AVISO IMPORTANTE

¡BIENVENIDOS AL NUEVO PORTAL GUILLERMOBARBA.COM!

Estimados lectores de Inteligencia Financiera Global: Este blog se ha mudado definitivamente al nuevo portal de GuillermoBarba.com . Agr...

Mostrando entradas con la etiqueta deuda mexicana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta deuda mexicana. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de abril de 2014

DEUDA MEXICANA, CRECE SIN CESAR




Foto: Reuters
Ayer la Secretaría de Hacienda, colocó en el mercado bonos de deuda mexicana a 7 y 15 años en euros, en los que dijo, son “los costos de financiamiento más bajos de la historia” –obtenidos por el gobierno federal– en esa moneda. La emisión total fue por un monto de dos mil millones de euros, mil millones en Bonos Globales con vencimiento en 2021 y mil millones más que vencen en 2029.

Hacienda presumió así que México es el primer país emergente en colocar al mismo tiempo un bono de mediano y de largo plazo, con la menor tasa obtenida por un emisor soberano no europeo. Y es que los rendimientos a pagar serán de solo 2.4 y 3.75 por ciento al vencimiento, respectivamente.

En su comunicado oficial, Hacienda declaró que las condiciones alcanzadas, muestran la confianza que tiene la comunidad financiera internacional en el buen manejo de las finanzas públicas y la macroeconomía del país.


Sí, es cierto como aquí hemos ya comentado, que siempre será mejor tener un crédito a plazo largo y con tasa preferencial, que uno con mayores costos y pronto vencimiento. No obstante, el mal no se encuentra ahí, sino en el comportamiento financiero de quien se endeuda.

En su momento, cuando comentamos el bono a 100 años por mil millones de libras esterlinas que se anunció en marzo, pusimos el ejemplo de una persona que con sus tarjetas de crédito hasta el tope, decide solicitar un préstamo hipotecario sobre su casa, para con eso liquidar sus tarjetas y pagar menos intereses. Desde luego tendría una tasa mucho más baja y un plazo extendido sobre la nueva deuda. Dijimos entonces que si su patrón de consumo siempre ha sido gastar más de lo que gana, volverá a saturar pronto sus tarjetas de crédito y al final, tendrá dos problemas enormes cuando lo que quería era salir de uno.

Pues bien, eso a escala macroeconómica es lo que nos estará sucediendo. Así se ha hecho ya oficial, pues en su comunicado, Hacienda plantea como uno de los objetivos de la nueva emisión en euros, el de “extender el perfil de amortizaciones de los bonos de referencia en moneda extranjera”. Como en el ejemplo, el gobierno Federal no estará encontrando una manera de salir de las deudas, sino una de ampliarlas todavía más.

Recordemos que para este año, Hacienda misma planteó en el Paquete Económico “impulsar” el crecimiento a través de un mayor gasto y déficit públicos. La forma de financiar ese falso “estímulo” será, sí, adivinó, pidiendo más créditos. No son buenas noticias y así lo denunciamos con oportunidad el año pasado.

Ideal sería que equilibráramos nuestras cuentas con el exterior y tuviéramos ahorros públicos que permitieran generar capital a mediano y largo plazos. Claro está que en el corto, el crecimiento sería más lento, pero sólido y luego, más acelerado y sostenido. Ningún país ha llegado a la riqueza cavando más hondo el agujero de la deuda, y sin antes haber controlado sus propios gastos.

Ahora, claro que hay relativa confianza en las condiciones de México, pero eso no es gracias a nuestras “fortalezas” que no son tales, sino a que otros países están peor. Debemos tener en cuenta también que no es mérito propio, sino que a escala mundial las tasas de interés están manipuladas a los niveles más bajos que se hayan visto jamás. Eso propicia que por ahora tengamos mejores condiciones, pero debemos prepararnos para cuando esto cambie, las tasas de interés se disparen y entonces sí, paguemos muy caro la nueva deuda que queramos emitir.

Dado que no habremos aprendido a disciplinar nuestras finanzas, estaremos en serios problemas. Es tan seguro que eso pasará como que mañana volverá a salir el sol.

Por eso, ojalá los mexicanos y nuestro gobierno, evitáramos caer en la tentación del endeudamiento sin fin –algo que por ahora se ve imposible, pues sin duda nos conduce al barranco mismo en el que estallará sin remedio, esta que es la burbuja más grande de todos los tiempos: la burbuja de los bonos soberanos.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

REFORMA FINANCIERA: PELIGRO EN PUERTA




Imagen: revoluciontrespuntocero.com
El mundo de hoy está inmerso en una espiral de corrupción financiera y monetaria tal, que podemos estar seguros que no se podrá salir de ella sin pagar las consecuencias.

Uno de los síntomas más importantes de esta enfermedad estructural, es el crecimiento exponencial de las deudas para que el sistema pueda sostenerse en pie, cada vez, con mayor dificultad.

Pese a ello, de manera irracional e injustificable, gobiernos de todas latitudes, tanto de países “desarrollados” como en desarrollo, están cometiendo justo los mismos errores que, en el pasado, nos condujeron a la situación presente de debilidad y crisis económicas.

Un problema global de deuda, consumo y crédito excesivos no puede resolverse con más de lo mismo.

Sin embargo, la “sofisticación” en que creen los economistas seguidores de las corrientes predominantes –la monetarista y keynesiana, los tiene autoconvencidos de que la economía, algún día, reaccionará a “estímulos” de gasto, más deuda e impresión de dinero. Si no, pues habrá que expandirlas aún más y más… Un sinsentido.

Pese a ello, México se ha sumado oficialmente a esa corriente de expansión crediticia con la aprobación ayer, en el Senado, de la reforma financiera.

Con ésta, el gobierno de la República presume sin recato que busca que la banca, preste “más y más barato”, con el argumento simplista de que “presta poco”. ¡Bravo!

Lo malo es que los ejemplos que se usan para demostrar este hecho, nos remite con frecuencia a naciones que, hoy por hoy, se encuentran en una peor situación económico-financiera que la nuestra. Malos ejemplos.

Ahora, la realidad respecto a que la banca presta poco es relativa, pues como se ve en el gráfico siguiente, esta no ha dejado de prestar de forma creciente.

Fuente: Banxico (cifras en miles de pesos)
El financiamiento total otorgado por la banca comercial al sector no bancario, que incluye al sector privado, público, estados y municipios y “otros”, se ha mantenido al alza.

El ritmo disminuyó de manera notoria con la llegada de la crisis de 2008 y la recesión de 2009, pero a partir de ahí, con fluctuaciones, su tendencia es muy clara hasta el dato preliminar más reciente de 3.45 billones de pesos (a septiembre). En el período enero 2008 –septiembre 2013, al aumento ha sido de casi 80 por ciento.

Este incremento, por desgracia, ha venido acompañado también de un crecimiento de la cartera vencida, que es la más alta desde diciembre de 2003. Un máximo de casi 10 años.

A septiembre pasado, la cartera vencida en total de monedas (nacional y extranjera) fue de 99,081.4 millones de pesos (ver gráfico).

Fuente: Banxico (cifras en millones de pesos)
Dicho de otro modo, la reforma financiera llega en el momento en que los bancos podrían estarse dando cuenta de que prestaron de más, ante el mayor incumplimiento de sus deudores. ¿Qué pasará cuando desde el gobierno se les empuje a seguir prestando?

La respuesta no es ociosa.

Y es que la razón principal por la que la reforma es un peligro para el país, es justo que se le ha otorgado a la Secretaría de Hacienda la facultad de ejercer presión sobre las instituciones de banca múltiple, en caso de que no se porten como ella quiera.

El Título Octavo de la Ley de Instituciones de Crédito, sobre la “Evaluación de Desempeño de las Instituciones de Banca Múltiple”, está dedicado a ello.

Por supuesto, esto se traduce en que si no abren la llave del crédito al gusto del gobierno, tanto Hacienda, como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y el Banco de México, podrían castigarlas, llegando incluso, a negarles autorizaciones. Tendrán que portarse bien desde la óptica del Ejecutivo.

En este Título, el artículo 276 es muy claro al señalar que la evaluación de desempeño se hará respecto del grado de orientación y cumplimiento de los bancos “al apoyo y promoción de las fuerzas productivas del país y al crecimiento de la economía nacional”.

Aunque establece que la Secretaría de Hacienda deberá hacerlo apegada a las sanas prácticas y usos bancarios, también lo deja abierto a “otros aspectos” discrecionales que determine la propia dependencia. La libertad de inversión de los bancos y su análisis de riesgos, serán echados a la basura.

No por nada, si la evaluación no es positiva, el artículo 53 de la misma Ley dice que se establecerán “parámetros para la celebración de operaciones con valores que realicen dichas instituciones por cuenta propia, pudiendo además quedar diferenciados por cada tipo de valor”.

Sin duda alguna, Luis Videgaray tendrá un poder no visto en México, por lo menos, desde la década de los años 70 y 80 del siglo pasado, que siempre y no por casualidad, fueron a dar al barranco de las crisis recurrentes.

El primer año del presidente Peña Nieto ha sido por completo decepcionante en materia económica, lo que suma a los riesgos de que, con un manotazo en la mesa, se decrete echar a andar la economía con cargo a la “tarjeta de crédito” en los sectores público y privado.

No olvidemos que ya se aprobó antes una lesiva y populista reforma hacendaria y un paquete económico que da manga ancha al déficit público, que le adelantamos, durará todo el sexenio.

De la promoción del ahorro como política de Estado, ni media palabra.

Así que la mesa está servida para un banquete y borrachera de corta duración. De la historia, se confirma, no hemos aprendido nada.