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miércoles, 14 de octubre de 2015

Estado: características, origen y panorama actual

*Mario Urióstegui Mendoza

Del latín status. En derecho se usa la palabra estado para designar el estado civil de las personas. El estado es, pues, una situación del sujeto de Derecho en la que resulta una cualidad o condición que la ley toma en cuenta para atribuirle un efecto jurídico que define al área de su capacidad de obrar y su ámbito de poder y responsabilidad,
En la ciencia política, el Estado se utiliza en el sentido de cuerpo político de una nación, “sociedad política jurídicamente organizada e independiente”, etc.
A esta acepción aludían a veces los textos romanos (status rei romae, status rei publicae), pero en realidad, el nombre de Estado, en la ciencia política, traduce el vocablo popularizado por Maquiavelo: lo Stato.
a) El Estado se diferencia de la “sociedad”, porque la sociedad admite otras caracterizaciones fuera de la sociedad política estado. Y aun cuando del Estado moderno (totalitario) se ha dicho que es la “autoorganización” de la sociedad, siempre queda, extramuros del mismo, un amplio ámbito, no estatificado, de realidad social; tampoco es el Estado simplemente la “organización” de la sociedad política, o sea el aparato externo de Gobierno, autoridades y servicios administrativos, burocráticos, militares, policiales, etc.; ni, por consiguiente, el estado es solo el “poder público”, por la misma razón que no es tampoco solamente el “orden jurídico estatal”; y tampoco es el estado solamente el físico o la Hacienda, por mucho que este concepto haya influido para el tránsito de la concepción feudal a la idea moderna del estado.
b) Al Estado no le caracteriza sólo la independencia, sino la existencia de una vida pública indiferenciada y autónoma que encarna una idea de bien común; por eso, con la existencia del Estado son compatibles ciertas limitaciones de la soberanía, en el orden internacional o incluso en el interno (caso de los estados miembros de una Federación). Con la palabra Estado se alude también a la categoría de fijeza, de estabilidad  (estado, estable, estatuido)  que ha de caracterizar a la sociedad  política  a que se refiere.
c) El uso correcto de la palabra Estado debe ver en éste una forma política histórica y, por consiguiente transitoria.
Dentro de una orientación histórica ya es discutible cuando comienza en realidad la forma política Estado. H. Heller (Teoría del Estado, trad. Esp. De Tobío, México, 2 ed., 1947, pág. 46) y J. Conde, fijan su fase en el Renacimiento: “El Estado no es la forma política en general, sino lo Stato, o sea el Estado moderno, claramente deslindado de otras formas de vida organizada: no se puede hablar de Estado indio o del Estado alemán de la Edad Media” (J. Conde: Introducción al derecho político actual, Madrid, 1942, pág. 349).
El origen del Estado europeo –único existente–, esto es de la forma política típica de la civilización occidental, está precisamente en esa época llamada Edad Media, que representa la primera etapa de la vida y del despliegue de nuestro orbe histórico. Sus fases de desenvolvimiento han sido el Estado feudal, el estamental, el absolutista, el liberal y el totalitario, con el que decae el Estado nacional llamado a ser sustituido por otra forma política de mayor potencia y amplitud.
Si bien hoy en día no impera en el orbe un “gobierno mundial centralizado y soberano” (de acuerdo a Joseph M. Colomer) se puede asegurar que el papel del Estado soberano se ha visto rebasado debido a que gran parte de las decisiones  las toman un conjunto de organizaciones como los bancos, fondos y tribunales los cuales están cuantiosamente especializados en un área de acción como la seguridad, el desarrollo, estabilidad monetario y desde luego los derechos humanos. Gran parte de la ocupación de los Estados soberanos es entonces adoptar las decisiones tomadas en esas instituciones globales.
Esto último pareciera del ámbito de las teorías de conspiración pero no es así porque claramente se aprecian los actores involucrados. Mejor dejemos esas conjeturas para las mentes perezosas.


*Analista político en formación y apasionado del sector energético

Twitter:@MarioUrioste

mariouriosteguimendoza@gmail.com

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