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viernes, 29 de mayo de 2015

Oficial: ¡Austria también repatriará sus reservas de oro!

imagen: Internationalcoin.com
Como una señal más de la pérdida de confianza en el oscuro Banco de Inglaterra (BoE por sus siglas en inglés), ahora un país más –Austria, se suma a Alemania y Holanda en la política de repatriar la mayor parte de sus reservas de oro a territorio nacional. En un comunicado publicado ayer en su sitio web oficial, el Banco Nacional de Austria (BNA) dijo que al corte de este mes contaba con 280 toneladas (t) del metal en reservas, mismas que han permanecido sin cambios desde 2007.

Luego de señalar que los lingotes los mantiene y administra “con el máximo cuidado”, dijo que con su política actual de localización mantiene el 17 por ciento de sus tenencias en Austria, 80% en el Reino Unido y solo el 3% en Suiza.

Sin embargo, la Junta de Gobierno del BNA decidió modificar dicha política, siguiendo las recomendaciones hechas por la Corte Austríaca de Auditoría. Ésta les había advertido en febrero pasado que había un “elevado riesgo de concentración” por mantener la mayoría de sus reservas en Gran Bretaña.

Eso cambiará ahora. Para 2020 el 50% de sus lingotes estará ya en bóvedas del BNA y de la Casa de Moneda Austríaca, 30% en Londres y 20% en Suiza. Con lo anterior, queda claro que en materia de oro, son más confiables los suizos que los británicos, pero que nada se compara a la seguridad que da tener el metal precioso en casa. Es demasiado valioso y más en épocas turbulentas.

A partir de mediados de este año la nueva política de localización comenzará a implementarse y tendrá una revisión hacia 2019. El BNA reportará periódicamente los avances.

La jugada del banco central austríaco implica que de Londres retirarán 140 t de oro –bastante más por cierto, que las 120 t que en teoría el BoE le guarda a Banco de México (Banxico) –, de las cuales 92.4 t llegarán a Austria y 47.6 t a Suiza.

No es cosa menor que allá la autoridad monetaria haga caso de lo que le recomienda la máxima auditoría del país. En México las cosas son muy distintas.

La historia del BNA nos remite a la exclusiva que le trajimos en este espacio en 2013 cuando la Auditoría Superior de la Federación le recomendó a Banxico que verificara en el BoE la existencia de las 100 t de oro que adquirió en el primer trimestre de 2011. Meses más tarde Banxico adquirió 20 t más que tampoco quiso auditar.

La institución que gobierna Agustín Carstens se negó a hacerlo aduciendo que resultaría “costoso” y que además el BoE era “una institución financiera con reconocido prestigio” que “establece estándares muy estrictos en cuanto al peso y pureza del oro”. Con eso se conformó y nada pasó.

En Viena, en cambio, no se conformaron con ir a corroborar la existencia y calidad de las barras de oro que les resguardan, sino que de plano ordenaron su repatriación.

Justo la misma exigencia hemos tenido en este espacio para que México traiga sus pequeñas reservas del metal precioso desde Londres a la bóveda central de 5 de mayo, y compre más.

En Austria, Alemania, Holanda, China, Rusia, etc. sí conocen la primera regla de la inversión en metales preciosos: o los tienes en tu mano, o no son tuyos. Dado que el oro es un activo sin riesgo de contraparte, confiarlo a terceros nos expone de forma innecesaria a la expropiación, y con un sistema monetario de bases tan débiles como el actual, es como confiar el gallinero al lobo hambriento.

Las reservas de oro son un seguro contra el colapso del sistema monetario, que no es solo posible sino probable. Para eso se adquirieron y el propio Carstens declaró en su momento que servirían para diversificar las reservas, pero mientras no estén en el país –cuando menos en su mayoría, la protección que brindan es mínima si se compara con el riesgo de que nos lo expropien. El 98 por ciento de las reservas de oro mexicanas está en manos británicas, ya es hora de que sigamos el ejemplo austríaco.

viernes, 15 de mayo de 2015

México, tan lejos del oro y tan cerca de EEUU

Esta semana el Consejo Mundial del Oro (WGC por sus siglas en inglés), publicó su documento sobre las Tendencias de Demanda Global del rey de los metales para el primer trimestre de 2015. Aunque sus estadísticas han sido cuestionadas en innumerables ocasiones por casos como la documentada subestimación de la demanda de oro por parte de China, la realidad es que en la práctica sus datos son considerados como los “oficiales”.

En este sentido, resulta interesante revelar lo que el WGC nos dice respecto a México.

miércoles, 29 de abril de 2015

Mercado del oro: presagio de tormenta

Imagen: stockguru.com
2015 comenzó a tambor batiente para el oro y la plata. El primero se disparó 10 por ciento durante las primeras tres semanas de enero, para luego retomar la tendencia bajista que había dejado en noviembre del año pasado. Cabe recordar que a pesar de haber cerrado 12 años al alza, el rey de los metales comenzó una corrección (baja) mayor en septiembre de 2011. La excepcional duración de su “bull market” (mercado alcista), predispone junto a otros factores que su declive será también extraordinariamente prolongado.

miércoles, 4 de marzo de 2015

Ganancias “sin riesgo” en el mercado del oro

Hace un par de semanas le informamos que la dupla de metales preciosos monetarios, había entrado aceleradamente en fase de “escasez”. Esto debido a la caída precipitada (y manipulada) de sus cotizaciones que sufrió en aquellos días. Conviene recordar que no es normal que escasee el oro, ya que se trata de la “materia prima” con el mayor número de existencias en el mercado de entre todas las que hay. Es así porque para fines prácticos, gracias a su elevado valor siempre tiende a ser atesorado en alguna forma. No termina en la basura, no es quemado ni consumido como otras commodities.

A lo largo de los últimos años el oro y la plata han oscilado entre la normal abundancia y la anormal escasez. En materia de precios, esta última situación se observa con claridad cuando el precio para entrega al contado (spot) es más elevado que el de promesa de entrega a futuro, y la curva respectiva se invierte para el contrato más activo. En términos técnicos esa inversión de la curva se denomina “backwardation” (porque en lugar de ir hacia arriba y adelante la curva parece ir “hacia atrás”), que es mayor entre más alta sea la diferencia entre el precio al contado y el del futuro próximo.

En la entrega aludida de hace quince días, el nivel de backwardation alcanzó 37 centavos de dólar por onza troy de oro en el contrato de entrega en abril, misma que sigue subiendo y ya se encuentra en 42 centavos por oz. o +0.23% anualizado  (ver gráfico de abajo a la izquierda). Las ratios de base y cobase del oro sobre las de la plata, nos siguen indicando que por ahora, la reina de los metales está siendo más demandada y su escasez en términos relativos es mayor que la de su compañero  (gráfico de abajo a la derecha. Ambos, cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com).

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Como recordatorio, la única manera en que puede presentarse esta falta de oferta física de oro y plata, es por la reticencia de sus tenedores a desprenderse de ellos, sobre todo, a niveles de precios bajos que no reflejen el valor que ellos les atribuyen. Por esta causa, aquellos dispuestos a venderlos exigen un “premio” que hace que quien quiera comprarlos hoy, tiene que pagarlo si de verdad quiere llevárselos. La opción “B” es comprar el futuro, que en comparación es más barato, y esperar al vencimiento para su entrega.

¿Cuál es la urgencia entonces de algunos inversores por llevarse el oro a casa aunque sea más caro? Las razones más importantes se encuentran en la corrupción misma del sistema monetario y financiero. Al estar basado en la impresión ilimitada de divisas que continúan haciendo los mayores bancos centrales del orbe, y en la acumulación exponencial de deuda, los inversores más sagaces aprovechan cada desplome de precio para acumular lingotes como refugio contra esa insostenible situación.

A la larga, este retiro de la circulación de metal contante y sonante, implica que cada vez sea más frecuente el estado de backwardation. De acuerdo con las teorías del Prof. Antel Fékete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, tarde o temprano esa escasez se tornará permanente. Llegado el momento el colapso financiero sería total, pues los contratos de futuros –que no son más que promesas de entrega, serán repudiados para reclamar el oro y la plata físicos de forma inmediata. Así como ocurre hoy, los tenedores reclamarán premios cada vez mayores a cambio de enajenar sus tesoros, que al mismo tiempo, son su seguro financiero contra la crisis. Quedará demostrado entonces que las ganancias “sin riesgo” tampoco existen en el mercado del oro, como en ningún otro.

Y es que la existencia de backwardation en nuestros días, supone que al menos en teoría, es posible obtener esa ganancia libre de riesgos. Pensemos por ejemplo que usted es tenedor de lingotes por 1 mil onzas (en la realidad los montos son mucho más altos) y que hay backwardation porque el precio spot es, como le digo, 42 centavos por oz.  más alto que el de entrega en abril. Si usted al mismo tiempo vende sus lingotes al contado y compra el futuro, estaría percibiendo una ganancia de 420 dólares por no hacer casi nada y “sin riesgo”. En abril, tendría de vuelta su oro, al vencer el contrato.


El problema es que los metales preciosos están saliendo de la circulación y fluyendo al lejano Oriente. Una vez que la backwardation fuera permanente, no importa lo baratos que fueran los futuros y la ganancia que en teoría podría alcanzarse haciendo lo del ejemplo anterior, nadie querrá hacerlo. La razón es que la promesa de que le entreguen al tenedor su oro y plata de vuelta, tendrá cada día un riesgo mayor de incumplimiento. La liquidación sería pues, en dólares u otra divisa, justo en el momento en que nadie quiera ser “pagado” en monedas que pueden ser creadas de la nada. El castillo de naipes que es el actual sistema financiero y monetario, estará colapsando.

viernes, 20 de febrero de 2015

Más importante que el precio del oro…

Imagen Wikipedia
En los últimos días, los mercados de oro y plata han llamado la atención de muchas personas e inversores. El oro se disparó un 10 por ciento durante las primeras tres semanas de enero, y luego su precio empezó a caer de nuevo. El pasado martes, el oro sufrió una fuerte baja que lo llevó a tocar un mínimo de cinco semanas.
A pesar de que el precio de los metales preciosos es importante, hay otros dos indicadores que lo son mucho más: la Base y la Cobase. El profesor Antal Fékete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, y su alumno Sandeep Jaitly, son sus creadores.

Sandeep refinó la definición de base como la diferencia entre el precio “offer” (el más alto) para entrega al vencimiento del futuro próximo, y el precio “bid” (el más bajo) para entrega al contado (spot). Siempre hay una separación entre el precio al que se quiere vender (offer) y al que se compra en realidad (bid). Eso es lo que se estudia. En este sentido, la situación normal del mercado es en “contango”, o sea, cuando el precio de futuros es mayor que el precio spot y hay una curva ascendente. Debido a esto, la base debe ser siempre positiva. Lo contrario aplica para la cobase. Ésta es la diferencia entre el precio “offer” del oro para entrega al contado, y el precio “bid” del contrato para entrega a futuro.

El oro es la materia prima con la ratio de existencias/flujo más alto de entre todas las “commodities”, debido a que las personas lo acumulan gracias al valor subjetivo que le atribuyen. Esta diferencia fundamental del oro respecto a todas las demás mercancías, hizo que el metal fino se terminara convirtiendo a lo largo de la historia en el dinero por excelencia. Por eso el oro es la materia prima más abundante sobre la Tierra en términos relativos. Carl Menger, fundador original de la Escuela Austríaca, explicó esto en sus libros "Dinero" y "Sobre el origen del dinero", de lectura obligada. Así que el oro ni se tira a la basura ni es quemado, como otras, siempre es atesorado.

En todo momento hay abundante oro físico en alguna parte. Pese a ello, a veces sucede que el mercado muestra signos de "escasez". Eso no es normal. Cuando se presenta, la condición de contango se pierde, y algo llamado “backwardation” entra en escena. Esta se produce cuando el precio de contado es más alto que el de contrato de futuros más activo, la base se vuelve negativa y la cobase positiva.

La backwardation es un claro síntoma de aquella anormal escasez, que solo puede aparecer cuando los propietarios de ese oro físico se resisten a venderlo, a menudo, cuando los precios caen. Una manera diferente de ver esto, es que el oro se “esconde” de la circulación porque las llamadas “manos fuertes” no quieren venderlo porque el precio no refleja el valor que le dan. De hecho, este tipo de inversores aprovecha las bajas cotizaciones para comprar todo el metal precioso que pueda, como una protección contra el colapso total del sistema monetario. Eso es lo que va a suceder.

Por primera vez en la historia del mundo, los principales bancos centrales están imprimiendo simultáneamente dinero como locos. El sistema monetario se basa en fundamentos de papel dinero, creado a partir de la deuda. Puede imprimirse billetes casi al infinito, pero no sin consecuencias catastróficas. A causa de ello el oro y la plata se están escondiendo de la circulación, sobre todo en manos privadas asiáticas.


La dupla de metales preciosos monetarios ha oscilado entre contango y backwardation durante los últimos años, y con la reciente caída manipulada de sus precios ocurrida esta semana, su escasez se fue al cielo (ver más abajo gráficas de base y cobase en backwardation, cortesía de Feketeresearch.com). Así que cada inversionista debería asegurarse de tener oro y plata físicos en sus carteras. Sí, los metales preciosos son la protección típica contra la inflación, y algunas personas piensan que si lo que viene es una gran deflación como aquí hemos advertido, significa que no necesitan oro y plata en absoluto. Se equivocan. Son necesarios en épocas inflacionarias, pero indispensables en deflación. Ese será el tema principal de un próximo artículo. Esté pendiente.

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domingo, 31 de agosto de 2014

REPORTE CONTANGO: EL ORO SEGUIRÁ DANDO SORPRESAS




Hace un mes le informamos que las lecturas de Base y Cobase del oro –indicadores exclusivos de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, para el contrato de futuros con vencimiento a diciembre, mostraban que se encontraba aún en contango, pero con un aparente rompimiento que indicaba que podría dirigirse hacia la backwardation en el futuro cercano. En la actualización de este mes, la confirmación ha llegado: el oro se dirige de manera consistente a una nueva fase de “escasez” física en el mercado, por lo que quien no lo tenga en propia mano, debería reclamar su entrega y sacarlo del sistema bancario.

Conviene que recordemos que la Base es la diferencia entre el precio del contrato de futuros más activo al momento (en este caso el de diciembre) y el precio “spot”, o sea, al contado. Dado que la normalidad es que los futuros sean más caros que el spot, dicha diferencia debe ser positiva. Esto es, hay contango y la curva de los precios de futuros es ascendente. Pero si el resultado es negativo, muestra una inversión de la curva que es lo que llamamos backwardation.

Lo mismo pero a la inversa ocurre con la medida de la Cobase, que se calcula restando del precio spot el del contrato de futuro más activo. De ahí que se esté en contango cuando el resultado es negativo, y en backwardation cuando hay Cobase positiva.

Mientras que el contango es señal de normal abundancia de oro fluyendo al mercado, la backwardation lo es de “escasez”, una seria anomalía. El metal precioso es escaso en la naturaleza pero no tiene por qué serlo nunca en el mercado, pues de hecho es la “materia prima” con el mayor ratio existencias/flujo de todas. Lo que esto significa es que para fines prácticos casi todo el oro que se ha extraído en la historia permanece con nosotros, porque por su valor nadie lo tira directamente a la basura, sino que es atesorado. Además, por sus características no puede ser ni quemado como el petróleo ni consumido como el arroz o el trigo. De ahí que la producción de oro sea siempre una pequeña porción de los inventarios totales.

Entonces, ¿por qué ocurre la “escasez” de oro manifestada en su backwardation? La razón es que la disociación entre valor y precio del metal conduce a los inversores a preferir no venderlo en físico, y aquellos que lo hacen, exigen un “premio” o sobreprecio para entregarlo al contado.

En este sentido, el gráfico siguiente (cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com) nos muestra con claridad que hay una nueva tendencia de la Cobase hacia arriba, por lo que se confirma que solo es cuestión de semanas para que entre en territorio positivo conforme nos acercamos al vencimiento. Las líneas continuas corresponden a los datos para el contrato a diciembre, las discontinuas para el de febrero. En azul aparece la Base y en rojo la Cobase. Desde 2013 la constante ha sido que el oro entra y sale de backwardation, pero la tendencia de largo plazo es a que se vuelva permanente con todos los peligros que eso implica: escaseará hasta que llegue el punto en que no haya oro suficiente para cubrir las obligaciones contenidas en los contratos de oro-papel, que son superiores en decenas de veces.




Asimismo, el comportamiento del ratio de bases y cobases oro/plata (gráfica siguiente) de los contratos de diciembre, indica que el mejor desempeño de la plata contra el oro es probable que continúe, por lo que el ratio mínimo observado en lo que va del año de alrededor de 60 onzas de plata por una de oro, se rompería a la baja. Ese ratio se encontraba en poco más de 66 al corte del viernes pasado. Dicho de otro modo, la plata tiende a encarecerse con respecto al oro y al dinero de papel, por lo que no es mala idea convertir posiciones áureas en plata, sobre todo entre más alto sea el ratio como ahora.



En suma, se mantiene vigente la recomendación de que, en caso de presentarse de nueva cuenta bajas pronunciadas tanto en el oro como en la plata en septiembre, se debe aprovechar para acumularlos más. Eso sí, siempre en físico. Su incomparable posición como refugios monetarios de largo plazo, más las cada día peores condiciones de la economía global, los vuelve indispensables en cualquier portafolio tanto de pequeños como de grandes inversores.

La expansión del crédito así como del dinero en circulación, continúa inflando burbujas por todo el planeta, por lo que al reventar, el oro y la plata seguirán dando muchas sorpresas que no podemos dejar pasar. Más vale estar preparados.

domingo, 24 de agosto de 2014

BIENVENIDOS: ¡LLEGARON LOS NUEVOS BONOS DE ORO!




Krugerrands
Imagen: South African Mint
La semana pasada el banco sudafricano FirstRand Bank Limited (FRB), anunció la puesta en marcha de los primeros bonos pagaderos en oro contante y sonante, por un equivalente inicial de 188 millones de dólares. Este “Bono de Oro” único en su tipo a nivel mundial, será emitido por el Rand Merchant Bank (RMB) –una división del FRB, negociado en la Bolsa de Valores de Johannesburgo (JSE, por sus siglas en inglés) y denominado en “kruugerrands”. El interés que ofrece es de 0.5 por ciento anual en metal.

El “Krugerrand” fue introducido en 1967, y para finales de la década siguiente, ya dominaba el mercado global de monedas de oro. No por nada se encuentra entre las más famosas y  preferidas por el público coleccionista e inversor. Estos krugerrands son de 22 quilates, con un peso de 33.93 gramos y contienen una onza troy (31.1 gr.) de oro puro aleado con cobre. Su diámetro es de 32.69 milímetros y en el anverso ostenta el rostro de Paul Kruger, expresidente de ese país, cuyo apellido junto con el de rand, de su divisa, dan nombre a la moneda. En el reverso se observa una gacela saltarina o springbok, el año de acuñación y el contenido de metal fino. Cabe agregar que el kruggerand es moneda de curso legal en Sudáfrica.

Estos novedosos Bonos de Oro son a plazo de cinco años y requieren que antes los inversionistas ya tengan o compren Krugerrands, con los que a su vez se adquieren los bonos al FRB. A su vencimiento el valor del bono será determinado según el precio corriente del oro en los mercados internacionales, el tipo de cambio rand/dólar y el interés ganado. Este interés será calculado en onzas troy, a su vez representadas por krugerrands. Los inversores pueden optar por recibir la entrega física del metal o bien, ser “pagados” en efectivo. Habría que leer las “letras chiquitas” de los contratos, pero liquidar en divisa podría ser una típica válvula de seguridad en caso de no contar con todo el oro requerido para las entregas. Una ventaja para el banco pero desventaja para el acreedor. Asimismo, durante la vigencia de los bonos, estos pueden comprarse y venderse con libertad en la JSE.

Los Bonos de Oro son una forma de ganar exposición al metal como inversión, mientras se evitan los costos típicos de almacenamiento físico y gastos de administración. El propósito según el RMB, es proveer cobertura contra la inflación y la devaluación del rand frente al dólar. Por su parte, la directora de mercados de capital de la JSE, Donna Oosthuyse, opina que son una manera innovadora de invertir en uno de los activos más antiguos de su bolsa de valores.

Una ventaja adicional es que los pequeños inversores han sido incluidos, pues desde un krugerrand podrán obtener una nota de Bono de Oro, y recibir su interés.

Sin lugar a dudas esta noticia es muy importante y nos habla, de entrada, de la creciente desconfianza que hay en el mundo financiero y monetario hacia las divisas de papel. Aquí hemos advertido que el curso de esas estatales monedas fíat es descendente y hacia su verdadero valor: cero. La imparable alza de precios es la prueba de ello. En este sentido, es de aplaudir que comience a haber opciones novedosas para aquellos que no están interesados en obtener una utilidad en esos billetes que pierden valor, sino en dinero real, oro.

Lo más destacable es que para adquirir estos bonos de oro se exige de entrada pagar en una de las monedas más emblemáticas del orbe. No se aceptan dólares, euros ni rands de forma directa. En definitiva estamos ante un preludio más de la muerte del sistema monetario que nos rige, y de la crisis que desencadenará la impresión continua e ilimitada de este falso dinero. Ese es el mensaje entrelíneas más importante de estos Bonos de Oro. Así es como los debemos ver y entender.

Solo el tiempo nos dirá si esta medida se inscribe dentro de un plan mayor de los BRICS (grupo compuesto por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, opositores a la hegemonía estadounidense) para seguir desplazando al dólar, y establecer un mecanismo de descubrimiento de precios de metales preciosos monetarios que en verdad sea transparente, no manipulado como el actual dominado por Londres y Nueva York. Aquí hemos explicado cómo y por qué China busca posicionar a Shanghái como futura capital del mundo monetario del oro. No dudemos que próximamente nuevas firmas lancen sus propios bonos de oro en otro de los BRICS. Ojalá que así sea.

Mientras tanto, bienvenidos estos bonos pioneros, aunque sin duda, una gran parte de las “manos fuertes” del mercado seguirá prefiriendo la tenencia física de su oro y plata fuera del sistema bancario. Y es que como afirma el profesor Antal Fekete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía: “cuando se trata de oro, no se puede confiar en nadie”.

lunes, 4 de agosto de 2014

REPORTE BACKWARDATION: ¿CONVIENE MÁS EL ORO O LA PLATA?




El mes pasado advertimos que las presiones bajistas continuaban para los metales preciosos monetarios, y en particular sobre el oro. Desde entonces la onza áurea pasó de 1,327.50 el 1 de julio a 1,285.25 dólares al 31 de ese mes (London PM Fix). La razón de ese pronóstico fue que según las lecturas de la Base y Cobase, el mercado se encontraba en Contango, dando señal de que había abundante metal físico fluyendo al mercado.

La Base es la diferencia entre el precio del contrato de futuros más activo y el precio “spot” actual, es decir al contado. Dado que la normalidad es que los futuros sean más caros que el precio al contado, dicha diferencia debe ser positiva. Esto es, hay Contango y la curva de los precios de futuros es ascendente. Pero si el resultado es negativo, muestra una inversión en la curva para el contrato de futuros activo llamada Backwardation.

Por su parte, la Cobase se calcula restando del precio al contado el del contrato de futuro más activo. Por eso se está en Contango cuando el resultado es negativo, y en Backwardation cuando hay Cobase positiva.

Mientras que el Contango es señal de abundancia de metal fluyendo al mercado, la Backwardation es evidencia de “escasez”. El oro es escaso en la naturaleza pero NO en la superficie del planeta, debido a que es una “materia prima” que no es consumida sino atesorada por su valor. Esta característica lo dota del mayor ratio existencias/flujo (lo que se extrae de las minas) de todas las commodities. Lo que en español significa es que el oro producido es siempre una pequeña parte de los inventarios que, sobra decir, siempre tienen dueño sobre la faz de la Tierra.

Es por ello que la backwardation constituye una anomalía, pues la “escasez” del oro solo puede deberse a la reticencia de sus poseedores a enajenarlo, sobre todo a determinados (bajos) niveles de precio.
No es casualidad que desde 2013 se haya observado que cada vez que ocurre una caída pronunciada en el precio del oro, este salga a “esconderse” de la circulación. El nivel de gravedad de este problema que se manifiesta como backwardation, se mide a través de la Base y Cobase, indicadores exclusivos de la Nueva Escuela Austríaca de Economía fundada por el Prof. Antal Fékete.

En esta actualización de agosto, le informo que de acuerdo a las lecturas del cierre de mes que se aprecian en el gráfico siguiente (cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com), el contrato de oro de agosto en líneas discontinuas se disparó a backwardation. El de diciembre –ahora el contrato más activo, si bien continúa en contango, parece haber roto hacia arriba: de –0.41% a –0.29%. Esto sugiere que la fase de oro en contango podría estar por terminar en las próximas semanas, sobre todo si hay bajas pronunciadas en las cotizaciones.
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Por otro lado, el comportamiento del ratio de bases y cobases oro/plata (gráfico siguiente), sugiere que el relativo mejor comportamiento del precio de la plata con respecto al del oro, podría continuar este mes. O sea, en caso de que ambos caigan la plata lo haría en menor medida, y de irse al alza, sería en mayor proporción que el oro. Por supuesto, también podría suceder que el oro cayera mientras la plata se aprecia.

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Dado que aún no estamos en backwardation para el contrato activo del oro (diciembre), es posible que en agosto veamos aún presiones bajistas, pero de presentarse un desplome, desde luego, no debe verse como una mala noticia sino como la oportunidad de fortalecer las posiciones personales en metal precioso físico.

Ahora, debido al aludido mayor potencial de la plata, es más conveniente preferirla sobre el oro.

Y es que al final, como hemos advertido antes, la tendencia de la backwardation es a la permanencia. Lo que esto significa es que las “manos fuertes” siguen esperando pacientes a que se presenten los desplomes en los precios de los metales preciosos monetarios para acumularlos más y sacarlos de la circulación.

Así sucederá hasta que el metal disponible se acabe, pues aunque estará ahí, sus las “manos fuertes” no lo soltarán a un precio que no refleje su valor. ¿Qué implicaciones tendrá esto en un mundo en el cual hay más “oro” y “plata” papel de los que es posible entregar en físico? La respuesta, para quien no los tiene en propia mano sino confiados a terceros, es aterradora.

domingo, 6 de julio de 2014

REPORTE CONTANGO: ¿HACIA DÓNDE VAN EL ORO Y LA PLATA?




En este espacio damos seguimiento puntual al comportamiento de dos indicadores exclusivos de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, que sirven para el análisis de los mercados de metales preciosos monetarios, oro y plata. A diferencia de un análisis técnico tradicional, el de la Base y la Cobase de ambos nos permite anticipar tanto posibles movimientos de precio en el corto y mediano plazos como algo mucho más importante: inferir el flujo de metal físico hacia el mercado o hacia fuera de la circulación.

Esto es relevante porque, como aquí hemos informado, la dirección de esos flujos está siendo de Occidente a Oriente –China e India en primero y segundo lugar, como un síntoma más del cambio de poderes entre ambos hemisferios.

En la actualización de julio, destaca que gracias al rally (alza) que ha observado el oro desde hace un mes a la fecha, hay una abundante oferta de metal que está entrando al mercado para ser vendido. Esto nos lo dice la situación de amplio Contango que vemos en sus gráficas de Base y Cobase. Ello contrasta con las lecturas observadas por ejemplo en la segunda mitad de mayo cuando las cotizaciones tendieron a la baja, y en consecuencia se disparó  lo contrario al contango, la Backwardation.

Como recordatorio, la Base es el resultado de restar del precio del contrato de futuro activo (o sea el próximo), el precio “spot” actual (es decir, al contado). Dado que la normalidad es que los futuros sean más caros que el precio al contado, la diferencia debe ser positiva. Esto es, hay Contango y la curva de los precios de futuros es ascendente. Pero si el resultado obtenido es negativo, muestra una inversión en dicha curva para el o los contratos de futuros más cercanos llamada Backwardation, o sea, hay una curva descendente.

A la inversa, la Cobase se calcula restando del precio “spot” (precio actual al contado) el del contrato de futuro más cercano (activo). Por eso se está en Contango cuando el resultado es negativo, y en Backwardation cuando hay Cobase positiva. Esta última situación, reiteramos, se presentó recientemente en mayo/junio al caer los precios del oro.

Sin embargo, la tendencia alcista que fue retomada a partir del 6 de junio, fue reduciendo de forma considerable la Cobase positiva, para de hecho, salir disparada hacia terreno negativo y confirmar un amplio Contango. La gráfica siguiente (cortesía de Sandeep Jaitly de Feketeresearch.com) nos lo deja ver al corte del viernes pasado. Las líneas azules representan la Base y las rojas la Cobase para los contratos de agosto (el activo) y diciembre (en líneas discontinuas).



En Inteligencia Financiera Global hemos explicado que la Backwardation es un síntoma de “escasez” de oro físico en el mercado, que la experiencia nos dice que se dispara cuando los precios caen.  Esto se debe a que los tenedores de oro se vuelven reticentes a ofrecerlo a la venta a bajas cotizaciones, y aquellos pocos que sí lo hacen, exigen que se les pague un “premio” adicional al contado sobre el precio de entrega a futuro, que de este modo se vuelve más barato. Los inversionistas de “manos fuertes”, son los que están dispuestos a pagar ese sobreprecio con tal de hacerse del metal noble.

Como ve, la “escasez” de oro constituye una anomalía, pues aunque en la naturaleza sí es escaso, las existencias sobre la Tierra siempre son abundantes. Y es que para fines prácticos, debido al valor que le otorgan las personas, casi todo el que se ha extraído sigue con nosotros en alguna forma o en otra.

En estos momentos con una Cobase en terreno muy negativo, existe Contango y por tanto, hay una buena cantidad de oro entrando de nuevo a la circulación. Esto nos habla de que las “manos débiles” y/o especuladores, es decir, aquellos que esperan obtener una ganancia en divisa por comprar barato y vender más caro en el corto plazo, todavía son muchos con respecto a las “manos fuertes”. Estos últimos son el tipo de inversor que atesora oro y plata de largo plazo, se protege así de un inevitable colapso económico-monetario y claro, no venderá sus tenencias ni siquiera a precios más altos. La razón es que son su “póliza” contra desastres financieros y no se deshará de ella, del mismo modo que nadie vendería su bote salvavidas en un barco que naufraga en alta mar, así le pagaran mucho por él.

Como podrá entenderse, es previsible que las presiones bajistas en los precios del oro y la plata continúen por ahora ante la abundancia de metal a la venta. No obstante, el continuo vaivén Contango/Backwardation propicia que en cada baja de precios, las “manos fuertes” –sobre todo asiáticas– saquen paulatinamente el metal precioso de la circulación. Así nos dirigimos hacia un momento en el que cada vez será más difícil regresar a Contango, la Backwardation se vuelva permanente y entonces, las promesas de entrega de oro en el papel se vuelvan incumplibles.

Por todo lo anterior, queda claro el seguimiento de la Base y la Cobase es más relevante que el simple precio en dólares. Quien los ignore, comete un grave error.

viernes, 4 de abril de 2014

EL MENSAJE OCULTO DEL ORO




Imagen: Banxico
Hace un par de semanas comentamos aquí que el precio del oro terminará este año con su periodo de corrección (baja) iniciado en 2011, pero también que podría probar antes nuevos mínimos cercanos a 1,200 dólares la onza, como ocurrió en 2013. De manera que las presiones bajistas en su precio continuarán por ahora.

Sin embargo, el examen a la fecha de la Base y la Cobase del oro, indicadores exclusivos que revisamos en la Nueva Escuela Austríaca de Economía fundada por el Prof. Antal Fekete, nos revela que aunque el metal ya no está en backwardation como la mayor parte del año pasado, sí tiende a regresar a ella.

Hay backwardation en el oro cuando el precio al contado es mayor que el del contrato de futuros más cercano (contrato activo), y no al revés, como es normal.

La relevancia de esto es que indica que hay “escasez” en el mercado por una reticencia de los tenedores a desprenderse de su metal por razones de protección financiera. Los compradores entonces se ven obligados y dispuestos a pagar más caro si quieren adquirir el oro hoy, a pesar de que sea más barato hacer la compra con entrega a futuro. Hay cierta urgencia. La razón es que las condiciones de la economía mundial son tan endebles, que el oro corre a esconderse. En tiempos de turbulencia como los que vivimos, es el único refugio financiero confiable, pues cuando se tiene en físico no forma parte de la hoja de balance de nadie más. Es propiedad privada en toda la extensión de la palabra, y por si fuera poco, fuera del quebrado sistema bancario.

Con la subida de las cotizaciones que se observó durante la mayor parte del primer trimestre de 2014, la backwardation se perdió ante la llegada de más vendedores a precios más altos. Este tipo de inversores por lo general son especuladores y no inversionistas de largo plazo o manos fuertes, que ni siquiera con cotizaciones más elevadas están dispuestos a enajenar su riqueza áurea. Para ellos, la posible ganancia no compensa en absoluto los riesgos de vender su oro físico.

En este sentido, tras volver a caer los precios después de la anexión de la península de Crimea a Rusia, la Base y Cobase del oro, medidores que nos dicen cuándo el oro está en backwardation y cuándo en contango, su opuesto, muestran una tendencia a regresar a la primera condición. Así se observa en el gráfico siguiente (cortesía de Sandeep Jaitly de feketeresearch.com), en el que la línea azul es la base y la roja la cobase. Las continuas corresponden al contrato de junio y las discontinuas al de agosto. Cabe recordar que hay backwardation cuando la Cobase llega a terreno positivo y por ahora, hay contango.


En el caso de la plata, el contrato activo de mayo (líneas discontinuas) está a punto de entrar en backwardation (Cobase positiva), lo cual es muestra de que los niveles de precio actuales, la plata es más atractiva que el oro, y de que su cotización tiene por ahora menos presiones a la baja que la de aquél.



El mensaje oculto de esto que no revela ningún análisis técnico tradicional, es que el oro físico está saliendo de la circulación para ser atesorado en manos privadas. Ese vaivén de backwardation – contango – backwardation, marca una tendencia clara hacia la permanencia de ésta.

Ese no sería problema excepto por algo: la cantidad de obligaciones en papel (futuros, opciones, préstamos de oro, cuentas “no asignadas”, etc.) es mucho mayor al oro físico que las respalda. La salida de circulación que revela la backwardation tiende a reducir más las existencias disponibles para cubrir aquellas, lo que anticipa de entrada que en el mediano y largo plazos el precio tendrá que ser mucho más elevado, pero además, que tarde o temprano a la abrumadora mayoría de tenedores de “oro” papel se les incumplirá el pago en metal. Una masacre financiera.


Por eso, todo aquel que tenga oro en manos de terceros debe reclamar su pronta entrega, y acumular más si la oportunidad se presenta. Como dice el Prof. Fekete, “cuando se trata del oro, no se puede confiar en nadie”.

viernes, 20 de diciembre de 2013

EL ORO SE HA IDO...




Imagen: endthelie.com
En este blog hemos puesto un marcaje personal al tema de la transferencia masiva de oro que está ocurriendo desde Occidente hacia el lejano Oriente, en particular a China, que este año se convertirá en el primer consumidor mundial del metal.

Hemos explicado que la ruta del oro en la mayoría de los casos está siendo Inglaterra – Suiza – Hong Kong – China continental.

Suiza es destino obligado intermedio por la gran capacidad de refinación que posee, y que le permite convertir el oro de lingotes “Good Delivery” (estándar definido por la London Bullion Market Association, LBMA) en barras u otros formatos que se ajusten a las necesidades y características que demandan los consumidores chinos.

Para quien está al tanto de esta situación, no le sorprenderá lo dicho por expertos como Keneth Hoffman, titular del área de Investigación en Minería y Metales de Bloomberg Industries, quien la semana pasada comentó en televisión: “Podías ir a una bóveda en Londres hace un par de años y (estas) estaban llenas a rebosar (…) Puedes entrar en esas bóvedas hoy y están virtualmente vacías.”

Hoffman coincide con lo que aquí, como sabe, hemos dicho desde hace mucho tiempo: “el oro se ha ido a China para nunca regresar” (vea el video al final de este post). Sentencia además: "Los chinos ya no quieren dólares, quieren oro". Y tiene razón.

Las importaciones de oro de los chinos continentales se siguen acelerando. Las cifras más actualizadas del Departamento de Estadísticas y Censo de Hong Kong (HK) dan cuenta de ello.

De enero a octubre pasados, el monto neto de oro exportado de HK a China continental fue de 957 toneladas, 200 por ciento más que en el mismo período de 2012.

El principal proveedor sigue siendo, como dijimos, Suiza. Las importaciones de HK desde aquel país europeo, en lo que va del año, ascienden a unas impresionantes 782 toneladas.

Los otros grandes proveedores en 2013 han sido Australia (141 toneladas), Reino Unido directo (92 tons.), Estados Unidos (172 tons.) y Sudáfrica (138 tons.).



clic para ampliar

China continental no publica datos de su comercio de oro, por lo que las estadísticas de HK son el mejor referente que tenemos.

Por supuesto, la demanda total de oro del país asiático es mucho mayor a lo que el mismo Consejo Mundial del Oro (WGC, por sus siglas en inglés) estima, alrededor de 1 mil toneladas para este año.

Según cálculos con base en datos recopilados por Alasdair Macleod, especialista de Goldmoney.com, el total de compras conjuntas efectuadas por China y Hong Kong en los primeros nueve meses del año, fue de 2,130.7 toneladas, o sea un anualizado de 2,841 tons. a las que habría que sumar todavía su producción minera (400 tons. más).

Para dimensionar mejor qué tan grande es esta cantidad, recordemos que según el WGC la oferta minera mundial en 2012 fue de 2,824.4 toneladas.

Es un hecho que para China el oro es un tema estratégico en sus planes de avanzar hacia un mundo “desamericanizado”. No por nada desde el gobierno se alienta la inversión de las personas en él, mientras también acumula reservas en secreto.

China no actualiza este dato ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde abril de 2009, cuando las fijó de modo sorpresivo en 1,054.1 toneladas desde las 600 que decía tener desde 2003.

La regla de oro jamás pierde vigencia: “quien tiene el oro pone las reglas”.

Hoy que la discusión vuelve a centrarse en los descendentes precios del oro y su vinculación con el recorte de estímulos monetarios de la Reserva Federal estadounidense, debemos esperar que esta transferencia del metal se mantenga o incluso se acelere todavía más.

Está claro que Occidente le seguirá haciendo el favor a los asiáticos de seguirse llevando el tesoro a precios de ganga, pero también, que en el futuro las tensiones internacionales podrían escalar a niveles peligrosos cuando el inevitable colapso del sistema se presente y todos se pregunten: ¿quién se ha llevado nuestro oro?

Tarde o temprano, como en el juego de las sillas, alguien se quedará fuera sin el metal que creía poseer. Cuando la música deje de sonar, nos daremos cuenta de que el mundo ya no es el mismo, y que cambió ante los ojos de todos, pero que pocos, muy pocos, fueron capaces de darse cuenta de lo que estaba sucediendo. Para entonces, ya será tarde.



lunes, 29 de julio de 2013

BANCO DE INGLATERRA: ¿PRESTÓ SIN PERMISO EL ORO DE BANXICO?

Imagen: telegraph.co.uk
Hay dos noticias recientes que se refieren al mercado del oro –una de las cuales es exclusiva de este blog, que no pueden pasar inadvertidas.

Primero: hay 1,300 toneladas del metal que estaban resguardadas en el Banco de Inglaterra (BoE, por sus siglas en inglés) y que nadie sabe adónde se fueron.

Segundo –y esta es nuestra exclusiva, esto ocurrió en el mismo período en que el Banco de Pagos Internacionales (BIS) demandó a Banco de México (Banxico) manejar con “confidencialidad” toda información concerniente a sus reservas de oro. Las casualidades no existen.

Y es que el caso de la manipulación del mercado del oro es uno de los más importantes, pero a diferencia de otros escándalos que ya han sido descubiertos como el de la tasa Líbor (London Interbank Offered Rate), éste permanece para muchos, en las sombras.

Esto se debe en gran parte a que gobiernos tan poderosos como el de los Estados Unidos y Gran Bretaña, sus respectivos bancos centrales, el BIS y los bancos de lingotes (“Bullion Banks”), se han empeñado en asegurar a través de los grandes medios informativos, que todo se trata de una simple “teoría conspirativa”.

Por desgracia, esa trampa será de las últimas en ser descubiertas y nunca reconocida como tal pues, ¿qué autoridad superior va a venir a poner en cintura a los manipuladores, si no hay nadie más arriba?

La única fuerza posible, la del mercado, que terminará por imponerse, jamás será admitida como tal. En su momento, culparán a analistas, periodistas, extranjeros y “especuladores” del nuevo caos económico-financiero que sobrevendrá.

De ahí el que cualquier estudio serio de los vaivenes de los precios de los metales preciosos monetarios –oro y plata, no deba limitarse al típico análisis técnico como cualquier materia prima.

En tanto que ambos constituyen dinero real, y por tanto el opuesto perfecto del dinero fiduciario de los gobiernos (dólar, libra, euro, etc.), serán siempre blanco de ataques orquestados para desprestigiarlos: el hecho de que no puedan ser reproducidos a voluntad para financiar sus dispendios, los vuelve aborrecibles.

Justo por eso, es necesario que a todos niveles, se emprendan acciones de protección contra esos actos fraudulentos del “cártel del oro”.

Alasdair Macleod, experto de Goldmoney.com, dijo en una entrevista con Max Keiser (Keiser Report: Jihadist Safe Haven (E476)), que el Banco de Inglaterra (BoE) fue un prolífico oferente de oro al “prestar” 1,300 toneladas del metal áureo entre febrero y junio pasados.

Macleod se percató, comparando los reportes del propio BoE, de que había una discrepancia entre las 505 mil barras (de 400 onzas cada una) almacenadas al corte anual de febrero, y las 400 mil de junio. ¿Adónde se fueron las más de 100 mil de diferencia?

Macleod considera adecuadamente que esos lingotes sirvieron para “inundar” el mercado y echar por la borda las cotizaciones, que por cierto, tuvieron su peor desplome en más de 30 años en abril.

Aquí lanzamos otra pregunta ¿a quién pertenecían esos lingotes? ¿Se prestó el oro del Banco de México que se supone tienen como custodio al BoE, sin su autorización?

La duda surge porque Banco de México notificó la semana pasada al autor de este blog (vía el documento REF.:I22.52.2013), que “Por lo que se refiere a la solicitud relativa a las operaciones de préstamo de oro durante 2011, 2012 y 2013, le informamos que Banco de México no ha realizado ninguna operación de préstamo de oro durante esos años”.

Cabe recordar que como lo informó este blog en octubre de 2012, Banxico cree tener bajo custodia del BoE 120 toneladas de oro de sus reservas, pero dado que tiene una “cuenta sin asignar” (unallocated account), carece de un inventario que le especifique cuáles de todas las barras que guarda el BoE, le pertenecen.

Esa mala nueva empeora si consideramos que el Instituto Central nunca ha realizado una inspección física de sus barras, para siquiera confirmar su existencia y el cumplimiento del contrato.

Imagen: proyecto40
Eso le valió un severo “jalón de orejas” de parte de la Auditoría Superior de la Federación, que le “recomendó” efectuar dicha inspección este año.

Hoy, el descubrimiento es que de acuerdo con información proporcionada a este periodista por la institución que dirige Agustín Carstens (oficio REF.:I22.53.2013), con base en la Ley de Transparencia, el Banco de Pagos Internacionales le demandó lo siguiente mediante un escrito en inglés fechado el 24 de abril de 2013:

“Banco de México no debe revelar en respuesta a ninguna solicitud recibida, la información anterior u otra provista por el BIS al Banxico, concerniente a las operaciones de las cuentas de oro del BIS. El BIS considera la información provista a sus clientes respecto a sus productos, servicios y operaciones en oro como confidenciales”.

Esto significa que Banxico hizo sus operaciones de compra de oro con el BIS, el banco de bancos centrales, quien a su vez le contó que sus barras se encontrarían en bóvedas del BoE. Vaya trama.

Las revelaciones de Macleod vuelven a llamarnos la atención sobre un asunto de seguridad financiera nacional: la importancia de que Banxico solicite la repatriación de nuestras reservas áureas, pues además de no haberlas certificado, ni siquiera existen garantías de que el BoE no las haya “prestado” ya, y sin embargo, nos esté cobrando millones de libras por “servicios de almacenamiento”.

Desde luego, esto es un aspecto que le concierne también al propio secretario de Hacienda, Luis Videgaray, como presidente de la Comisión de Cambios. Ojalá ya no se siga subestimando este asunto.

Algo grande está pasando tras bambalinas en el mercado del oro, y las voces de alerta, ya no pueden ser ignoradas.

miércoles, 19 de junio de 2013

FRAUDE: LAS “LETRAS CHIQUITAS” DEL MERCADO DEL ORO


Esta semana el blog “In Gold We Trust” (En el Oro Confiamos),del neerlandés Koos Jansen, publicó unas elocuentes gráficas en las cuales se hace evidente lo que en este espacio hemos advertido: Occidente se ha convertido en la “tierra de la fantasía” del oro que, mientras tanto, está siendo entregado en físico por cientos de toneladas en el lejano Oriente… de donde no volverá.

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En la figura de arriba, con datos mensuales, las barras amarillas representan la producción mundial de oro como referencia (1134 toneladas de un año a la fecha); las rojas, las entregas de oro en la bolsa china Shanghai Gold Exchange (918 tons.) y las azules, las entregas en el COMEX estadounidense (Commodity Exchange, apenas 103 tons.).

Como es evidente, los “inversores” en América (y en general en el mundo occidental) están jugando a la mera especulación en papel, sin la entrega material, mientras otros más avezados en Asia le apuestan a la inversión en valor con el metal físico.

Seguro que los primeros por error u omisión, han olvidado una de las premisas de la inversión en metales preciosos: si no los tienes en la mano no son tuyos, y probablemente solo existan en la imaginación.

No debe sorprendernos que el pico de la gráfica se encuentre en abril de este año, cuando el ataque orquestado en los mercados de futuros (“oro” papel) –con el que se vendieron 400 toneladas en solo 2 días (12 y 15 de abril), desplomó las cotizaciones como no había ocurrido en más de tres décadas.

La peor parte, sin embargo, se la llevarán al final los propios manipuladores del mercado áureo, pues lejos de asustar a las “manos fuertes” de los inversores inteligentes, desataron una verdadera fiebre por el orofísico que no se detiene sobre todo en India y China.

Esto significa que en el futuro, cada vez será más y más difícil cumplir con las entregas incluso en el mercado del COMEX, pues el oro se está “agotando” al pasar a manos de tenedores que, ya sea por temores a un recrudecimiento inflacionario o deflacionario de la crisis, no estarán dispuestos a vender sus tesoros, y menos, a precio de ganga.

Esto no es una mera opinión, ni una percepción.

La actual condición de “backwardation”(cuando el precio al contado hoy es más elevado que el de su compra en un contrato de futuros, y no al revés como es normal) en el mercado del oro, tiende a volverse permanente. Esto quiere decir en términos sencillos, que el metal está “escaso” y que los demandantes prefieren pagar un sobreprecio para adquirirlo hoy, a una mera promesa de entrega posterior más barata.

Esa “escasez” es anormal e imposible, pues a diferencia de todas las demás commodities (materias primas) el oro no se consume, no se acaba pues es atesorado. Por eso tiene el ratio stock-to-flow (existencias sobre flujo) más elevado de todas, y junto con la plata, que ocupa el segundo lugar, se convierten así en los metales preciosos monetarios, en dinero real pues.

La única manera de que esa falta del metal se presente, es justo la que está ocurriendo: unos tenedores están más reticentes a entregar un alto valor a precio de regalo, y otros incluso aunque el precio subiera, tampoco lo enajenarán pues es su escudo contra los desastrosos efectos de la crisis deflacionaria que viene.

En este sentido, cabe recordar que en este espacio le hemos informado la manera en que las existencias de oro en las bóvedas del COMEX, se han reducido de manera drástica los últimos meses.

Harvey Organ reportó esta semanaen su blog que “el inventario de clientes de JP Morgan permanece extremadamente bajo (en solo) 136,380 onzas”, por lo que recomienda retirar todo el oro antes de que un nuevo e inminente fiasco explote.

No obstante, lo que más debería preocupar a quienes piensan que su oro está a buen resguardo con ellos, es la leyenda que en “letras chiquitas” el Comex ha puesto a sus reportes de existencias de oro y plata desde el 3 de junio pasado (traducción):

“La información en este reporte es tomada de fuentes que se cree son confiables; sin embargo, el Commodity Exchange, Inc., rechaza en absoluto toda responsabilidad con respecto a su precisión e integridad. Este reporte es producido para fines de información únicamente”.

Escandaloso. Los inventarios que dicen tener, podrían ser pura mentira.

“Curarse en salud” como el Comex, es quizá una más causas del vaciamiento de sus arcas, pues como hemos expuesto en Inteligencia Financiera Global, no hay oro que alcance para todos los que creen tenerlo en el papel.

No es difícil prever que, llegado el momento crítico, las tensiones Occidente-Oriente escalarán a grado máximo cuando, por el inevitable peso del engaño, el castillo de naipes caiga y se colapse el mercado de futuros. Entonces todo mundo se comenzará a preguntar ¿quién se ha llevado nuestro oro?

¿Todo esto hará que por fin el Banco de México abra los ojos y reclame mientras hay tiempo, las 120 toneladas de oro de nuestras reservas que se supone, resguarda el Banco de Inglaterra en Londres?

Ojalá que esas tensiones no terminen en una guerra de grandes proporciones, porque es bien sabido que, a pesar de las advertencias, los políticos siempre tienden a culpar a los periodistas, a los “especuladores” y extranjeros de las desgracias que ellos mismos han creado, para luego crearse distractores que llegan al conflicto bélico.

Suceda o no, se confirma una vez más que las personas y sus familias deben tomar acciones preventivas a escala individual. La alternativa –confiar en que el gobierno hará bien las cosas para la protección de la gente, nunca ha probado ser una buena idea, y menos ahora.