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viernes, 8 de julio de 2011

LA "RELIQUIA BARBÁRICA" VS. LAS RELIQUIAS DE LA MUERTE SEGURA (PARTE II)

Hace siete meses, en la parte uno de este artículo (http://bit.ly/eumXQV), abordamos la cruenta y épica batalla entre dos gigantes, uno eterno e inmortal –de nombre Oro, y un coloso de papel que representa a las divisas fíat o dinero de “mentiritas”, llamado Dólar estadounidense. Hoy, a poco más de un mes de llegar a un aniversario más del fatídico 15 de agosto de 1971, fecha en que por decreto se abandonó el último vestigio del patrón oro, podemos dar cuenta de que en ese lapso ha seguido apabullando el púgil dorado al verde que ha perdido cerca de un 10 por ciento más de su valor.

No por nada en los primeros diez años del siglo XXI, el metal amarillo se llevó el galardón de “la inversión de la década”, título más cercano a su nobleza que el despectivo “reliquia barbárica” que le endilgaron los que, con sus ideas, siguen conduciendo al mundo hacia la quiebra definitiva del sistema monetario.

El marcador de la disputa es contundente. Pese a los eventuales respiros que con normalidad toman las verdaderas reliquias, las divisas de papel, la tendencia se mantiene intacta. Por eso, lo único que estas pueden tener garantizado, es que su valor habrá de morir con el tiempo, para quedar en el panteón de la historia. Así han concluido todos los anteriores experimentos de este tipo, que han pretendido engañar a la gente haciéndola creer que se puede crear riqueza de la nada.

En este sentido, las alineadas fichas de dominó de la siguiente etapa de la crisis, siguen y seguirán cayendo hasta acabar con la última que se encuentra en Norteamérica. Esas piezas denominadas PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España) han ido cediendo uno a uno sin que un solo problema se haya resuelto de fondo. La expansión sin cesar del crédito-deuda, que sería imposible con el ancla del oro, no nada más no se ha detenido, sino que amenaza con seguir sin importar que más tarde las consecuencias sean aún peores.

Grecia sólo es el ejemplo de moda. Si los griegos tenían un gran problema enfrente, ahora es mayor. La “ayuda” recibida en realidad ha sido para salvar a grandes instituciones financieras, que debían pagar con pérdidas el haberle prestado a un país sin capacidad de pago suficiente. Es justo esta insolvencia, que no falta de liquidez, la que más tarde hará evidente que fue una pésima idea echar dinero bueno al malo. La medicina, será tan amarga como inevitable con repercusiones globales.

La segunda mitad de 2011, quedará así marcada como aquella en que las señales de alerta se multiplicaron más que nunca, pero en la que también volvieron a ser ignoradas. Por eso, no es difícil predecir que muy cerca de cumplir 40 años del inicio del apogeo de la Reliquias de la Muerte Segura, el congreso de Estados Unidos elevará el tope de endeudamiento para que Barack Obama siga cavando más profundo la tumba del dólar. Vaya coincidencia.

La esperanza, sin embargo, pervive gracias a todos aquellos que han renunciado a seguir a un falso mesías, y ven un refugio en la posesión de dos metales preciosos: oro y plata. ¿Será más inteligente seguir a alguien que tiene el agua hasta el cuello, o a quien a través de una nueva “Bolsa” (la Pan Asia Gold Exchange, sita en Kunming, China) permitirá a cientos de millones de clientes potenciales proteger su poder de compra, facilitando la adquisición física de ambos metales? Al buen entendedor, pocas palabras.

Así que, en analogía con el último episodio de la exitosa serie de Harry Potter, no tenemos que esperar a ver o leer el final para saber que el bien y la razón, siempre triunfan sobre el absurdo. O como diría un clásico: “Hasta la vista, Dollardemort”.

Twitter: @memobarba

viernes, 24 de junio de 2011

MÁS DESEMPLEO, ¿CÓMO SOBREVIVIR A UNA ECONOMÍA DE "GATO MUERTO"?

Ayer el INEGI (México) dio a conocer las cifras de desempleo para mayo, con un resultado que para los seguidores de las versiones oficiales, fue sorpresivo por elevado: más de 2.5 millones de mexicanos buscan un trabajo, sin encontrarlo. La tasa desestacionalizada de 5.54 por ciento de la Población Económicamente Activa, es la más alta de los últimos 13 meses, dato que se suma a una larga lista de malos indicadores en la economía nacional y su principal propulsor: Estados Unidos.

No por nada esta semana el mismísimo Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal (Fed, su banco central) admitió el freno de la todavía economía más grande del planeta, que los conducirá a un periodo prolongado de más desempleados y menor crecimiento. Por eso vale la pena imaginar que México es aún como una gran lancha, cuyo motor externo se está quedando sin combustible y a la deriva.

No podría ser de otra forma. Ese combustible que se utilizó para revivir de manera temporal a la mermada economía gringa (impresión monetaria masiva sumada a colosales déficits fiscales), está a punto de agotarse. Eso explica además, entre otros factores, las recientes caídas en los índices bursátiles y commodities como el petróleo, oro y plata, etc., que se irán acentuando conforme aumente el pesimismo.

En el medio financiero se usa una analogía conocida como “el gato muerto”, para explicar una situación como esta. El razonamiento es el siguiente: si tú arrojas un gato muerto de un edificio de 50 pisos, es probable que rebote cuando golpee el piso; pero no significa que haya revivido…todavía está muerto. Así pues, esta obviedad nos ilustra la ilusión de la “recuperación”, que en realidad no era otra cosa que un mero rebote de un enfermo terminal: el sistema económico basado en el endeudamiento exponencial que, por definición, no puede durar para siempre.

De ahí que intentar resolver un problema de consumo, deuda y crédito excesivos, empleando más de lo mismo, sea sencillamente estúpido.

El origen de esta fantasía, está a punto de cumplir 40 años en agosto, pues fue en 1971 cuando se abandonó el último vestigio del patrón oro. En aquella data, el presidente estadounidense Richard Nixon, eliminó esa ancla que estorbaba a la libre creación de crédito y dinero, y cuya acción se convirtió en el “pecado original” que nos ha llevado a la arruinada economía mundial de hoy.

Ahora bien, retomando el dato inicial de este artículo, el elevado indicador de desempleo en mayo es cosa del pasado. Es decir, si bien la información nos es útil para confirmar lo que en este espacio hemos venido adelantando desde hace meses, no es más trascendental que mirar hacia delante. Si ya sabemos lo que vendrá mañana, tenemos solo dos opciones: no hacer nada, o ser proactivos. Sobra decir que lo segundo da mejores rendimientos, por lo que vale tener presente las tres “i” más importantes para nuestras finanzas personales: inflación, impuestos e intereses.

De ellas, sobre las que menos control tenemos a escala individual, son las dos primeras. La última, intereses, está en función de algo sobre lo que sí podemos manejar mejor, que es nuestro nivel de deuda. Para la mayoría de las personas (que no lleva una adecuada administración de su dinero), quizás lo más conveniente sería empezar a liquidar sus cuentas pendientes, y formarse poco a poco un hábito de ahorro e inversión.

Si uno está dispuesto a pagarle a alguien más intereses a cambio de capital, qué mejor que pagárselo a uno mismo. A final de cuentas, el círculo virtuoso inversión-ganancias-reinversión, puede ser la guía sencilla y perfecta para navegar en medio de una tempestad como la que se avecina, y de la que muy poco habremos de escuchar en los medios masivos de comunicación, hasta que sea demasiado tarde.

Twitter: @memobarba