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viernes, 15 de mayo de 2015

México, tan lejos del oro y tan cerca de EEUU

Esta semana el Consejo Mundial del Oro (WGC por sus siglas en inglés), publicó su documento sobre las Tendencias de Demanda Global del rey de los metales para el primer trimestre de 2015. Aunque sus estadísticas han sido cuestionadas en innumerables ocasiones por casos como la documentada subestimación de la demanda de oro por parte de China, la realidad es que en la práctica sus datos son considerados como los “oficiales”.

En este sentido, resulta interesante revelar lo que el WGC nos dice respecto a México.

miércoles, 29 de abril de 2015

Mercado del oro: presagio de tormenta

Imagen: stockguru.com
2015 comenzó a tambor batiente para el oro y la plata. El primero se disparó 10 por ciento durante las primeras tres semanas de enero, para luego retomar la tendencia bajista que había dejado en noviembre del año pasado. Cabe recordar que a pesar de haber cerrado 12 años al alza, el rey de los metales comenzó una corrección (baja) mayor en septiembre de 2011. La excepcional duración de su “bull market” (mercado alcista), predispone junto a otros factores que su declive será también extraordinariamente prolongado.

viernes, 20 de febrero de 2015

Más importante que el precio del oro…

Imagen Wikipedia
En los últimos días, los mercados de oro y plata han llamado la atención de muchas personas e inversores. El oro se disparó un 10 por ciento durante las primeras tres semanas de enero, y luego su precio empezó a caer de nuevo. El pasado martes, el oro sufrió una fuerte baja que lo llevó a tocar un mínimo de cinco semanas.
A pesar de que el precio de los metales preciosos es importante, hay otros dos indicadores que lo son mucho más: la Base y la Cobase. El profesor Antal Fékete, fundador de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, y su alumno Sandeep Jaitly, son sus creadores.

Sandeep refinó la definición de base como la diferencia entre el precio “offer” (el más alto) para entrega al vencimiento del futuro próximo, y el precio “bid” (el más bajo) para entrega al contado (spot). Siempre hay una separación entre el precio al que se quiere vender (offer) y al que se compra en realidad (bid). Eso es lo que se estudia. En este sentido, la situación normal del mercado es en “contango”, o sea, cuando el precio de futuros es mayor que el precio spot y hay una curva ascendente. Debido a esto, la base debe ser siempre positiva. Lo contrario aplica para la cobase. Ésta es la diferencia entre el precio “offer” del oro para entrega al contado, y el precio “bid” del contrato para entrega a futuro.

El oro es la materia prima con la ratio de existencias/flujo más alto de entre todas las “commodities”, debido a que las personas lo acumulan gracias al valor subjetivo que le atribuyen. Esta diferencia fundamental del oro respecto a todas las demás mercancías, hizo que el metal fino se terminara convirtiendo a lo largo de la historia en el dinero por excelencia. Por eso el oro es la materia prima más abundante sobre la Tierra en términos relativos. Carl Menger, fundador original de la Escuela Austríaca, explicó esto en sus libros "Dinero" y "Sobre el origen del dinero", de lectura obligada. Así que el oro ni se tira a la basura ni es quemado, como otras, siempre es atesorado.

En todo momento hay abundante oro físico en alguna parte. Pese a ello, a veces sucede que el mercado muestra signos de "escasez". Eso no es normal. Cuando se presenta, la condición de contango se pierde, y algo llamado “backwardation” entra en escena. Esta se produce cuando el precio de contado es más alto que el de contrato de futuros más activo, la base se vuelve negativa y la cobase positiva.

La backwardation es un claro síntoma de aquella anormal escasez, que solo puede aparecer cuando los propietarios de ese oro físico se resisten a venderlo, a menudo, cuando los precios caen. Una manera diferente de ver esto, es que el oro se “esconde” de la circulación porque las llamadas “manos fuertes” no quieren venderlo porque el precio no refleja el valor que le dan. De hecho, este tipo de inversores aprovecha las bajas cotizaciones para comprar todo el metal precioso que pueda, como una protección contra el colapso total del sistema monetario. Eso es lo que va a suceder.

Por primera vez en la historia del mundo, los principales bancos centrales están imprimiendo simultáneamente dinero como locos. El sistema monetario se basa en fundamentos de papel dinero, creado a partir de la deuda. Puede imprimirse billetes casi al infinito, pero no sin consecuencias catastróficas. A causa de ello el oro y la plata se están escondiendo de la circulación, sobre todo en manos privadas asiáticas.


La dupla de metales preciosos monetarios ha oscilado entre contango y backwardation durante los últimos años, y con la reciente caída manipulada de sus precios ocurrida esta semana, su escasez se fue al cielo (ver más abajo gráficas de base y cobase en backwardation, cortesía de Feketeresearch.com). Así que cada inversionista debería asegurarse de tener oro y plata físicos en sus carteras. Sí, los metales preciosos son la protección típica contra la inflación, y algunas personas piensan que si lo que viene es una gran deflación como aquí hemos advertido, significa que no necesitan oro y plata en absoluto. Se equivocan. Son necesarios en épocas inflacionarias, pero indispensables en deflación. Ese será el tema principal de un próximo artículo. Esté pendiente.

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sábado, 24 de enero de 2015

¿Cómo sí y cómo no se invierte en oro y plata?

Imagen: ibtimes.co.uk
El oro y la plata son dinero real. Invertir en ellos siempre que se haga en físico, es hacerlo en un activo monetario sin riesgo de contraparte, a diferencia del dinero fíat (de papel, digital, etc.). Son propiedad privada pura. Por eso es que ambos son de quien los tiene en la mano. ¿Qué significa esto? Que son un seguro financiero contra crisis, pues en caso de un colapso como el que viene al mundo –por culpa de la impresión ilimitada de billetes de todos los bancos centrales, el oro y la plata no llegarán jamás a valer cero. Esto en cambio sí puede ocurrir con otros activos que se consideran "seguros", como las divisas "fuertes" o algunos bonos soberanos.

Por ello los metales preciosos monetarios deben ser acumulados por sus cualidades de dinero por excelencia –rol que el libre actuar de las personas en el mercado les asignó histórica y espontáneamente, en una palabra, por su valor. Si lo que se quiere es especular con el precio, ya sea que se apueste por que subirá o bajará, entonces tal vez el metal físico no sea la mejor opción. Para eso hay otros instrumentos  y activos indexados al precio de estas commodities, pero que no se deben ver como inversión directa en ellos, sino en derivados. Este terreno debe dejarse a los especuladores profesionales, por el riesgo que implican.

Eso sí, dado que son un seguro financiero, no deben faltar en cualquier cartera.

Ahora bien. Muchos se cuestionan si en un contexto en el que los precios de las materias primas se siguen desplomando –como el petróleo, invertir en oro y plata es o no riesgoso. El riesgo siempre está presente tanto en el mercado como en la vida misma. Pero para el inversor en valor, que caigan los precios del oro y la plata es muy bueno, pues le permite acumularlos a un precio menor. Este tipo de inversionista no está pensando en un horizonte de corto o mediano plazos, por eso se le conoce de "manos fuertes", pues no se deshará de ellos casi bajo ninguna circunstancia, a menos tal vez de que sienta que están sobrevalorados. Por cierto, ese punto está demasiado lejos todavía y de manera lenta pero consistente, este tipo de inversionista está retirando existencias que no estarán más disponibles para la oferta.

En cambio, para el especulador, el precio juega un papel decisivo. Por eso muchos amateurs que acumulan oro o plata con la creencia de que "siempre sube", al ver que baja entran en pánico y tienden a vender. La experiencia hasta hoy ha mostrado que este es el caso más frecuente. La gente tiende a vender barato y comprar caro, cuando lo que debe hacerse es lo justo lo contrario.

El oro y la plata están dentro de un mercado alcista mayor que está lejos de terminar, pero también es cierto que desde 2011 entraron a una fase de corrección (baja) que tal vez llegue a su fin este año. Así que aunque los mejores momentos de entrada podrían haber quedado atrás, es posible que veamos una nueva oportunidad de compra en un futuro no lejano, pues los manipuladores seguirán haciendo de las suyas. Habrá que aprovechar.

Cuando me preguntan si es momento entonces de comprar o no, mi respuesta siempre es la misma: depende. Si vas a comprar creyendo que el próximo año lo podrás revender a un precio mayor, es posible que te decepciones. En cambio, el horizonte a observar debe ser el largo plazo, como refugio, y acumular de forma periódica. Hacerlo así te permite al final tener un precio medio adecuado, que es mucho mejor, que tratar de adivinar cuándo el mercado tocará fondo o si seguirá subiendo.

Ahora, allá fuera hay ya muchas plataformas electrónicas que ofrecen invertir en oro. Cuidado. Como decía, si lo que se quiere es invertir de verdad hay que hacerlo en físico. Si esto no es viable o posible, entonces hay que buscar empresas serias que nos ofrezcan el servicio de custodia real de lingotes, barras o monedas. Claro, deben tener mecanismos claros de auditoría, comprobación de la existencia del metal y la disponibilidad de retiro inmediato. A propósito, comprar joyería no es la mejor forma de invertir en metales preciosos porque tienen otro tipo de valor agregado, superior a su contenido metálico.

Hay empresas de custodia que ofrecen sus servicios en México, Estados Unidos, Singapur, España, etc., pero debe verificarse su reputación.

Lo que sí hay que evitar a toda costa es aquellas plataformas de supuesta inversión en un oro que nunca se ve ni se toca, que dicen que está resguardado en alguna parte del mundo lejana a nosotros y que nos ofrecen ganancias prontas. No puedo generalizar, pero hasta ahora las empresas que he conocido  manejan un esquema de presunto "multinivel" que, por su estructura, o son una estafa descarada al estilo "Ponzi" o se le parecen mucho. Voto por lo primero. No las recomiendo en absoluto.

Hay quien cree que porque se reciben ganancias no se trata de una estafa. Esto es un error. Recordemos que el fraude Madoff fue un esquema "Ponzi" que duró por muchos años, y atrapó hasta a los más expertos inversores. Estos esquemas, para funcionar, necesitan al principio dar lo que prometen o más, pues eso es lo que atrae más incautos.


Si se quiere aprender a comerciar (especular) en materias primas en general, lo recomendable entonces es estudiar, capacitarse y entrar en persona al mercado trabajando en una firma especializada. Esa será educación del mundo real, no solo teórica. Se cometerán errores, pero es la única manera de aprender.

viernes, 7 de noviembre de 2014

ORO COTIZA ¡POR DEBAJO DE COSTO DE PRODUCCIÓN!




Esta semana la hemos dedicado por completo a relatar cómo el inducido desplome de precios en los metales preciosos monetarios –el oro y la plata, ha provocado un auténtico “tsunami” de demanda por parte del público inversor. Las evidencias se multiplican no solo en los testimonios de proveedores de todo el planeta que han visto cómo sus ventas de monedas, barras y lingotes se disparan, sino también en indicadores como la Base y Cobase –de la Nueva Escuela Austríaca de Economía, que muestran una situación de “backwardation” en el mercado de ambos metales.

Aquella no es otra cosa que un signo de la “escasez” de oro y plata, que se expresa además en altos “premios” (sobreprecios), que los clientes están teniendo que pagar para hacerse de estos metales en forma física. Esto significa por una parte que los precios determinados en el mercado de futuros y forwards, son irreales, pero también, que los vendedores no están dispuestos a malbaratar sus productos. Si no fuera por esta circunstancia, habría abundancia de oferta y la curva de contratos de futuros estaría en contango (lo opuesto a la backwardation), pues de todas las materias primas, el oro y la plata son –gracias a su valor– las más abundantes desde el punto de vista del ratio existencias/flujo (producción).

Una muestra más de la creciente “escasez” de oro se presentó ayer, al registrarse la tasa negativa más alta que se haya tenido desde 2001, en lo que se conoce como tasa GOFO (Gold Forward Offered Rate) a un mes: -0.1850%. Este es el tipo al cual dos agentes del mercado convienen un préstamo de oro en un swap contra dólares estadounidenses. Normalmente quien pide el préstamo de billetes verdes contra su oro paga un interés, pero cuando la tasa es negativa indica que es él quien que recibe el interés por prestar su metal precioso. El que paga para que le presten oro lo hace porque esto le permite comerciar con él y obtener una rentabilidad. De nuevo, un signo claro de exceso de demanda física y falta de oferta.

Este nivel de oro “escaso” está en un máximo de 13 años, como se aprecia en la gráfica correspondiente cortesía de Zerohedge.com (continúa después del gráfico).

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Asimismo, la US Mint, casa de moneda estadounidense, dijo el miércoles que suspendía su venta de monedas de plata “águila americana”, debido a una “tremenda” demanda durante las últimas semanas. La suspensión durará por tiempo indefinido hasta que tenga inventarios adicionales suficientes.

Reuters reporta que distribuidores en Asia y Estados Unidos están batallando por encontrar proveedores de monedas de plata como las “hojas de maple”. La Real Casa de Moneda Canadiense comenzó a racionar sus ventas a clientes mayoristas globales en respuesta a la alta demanda presentada desde septiembre.

Por otra parte, el especialista Koos Jansen ha presentado sus más recientes estimaciones para la demanda china de oro durante la última semana de octubre, cuando ocurrieron los más recientes desplomes de precio en el oro y la plata. Jansen dice que los retiros físicos de la Bolsa de Oro de Shanghái (SGE, por sus siglas en inglés) –el más certero indicador de la demanda china de oro, ascendieron a un total de 60 toneladas, casi 30 por ciento más que la semana anterior. Eso es el 50 por ciento del total de reservas imaginarias de oro del Banxico, compradas en solo una semana.

El analista neerlandés critica en su blog las notas de los medios como el propio Reuters y The Wall Street Journal, que hace unos días publicaron que había una supuesta disminución de la demanda china de oro. Esta información, como se desprende de los más recientes números de la SGE, es incorrecta.

Lo único cierto es que los precios entre más abajo sean tirados, seguirán disparando el apetito del público inversor por los metales preciosos. El oro y la plata no están “perdiendo brillo” como se difunde.

La mala noticia es para las empresas mineras, pues existen reportes de que algunas de ellas –siete de un total de 19 compañías revisadas por Bloomberg Intelligence– a los actuales niveles de precio alrededor de 1,140 dólares la onza, están vendiendo por debajo de su costo de producción. Por supuesto, cada mina tiene sus propios costos, pero la realidad es que muchas, las de mayores costos, están casi al límite y otras más incluso en México, ya están comenzando a suspender operaciones por tiempo indefinido. Los empresarios están prefiriendo hacer esto antes que seguir perdiendo por sacar el metal de la tierra.

Esta situación que apenas comienza, empeorará la falta de oferta de oro y plata en el futuro, lo que refuerza nuestra visión de que, una vez que termine esta prolongada y manipulada corrección a la baja, los precios tendrán que retomar su tendencia alcista de largo plazo. Como quiera, lo más importante es adquirirlos por su valor como protección contra la crisis que viene, en vez de especular con los precios. Como queda claro, los fundamentos de los metales preciosos monetarios, son más sólidos que nunca.

lunes, 5 de agosto de 2013

JOYAS, MONEDAS Y LINGOTES ¿CÓMO INVERTIR EN ORO Y PLATA?





Cada día más y más personas se interesan por la inversión en metales preciosos monetarios, oro y plata, por diversos motivos. El principal, desde luego, sigue siendo el de la protección de su poder adquisitivo en el tiempo, gracias a su valor.

Esto cobra relevancia en la actualidad, pues indicadores poco conocidos como la “base” y la “cobase” del oro (gold basis and co-basis), nos revelan hoy día un mensaje mucho más importante que el del simple precio.

Y es que si bien es cierto que éste se ha desplomado en los últimos meses, también lo es que la visión de que por esto la dupla de metales preciosos ha perdido “brillo”, es simplista.

La base y la cobase –que describen de diferente manera la relación entre el precio al contado del oro (spot) y el de sus contratos de futuros, lleva todo 2013 diciéndonos con su condición de “backwardation” o “retroceso”, que el mercado de oro físico, el de verdad, está muy estrecho y con muy elevada demanda. 

Entre más baratos, “brillan” más.

Esa backwardation ha alcanzado ya al contrato con vencimiento en diciembre, mientras que ha aumentado para el contrato de octubre.

Base y cobase son así, auténticos referentes de medición del valor del oro y la plata, como ya no lo es el precio.

De ahí que cada vez más y más personas, sobre todo en el continente asiático, estén aprovechando la oferta que les significa el adquirir joyas, monedas y lingotes de estos metales finos, a precio reducido.

Cumplen de este modo con una de las reglas fundamentales de la inversión en ellos: o los tienes materialmente, o no puedes asegurar que son de tu propiedad. Las promesas en papel, son solo eso y se pueden incumplir.

Esta norma de elemental sentido común, despierta algunas preguntas del público respecto a la “mejor” manera de invertir en este mercado.

Como en todos los tipos de activos, no existe una respuesta única.

La forma ideal de adquirir metales preciosos depende de los gustos, preferencias y grado de información que el inversor esté dispuesto a mantener.

Por ejemplo, aunque la compra de joyería por lo general es bastante más cara que su contenido de oro o plata, por el valor agregado que conllevan, lo cierto es que muchos preferirán esta forma de “inversión” por el mero deseo de lucirla, en vez de guardar una moneda o barra en una caja de seguridad.
Imagen: castelldefelsoro

El perfil de este inversor no exige mucha más información. Le basta con saber que en caso de necesidad, puede echar mano de sus joyas para salir de un apuro.

Lo que sí debe conocer toda persona interesada en los metales preciosos, es el contenido real de estos en los productos que adquiere. Esto es posible gracias a los quilates y a la “ley”.

En el oro, los 24 quilates (karat, en inglés) representan al metal puro, de tal suerte que un número menor de estos incorpora diferentes proporciones de él en una aleación.

El de 18 quilates, por tanto, contiene 75% de metal fino; el de 14, 58.33%; el de 10, solo 41.66%.

Pongamos el caso de un anillo de oro de 14 quilates que pesara 5 gramos en total. Gracias a las proporciones que comentamos, podemos saber que en realidad contiene solo 2.91 gr. del metal amarillo.

El oro es muy blando, por lo que se recurre a aleaciones con otros para endurecerlo, llegando a cambiar su apariencia original.

Por eso al oro que contiene un porcentaje de plata, platino o paladio se le conoce como “oro blanco”. 

Cuando tiene cobre su apariencia es rojiza, como el de la muy famosa moneda de inversión Krugerrand, de Sudáfrica.

En el caso de la plata, la “ley” más común es de .999 y .925, que se refieren también a diversas proporciones de metal fino por cada mil partes.

Por otro lado, debe aclararse que la unidad de medida más utilizada para pesar metales preciosos no es el gramo, sino la onza “troy”.

La onza “troy” es una unidad de masa que equivale a 31.1 gramos, y no debe ser confundida con la onza común de 28.3 gramos.

El precio spot que vemos en los mercados internacionales para el oro y la plata siempre se refiere –salvo que indique otra cosa, al precio por onza troy.

Muchas monedas de inversión que hay en el mercado contienen una onza troy de oro o plata pura, como las de la serie “Libertad” en México (ambas, Ley .999), o las American Eagles en los Estados Unidos.

Otras más como el conocido Centenario mexicano, tienen una Ley de 0.900. Dado que su peso total es de 41.667 gramos, su equivalencia en oro fino es de 37.5 gr. o 1.2 onzas troy.

Este tipo de monedas son una de las mejores opciones para la gran mayoría de inversionistas, pues a diferencia de las joyas, el costo adicional que se paga sobre el contenido de metal fino es bajo y son más o menos asequibles.

La mayoría de los países ponen monedas de similares características a disposición del público, pero suele recurrirse a las que poseen mejor reputación a nivel internacional.

Por último, para quien prefiere la compra de pequeñas barras o grandes lingotes de oro y plata, existe en el mercado diversas opciones que van desde 1 oz., 10 oz., 1 kilo hasta los viejos conocidos lingotes estándar de aproximadamente 400 onzas troy de oro, y de 1 mil oz. de plata.

En fin, opciones sobran. Sin embargo, lo más importante es que contemplemos que el mercado alcista mayor de los metales preciosos monetarios dista mucho de haber terminado.

Pese a los discursos en contrario, la economía global no está en mejores condiciones que al inicio de la crisis de 2008-2009, sino peor. La inyección de liquidez monetaria con que se ha mantenido a flote terminará por “ahogar” a quien, por ignorancia u omisión, no disponga de activos tangibles que le sirvan de salvavidas financieros.

El mensaje del oro, no debe ser ignorado.