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lunes, 13 de julio de 2015

¿PRESIDENCIA IMPERIAL?

PESOS Y CONTRAPESOS
ARTURO DAMM ARNAL

Comparemos la manera de generar ingresos de los políticos y los empresarios. Los empresarios, oferentes de bienes y servicios, deben convencer al consumidor para que compre la mercancía que le ofrecen, convencimiento que depende de la trilogía de la competitividad: menores precios, mayor calidad y mejor servicio. Frente al empresario el consumidor es libre. A los políticos, por el contrario, a la hora de generar ingresos les basta con vencer (no convencer), por medio de las leyes tributarias y de las amenazas de castigo que de las mismas se desprenden, al contribuyente, obligándolo a entregar parte del producto de su trabajo, que en ello consiste cobrar impuestos. Yo no pago impuestos, ¡a mí me los cobran!, algo muy diferente. Frente al político, en concreto frente al recaudador, el contribuyente no es libre.

Si ha de generar ingresos el empresario debe convencer al consumidor. Al político, por el contrario, le basta con amenazar y vencer al contribuyente. Esta diferencia en la manera de generar ingresos se traduce en diferentes formas de gastarlo, más responsablemente en el primer caso (menos derroche), más irresponsablemente en el segundo (más derroche), ya que en éste la “restricción presupuestaria” (la facilidad o dificultad para generar ingresos) es menor que en el primero, como lo estudiaron a detalle James Buchanan y Gordon Tullock, principales representantes de la Teoría de la Elección Pública, cuya principal tesis es que  el comportamiento de los políticos es motivado por el mismo objetivo que mueve a los agentes económicos, el beneficio propio, intentando maximizar el presupuesto gubernamental con el fin de promover sus intereses, lo cual se les facilita considerablemente al enfrentar, en comparación con los agentes económicos, una menor “restricción presupuestaria”.

Menciono lo anterior a raíz de esta nota del Reforma del pasado viernes: “Pese a la polémica de marzo, cuando tuvo una comitiva de 232 personas al viajar a Gran Bretaña, Peña ahora casi duplicará esa cifra y 441 lo acompañarán al país galo”. ¿Gasto necesario? ¿Derroche innecesario? ¿Baja “restricción presupuestaria”? ¿Presidencia imperial?

Twitter: @ArturoDammArnal





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