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lunes, 2 de marzo de 2015

China lanzará su propio “gold fix” este año

Imagen: ahametals.com
Los amables lectores de este blog están informados acerca de los planes de China de internacionalizar a su divisa –el yuan, y que para hacerlo, quieren que esté ampliamente respaldada por reservas de oro físico. Asimismo, que en los planes futuros de Beijing está el de desplazar a Londres y Nueva York como las capitales globales del comercio del metal –el dinero real, para tener una influencia mayor en el establecimiento de sus precios. No por nada Reuters publicó el viernes que lanzarán su propio “gold fix” (precio referencial del oro) este mismo año.

Y es que la sombra de la manipulación de las cotizaciones de los metales preciosos monetarios, ha estado presente por décadas. Los chinos lo saben de sobra. Sin embargo, no tienen ninguna prisa por acabar con el precio deprimido que mantienen las potencias occidentales, en especial, Estados Unidos y Reino Unido. Esto porque gracias a ello, la descomunal demanda física de oro de los chinos pasa más desapercibida, y además, porque le permite a sus ciudadanos adquirir gran valor a precios de ganga. Pese a ello, las limitadas existencias materiales de oro, hacen imperativo que China se prepare para el momento en el cual la capacidad de deprimir los precios de los bancos centrales de Occidente, se vea limitada. Para entonces, Asia habrá absorbido la absoluta mayoría del oro disponible en el planeta.

Fuentes de Reuters informaron que este nuevo referencial chino estará denominado en yuanes –o renminbi (RMB) como también se le denomina, y que se derivará de transacciones de contratos de 1 kg. en la Bolsa de Oro de Shanghái (SGE por sus siglas en inglés). Como es obvio, la presión que ya existe sobre el viejo “fix” del oro de Londres, aumentará. Hasta hoy, ese fix es el principal precio usado para contratos entre productores, refinadores y bancos centrales. Justo por eso, dijo la fuente, en el “dragón” asiático necesitan un referencial propio que sería “complementario al oro-fix de Londres denominado en dólares”.

Claro está que para la plena internacionalización del nuevo referencial áureo –cuyo nombre formal no ha sido todavía revelado, seguirá haciendo falta una libre convertibilidad del yuan, que apenas está en proceso. Aún así, como aquí le informamos en septiembre, la SGE abrió ya una división internacional en la Zona de Libre Comercio (ZLC) de esa ciudad. Shen Gang, vice administrador general de la bolsa, fue claro al señalar en su momento que el banco popular (central) de China les había “encargado la misión de explorar maneras de impulsar el uso del yuan en el mundo”. No hace falta decir que cada paso que avance el RMB, es uno que retrocede el dólar como divisa de reserva.

No por nada la intención china es la de que su próximo fix del oro sea más transparente y, a diferencia del centenario referencial londinense, nazca siendo por completo electrónico y claro. Pese a ello, hay cierto escepticismo natural en la comunidad de metales preciosos, que debe cuidarse de no caer en el error de subestimar a los chinos, que no pararán hasta que su fix sea el predominante.
En este contexto, otras regiones del continente asiático están haciendo esfuerzos al respecto. Por ejemplo, el CME Group lanzó un contrato de futuros liquidable en oro físico en Hong Kong a principios de año, y en Singapur hicieron lo propio con un contrato de 25 kilogramos.

Por si fuera poco, hace un mes la Asociación del Mercado de Lingotes de Londres, (LBMA por sus siglas en inglés) informó que había bancos chinos “muy interesados” en participar en el remplazo del London Gold Fix: el nuevo LBMA Gold Price. Por cierto, este nuevo referencial británico empezará a funcionar el 20 de marzo próximo. Los precios se “fijarán” como hasta ahora dos veces al día, a las 10:30 y 15:00 hrs. (hora de Londres) en tres divisas: dólares estadounidenses, euros y libras esterlinas.


Como podrá darse cuenta, para Beijing el oro es un asunto de seguridad nacional financiera y de poder. No sólo tendrán influencia en el centenario fix de Londres, sino que además –con la llegada de su propio referencial, se preparan para ese momento en el que se convertirán en la potencia dominante en este siglo, de la mano del rey de los metales.

miércoles, 21 de enero de 2015

2015 ¿El año del oro y la plata?

Imagen: huffingtonpost.com
En lo que va de este año, el oro no ha dejado de subir. De hecho, el mínimo de 2015 se vio precisamente el 2 de enero, apenas el primer día que abrieron los mercados. Desde entonces, la escalada ha sido constante y la ganancia acumulada es de 12 por ciento. Al cierre de este artículo las cotizaciones ya están por encima del nivel de resistencia de 1,300 dólares la onza troy (31.1 gr.), lo que representa un máximo de más de cinco meses.

Las compras técnicas y sobre todo la búsqueda de refugios financieros seguros –del cual no hay ninguno mejor que el oro y en segundo lugar la plata, es la que está impulsando los precios de los metales preciosos. De este modo, otros instrumentos que son vistos como “libres de riesgo” –los bonos del Tesoro de Estados Unidos, también están subiendo. Dicho de otra manera, sus rendimientos se siguen comprimiendo a niveles récord alrededor de 2.35% en el plazo a 30 años. Existen más, pero estas dos solas circunstancias son síntoma de que la economía global en general, se acerca cada vez más a una nueva recesión. Estados Unidos, que por ahora luce como un oasis de crecimiento frente al resto del planeta, no tendrá por mucho tiempo esa apariencia.

Por cierto, los precios de la plata no se han quedado atrás y ya están en un máximo de cuatro meses, alrededor de 18.20 dólares la onza troy.

Como sabe, mañana se espera que el Banco Central Europeo (ECB por sus siglas en inglés) anuncie el lanzamiento de su propio programa de “flexibilización cuantitativa” (QE, por sus siglas en inglés) que, ha trascendido, sería de 50 mil millones de euros al mes. Cabe recordar que Mario Draghi, su presidente, ha dicho que está dispuesto a comprar “todo menos oro” en su intento por elevar la inflación y estimular la economía de la eurozona. Grave error. De hecho, lo que comprará serán bonos soberanos europeos, por lo que de la misma manera en que ha ocurrido con el QE de la Fed, la impresión de dinero por esta vía no solo no elevará los niveles inflacionarios, sino que empeorará la deflación. Sobra decir que si el ECB declara en público que aborrece al oro, es justo del lado del metal precioso donde nosotros debemos estar.

Aquí hemos explicado que contrario a lo que creen las equivocadas teorías keynesianas y monetaristas que siguen los tomadores de decisiones, no se crea inflación en automático imprimiendo dinero, sino que al aumentar la especulación en el mercado de bonos, la deflación empeora. Los especuladores toman posiciones comprando bonos con rendimientos altos/precios bajos porque saben que más tarde podrán vender más caro esos mismos valores al banco central. Ganancia “sin riesgo”. De manera que por primera vez en la historia humana, tenemos a todos los mayores bancos centrales del orbe creando deflación al mismo tiempo, justo lo que querían combatir.

Así que los inversores más avezados, por intuición o sagacidad, están actuando en consecuencia pues, contrario a lo que critican sus detractores, los metales preciosos son necesarios en épocas inflacionarias, pero indispensables en deflación. Esto se debe a que son un seguro financiero tangible contra el completo colapso del sistema monetario, que es a lo que nos aproximamos. Y es que, desesperados y guiados por teorías equivocadas, gobiernos y bancos centrales llegarán hasta las últimas consecuencias para tratar de revivir la economía con sus métodos: derrochando dinero, imprimiéndolo sin límites y deprimiendo más y más las tasas de interés. Nada de esto funcionará –como ya debía haberles quedado claro a estas alturas, pero eso no les importa. Harán lo que crean necesario, incluso cosas absurdas como regalar dinero para “estimular” la economía. Será un desastre.

Por los motivos anteriores, los inversionistas están buscando refugio en el oro y la plata. Claro está que como saben los amables seguidores de este blog, para que sea de verdad un escudo contra la estupidez de funcionarios y banqueros centrales, deben tenerse en forma física. Esto aplica para el pequeño inversor individual que compra una moneda, pero también para países enteros cada vez que adquieren oro para sus reservas. Es preciso que en estos casos ordenen que sus lingotes sean transportados al interior de sus fronteras. Cuando de metales preciosos se trata, no se puede confiar en nadie.


Todo lo anterior nos hace prever que 2015 podría ser de nuevo, el año del oro. Eso sí, que no se olvide que la regla fundamental en el mundo de los negocios es comprar barato para vender caro. El momento de entrar a cualquier activo es cuando los precios están deprimidos y es ignorado, no cuando está en rally alcista y llama la atención. Ojalá volvamos a tener oportunidades de compra en metales preciosos.

jueves, 2 de enero de 2014

2014: LA REVANCHA DEL ORO Y LA PLATA




Imagen: business.financialpost.com
El año pasado terminó con toda clase de artículos y notas negativas respecto al oro y la plata, con frases como: “los otrora refugios financieros” o “el oro sufre peor caída en más de tres décadas”, etc., enfatizando una y otra vez lo “malo” que había sido 2013 para los metales preciosos monetarios.

En particular, sobre el primero, el rompimiento de su racha de 12 años consecutivos con cierre positivo fue incluso erróneamente anunciado como el inicio de un mercado bajista mayor, al estilo del que se vivió de 1980 a 2000. Falsos “especialistas” y “expertos” opinando en este sentido, abundan todavía en las pantallas y medios escritos.

No obstante, nada de esto debería sorprendernos. Los medios, sobre todo los especializados, viven de informar el día a día de los mercados, y en ello, reflejan el sentimiento y emociones momentáneas de los inversionistas. Les dan lo que piden.

Por eso se debe tener cuidado a la hora de buscar análisis serios, que tomen en cuenta no solo las bases técnicas, sino los fundamentos e indicadores poco conocidos pero indispensables, como los de la Base y la Cobase de la plata y el oro que aquí le presentamos en exclusiva en español.

Ellos en conjunto nos confirman que si bien es cierto que 2013 fue un año en que continuó la baja de los precios –iniciada por cierto en abril y septiembre de 2011, respectivamente, también lo es que se trata solo de una corrección temporal dentro de un mercado alcista de largo plazo.

El oro y la plata, no están muertos. Quien así los considere, comete una seria equivocación y desinforma al público.

En este sentido, aunque aún prevalezcan algunas presiones que podrían llevarnos a probar de nuevo los mínimos de 2013 (alrededor de 1,180 USD/oz. en el oro y 18.50 en la plata), o incluso romperlos en caso de una capitulación de las restantes “manos débiles” (nuevos inversores que apuestan a la especulación en papel, opuestos a los tradicionales de largo plazo que invierten en físico), lo cierto es que 2014 podría ser aquel en el que la tendencia alcista mayor sea retomada en forma definitiva.

La primera mitad de este año o hasta el tercer trimestre, las presiones aludidas podrían continuar.

Sin embargo, ya sea en el segundo semestre o bien durante el último cuarto de 2014, los precios del oro y la plata podrían volver con fuerza al alza.

Para el rey de los metales, el pilar que le dará sustento a su subida seguirá siendo el de la demanda de inversión.

Hoy los ojos de muchas personas están puestos solo en los mercados más “atractivos”, como algunos de bienes raíces y la mayoría de los bursátiles, que al encontrarse en fase de burbuja no han dejado de alcanzar nuevos máximos históricos.

Pese a ello, es de esperar que una vez que las “buenas noticias” y expectativas económicas en el mundo –sobre todo en Estados Unidos- se terminen, la tendencia alcista bursátil se revierta de forma muy marcada y los inversores comiencen de nuevo a regresar en masa a activos refugio, a los que hoy, ven como “innecesarios”. La fiesta en las bolsas no durará mucho tiempo.

Las preocupaciones sobre el crecimiento económico regresarán pronto. China, Japón, Europa y la propia Unión Americana jugarán de nueva cuenta los roles protagónicos.

Resulta curioso y paradójico pero, la gente casi siempre busca realizar las compras de cualquier cosa al mejor precio posible, y hacen bien. Regatean, esperan las ofertas de temporada en ropa, calzado, en fin, toda clase de mercancías y servicios. Pero cuando se trata de inversiones, es todo lo contrario.

A la mayoría de las personas no les gustan los activos baratos como ahora están el oro y la plata –a pesar de su menor riesgo justo por ello, y se dejan llevar por la luz deslumbrante de lo caro, de lo que “ha estado subiendo” y que por lo mismo, es más riesgoso. Es un sinsentido pero así sucede.

En el corto plazo de los mercados no manda la razón, sino las emociones: miedo y ambición.

Así pues, factores como las elecciones en Estados Unidos e India, en la que saldrán a relucir las verdaderas debilidades económicas como pretexto para buscar votos, podrían ser parte de los detonantes que den pie al aumento por parte del público inversor de las posiciones en oro y plata, y para reducirlas en los mercados bursátiles. Las emociones mandarán.

Centenario de Oro y
onza de plata Libertad
Asimismo, podemos esperar que la ya por sí enorme demanda de oro por parte de China, convertido en el mayor consumidor global, se incremente por dos causas: Primero, si los precios caen a nuevos mínimos, por obvias razones de búsqueda de gangas; segundo, muchos inversores chinos que se volvieron sensibles a los cambios en las cotizaciones y que han decidido esperar a que el mercado dé señales claras de que regresará al alza, volverán con todo.

Algunos de ellos que lamentaron haber comprado a niveles que en su momento parecían atractivos en abril pasado –por debajo de 1,400 dólares la onza, entrarán de nuevo cuando piensen que ha descendido suficiente. Otros, quizá la mayoría, terminará por volver una vez que observen una solidez al alza, ante el temor de que el precio se siga disparando y entren demasiado tarde.

La plata podría observar un comportamiento similar, aunque su doble condición de metal precioso e industrial, podría convertirse en un lastre por ahora. La demanda de inversión y joyería es sólida, pero de momento hay una demanda de la industria algo rezagada, que podría provocar que el ratio precio oro/precio plata suba o se mantenga alrededor de las cifras actuales (aprox. 60).

Eso sí, cabe aclarar que en el largo plazo, las expectativas para la plata son superiores a la del oro, a pesar de lo que pase en 2014.

En fin, el año que comienza quedará marcado como aquél en el que la dupla de metales preciosos monetarios, volvió por la revancha: la corrección llegará a su final.

Que nadie se sorprenda si aquellos que hoy los denuestan, acomodadizos como son, como por arte de magia los vemos más tarde lanzándoles vítores. Cuidado con ellos. Nunca cambiarán.

jueves, 23 de agosto de 2012

EL ORO SE DISPARA, Y SU DEMANDA, ¡ES MÁS GRANDE QUE NUNCA!


Esta semana ha sido sin duda la más emocionante de los últimos meses para los metales preciosos, pues tanto el precio del oro como el de la plata se han disparado. En el caso del primero, conviene contextualizar esta subida con el último reporte trimestral del Consejo Mundial del Oro (WGC por sus siglas en inglés), sobre sus tendencias de demanda global.

Vale la pena profundizar, pues la nota en la mayoría de los casos la nota fue que la demanda, se desplomó 7% respecto al mismo periodo de 2011, y 10% frente al primero de 2012.

Sin embargo, la realidad es que estos datos pueden conducir a una tergiversación del verdadero mensaje que nos está transmitiendo el rey de los metales.

No es ocioso recordar que en una década, la demanda de oro ha crecido en promedio a una tasa de 4.92% anual, y que a esta tendencia no le estorbó el haber pasado de una cotización media de 309.73 dólares en 2002, a 1571.52 en 2011 (London PM Fix).

Con todo y cifras “negativas”, las proyecciones para 2012 apuntan a que el segundo semestre será mucho mejor que el primero. Más si contemplamos que el WGC, considera como una de las principales causas de esta caída, la “falta de dirección clara en el precio del oro”, sobre todo en el caso de los consumidores chinos, algo que a juzgar por las señales al alza observadas en el mercado durante las últimas semanas, ya ha cambiado.

Cabe destacar que India y China continúan acaparando el mercado del metal por amplio margen, pues ambos abarcan el 45% de la demanda total de joyería, monedas y lingotes. Como es obvio, cualquier variación en estos países se verá reflejada en las estadísticas.

En este sentido, el menor apetito global por el oro habría sido coyuntural, pues en el primer caso se vio afectado principalmente por la devaluación de la rupia india frente al dólar, que condujo a nuevos máximos históricos locales en la cotización del metal. En el segundo, como ya se dijo, por la ausencia de una tendencia ascendente a los ojos de los inversores chinos.

En los dos casos, la avidez por el oro podría regresar con fuerza si las condiciones cambiarias mejoran, algo muy probable ante la inminencia de nuevas medidas de “estímulo” por parte de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, que incluirían más flexibilización cuantitativa (QE3) u otros mecanismos menos “convencionales”.

Las minutas de su Comité de Mercado Abierto (FOMC) reveladas el miércoles, además de haber sido el detonante de las alzas en oro y plata, dieron un aviso de que esos apoyos adicionales están a la vuelta de la esquina.

Por otra parte, no podemos perder de vista que excluyendo a India y China, la contracción en la demanda de joyería fue solo de 4%, mientras que la de inversión se disparó 16%. En este rubro, los inversores europeos jugaron el papel central por las turbulencias sufridas en la Unión Monetaria. Todos quieren un refugio seguro.

Esto es válido incluso para los demandantes del sector oficial, pues su apetito por oro continúa insaciable, al haber crecido a más del doble (157.5 toneladas) en el segundo trimestre de 2012 respecto al año previo. Un récord desde que los bancos centrales se convirtieron en compradores netos en 2009.

Un aspecto muy importante a considerar es que desde el reporte anterior, como debe ser, el WGC considera las compras de este sector como parte de la demanda, y ya no las deduce de la oferta como hacía antes. La justificación es sencilla: los bancos centrales ya no son vendedores.

Este cambio contable es significativo, pues como explicamos en este espacio con el artículo “El falso mito del excedente mundial de plata” (http://bit.ly/StGPe1), la demanda total real de oro, al ser la materia prima dinero y que como tal no se consume ni se tira, es la suma de todo el metal que ha producido la humanidad a lo largo de la historia, más la de su producción anual.

De alguna forma o de otra, ese metal está en posesión de alguien, y solo se convertirá en oferta cuando sus tenedores estén dispuestos a desprenderse de él, algo que claramente no estará sucediendo mientras el oro y la plata se encuentren infravalorados al extremo (manipulados), en medio de esta Depresión.

Hay otras evidencias en el propio reporte del WGC, que indica una caída de la oferta de oro del 6%, pero de 12% en la proveniente del reciclaje. Parece que pese a la proliferación de los “Compro Oro”, cada día menos personas quieren deshacerse de él. La lección es una: la demanda de oro, es más fuerte que nunca.

Guillermo Barba

guillermobarba@outlook.com

Twitter: @memobarba

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viernes, 13 de mayo de 2011

¿POR QUÉ BANCO DE MÉXICO COMPRÓ TANTO ORO?

Bueno, por primera vez es posible contestar fácil y rápidamente a una pregunta como la del título de este artículo, gracias a que el principal responsable de esa adquisición se encargó de responderla. Como usted recordará, este mes se dio a conocer que Banco de México (Banxico) compró alrededor de 100 toneladas de oro (más de tres millones de onzas) en el primer trimestre de 2011.

La semana pasada, incluso comentamos en este espacio (http://bit.ly/la4gSq) que había sido una lástima que nos hubiésemos tenido que enterar del hecho gracias a un diario extranjero: el Financial Times. Pareció entonces como si se hubiese querido que pasara desapercibida, una de las mayores y más aceleradas compras de ese metal de que se tenga registro, por parte de un banco central, en la historia reciente.

Pues bien, ayer en una entrevista con Óscar Mario Beteta, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, dio la esperada respuesta al por qué de dicha operación: “nos disminuye el riesgo”.

Como se sabe, no hay inversión que no lo conlleve, pero lo que más llama la atención, es que cada día hay más señales de un cambio profundo entre lo que se percibe como “seguro” y “riesgoso”. Para nadie es un secreto, por ejemplo, aquel viejo mito de que el dólar estadounidense es el mejor refugio para los inversionistas, pero si eso fuera vigente, ni siquiera se hubiera considerado ampliar nuestras reservas internacionales en oro; no haría ninguna falta.

Así pues, en México durante mucho tiempo estuvimos acostumbrados a mirar al tipo de cambio peso/dólar como indicador de crisis, y nos enseñaron que entre más subiera el billete verde, sería peor. No obstante, nunca aprendimos que lo contrario, que el dólar bajara, no necesariamente sería un buen augurio. Y es que ahora es el dólar el que está enfermo, y su mortal padecimiento lo devalúa ante los ojos de todos.

Por desgracia, no es la mayoría la que se percata de ello, y en consecuencia, muchos ni siquiera están tomando previsiones. Esa devaluación se refleja en el aumento de precio de los activos tangibles (commodities), entre los que se encuentran los metales preciosos.

Queda claro que Banxico es uno de los que sí se están dando cuenta de la gravedad de esta situación, y ante el peligro inminente del dólar recurre al “viejo confiable”. Carstens puede decir que no se trata de huir del dólar, pero las cifras muestran que al menos en los tres primeros meses de 2011 así fue: de los 7,673.8 millones de dólares acumulados en los Activos de Reserva Oficiales, más del 56 por ciento fue en oro.

Para los que hoy critican y sospechan que esa inversión pudo no haber sido acertada, por la reciente baja en los precios de las commodities, de nuevo Carstens tiene razón cuando dice: “en el mediano y largo plazos, sí vemos que el oro tiene la capacidad de subir.” Y vaya que sí. Los metales preciosos (y en general las materias primas), se encuentran en lo que se conoce como “bull market” (mercado alcista) que dista mucho de terminar.

Las bajas en sus cotizaciones parecen solamente estar descontando que, en junio, terminará la segunda ronda QE2 de “relajamiento cuantitativo” (impresión de dinero) de la Reserva Federal de Estados Unidos. Además, no existe un solo mercado en el que los valores vayan en línea recta hacia arriba o hacia abajo siempre.

En este sentido, en un mercado al alza las correcciones hacia abajo son sanas y normales, pero no hay duda que luego la tendencia será retomada tarde o temprano, conforme se acerque un QE3. La historia da evidencias de que cada vez que se ha recurrido a devaluar una moneda (como ahora el dólar) a través de la impresión de dinero de papel para “impulsar” la economía, los resultados son desastrosos.

Ante este hecho, ojalá que Banxico continúe acumulando reservas en oro, pues con este panorama hasta le podríamos perdonar que lo siga haciendo calladito, calladito .