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| Imagen: internationalman.com |
En enero dedicamos dos artículos
a “El Estado policíaco y la guerra
contra el efectivo”. Explicamos que el poder intervencionista estatal
tiende cada día más a controlar todo en la vida de sus ciudadanos, y que para ese
fin, era indispensable “evolucionar” hacia métodos de pago que le quitaran a
estos la confidencialidad en sus operaciones. El pretexto perfecto es el
combate a la minoría que se dedica al crimen organizado y al lavado de dinero
–aunque los delincuentes sigan operando siempre a pesar de las restricciones,
pero en el fondo de lo que se trata es de ampliar
la vigilancia sobre la absoluta mayoría de ciudadanos. Esa tendencia es
global.
