Banxico’s gold has remained almost unchanged, but also because in its last communiqué it has advised that it is not thinking of moving its gold bars: “The Bank of England is one of the world’s most important custodians of gold, for which reason maintaining our gold position with this institution minimizes the costs of storage and transfer of gold.” [Our emphasis]

Besides all this, what is worrisome is that Banxico believes that its gold is safely stored because it is in the hands of the famous Bank of England (BofE). Yes, London is, along with the New York Fed, one of the principal depositaries of the gold of the majority of central banks, but that is no consolation.

We find one of the reasons for concern in an analysis presented some days ago by the world expert on precious metals, Eric Sprott, “Do Western Central Banks HaveAny Gold Left?”  in which he points out that given the increase in physical demand for the metal observed during the past decade, it is not possible to identify the source of all the supply of gold to satisfy that demand; Sprott points to the central banks who, by means of legal accounting  shenanigans, are supplying it without having to report it on their balance sheets…but they are in fact, emptying their vaults. Is Banxico’s gold really at BofE?


But let us go further. As in 2011, Banxico once again answers that “it is not possible to specify with certainty the number of bars purchased” (sic). This leaves the door open to only two possibilities: either Banxico is a client of the so-called “Bullion Banks” (banks who specialize in precious metals) or it has a direct arrangement with BofE.

The first case is the more likely, for Banxico’s ignorance regarding the number of bars purchased, plus the references made last year to the London Bullion Marketing Association (LBMA) and its revelation that BofE is the custodian, leads us to think that it is the holder of an Unallocated Account, or paper gold, whicaccount only gives the holder a simple “general right” to the metal but not the ownership of specific bars. It is the “Bullion Banks” who handle this type of account and not the BofE.

We must remember that the Bullion Banks operate under a system of fractional reserve, which in essence allows them to sell or loan out several times one same lot of metal, leading many other investors to think that they are legitimate owners of our gold. This abundant “supply” has of course played a fundamental role in the suppression (manipulation) of the price of gold for years.

Now, let us suppose Banxico to be in the second case, with a direct arrangement with BofE.  Such a situation would be quite scandalous, and we say this because at least officially, the BofE is supposed to provide only the service of administration on an allocated basis, that is to say, on individual bars with stamped serial numbers and stamped certifications of purity and weight . Why does Banxico not have this information, in such a way that it can state exactly how many bars of gold it purchased?

In any case, based on the information which it has twice given us, in which it states that it does not know how many bars of gold it purchased outside the country, Banxico is in fact the owner of only 100% paper gold, and not physical gold.

This means Banxico is trusting the corrupt system of fractional reserves; in a massive run where all are rushing to take possession of their physical gold, that system will not be able to deliver Banxico’s reserves. Not for nothing has Hugo Chavez, recently re-elected president of Venezuela, repatriated the majority of the Venezuelan gold reserves to his country.

To state the matter clearly: the problem is that more gold has been sold in the world than can be delivered, and that means we are running a very high risk.

In the field of investment in precious metals property is defined by physical possession, for one reason: not having it, the creditor is exposed to the depositor’s default, who may have loaned or even sold the metal, as we have explained.

Therefore, the majority of Mexico’s reserves in gold should immediately be brought home, leaving outside the country only a minimum for operations which may be required in the future. Otherwise the gold will not fulfil its function of acting as a shield against external shocks in times of crisis.

We cannot fail to mention that in the face of a crisis in the global monetary system such as is now evolving, there are those, especially in Asia, who are acting correctly in the precious metals game: they are purchasing and taking physical delivery.


This is fundamental, for the central banks and the most powerful governments on the planet are caught up in a devastating and unstoppable race of monetary printing (as QE3 of the Fed) and public deficits to “stimulate” their economies just as the tide of debt is up to their ears.

The final outcome of this cannot be other than disaster, and then the whole world will be seen chasing after gold that will not be there for all claimants.

In this light, it is clear that the reasons we have presented are more than sufficient to worry Agustin Carstens, Governor of Banxico, when he thinks about a gold which, until it is in our vaults, will not be more than a pretty but unreal golden dream.
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miércoles, 10 de octubre de 2012

BANCO DE MÉXICO REVELA: ¿DÓNDE ESTÁN SUS RESERVAS DE ORO?


El año pasado dio la vuelta al mundo, la historia relatada aquí respecto a la negativa de Banco de México (Banxico), en revelar en qué país se encontraban localizadas sus reservas de oro. México saltó al escenario global en esta materia al comprar más de 93  toneladas, que lo catapultaron en el ranking oficial de reservas del Consejo Mundial del Oro (WGC).

Hoy, gracias a la Ley Federal de Transparencia, Banxico se ha convertido quizás en el primer banco central que revela por escrito, tanto los montos, custodio y lugares donde se supone, están ubicadas sus tenencias áureas.

El camino para llegar a esta información fue muy complicado, pues el Banco se negó una y otra vez a entregar la información hasta ser obligado, por resolución de su propia Gerencia de Control Normativo, que es la entidad encargada de tramitar las apelaciones presentadas como “Recursos de revisión”.

El litigio se prolongó por cuatro meses en los que Banxico, insistió que era necesario clasificar como “reservado” todo lo referente a su posición de oro, pues revelarlo podría “dañar la estabilidad financiera, económica o monetaria del país”.

Una vez resueltos a favor los cuatro casos, la Unidad de Enlace del banco central, a través de los oficios REF.:I22.25.2012, I22.27.2012, I22.28.2012 y REF.:I22.29.2012, notificó a este periodista lo siguiente:
·    
  •      “Al cierre del mes de abril de 2012, el Banco de México mantenía una posición de oro fino de 4,034,802 onzas, de las cuales únicamente 194,539 onzas se ubicaban en territorio de los Estados Unidos Mexicanos.” Énfasis agregado.


  • ·         Banxico “ha sido informado y conoce la ubicación específica de la posición de oro que forma parte de la reserva de activos internacionales”.


  • ·         Los países donde se encuentran estas reservas son: “Estados Unidos de América, Inglaterra y México.” Asimismo, “las adquisiciones de oro durante marzo y abril de 2012 se mantienen bajo custodia en Inglaterra”.


  • ·         Además, que es justo ahí en “la ciudad de Londres, Inglaterra, donde actualmente se custodia más del 99% del oro que Banco de México mantiene en el extranjero…”


La distribución sería: en Inglaterra ˃94.23%; México, 4.82%; Estados Unidos ˂1%. Voilà.

Aunque las cifras se refieren al mes de abril pasado, seguirían vigentes.

Esto, porque de entonces a la fecha la posición de oro de Banxico se ha mantenido casi igual, pero además porque en su última comunicación deja ver que no piensa mover sus lingotes: “el Banco de Inglaterra es uno de los custodios más importantes de oro en el mundo, motivo por el cual mantener nuestra posición en oro con dicha institución minimiza los costos de almacenamiento y traslado de dicho metal.” Énfasis agregado.

Más allá de eso, lo que es preocupante es que Banxico crea tener su oro a buen resguardo por tenerlo en manos del famoso Banco de Inglaterra (BoE). Sí, Londres junto con la Fed de Nueva York es uno de los principales depositarios del oro de la mayoría de bancos centrales, pero eso no es ningún consuelo.

La razón la encontramos por una parte, en análisis como el presentado hace unos días por el experto mundial en metales preciosos, Eric Sprott, “DoWestern Central Banks Have Any Gold Left?” (¿Les queda algo de oro a los bancos centrales occidentales?), en el que expone que dado el incremento en la demanda física del metal observado en la última década, no es posible identificar de dónde está viniendo toda esa oferta de oro para saciarla, apuntando a dichos bancos centrales que, por la vía de legales trucos contables, lo estarían proveyendo sin tener que reportarlo en sus balances… pero eso sí, vaciando sus bóvedas. ¿Seguirá de verdad el oro de Banxico en el BoE?

Pero vamos más allá. Al igual que en 2011, Banxico contestó ahora que “no se puede especificar con certeza el número de los lingotes comprados”(sic). Esto solo deja abierta la puerta a dos posibilidades: o Banxico es cliente de los llamados “Bullion Banks” (bancos especializados en metales preciosos), o bien tiene un trato directo con el BoE.

El primer caso es el más probable, pues su ignorancia del número de barras compradas, más las referencias hechas el año pasado a la Asociación del Mercado de Lingotes de Londres (LBMA) y su revelación de que el BoE es el custodio, nos lleva a pensar que sería poseedor de una “Cuenta no Localizada” (Unallocated Account, “oro” papel), con la que se tiene un mero “derecho general” sobre el metal pero no se es propietario de lingotes específicos. Los “Bullion Banks” manejan este tipo de cuentas, el BoE, no.

Conviene recordar que los Bullions Banks operan bajo un sistema de reserva fraccionaria, que en esencia les permite vender o prestar varias veces un mismo lote del metal, por lo que muchos otros inversores podrían creerse legítimos dueños de nuestro oro. Esta abundante “oferta” desde luego, ha jugado un papel fundamental en la supresión (manipulación) de su precio durante años.

Ahora. Si se estuviera en el segundo supuesto, en el que Banxico tuviese trato directo con el BoE, sería escandaloso. Esto porque al menos de manera oficial, se supone que el BoE solo provee el servicio de administración de cuentas con base localizada (allocated  basis), es decir, sobre lingotes individuales con número de serie, pureza y peso. ¿Por qué Banxico no tiene esta información, de manera que pueda decir cuántos lingotes compró con exactitud?

En cualquier caso, lo que es un hecho a partir de la información que ya en dos ocasiones nos ha dado, en las que exhibe que no conoce cuántos lingotes compró en el extranjero, es que solo es dueño de “oro” 100% papel, no físico

Esto significa que tiene confianza en ese corrupto sistema de reserva fraccionaria, que en una estampida masiva en la que todos corrieran por su oro físico, no podría entregarle a Banxico sus reservas. No por nada Hugo Chávez, recientemente reelecto presidente de Venezuela, ya repatrió la mayoría de las de su país.

Para decirlo claro, el problema es que en el mundo se ha vendido más oro del que es posible entregar, y eso nos representa un riesgo muy elevado.

En el ámbito de la inversión en metales preciosos, la propiedad está definida por aquel que tiene la posesión material, por una razón: de no tenerla, el acreedor se expone a un incumplimiento del depositario, que pudo haberlo prestado o incluso vendido, como ya se explicó.

Por tanto, el oro de las reservas de México en su mayoría, debería traerse al país de inmediato, dejando allá solo una parte mínima para operaciones que se requieran en el futuro. De lo contrario, no cumplirá cabalmente con su función de ser un escudo contra choques externos en tiempos de crisis.

No podemos soslayar que ante una crisis del sistema monetario global, como la que se está gestando, hay quien está desempeñándose, sobre todo en Asia, del lado correcto en el juego de los metales preciosos: el lado de la compra con entrega física.

Esto es fundamental, pues los bancos centrales y gobiernos más poderosos del planeta, están inmersos en una devastadora e imparable carrera de impresión monetaria (como el QE3 de la Fed) y déficits públicos para “estimular” sus economías, al tiempo que la marea de deudas les llega hasta el cuello.

El desenlace de esto no puede ser otro que el desastre, y será entonces cuando todo mundo se descubra corriendo por un oro que no alcanzará para todos.

Con todo lo anterior, queda claro que las razones expuestas son más que suficientes para que Agustín Carstens, Gobernador del Banxico, no esté tan tranquilo pensando en un oro que, mientras no esté en nuestras arcas, no será más que un bello pero irreal, sueño dorado.



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miércoles, 3 de octubre de 2012

PREPÁRENSE: VIENE UN QE3 “RECARGADO”


Imagen tomada de  http://adifen.com/what-is-it-with-hosting
El mes pasado, la Reserva Federal (Fed, banco central estadounidense), anunció la tercera ronda de “flexibilización cuantitativa” (QE3, en inglés) con el supuesto propósito de estimular la economía de su país y abatir el desempleo. La medida, que no es otra cosa que creación monetaria pura, implica la inyección de 40 mil millones de dólares (mdd) mensuales vía la compra de activos respaldados por hipotecas (MBS).

El presidente de la Fed, Ben Bernanke, dejó la puerta abierta para aumentar tanto los montos como el tipo de activos a adquirir, “según sea apropiado”, hasta que haya una mejora sostenida en el mercado laboral, que por supuesto, no se presentará.

Esto significa que el QE3 será el último anunciado como tal, ya que de hecho se trata de un QE ad infinitum, por no tener límites establecidos de tiempo ni de cantidad.

Un movimiento estratégicamente diseñado por Bernanke y compañía, pues ningún anuncio sobre elevación de compras de activos acaparará tanto la atención como los lanzamientos de los QE que se hacían antes.

A menor “rating”, menos críticos; a menor ruido, más libertad de imprimir billetes a voluntad, a costa de la absoluta mayoría de personas a las que, sin saberlo, les estarán robando de sus cuentas bancarias y ahorros debajo del colchón, por la vía de la pérdida de su poder de compra. Al ser el dólar estadounidense la principal divisa de reserva, este fenómeno es de trascendencia mundial.

En este contexto, no podemos perder de vista que cada palabra que pronuncia el presidente de la Fed, o cualquiera de los más influyentes titulares de los distritos que la conforman, está perfectamente pensada, corregida y cuidada.

Esto es fundamental a la hora de interpretar los mensajes que se esconden entrelíneas en cada entrevista o discurso que dan, y nos permite anticipar los movimientos que, en un futuro, estarán realizando.

Por ello, a diferencia de los medios especializados que lo pasaron mayormente por alto, no podemos soslayar lo que Charles Evans, presidente de la Fed de Chicago y quizás el más “dovish” (inflacionista) de sus miembros solo detrás de Bernanke, dijo este lunes respecto a que las compras por 85 mil mdd que se están realizando actualmente: deberían seguir hasta finales de 2013.

Cabe recordar que con la llamada “Operación Twist”, que extendió la Fed en junio, se está vendiendo 45 mil mdd en papeles del Tesoro con vencimientos menores a tres años, para adquirir bonos de largo plazo por la misma cantidad. No se inyecta ni se retira liquidez existente, solo se cambian los plazos. Esto sumado a los 40 mil mdd del QE3, da el ritmo total de compra actual por 85 mil millones, que Evans quiere que se mantenga el año que viene, pero con una diferencia.

Como la “Operación Twist” termina a fines de 2012, en realidad esos 45 mil mdd por los que pugna Evans, se estarán comprando también en Treasurys pero sin ser esterilizados, o sea, sí expandirán la liquidez: un QE3 “recargado” por 85 mil mdd, más del doble del actual.

Evans no es un integrante más de la Fed. Ha sido por su ideología uno de los apoyos más fuertes que tiene Bernanke por el lado de la expansión monetaria, y se le considera uno de los artífices del QE3, a pesar de que no vota este año en el Comité de Mercado Abierto (FOMC).

No obstante, Evans tendrá derecho a voto a partir de la reunión que este Comité celebrará el 29 y 30 de enero próximo, motivo suficiente para prever que el QE3 recargado estaría llegando, para preparar el terreno, en la reunión de la Fed del 11 y 12 de diciembre.

Esto, porque para entonces ya habrán pasado las elecciones en Estados Unidos, y harán todo lo que esté en sus manos para erradicar cualquier peligro de caídas bursátiles por temor al “precipicio fiscal” que, volvemos a subrayar aquí, de todos modos no ocurrirá. Congreso y gobierno americanos cerrarán la pinza del QE ad infinitum, haciendo su parte para preservar también sus déficits ad infinitum.

No es casualidad entonces que el oro, haya tocado el mismo lunes que se conocieron las declaraciones de Evans, máximos de 10 meses.

Con todo lo anterior, se reafirma que, los monetaristas y keynesianos en el poder, seguirán empeñados en llevar su obra de creación de miseria y hambre hasta sus últimas consecuencias, y negando como siempre, que están equivocados.

Para ellos, las alzas en metales preciosos, alimentos y combustibles son meros “movimientos transitorios”, cuando en realidad, son síntomas gravísimos del empobrecimiento al que conducen al planeta entero.

viernes, 28 de septiembre de 2012

ESPAÑA: AL BORDE DEL PRECIPICIO


España está en bancarrota. Esta realidad es justo la que autoridades europeas y nacionales se niegan a aceptar, como si así pudieran evitar lo inevitable. En realidad, solo posponen lo que más tarde que temprano terminará llegando por su bien: la salida del euro.

Una y otra vez, el gobierno que encabezó Zapatero y ahora Rajoy, se ha negado a admitir que la salida de la crisis española, pasa por ser más competitivos y volver a generar empleos, algo que será imposible alcanzar en las condiciones actuales, mientras pertenezcan a la Unión Monetaria que los tiene maniatados.

De nada servirán más promesas de ajustes presupuestales que, aunque son indispensables, serán insuficientes por atender un mero síntoma, es decir, la carencia de recursos para enfrentar sus compromisos sociales y financieros de hoy, y no la enfermedad original: una pesada carga de endeudamiento que tanto el sector público como el privado, llevan a cuestas.

Claro, se supone que la intención de los recortes es sentar las bases para que en un futuro muy lejano, esas deudas puedan irse liquidando intactas, sin importar que eso implique que se queden millones y millones de desempleados en el camino, que con el paso del tiempo, pierden cada vez más las esperanzas.

No podría ser diferente, pues las consecuencias indeseadas de esas acciones gubernamentales, solo conducen a un destino: una larga depresión que durará más de una década, que difícilmente los ciudadanos estarán dispuestos a tolerar, pero que el gobierno les quiere imponer.

De esta forma, el ejecutivo de ese país ya ha tomado partido del lado de los grandes intereses de los capitales europeos. Los españoles lo saben de sobra y por eso, han salido con razón a manifestar en las calles su repudio a esta política que pone a banqueros de otras naciones, por encima de ellos.
Todo porque sus cálculos, parten del supuesto de que habrá un crecimiento que no llegará, en tanto la mayor parte de su deuda no sea borrada.

Para decirlo de otro modo, la puerta de salida de España pasa de forma obligada por el impago de miles de millones de euros en bonos, hipotecas y créditos de toda índole, que sobra decir, significará la ruina de cajas, bancos e inversionistas acreedores.

Un efecto dominó deflacionario que, sin embargo, es condición indispensable para una auténtica recuperación. La resaca ineludible después de la borrachera de préstamos, tras la cual, se podrá volver a empezar.

En otras palabras, tanto prestamistas como deudores, tendrán que dirimir sus diferencias a la antigua: el quebrado deberá quebrar, y sus contrapartes pasar el trago amargo de las pérdidas.

Por supuesto, esta fuerza deflacionaria (es decir de contracción crediticia) es el terror de todos los banqueros centrales, que ven como única “solución” la creación monetaria, para hacer creer que las pérdidas son evitables. Por eso el Banco Central Europeo ha prometido la compra ilimitada de bonos soberanos de países en problemas, a cambio de estrictas condiciones impuestas en sus “rescates”.

Un falso camino que pretende resolver un problema de sobreendeudamiento, prestando más a quien por sí ya no puede pagar.

Solo en la mente de los encumbrados funcionarios europeos, cabe la idea de que aquellas medidas, que buscan reducir la prima de riesgo y por tanto el costo de financiación estatal, conducirán a la reducción de los déficits y al incremento en la recaudación.

Cuando se ha llegado a este punto, más ingresos solo serían posibles con una economía pujante que no existe, y que la depresión se encargará de convertir en un círculo vicioso en el que la recesión traerá menos empleo, menos recaudación, más deuda y de nuevo una caída económica.

Por eso Rajoy se equivoca por partida doble al celebrar con soberbia, lo que ha llamado “la mayoría de españoles que no se manifiestan” en su contra. 

Ello, porque en primer lugar cierra los ojos a la realidad, que nos demuestra que todas las grandes revoluciones siempre comenzaron con un grupo que, desde lo alto, alguien ninguneó como “minoría”. Y en segundo, porque las decisiones que cree son correctas y muy respaldadas, están condenadas a perpetuar la crisis.

No por casualidad ayer el precio del oro, medido en euros, toco un nuevo máximo histórico de €1,379.32 la onza troy. El mejor y más antiguo de los refugios financieros, da así su propio veredicto en un mensaje discreto pero claro, de la situación de Europa. Ojalá que muchos, a tiempo, lo sepan escuchar.

viernes, 21 de septiembre de 2012

UN TSUNAMI DE DINERO DEVASTARÁ EL MUNDO


Existe en el planeta una ola gigantesca, más grande que cualquier tsunami que jamás se haya producido, y que amenaza con destruir el mundo civilizado como lo conocemos. Esa onda devastadora, por primera vez en la historia de la humanidad, se está generando simultáneamente desde varias latitudes, y es justo por ello, que sus consecuencias serán también sin precedentes.

Se trata, ni más ni menos, de la inundación global de dinero fíat (dinero de papel y/o digital), que los principales bancos centrales están inyectando a la economía, con la supuesta intención de estimular el crecimiento y la generación de empleos.

Esa gran mentira, será la versión oficial que escucharemos siempre, pero que esconde una realidad: jamás la impresión de billetes sin control ha creado riqueza, pues si así fuera ni el aumento interminable de los precios, ni la pobreza, existirían. Bastaría con repartir billetes a todos cada vez que lo necesitaran, incluso, sin tener que trabajar.

Un sueño tan maravilloso como absurdo, que existe gracias a la batalla temporal que ganaron los apologistas del sistema de reserva fraccionario, los adoradores de la deuda y los adictos al consumismo, cuando en 1971 el dólar –y por ende todas las demás divisas, abandonó por decreto el patrón oro.

Ese molesta “reliquia barbárica” que les impedía expandir a su entera voluntad la cantidad de circulante,  aunque lo hicieron, pues para ello hacía falta antes tener su respaldo en el escaso metal físico.

Una vez removido ese estorbo, pocos se atreverían a desafiar la idea que en otros tiempos hubiese parecido ridícula, de aceptar como pago por mercancías ya no otras mercancías, sino meros billetes pintados de verde que los americanos podrían crear sin límites, y que los demás países estarían obligados a acumular como “reserva”.

De ese experimento que ya cumple más de 41 años, puede conocerse de antemano el resultado volteando a ver lo que ha pasado con todos los que antes intentaron hacer lo mismo, como la Francia de finales del siglo XVIII (descargue el libro gratis: http://bit.ly/ojPJDU). Esta vez, no solo no será diferente, sino que la ruina y miseria que acarreó, serán mundiales.

No es casualidad entonces, que el oro y la plata físicos, el dinero real, se sigan escondiendo en las manos de aquellos que buscan guarecerse de esas calamidades.

Los ejemplos de esta creación monetaria, llamada ahora “flexibilización cuantitativa” (QE en inglés), son tan inmediatos que en menos de una semana tenemos dos: la Reserva Federal (Fed) estadounidense y su tercera ronda QE3 o QE ad infititum; y el Banco de Japón (BoJ) que decidió ampliar su “estímulo” monetario aumentando sus compras de activos a 80 billones de yenes.

La siguiente gráfica de Steen Jakobsen, economista en jefe de Saxo Bank Dinamarca (tomada del blog de “Mish” Shedlock), es muy clara al exhibir los crecientes porcentajes de las hojas de balance de la Fed, el Banco Central Europeo (ECB), el de Japón (BoJ) y el de Inglaterra (BoE) respecto al PIB nominal de sus países. Pura creación monetaria.


La Fed, que se había rezagado, tardará solo algunos meses en alcanzar niveles cercanos a los del ECB y el BoJ. No sería una sorpresa entonces, que el siguiente en la lista de anuncios de inyección de liquidez, sea el Banco de Inglaterra. Más agua y fuerza para el “tsunami” financiero.

No podemos olvidar que el ECB, aunque en teoría no puede hacer lo mismo, se ha comprometido en la compra ilimitada de bonos de naciones en problemas, que en los hechos, es una monetización disfrazada de su deuda, un fraude.

Todo esto, en medio de un contexto en el que una nueva recesión global es inminente, como lo anticipan los pésimos datos económicos revelados esta semana en la eurozona, que ha sufrido su peor contracción desde junio de 2009; en Japón, cuyas exportaciones se han hundido por tercer mes consecutivo; en China, que ve su índice de producción manufacturera en mínimos de 10 meses;  y en los propios Estados Unidos, cuyas manufacturas tuvieron su peor trimestre en tres años.

En suma, pese a que los resultados demuestran que las flexibilizaciones cuantitativas no solo no solucionan nada, sino que agravan el problema de fondo (el exceso de crédito, deuda y consumo), la recurrencia e intensidad de las crisis, los bancos centrales no se detendrán. No es lo correcto, pero es lo único que saben y se sienten dispuestos a hacer, pues las presiones que reciben tras bambalinas son inimagibnables.

Ojalá que gobernantes y presidentes de esos institutos centrales, entendieran que la “borrachera” de expansión crediticia se ha terminado, y que cuando se llega a este punto no queda más que resentir la depresión y pagar las consecuencias de sus excesos. Cuanto más pronto ocurra esto, por la buena o por la mala, más cerca se estará de iniciar la verdadera recuperación económica.


Guillermo Barba

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jueves, 13 de septiembre de 2012

LA FED JALA EL GATILLO: ¡Y EXPLOTA EL PRECIO DEL ORO!


La hora llegó. El mundo entero se mantuvo en vilo ante la expectativa del discurso de Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. No era para menos, pues este jueves se esperaba el anuncio de la más ansiada de todas las rondas de lo que se conoce como “flexibilización cuantitativa” (Quantitative Easing o QE3, en inglés), junto con la promesa de mantener (manipular) las tasas de interés a un nivel históricamente bajo hasta 2015. Y Bernanke, les cumplió todo.

El pronóstico de esta columna hace tres meses, fue que se lanzaría “en la reunión del FOMC del 12 y 13 de septiembre, que al igual que la de junio, presentará un Resumen de Proyecciones Económicas y una conferencia de prensa de Bernanke.”

Esa tercera fase, que comprenderá la adquisición de 40 mil millones de dólares mensuales en activos respaldados en hipotecas, por un periodo abierto, en el que la Fed bien podría intervenir mucho más si las circunstancias, según su criterio, lo ameritan.

Esta ronda QE3 será la última anunciada como tal, pues de ahora en adelante solo se limitarán a dar a conocer los montos totales de compra, que a juzgar por los argumentos esgrimidos, no tendrá límites: una impresión monetaria al infinito.

La lógica es que, al vender los inversores sus activos a la Fed y recibir a cambio dinero líquido, estos lo utilizarán para gastarlo o reinvertirlo en áreas productivas, con su respectivo impacto benéfico en el crecimiento económico. Algo que suena muy bien en teoría, pero que en la práctica no solo no ha servido, sino que ha empeorado los problemas que se pretendía solucionar: el desempleo se mantiene tan elevado que cada día menos personas se sienten dispuestas a buscar trabajo, y la economía global se dirige a una nueva gran recesión.

De ahora en adelante, justo la ausencia de mejoras en el mercado laboral, será la que justifique futuras intervenciones. Es decir, si el desempleo no cede –y no lo hará, la Fed realizará “compras de activos adicionales y empleará sus otras herramientas de política monetaria según sea apropiado”. Lo que los hechos demuestran es que todas sus armas de política monetaria cada día proporcionan un alivio menos duradero, y no falta mucho para el punto en el que sean totalmente inútiles.

Llegado ese momento, no importaría nada que Bernanke prometiera tasas de cero por ciento para siempre, el mercado de bonos del Tesoro comenzará a derrumbarse con las consecuentes alzas en sus rendimientos. Algo como lo que vimos puso a temblar a España e Italia, pero de proporciones infinitamente superiores.

Llegará el día que cada vez menos inversionistas se sentirán convencidos de que esos “treasuries” sean de verdad de riesgo cero, pues aunque siempre les podrán pagar con billetes recién impresos, irremediablemente estarán perdiendo valor desde el mismo momento en que lo tengan en sus manos.

Esa devaluación se seguirá haciendo patente en la escalada del precio de los metales preciosos, oro y plata, que vieron ayer explotar al alza sus cotizaciones en el mismo momento en que se dio a conocer el comunicado de la Fed, por una razón: ambos son un dinero que nadie puede crear a voluntad.

Asimismo, su nueva medida nos anticipa que en 2013 no habrá tampoco los prometidos recortes presupuestales en el gobierno americano (no “fiscal cliff”). Pasadas las elecciones de noviembre, el Congreso se sumará a la nueva acometida de Bernanke con los mismos pretextos: “abatir el desempleo”. De este modo, lo que en el banco central es la promesa de impresión y tasas de interés ínfimas, será la garantía de déficits fiscales permanentes.

Cabe recordar que la Reserva Federal tiene un doble mandato de procurar el “máximo empleo” con “estabilidad de precios”. Esto le brinda la excusa perfecta para intentar compensar las descomunales presiones deflacionarias (de contracción del crédito) con creación de dinero. Uno que si bien pueden fabricar, no pueden decidir adónde irá a parar.

Muy pronto países como México, que pagan diferenciales positivos de tipos de interés con respecto a E.U., tendrán que hacer algo para contener este nuevo tsunami de dólares que vuelve a inundar el planeta, pues además podría crearles burbujas en sus valores.

Por eso, es indudable que los activos tangibles serán los beneficiarios directos de este QE ad Infinitum. La historia es contundente para demostrarnos que cada vez que se ha realizado este experimento de estimular la economía con dinero de papel, el resultado es la depresión total.

De este modo, Bernanke ha puesto ya la mesa para que a la vista, esté el logro de nuevos máximos históricos en oro y plata que, aunque con correcciones en el camino, se alcanzarán en cuestión de meses. La desesperación del presidente de la Fed ha llegado al punto del terror, que jamás admitirá. Un mensaje entrelíneas que nadie a quien le importe sus finanzas y seguridad debería ignorar, pues ya prácticamente no le queda nada más por hacer. El punto de no retorno, ha quedado atrás.



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jueves, 6 de septiembre de 2012

BCE: COMPRA DE BONOS Y ESTUPIDEZ INFINITAS


Este jueves se vivió una euforia real en los mercados financieros de todo el mundo, cortesía de Mario Draghi, presidente del Banco Central Europeo (BCE), que anunció una medida que, para muchos, por fin cumple con su compromiso de hacer “todo lo que sea necesario” para defender la existencia del euro: la compra ilimitada de bonos soberanos de países en problemas, conocidas como “transacciones monetarias directas”.

La decisión, con dedicatoria especial para España e Italia, tiene como objetivo la reducción de tipos de interés, y por ende, de los costos de financiación a que están expuestos. Las adquisiciones, que serán en bonos con vencimiento de uno hasta tres años, se supone que están sometidas a una limitación estricta que, de entrada, exige que los interesados deban solicitar un rescate a sus socios europeos y cumplir con las condiciones que para ello se les impongan.

Esto en el caso de la Unión Económica y Monetaria, no es más que palabras que se llevará el viento. No podemos olvidar que, justamente, es el incumplimiento de compromisos asumidos por los integrantes de la misma, desde su constitución, lo que nos trajo hasta aquí.

Grecia es el ejemplo perfecto de aquel que se dice dispuesto a todo hoy, con tal de recibir su “medicina” financiera, pensando en que mañana ya verá cómo vuelve a convencer a sus socios de que le den una nueva oportunidad. Así pues, esta dependencia llevará siempre a la práctica de estirar la mano en espera de ayuda. Un “modus vivendi” que durará hasta que, los que brindan el apoyo, se cansen.

En este sentido, Draghi podrá tener razón en que “el euro es irreversible”, pero no con la totalidad de sus miembros. Rajoy, Monti y compañía, solo han ganado algo de tiempo, y en Grecia, pueden ver el futuro que les aguarda.

La medida del BCE, como es obvio, no resuelve por sí misma ningún problema de fondo, porque atiende nada más a un efecto o síntoma –la subida de tasas de interés, y no a las causas que han generado todas las tribulaciones económicas. Entre ellas, desde luego, está el descomunal derroche público y el sobre endeudamiento de gobiernos, empresas y personas. Las cláusulas que les impongan los rescates, no ayudarán mucho a resolver esto.

El caso griego es un referente que nos muestra lo poco dispuestos que están los gobiernos a someter a más presión a sus electores, cuando estos tampoco están en el ánimo de mantener administraciones, que los castiguen más en tiempos de imparables aumentos en precios de alimentos y desempleo histórico. Con el tiempo, no hay duda que cuando menos tres de los llamados PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España), tendrán que tomar la única salida que desde el principio tuvieron: salir del euro.

Por otro lado, debemos señalar que estas “transacciones monetarias directas”, contribuirán y no disminuirán, a la especulación en el mercado de bonos. Resultado idéntico al que ha empujado la Reserva Federal estadounidense (Fed) con sus flexibilizaciones cuantitativas (QE, en inglés).

Y es que si bien es cierto que el BCE renunciará a su condición de acreedor preferente, y que a diferencia de la Fed estas operaciones serán “esterilizadas” (es decir, que se retirará una cantidad de liquidez igual a la que se inyecta con las compras), lo que se está cometiendo es una artera y cínica manipulación del mercado.

La excusa de que lo hacen para reducir distorsiones en los tipos de interés, causadas por los “especuladores”, es un sofisma. Esos inversores no son responsables del mal manejo económico- financiero que han hecho políticos populistas de todas las corrientes políticas, causa real de la caída en el valor de los títulos de deuda soberanos. Su trabajo, en cambio, es ganar dinero en el mercado, sea que este vaya hacia arriba o hacia abajo.

De este modo, esos especuladores agradecerán el trabajo de Draghi, pues el mensaje que ellos reciben es que el riesgo “no existe”. Cada vez que se disparen las tasas de interés, comprarán bonos que, casi de inmediato, podrán vender más caros al BCE. Un negocio redondo y sin esfuerzos. Más especulación patrocinada desde el banco central.

Vaya forma de financiar, o mejor dicho, de disfrazar la monetización de deuda de los estados miembros más irresponsables. No por nada Jens Weidmann, presidente del Bundesbank, ha votado en contra de las decisiones del BCE. Tal parece que la capacidad de estos políticos para eludir la ley, es tan infinita como su estupidez.